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SITUACIÓN DE LA PERDIZ ROJA (Alectoris rufa)

EN PETRER (ALICANTE).

 

Trabajo realizado por Alicia Montesinos Navarro (alumna de 5° Ciencias Ambientales, Universidad Miguel Hernández (Elche)), bajo la dirección de Victoriano Peiró Clavell (Universidad de Alicante) y José Antonio Sánchez Zapata (Universidad Miguel Hernández).

 

 

8.     ANEXOS. 83
            Anexo cartográfico
            Anexo fotográfico
           

 

 

1.      INTRODUCCIÓN

La caza ha sido una actividad que el hombre ha venido realizando desde tiempos inmemoriales. La evolución de sus artes, modalidades y objetivos, la ha convertido hoy en un tema polémico en el que entran en contraposición intereses de distintos grupos de la sociedad.
La realización de planes de gestión permite la ordenación de la explotación de los recursos cinegéticos. Para llevarlo a cabo se necesita tener un conocimiento de la situación de las poblaciones de las especies cinegéticas que se explotan.  Este trabajo pretende sentar las bases sobre las que apoyar unas decisiones de gestión adecuadas en los cotos de caza estudiados en el término municipal de Petrer (Alicante).
 El principal objetivo de la gestión es mantener una explotación sostenible. La teoría del aprovechamiento sostenido (harvesting), pretende determinar cuál es el nivel de extracción que produce un rendimiento estable en un periodo prolongado de varios años, denominado rendimiento sostenido (Caughley,1977).
Esto es posible en poblaciones cinegéticas denso-dependientes (fig. 1). 
 
 
Figura 1. Representación de la tasa de reclutamiento del tamaño de una población cinegética con crecimiento logístico, indicando los puntos donde se obtienen los rendimientos sostenidos (RS) y el máximo rendimiento sostenido (MRS).
 
Si la tasa de extracción es superior a la de reclutamiento, el tamaño de la población cinegética tenderá a disminuir, y si ocurre lo contrario, se estarán desaprovechando efectivos que alejarán a la explotación del óptimo de producción.

1.1  Marco legislativo

A nivel nacional las normas marco que regulan la actividad son la Ley de Caza 1/1970. (BOE nº 82 de 06.04.70), la Ley 4/1989 de conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, y el artículo 4 del Decreto 1.095/1989, sobre las especies cinegéticas.
A nivel autonómico, se restringen los períodos hábiles de caza cada año. Concretamente en la realización de este estudio, la legislación autonómica en vigor era la Orden de 6 de junio de 2001 de la Consellería de Medio Ambiente, por la que se fijan los períodos hábiles de caza y se establecen las vedas especiales para la temporada 2001/02 en la Comunidad Valenciana. (DOGV nº 3796, de 19.07.00).
Además a este nivel también se regulan los planes técnicos de aprovechamiento cinegético, que son revisados y aprobados por la Dirección General de Planificación y Gestión del Medio, de la Consellería de Medio Ambiente, en base al decreto 50/1994 del Gobierno Valenciano.
Existen dos tipos de planes de caza para la Comunidad Valenciana. Por un lado, el Plan Técnico de Aprovechamiento cinegético (PTAC) es el documento a partir del cual se desarrollará ordenadamente la actividad cinegética de un coto de caza. Debe ser elaborado por un técnico competente y presentado por el titular del coto.
El PTAC tendrá validez durante el plazo que se determine en la aprobación del mismo, y podrá llegar a ser de hasta 5 años en cotos de caza menor y de 10 años en los de caza mayor. En ningún caso la duración será menor a 3 años.
En segundo lugar tenemos el Plan Reducido de Caza (PRC), que debe ser presentado obligatoriamente por titular del coto. Su redacción puede ser realizada y firmada, según un modelo oficial, por el titular del terreno cinegético. Estos planes tienen una validez máxima de 5 años, transcurridos los cuales podrán ser reformados o prorrogados.
Según el artículo tercero del decreto 50/1994, los cotos de caza que nos ocupan deben presentar, de los dos tipos de planes estipulados, el plan reducido de caza, ya que su antigüedad, tipo de caza que se realiza, ubicación fuera de un Espacio Natural protegido, y extensión, no requiere la realización de un plan técnico de aprovechamiento cinegético. En la actualidad, la vigencia del último plan de caza reducido presentado en estos cotos, finalizó en la temporada 2001/2002.
La Sociedad de cazadores “La Unión”, en asamblea general y con una propuesta inicial de la Junta Directiva, aprueba unas normas siempre más restrictivas que las establecidas a nivel autonómico, para cada temporada. Básicamente regulan:
-Los días hábiles de caza de la temporada, en este caso 2001-2002.
 -La ubicación de las zonas de reserva, en donde no está permitido cazar.
 -El número máximo de personas por cuadrilla.
-El horario de caza permitido para cada jornada.
El incumplimiento de cualquiera de las normas se penaliza con una sanción económica y, en caso de reincidencia, con la pérdida del derecho a cazar en los cotos de la sociedad para el resto de la temporada.

