Encuentro en Aspe, Alicante
19-26/04/2009

 

Éste es el relato de una quedada muy singular.

El domingo19/4/09 me levanté muy temprano, sobre las 5:30. Habíamos quedado a las 6:00 el Cuñao (Jose), SIMO y yo para partir hacia Benidorm, que allí nos estaban esperando el Tequi y el Lubinero. La mañana no pintaba muy bien ya que desde que me había levantado estaba lloviendo, pero eran tantas las ganas que ni lo dudamos. Todos al coche y hacia Benidorm, que habíamos quedado a las 7:00. Al llegar allí, como era de esperar, ya estaban en el sitio (para trabajar no, pero para cazar bien tempranito). También estaba lloviendo allí, pero pensamos que por la zona de Aspe, que está todo más seco que el ojo de Benito, no llovería y partimos a la hora, a las 8:00.

El Sr. Ícaro nos estaba esperando en el lugar acordado, y mientras tanto JG y su hijo nos llamaban para decir que acudirían al coto. Okero se había perdido y la lluvia no cesaba, la verdad es que no pintaba nada bien, el día estaba muy cerrado y hacia ya varias horas que llovía, el terreno se notaba que estaba empapado. Estuvimos comentado qué hacer y con esas llegó el dueño del coto. La verdad que el tío se portó, ya que nos dijo: «haced lo que queráis pero yo no las soltaría». La verdad es que tenía razón, pero eran tantas las ganas que teníamos, que le dijimos: «usted nos abre la casa, almorzamos y a ver si amaina la lluvia y podemos cazar», y así lo hizo. Fuimos al coto, nos abrió la casa y almorzamos cocas y demás alimentos ideales para la dieta mediterránea.

La cosa es que teníamos más ganas de apretar el gatillo que nada y la cosa prometía, ya que nos habíamos traído una caja de platos, máquina semiprofesional para lanzarlos y un jefe máquina que ni que hablar (ése soy yo).

Al mismo tiempo teníamos que probar el marcador cuenta platos electrónico de última generación que había traído el Sr. Ícaro, especialmente diseñado para los días de lluvia, y que teníamos el privilegio de ser nosotros los primeros en utilizar.

Teníamos premios y todo, que consistían en que el primer clasificado y los ocho primeros no fregaban la paella y el último sí, así que por goleada espectacular el Sr. Okero tuvo que fregar la paella dos veces antes y después de comer.

Antes de comer vino Cartuchín, para poder deleitarse con la paellita que íbamos a preparar. Y qué decir con referencia a la paella que nos comimos, y más haciéndola yo. Pues genial, ah, y se realizó cumpliendo con la normativa actual de manipulación de alimentos, ya que se hizo hasta con guantes de látex.

Después de comer, cafetito y a terminar unos cuantos platos que había traído JG. Y todos a casa, que según habíamos acordado el próximo domingo 26/04/09 teníamos de nuevo quedada, había que soltar las codornices.

A mediados de semana me llamó el Lubinero comentando que no podía asistir a la tirada ya que tenía que salir de viaje y el Tequi, como es un cabezón y no se quiere sacar el carnet de coche pues tampoco pudo venir. Pero no era hora de volverse atrás, así que aunque hubiese dos fallos íbamos a realizar la tirada, era demasiado tiempo preparando y mirando que les acoplase bien a todos para echarlo todo a perder.

Y la tirada se hizo y que sí se hizo, aunque el Sr. Maldonado pronosticó agua para el fin de semana nosotros, a las 8, todos en el coto, y con tres invitados de lujo: Pepe, su hijo y otro chaval, que perdone pero no recuerdo su nombre. Pepe, como siempre, venía a llenarse la panza y hablar un poco de caza ya que todo no tiene que ser pegar tiros, pero tanto su hijo como el otro chaval venían a cazar.

Mientras unos soltaban las codornices los otros preparábamos el almuerzo. Después de almorzar todos a por los perros y las escopetas, ya que había demasiadas ganas de campo, tanto para los perros que desde enero que no cazaban como para nosotros. La mañana estuvo bien, hacía calor pero se cazaron bastantes piezas.

Lo único negativo fue que Okero tuvo que salir al campo con el perro de Pepe, ya que el suyo tiene miedo a los disparos. Era el primer día que cazaba con él, ya que su verdadero perro falleció a dos semanas del encuentro por la dichosa leishmaniosis o picada de mosquito.

A medio día me tuvo que llamar JG por teléfono, ya que me había olvidado de la hora que era y como no había tenido una mañana muy buena y el perro me lo estaba haciendo bien, ni acordarme de hacer la paella. Pero a más de uno ya le sonaban las tripas, así que nada, hacia arriba ya preparar la paella. Los comensales me comentaron que si esta semana no iba a utilizar los guantes (se ve que les gustaron)  pero les di con un canto en los dientes y saqué los guantes, y se hizo la paella con guantes.

Después de comer estuvimos planteándonos si salir a cazar un rato o realizar una tiradita a los platos, ya que por si las moscas, y si las previsiones meteorológicas no fallaban, llovía y no podíamos realizar la tirada. Pero como en estas ocasiones se hace lo que la mayoría de la gente quiere, decidimos cazar las pocas codornices que quedaban en el campo, y no estuvo mal. La verdad es que nadie se quedó sin pillar cacho, una dos o tres, pero todos colgaron alguna. La verdad es que yo personalmente me quedé con ganas pero vino el dueño del coto y nos tuvimos que ir marchando.

Lo único que tengo que añadir a esta crónica es que, la verdad, da gusto juntarse con la gente del foro a los cuales sólo conoces por los post que escriben, y poder intercambiar experiencias, impresiones y pasar un día disfrutando de lo que más nos gusta, que es la caza y todo el ritual tanto previo como posterior que la caza en sí conlleva. Espero que la próxima no se demore mucho y a ver si antes de empezar la general podemos juntarnos de nuevo y pasar un día agradable.

Juan José Pons