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Encuentro-Curso de Adiestramiento en Andújar (Jaén)
29 de marzo de 2008


A los tres días de haber acabado el curso de adiestramiento al que he asistido como alumno, y que ha sido impartido por Jesús Barroso y Víctor M. Esandi, me siento delante del ordenador, y esta vez es una de esas ocasiones en las que no sé lo que debo decir para, como se dice ahora, ser políticamente correcto, pero sí sé lo que quiero decir, y lo que quiero comunicar es algo que para mí siempre es difícil de expresar, es la vivencia que he tenido durante este fin de semana. Hacer una crónica es fácil, pero transmitir lo vivido... ese es otro cantar.

Llegaban Víctor y Suso (como le gusta que le llamen a Jesús Barroso) a Córdoba ya bien entrada la tarde de viernes. Los esperaba nuestro compañero Manolete, e inmediatamente salíamos para nuestro destino, Andújar, en la provincia de Jaén. Nuestra residencia para esas noches era una casita cerca del santuario de Nuestra Señora de la Cabeza.

Una vez instalados y ya relajados, unos del largo viaje y otros de los quehaceres diarios, empezamos a hablar de perros. Esta sería la tónica de los dos días siguientes. Rápidamente me di cuenta de la maestría de Suso al hacerle un pequeño ejercicio a mi perro “Pandy”, en el que le transmitía disciplina y me ensañaba un método para asentarle el NO. Seguimos charlando de perros hasta las tres de la mañana y, mientras los escuchaba, barruntaba que iba a pasar un fin de semana inolvidable. Me di cuenta de que en este curso iba a aprender de verdad, con ejemplos prácticos, porque una cosa es saber, que yo ya conocía que Suso y Víctor sabían bastante, ya que los había leído por Internet durante este año, y otra cosa era enseñar... y vi que sabían enseñar esa misma noche.

Al día siguiente, y una vez juntos todos los alumnos del curso, nos dirigimos a la finca donde se celebró el evento. Lo primero, una charla de introducción en una casilla donde se explicó lo que se iba ha hacer durante los dos días y las ideas básicas en las que se sustenta el adiestramiento. En todo momento, tanto Suso como Víctor, atendieron todas las dudas que teníamos, demostrando ambos una capacidad extraordinaria para no dejar de atender a ninguna persona, contestando todas las preguntas con claridad e ilustrando con ejemplos por todos entendibles. Esto hacía que nos sintiéramos todos a gusto y preguntásemos sin ningún tipo de pudor cualquier cuestión que no entendiésemos. Nos estaba entusiasmando tanto lo que hablaban que estábamos deseando irnos al campo con los perros.

Creo que este es el mayor éxito de este curso, que las explicaciones se dan en el tajo y con los perros como protagonistas principales.

Por parte de Suso y Víctor han dado más de lo que se les pudiera exigir, con paciencia y cariño nos han corregido constantemente nuestros fallos, que no han sido pocos, acompañando estas explicaciones con ejemplos prácticos, corrigiendo actitudes viciadas y diciéndonos cómo se deben hacer las cosas.

Ha sido una gran lluvia de ideas que comenzó el viernes por la noche y acabó el domingo por la tarde.

Se han dado temas como la psicología canina, la socialización del perro, la jerarquía como base del adiestramiento, el collar de impulsos eléctricos, el cobro, la muestra, la búsqueda cruzada, el respeto al vuelo, el cobro en el agua etc, premios, castigos, refuerzos negativos y un sinfín de ideas que, si bien es verdad es imposible asimilar todo, sí que nos ha dado la suficiente base como para poder los alumnos seguir en nuestras casas recordando lo aprendido y profundizar en lo escuchado.

Han sido pocas horas, nos ha sabido a poco y nos ha pasado algo curioso y que cada día es más difícil que se dé en los ambientes: hemos confraternizado. Cuando algún perro hacía una muestra o cualquier ejercicio bien hecho todos nos hemos alegrado, cuando alguno fallaba le quitábamos importancia para intentarlo de nuevo, hemos hablado de perros a todas horas, en la comida, en la cena, en el desayuno, por el camino.

Hay una cosa que quiero resaltar de Víctor y Suso y es su sencillez y su humanidad, han sido pocas horas pero suficientes para captar no sólo su profesionalidad, sino su amabilidad y cariño hacia todos nosotros sin dejar nunca a nadie solo, siempre encima de todos y pendientes de todos y atendiendo a todos.

Los compañeros, una gozada; nuestro denominador común, el perro de muestra, él y nuestro cariño hacia él es el que ha hecho que unas personas que hasta ese momento no nos conocíamos despertarse en nosotros un sentimiento de cariño de unos hacia otros y ganas de vernos lo antes posible.

Ha sido unos de esos fines de semana que cuando llega el lunes uno dice, ha merecido la pena el fin de semana.

El otro día hacía un comentario en el foro de Club de Caza y lo quiero también hacer aquí:

Dice el Evangelio que no se enciende una luz para esconderla debajo de una mesa… Se enciende para ponerla en lo alto y que ésta alumbre, pues de la misma manera quiero hacer yo aquí con vuestro trabajo, Jesús y Víctor, para que la gente sepa que contamos entre nuestros compañeros con dos extraordinarias personas, profesionales como la copa de un pino, y que se sepa para los amantes de los perros que si quieren adquirir más conocimientos de los perros de caza tienen una oportunidad excelente con vosotros. Gracias y un abrazo.

 

Rafael Pablo Trujillo Mariscal
Córdoba