1.2  Antecedentes

La perdiz roja (Alectoris rufa) pertenece a la familia de las Fasiánidas, incluida dentro del orden d las Galliformes. La importancia económica de esta familia ha conducido a la existencia de numerosos estudios relacionados con la producción avícola. Los estudios ecológicos sobre Alectoris rufa comenzaron a partir de 1930 en Gran Bretaña (ver Potts, 1980), aunque los registros sobre estadísticas de caza se habían iniciado ya en el siglo XIX.
La situación española respecto a los conocimientos de esta especie se caracteriza por una gran abundancia de obras generales y artículos de revistas cinegéticas divulgativas, y una escasez de trabajos de índole científico-técnico (Peiró 1992). Los primeros estudios  de índole científico presentados en España fueron los de Arias de Reyna (1975) sobre la organización social y la selección del hábitat durante el ciclo biológico anual. Los datos más recientes sobre densidad y rendimientos cinegéticos en España han sido presentados en el Seminario “Programa de Ordenación, Recuperación del Hábitat y Control y Mejora de las Poblaciones de Conejo y de Perdiz” en Andalucía (Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, 2001)
En la Comunidad Valenciana, y dentro de esta en la provincia de Alicante, los antecedentes sobre la información ecológica de A. rufa se reducen a las citas aparecidas en artículos ornitológicos ( Rico y Gil-Delgado, 1986; Gil-Delgado et al., 1989;  Urios et al.. 1991) y la tesis doctoral de Peiró (1992) sobre ecología de las poblaciones de perdiz roja en la provincia de Alicante.

1.3  Ecología de la perdiz roja

La perdiz roja (Alectoris rufa) presenta una distribución geográfica actual en Europa que abarca el Noreste de Italia, Córcega, el centro y sur de Francia, la península ibérica, Baleares, Canarias, Madeira y Azores ( Peiró, 1992), y la parte sur de Gran Bretaña donde fue introducida con éxito a partir de 1790 (Cramp y Simmons, 1990).
El ciclo biológico anual de esta especie comienza con la época de celo en febrero- marzo. Entre marzo y junio es el periodo de nidificación. En los meses estivales es cuando se observan un mayor número de contactos con bandos familiares y de octubre a febrero los bandos son mayoritariamente plurifamiliares (Arias, 1975). Estos periodos pueden adelantarse o atrasarse en función de las precipitaciones y la temperatura,.
Es una especie diurna con mayor actividad en las primeras horas de la mañana y últimas de la tarde, y un periodo de descanso en las horas centrales del día. Es territorial durante el periodo reproductor y forma bandos durante el resto del año, aunque también hay individuos solitarios (Peiró, 1997).
Puede aparecer en gran diversidad de biotopos, pero muestra preferencia por los lugares secos y soleados de altitud baja a media y con vegetación de relativa baja cobertura. Las perdices parecen preferir las bandas con restos de vegetación natural (bordes de caminos o cultivos), que ofrecen una mayor diversidad de alimentos vegetales y animales (Lucio, 1985).
Estudios en otras partes de España, como es el caso de León, indican que existe una predilección de la Perdiz roja por los terrenos de cultivo de secano, seguidos por aquellos en los que los restos de bosque alternan con el cereal predominante (Lucio, 1885). En estudios realizados en La Mancha se ha comprobado que las perdices parecen evitar las áreas que dejan los agricultores en descanso (barbecho), mientras que los cultivos de cereal, vid y olivar, la alta diversidad agrícola, la anchura de linderos así como la abundancia de los bordes de caminos, no parece ser seleccionada ni rechazada por la perdiz (Fortuna, 2002).
 Según Ricci (1982), el territorio reproductor y el dominio vital varían según la idoneidad de hábitat y la fase del ciclo biológico. El territorio durante el celo es de 10-56 ha y se reduce durante la nidificación a 4-6 ha, el dominio vital de los bandos familiares es de 17-21 ha y de los invernales de 17-200 ha.
La perdiz roja se alimenta principalmente de cereales, semillas y frutos de plantas silvestres, pero también consume hojas, yemas, flores y raíces de herbáceas. En primavera y verano aparecen también invertebrados en su dieta. Este tipo de alimento es el más importante durante las primeras semanas de vida de los pollos (Rueda, 1986).
Alectoris rufa es una especie generalmente monógama. Alcanza la madurez sexual al año de edad. Hace los nidos en el suelo entre la vegetación herbácea y arbustos. Las parejas normalmente hacen una puesta por año, aunque pueden hacer otra de reposición si la primera se estropea. La puesta normal es de 10-16 huevos y la de reposición de 5-8 huevos. La incubación dura 23 días, y los pollos son nidífugos (Peiró, 1997).
La perdiz roja es junto con el conejo, la principal especie cinegética en los cotos de caza menor. En España existen actualmente tres especies de perdices consideradas como cinegéticas: Perdiz roja o común (Alectoris rufa), Perdiz moruna (Alectoris barbara) y la Perdiz gris o pardilla (Perdix perdix). Esta última especie no está incluida en la lista de especies cazables del Real Decreto 1095/1989, aunque en algunas comunidades Autónomas se ha permitido su caza. Desde el punto de vista cinegético la especie más importante es la Perdiz roja, y es de ella de quien se trata en este trabajo.

