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Bocairent, 18 de Mayo de 2003
 
 

El domingo nos fuimos a Bocairente,
acudiendo a la cita de JG.
Hicimos el viaje tan ricamente,
mi “costilla” y yo, Sebas y su mujer.

A Novelda llegamos puntualmente
nos estaba esperando media “cuadrilla”.
Flo, JG y su hijo, ¡Qué buena gente!
Amigos verdaderos, no de boquilla.

A Bocairente marchamos seguidamente
donde Ñec y Victor nos esperaban
y el amigo José Luis, naturalmente.
Nos conocimos todos. ¡ Vaya gozada!

La niebla se había ido completamente
Y llegamos a un coto, con buena casa
Allí nos instalamos divinamente
Yo estaba muy expectante. ¡A ver qué pasa!

No empezó mal la cosa, sinceramente
Sacó JG enseguida su “Fondillón”
Le pegamos tres rondas rápidamente
Elevando el tono de la conversación.

No puedo ser, lo siento, benevolente
Con los tres que salieron “a codornices”
Les tiraban los tiros muy torpemente
Y además les gritaban: ¡Qué meretrices!

Pero… no lo decían tan… “finamente”
Ya sabéis la palabra que les gritaban…
Las pobres codornices, tranquilamente
Se largaban y eso que…… ¡ Ni volaban!

Como yo, en retaguardia, muy contundente
Amenacé con contarlo por este entorno
Quisieron arreglarlo inmediatamente
Ofreciéndome vino… ¡como soborno.!

Hubo una codorniz, que tengo in mente.
Ahí estuvieron “finos”. ¡Qué puntería!
La dejaron sin plumas completamente
Ni un perdigón, seis tiros. ¡Quién lo diría!

Se quedó la pobre tan indecente
Que ocultó su vergüenza en una mata
Y, aunque iba en pelotas, seguramente
Se escabulló de los perros entre sus patas.

Sé que estos casos no son frecuentes
Que después de obligarla al “estrirtís”
Esos chuchos de perros vean, impotentes
Cómo se va, tan campante, la codorníz

Tengo que tratarles severamente
Porque, después he sufrido un sabotaje
Como no querían que contara los incidentes
Me han borrado las fotos del reportaje

Tras una caminata muy fatigante
De unos doscientos metros, siendo prolijo,
Nos llegó un olorcillo insinuante
Que venía en derechura desde el cortijo

Ahí se acabó la caza. Tan de repente,
Que este cronista, el pobre, fue abandonado
Corrían los cazadores tan prestamente
Que sus canes sudaban para ir al lado.

Llegáronse a la casa, iban ardientes
Al olor del asado que, por las trazas
Estaría “de muerte” pues, diestramente
Lo estaban preparando los de “Valcaza”

JG y Sebas que, incompetentes,
No les daban ni en broma a las codornices
Se bebieron el vino de Bocairente
De Novelda, el de Alcoy y el de Onteniente.

El almuerzo, lo juro, era excelente
Chascarrillos y chistes se sucedieron
Os tuvimos a todos muy, muy presentes
Y sentimos orgullo de ser foreros

Sobremesa. Conversamos largamente
De todo lo divino y de lo humano
Se habló de los encuentros que están pendientes
Y al marcharnos, dejamos atrás a hermanos.

Deseo agradecer públicamente
El trato con que fuimos obsequiados
Nos volvimos satisfechos plenamente
Y haremos esfuerzos denodados
Para guardar la amistad con esta gente.

 

Gracias de parte de Sebas y su esposa, de la mía y de vuestro servidor, y sin embargo, amigo.
Che.

 

 

 

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