1.4  Objetivos 

Los objetivos del presente estudio son:
-         Estimar la densidad de perdiz roja en Petrer.
-         Analizar las preferencias de la perdiz por los paisajes de la zona de estudio.
-         Conocer la percepción de los cazadores con respecto a cuál es la situación cinegética actual de la perdiz en sus cotos y qué factores han condicionado esta situación.
-         Formular propuestas de introducción de mejoras.

2.      MATERIAL Y MÉTODO

2.1  Área de estudio

2.1.1        Localización

La zona de estudio está situada en el municipio de Petrer (Alicante). Concretamente las coordenadas UTM que delimitan esta área son: 694 - 705 de longitud y 4262 - 4270 de latitud, abarcando la mitad norte del término municipal.
La sociedad de cazadores “La Unión” es titular de dos cotos privados de caza en Petrer: El coto nº A-10166 con 3.687 ha, situado en la Sierra del Caballo y el nº A-10415 con 305 ha denominado “El Calafate”. Además tiene cedido el coto nº  A-10345 con 310 ha denominado “La Gurrama”. La zona de estudio abarca los cotos A- 10166, A-10415 y A-10345 (4302 ha).
Los accesos a Petrer por carretera son básicamente tres, el más importante es la autovía A-7 (Alicante-Madrid) que cruza el municipio por el oeste en dirección sureste-noroeste. En segundo lugar, el acceso a través de la carretera autonómica CV- 83 que enlaza Pinoso con Monóvar, y  desemboca en el vecino municipio de Elda. Por último la carretera autonómica CV- 80 que conecta Castalla con la autovía A-7, y comunica a Petrer por el este (ver anexo cartográfico).
En cuanto a los cotos en cuestión, se trata de una zona bien comunicada. Por el sur se puede acceder a través de la salida del kilómetro 37 de la autovía A-7 en dirección Madrid, enlazando con la carretera CV- 837  que conduce al Xorret de Catí bordeando la vertiente este de la Sierra del Caballo. Esta vía permite acceder, si se toma el desvío en el kilómetro 3.5 a la partida de Pusa, y hasta la de L’Avaiol, , o bien entrar en el Término municipal de Castalla, adentrándose por el sur del coto A- 10166 en dirección noreste.
Al norte del coto se puede llegar por un camino que discurre paralelo al lado derecho de la autovía A-7 en dirección Madrid y conduce a  la partida de Caprala y L’Avaiol (ver anexo cartográfico).
Además se dispone de una red de pistas forestales y senderos, que pese a no ser transitables con un automóvil convencional, permiten acceder a pie a prácticamente cualquier lugar dentro del área de estudio. Dentro de este grupo de conexiones, destaca por su mejor accesibilidad la pista forestal que permite el acceso a la cumbre de la Sierra del Caballo.

2.1.2        Descripción

 
Medio físico
El paisaje de Petrer está básicamente condicionado por calizas y dolomías, siendo relevantes sobretodo en el Cid, Sierra del Caballo y Alt de Peret (ver anexo cartográfico).
En el término también se encuentran margas cretácicas y terciarias, al oeste de la Lloma  de L’Arenal de l’Almorxó, Catí, L’Almadrava, Els Palomarets, Rambla dels Molins y Puça. En líneas generales las de edad cretácica se localizan en el sur de Petrer y las del terciario en el norte.
Otro material predominante son las arcillas. Se sitúan al norte del término municipal, imbricadas con las calizas que forman los macizos.
En cuanto a la tectónica, son dos los procesos que destacan en la zona de estudio. Por un lado los plegamientos de la parte noroccidental del término, que de norte a sur constituyen la sucesión: sinclinal del Alt de Peret, anticlinal de la Sierra de Castalla  y el sinclinal de la Sierra del Fraile.
Las fallas constituyen el otro fenómeno importante en la zona. Algunos ejemplos de dónde se dan, son la Sierra del Caballo y la Foradà. En ocasiones estas rupturas sirven de vía de escape para los afloramientos del Keüper que ascienden en forma de diapiros. Este fenómeno se puede apreciar en L’Avaiol- rambla del Tío Bonifa, y rambla dels molins y de la Rabosa.
La orografía de coto está formada por dos macizos montañosos principales englobados completamente en el terreno cinegético. En el límite suroeste se sitúa la Sierra del Caballo (935m) con una orientación suroeste-noreste, y con la misma orientación pero más al oeste se eleva la Cabeza de Rullo (655m).
Además de estas sierras, hay otras que están parcialmente dentro de los cotos, separadas por una extensa red fluvial constituida por ramblas. En general se trata de un relieve montañoso aunque no demasiado abrupto, exceptuando algunas zonas.
En las zonas donde los materiales son margosos, predominan los badlands, característicos de la Rambla del Molins y Rabosa y en litologías calizas son típicas las morfologías Kársticas.
El término municipal de Petrer es una zona rica en recursos hídricos. En el norte, que es la zona que nos ocupa, destacan seis acuíferos que interaccionan entre sí (ver anexo cartográfico).
Están situados en Caprala, el arenal de L’Almorxó, El Rullo, la Sierra del Caballo- Sierra del Fraile, Ponce y Pusa. La calidad de las aguas es buena, pero esta característica va perdiéndose conforme va haciéndose más patente la sobreexplotación de los mismos.
Los de El Rullo y la Sierra del Caballo- Sierra del Fraile, están en equilibrio, mientras que el del arenal de L’Almorxó está en régimen de sobreexplotación.
Antaño eran abundantes los nacimientos de agua en esta población, contabilizándose un total de 30 manantiales o pozos  distribuidos por la zona de Caprala, Pusa, L’Almadrava, Vendetes-Palomarets, Catí-Clot dels Mañez, Salinetes-Horteta-Almafrà y Aiguarrius (ver anexo cartográfico). Hoy en día, aunque sigue existiendo la infraestructura, algunos ya no llevan agua y otros se encuentran en malas condiciones de conservación, repercutiendo en la calidad de las aguas.
En líneas generales el clima del término municipal de Petrer se puede definir como mediterráneo. Se caracteriza por tener unas temperaturas medias templadas a lo largo del año y un periodo estival seco con precipitaciones torrenciales.

 

 


La media térmica anual es de 17ºC. En los meses de verano se superan los 21ºC, alcanzando temperaturas medias máximas en julio y agosto de 27ºC. Durante los meses de invierno la temperatura media es de 8-10ºC, alcanzando los valores más bajos en enero  (fig. 2) (Arroyo et. al. 1995).
Figura 2. Diagrama ombroclimático realizado con datos recogidos en las estaciones de Monóvar y Villena(Alicante)
 
El volumen medio de precipitación, obtenido como valor intermedio de las estaciones de Monóvar y Villena,  son 340mm. Los meses más lluviosos son de octubre a noviembre, recogiendo el 70% de las precipitaciones, y hay un máximo secundario en abril-mayo (Arroyo et. al. 1995).
Las precipitaciones de nieve son escasas, y en caso de producirse suele ser en diciembre o enero. El granizo y las heladas son algo más comunes, apareciendo normalmente las primeras en los meses de verano, y las segundas en el otoño.
Cotejando la clasificación del libro rojo, con el listado de referencia de las aves nidificantes en Petrer, se observa que 11 de las 79 especies, se hallan incluidas en alguna de las categorías: Extinguida, en peligro, vulnerable, indeterminada, insuficientemente conocida, fuera de peligro, no amenazada.
Así, el halcón peregrino (Falco peregrinus) y la tórtola común (Streptopelia turtur) se encuentran clasificadas como “vulnerables”. En la categoría de “raras” se conocen otras dos especies en el término, el águila real (Aquila chrysaetos) y el búho real (Bubo bubo). Finalmente en la categoría de “insuficientemente conocidas” se encuentran el águila culebrera (Circaetus gallicus), el gavilán (Accipiter nisus), el alcotán (Falco subbuteo), la paloma zurita (Culumba oenas), el chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), el alcaraván (Burhinus oedicnemus) y el alzacola (Cercotrichas galactotes).
En cuanto a los carnívoros, podemos destacar como posibles depredadores de la perdiz, especie que nos ocupa, algunas especies presentes en el término. El zorro (Vulpes vulpes), adaptado a vivir junto a la actividad humana, es una especie de amplia distribución en el área de estudio (Arroyo et. al., 1995). La garduña (Martes foina), por preferir ambientes de roquedo con pinares, selecciona la parte norte del término, las poblaciones de este mustélido se cree que están bastante saneadas en esta zona (Arroyo et al., 1995).
La gineta (Genetta genetta) parece ser una especie abundante. Se han producido avistamientos en zonas periféricas del pueblo, en el Guirnei y en Pusa.
Del gato montés (Felis silvestris) se tiene poca información, pero la suficiente para asegurar su presencia, al menos en la zona norte del término (Arroyo et al., 1995).
Vegetación
La vegetación está condicionada por la especial localización del término municipal. Petrer se sitúa en la transición entre dos provincias corológicas, la Murciano-Almeriense y la Catalano-Valenciano-Provenzal, tal como se definen en Rivas Martinez (1981) (fig. 3). La frontera entre estos dos territorios en el término municipal puede definirse adjudicando las tierras más bajas a la provincia Murciano–Almeriense y  las de mayor altitud a la Catalano-valenciano-Provenzal.
Figura 3. Provincias biogeográficas de la península ibérica. 1. Prov. Valenciano –Catalano-Provenzal. 2. Prov. Castellano- Maestrazgo-Manchega. 3. Prov. Murciano –Almeriense
Petrer pertenece al piso meso-mediterráneo, dentro del cual puede distinguirse entre inferior y medio. Salvo algunas matizaciones el mesomediterraneo inferior viene a coincidir con la provincia Murciano-Almeriense, y el medio con la Catalano-Valenciano-Provenzal. En general, teniendo en cuenta las modificaciones que puedan introducir las orientaciones de las laderas, se puede estimar el límite aproximado entre los dos subpisos en la cota de 550m sobre el nivel del mar.
El piso meso-mediterraneo superior solo se vé representado dentro del término municipal, por encima de los 900m, en El Cid o la Sierra del Fraile.
Los pisos ombroclimáticos presentes en Petrer son el seco y el semiárido, diferenciándose básicamente en que en el segundo no aparece arbolado espontáneo (Arroyo et al., 1995).
Las formaciones vegetales más características son el matorral alto, de 2 a 3m de altura, con especies como el espino (Rhamnus lycioides), lentisco (Pistacea lentiscus), sabina (Juniperus phoenicea), madroño (Arbutus unedo); los aliagares; con romero (Rosmarinus officinalis), aliaga (Genista scorpius), jaras (Cistus albidus, Cistus ladanifer), lavanda (Lavandula dentata); los tomillares, comunidades de caméfitos de escasa cobertura formados por especies como la albaida (Anthyllis cytisoides), el rabo de gato (Sedum sediforme) y el cantaueso ( Thymus moroderi); espartales, comunidad dominada por el esparto (Stipa tenacissima), aunque también es muy visible el romero y por último, aunque son comunidades muy poco comunes y aisladas, los carrascares, presentes en pequeños grupos en el Cid y la Sierra del Fraile.
Para analizar el paisaje, nos hemos basado en la vegetación. Para ello hemos clasificado el territorio en cuatro grandes grupos; pinar denso, pinar con matorral, bancales sin cultivar y erial.
Se ha trabajado sobre 7 mapas a escala 1:5000 que abarcan la totalidad del coto. En cada uno de ellos se ha estimado el tanto por cien de la superficie que ocupaba cada ambiente, en cada mapa. Esto ha sido posible porque previamente se había marcado esta información por superposición con fotografía aérea de la misma escala. Además se ha estimado los tres ecotonos más comunes de cada mapa, clasificándolos en función de los ambientes (pinar denso, pinar con matorral, bancales sin cultivar y erial) que estaban en contacto. Por último se ha integrado la información de los 7 mapas.
Tras este procedimiento podemos concluir que la vegetación predominante es el pinar con matorral y el erial, que ocupan entre los dos cerca del 60% de toda la zona de estudio.
El primero de ellos se localiza principalmente en el norte del término, en el Puntal de Enmedio, y el Calafate. Normalmente, en otras partes de la zona de estudio, se encuentra en laderas que vierten al norte y en las vaguadas.
El erial cubre sobre todo la vertiente sureste de la Sierra del Caballo, en la zona de Pusa. Este ambiente ocupa grandes extensiones continuas, al contrario que el anterior, que en ocasiones se puede encontrar formando pequeñas islas en el paisaje.
 El pinar denso es el siguiente ambiente más predominante, ocupando un 25% aproximadamente de la superficie total del área de estudio. Se localiza en Cárdenes y el Calafate formando extensiones relativamente grandes, y con mayor frecuencia, en el centro del coto y al oeste como pequeños pinares. En Catí, este tipo de formación forestal suele aparecer entremezclado con pinar con matorral. Habitualmente, el pinar denso ocupa cotas altas.
El ambiente menos extendido es el bancal sin cultivar, ocupando un 5% aproximadamente del total del terreno cinegético estudiado. Esta categoría de paisaje existe en grandes extensiones al oeste del término municipal, en la zona del Poblet. En el norte, por ejemplo en Catí , es común encontrar bancales abandonados rodeados de pinar. En el resto del término estos bancales también se distribuyen muy puntualmente, pero no llegan a suponer una parte importante del territorio.
El resto del territorio está ocupado por núcleos de población humanas que normalmente se usan como segundas viviendas para el verano. Este ambiente se ha excluido de este análisis.
Los límites entre el pinar con matorral y el erial son los más abundantes, encontrándose sobretodo en Pusa, Catí, El Poblet y la Sierra del caballo. El borde pinar con matorral y pinar denso es el segundo que más predomina, se localiza sobretodo en las lomas de Cárdenes y El Puntal de En medio.  El contacto entre pinar denso y erial, y entre bancales abandonados y erial es menos corriente, pero se puede observar al sureste del coto, en El Calafate.
En la zona rural de Petrer se desarrollan distintas actividades además de la cinegética, que directa o indirectamente pueden afectar a las existencias poblacionales de perdiz. Se destacan principalmente dos, la agricultura y el uso recreativo.
Históricamente, en esta zona ha predominado la agricultura de secano. Las especies más cultivadas son el almendro, el olivo y la vid. Ha sido una actividad que ha ido en declive de 25 años a esta parte, en concreto las producciones de almendra, olivo y vid pasaron de ser 622.233, 192.043 y 105.620 Kg respectivamente en la temporada 1997/1998, a 339.097, 71.605 y 72.392 Kg en la temporada 2000/2001.
Una de las explicaciones que desde la cooperativa agrícola de Petrer se le da a esta disminución de la producción es la sequía, y la transformación de tierras de cultivo en suelo urbanizable. Esta cooperativa considera que las superficies destinadas a la agricultura de secano de la zona (almendro, olivo, y en menor proporción vid) son en zonas marginales, donde las tierras no son demasiado fértiles y existe cierta dificultad para regar.
Respecto al uso recreativo de la zona, la afluencia de personas que visitan el campo, mayoritariamente los fines de semana, es cada vez más importante. Debido a la creciente demanda de ocio rural, se han habilitado varios lugares en Catí (al noreste de la zona de estudio), Caprala (también al noroeste), y L’Avaiol (en el norte) donde concentrar este fenómeno. Además la construcción de infraestructuras como albergues rurales, hoteles y zonas de acampada, ha proliferado sobretodo en Catí, y está en vistas de hacerlo en El Calafate (al sureste de la zona de estudio).

2.1.3        Características básicas de la gestión del terreno cinegético

La actividad cinegética en Petrer se basa en la caza menor. Las especies cazadas son la perdiz (Alectoris rufa), el conejo (Oryctolagus cuniculus), la liebre ibérica (Lepus granatensis), los zorzales (Turdus sp.), las tórtolas (Streptopelia turtur) y las palomas torcaces (Columba palumbus). La relativa escasez general de piezas en esta localidad, ha hecho que muchos aficionados se trasladen a otras provincias como La Mancha para cazar.
En Petrer, las especies cinegéticas más corrientes son el conejo y la Perdiz roja. Tras la aparición de los primeros brotes de Mixomatosis, en 1952, y la posterior epidemia de Neumonía Hemorrágico Vírica, la población de conejo quedó diezmada, lo que llevó a una mayor explotación de la perdiz.
El coto de caza menor de mayor superficie que se trata en el estudio es el número  A-10166. Se denomina coto de “La Sierra del Caballo”, localizado en el término Municipal de Petrer (Alicante). Abarca una superficie de 3.687 ha., que engloban los arrendamientos cinegéticos de las fincas de “La Casa Castalla”, “L’Avaiol”, “La Costa”, “ La Sierra del Caballo”, “ El Alt de Cardenes” y “Cotxinets”.
Linda con los cotos A-10345 y A-10403, también en el término municipal de Petrer y pertenecientes a la sociedad de cazadores  “ La Unión” y con los cotos A-10300, A-10095, A-10302 y A-10323 de Castalla (fig. 4).
Figura 4. De oeste a este se ha designado con el número 1 al coto A-10168, con el 2 al A-10403, con el 3 al A-10300, y con el 4 al A-10323
Esta sociedad, se fundó en 1936, pero no se consolidó como tal hasta 1950. Actualmente está formada por cerca de 60 socios.
Para evitar la excesiva presión que podría ocasionar que muchos cazadores recorriesen la misma zona a la vez, se organizó el siguiente sistema para regularlo. Por sorteo cada temporada se le asigna a cada cazador un color: Blanco, Amarillo o Verde, siempre procurando que todos los colores tengan aproximadamente el mismo número de cazadores. Cada color lleva asociado un calendario en el que se especifica para cada jornada de caza, a qué parte del coto pueden ir a cazar los cazadores que tengan asignado ese color. Así se consigue que en cada una de las zonas, en una jornada de caza haya como máximo unos 20 cazadores.
La sociedad regula los días hábiles de caza y las condiciones en las que se puede cazar. Estas normas siempre son más restrictivas que la actual ley de caza dictada por la comunidad autónoma.
En la temporada 2000 se cazaron 12 días al año correspondientes a los domingos comprendidos entre el 12 de octubre y el 24 de diciembre. El horario estipulado es de 8:00 a 14:00 horas, y las cuadrillas pueden estar formadas como máximo por 5 socios y 2 perros por cada socio.
 
 
 
 
 
 
 
 
Las modalidades de caza de perdiz más habituales en este coto son básicamente dos:
-Al salto: Dentro de la caza menor es la modalidad más practicada. Un cazador, acompañado por su perro, a veces sin él, trata de localizar y levantar las piezas de caza. Es una modalidad que requiere un intenso esfuerzo físico
- En grupos “Manos”: La caza en mano, requiere de la participación de varios cazadores. Estos se colocan uno al lado de otro formando más o menos en línea y van avanzando coordinadamente. Esta modalidad es similar a una batida.
Por último en el coto de Caprala, zona que linda con el coto nº A-10166 pero que no se ha incluido en el estudio, también se practica la caza de perdiz con reclamo, aunque no es muy habitual entre los socios.

2.1.4        Manejo del terreno cinegético

La  sociedad de cazadores realiza una serie de actuaciones cada año con las que se pretende mejorar el hábitat de las especies cinegéticas. A continuación se comentarán cuales son estas actuaciones y cómo se llevan a cabo:
-        Cultivos cinegéticos y comederos
 
En la actualidad se siembra en 92 zonas distribuidas por toda la zona de estudio. En total suponen una superficie de 9 a 10 ha. La siembra comienza en enero y se prolonga hasta finales de febrero.
La mitad de este terreno destinado al sembrado cinegético se cultiva un año y el resto se le deja en barbecho para sembrarlo al año siguiente. En estas parcelas cinegéticas se siembra trigo y cebada, mezclando los granos antes de la siembra. En el año 2001 año plantaron 2000 Kg de grano entre trigo y cebada.
Los lugares de siembras son bancales con muy poca pendiente localizados mayoritariamente en vaguadas o laderas, donde la confluencia de las aguas de escorrentía favorecen el desarrollo de las especies sembradas. En otros casos como en la Sierra del Caballo se sitúan en lo alto de la montaña.
En años anteriores se ha tratado de colocar comederos artificiales consistentes en bidones llenos de grano que iban dejando caer una determinada cantidad en función del alimento que era consumido. Esto hubiese supuesto un ahorro de esfuerzo y dinero, de no ser porque eran utilizados también por otros animales de mayor envergadura que los rompían en su uso.
Una observación de campo, aunque no ha podido cuantificarse, es que los campos sembrados del año anterior, todavía mantienen en sus espigas una parte considerable del trigo, que no ha servido de alimento para ningún animal durante ese año.
 
-        Bebederos
En el coto existen 13 balsas o “Tolls” construidos por la sociedad de cazadores para servir como bebedero a las perdices. Algunas son reconstrucciones y remodelaciones de antiguos algibes y tomas de agua de la zona, y otras son de nueva creación. Estas balsas están fabricadas de cemento, y  a ellas puede acceder todo tipo de animales.
Se distinguen dos tipos de construcciones (fig. 5). Las más antiguas tenían una forma cóncava de poca profundidad, alrededor de los 40cm. Esta estructura favorece la evaporación del agua, ya que deja mucha superficie expuesta al sol. Recientemente se ha optado por construir una pared recta, con la que se consigue mayor profundidad para la misma superficie de lámina de agua. Con este método se ha conseguido reducir las pérdidas por evaporación.

 

 


 
Figura 5.Distintos tipos de diseño de balsas que actúan como bebederos para la fauna.
 
El llenado de las balsas de nueva creación se hace mediante una cuba, y el agua se repone cada 15 días durante el verano. En cuanto a los antiguos pozos restaurados, son puntos que recogen agua de escorrentía durante todo el año. Su situación en los valles o los fondos de barrancos permiten la recogida de una importante cantidad de agua que es almacenada.
También se están introduciendo ahora bebederos consistentes en un bidón que permite la racionalización del agua. Si se consigue implantarlo, salvando las mismas dificultades que presentaban los comederos artificiales, se ahorrarían costes.
 
-        Reservas cinegéticas
 
Las reservas cinegéticas son zonas, dentro del coto, en las que no se permite cazar. Las reservas están señalizadas mediante tablillas. La superficie que ocupen las reservas debe suponer al menos el 10 por ciento de la superficie total del coto.
Existen 5 reservas distribuidas en los 18 km2 centrales de la zona de estudio; monte del Alturó, Pinada y barranco de Villaplana, Altos de Chinquera,  Altet de Chiquets y ramblas lindantes con la Gurrama. La superficie media de cada reserva son 40 ha, y el perímetro medio es de 2,19 Km. La relación Borde / área media es de 0,01.
Las reservas son usadas por las perdices como lugares donde refugiarse los días de caza cuando la presión de los cazadores las van conduciendo a estos lugares.
El hábitat predominante dentro de las reservas fijas es el pinar con matorral y pinar denso, en la reserva de Xinqueres también hay zonas de bancales abandonados. Las reservas de mayor extensión como Xinqueres y L’Avaiol abarcan el valle que se forma entre dos laderas, en el segundo caso las pendientes son un poco más acusadas. En el resto de reservas, se trata de las faldas de un monte donde hay poca pendiente o de la ladera de una sierra como el caso de Cárdenes, donde el relieve es más abrupto.
-        Servicio de guardería
 
El cuidado habitual de los terrenos cinegéticos corre a cargo del guarda del coto. En la temporada 2001-2002, las labores de guardería las llevaba a cabo una sola persona dedicada tres días a la semana al acondicionamiento del coto. Sus principales funciones en la época precinegética eran la siembra y mantenimiento de agua en las balsas, también participaba en la colocación de los comederos, la vigilancia para evitar la caza furtiva y el control de depredadores. Actualmente no hay nadie dedicado a esta labor.
 Hace algunos años también era función del guarda el control de las presas abatidas durante la temporada de caza. Actualmente en los días de caza nadie controla que se cumplan las normas aprobadas por la sociedad de cazadores ni por la Ley de caza.

2.2  Métodos

Para alcanzar los objetivos de este estudio se han llevado a cabo varias actuaciones que pueden englobarse en 5 grandes grupos.
-         Caracterización del paisaje: Se empleó fotografía aérea a escala 1:5000 para definir manchas de vegetación diferenciando 4 tipos de vegetación: Pinar con matorral, erial, pinar denso y bancal sin cultivar.
-         Diseño del muestreo: Se eligió un muestreo aleatorio simple en el que se muetrearon mediante transectos 45 cuadrículas de 500x500m, distribuidas al azar en la zona de estudio. Estos transectos se agruparon por proximidad en 6 rutas para facilitar el muestreo. Se elaboró un cuaderno de campo por cada ruta, en el que se incluía una ficha de campo que recogía la información a anotar de cada observación, acompañado de cartografía general de cada ruta y particular de cada transecto (ver ejemplo en el anexo de información complementaria).
-         Censos pre y post reproductores: Se realizaron todos los transectos en agosto-septiembre de 2001 (precinegético) y febrero-marzo de 2002 (postcinegético). Además el 16-17 de febrero de 2002 también se realizó una batida en la que se batieron las 6 cuadrículas que estaban atravesadas por los transectos más largos, para que la comparación de ambos métodos fuese lo más representativa posible. Los escasos contactos encontrados impidió que se realizase este análisis.
-         Reuniones con cazadores: Se realizó una charla en una de las asambleas de la sociedad antes del comienzo de la temporada de caza, donde se expusieron los objetivos del presente trabajo. Se les repartió unas fichas donde anotar  diariamente el número de piezas cazadas, sexos, y otros datos de interés junto con una encuesta a cerca de las posibles causas de la disminución de la población de perdiz en Petrer (ver anexo de información complementaria). Durante la temporada de caza se acompañó a algunos cazadores, y al finalizar la temporada se organizó otra reunión con todos los cazadores para recoger las fichas y la encuesta. Además se contó con información antigua recogida con mucho detalle por una de las cuadrillas en los años 1981-1986 y 1989-1990.
-         Cartografiado de las mejoras del hábitat existentes: Para localizar y conocer los puntos de siembra y bebederos, se acompañó al guarda del coto, encargado de sembrar los comederos durante los días de siembra que fue posible, y se completó con la información aportada por miembros de la sociedad y la cartografía disponible.
-         Análisis de los resultados: Para el análisis de los datos de los transectos se empleó el método del transecto Finlandés, y los datos recogidos a los cazadores se trataron con el programa estadístico SOLO.

2.2.1        Transectos

Uno de los métodos utilizados para calcular densidades de perdices en el coto ha sido el transecto.  Este procedimiento de estima de densidades se basa en el conteo de los individuos observados a lo largo de un recorrido a través del área de estudio. (Tellería, 1986). En este estudio se ha empleado concretamente transectos basados en el estudio de la distribución de los contactos. Este método se basa en el estudio de las funciones de distribución de las probabilidades de detección de los animales muestreados a ambos lados de una línea de progresión. (Eberhardt 1978). Se supone que los animales sometidos a muestreo son unidades puntuales cuyas dimensiones no revisten importancia en la detección del contacto, sino que se asume que la probabilidad de detección es función de la distancia entre observador y contacto (Eberhardt 1978).
  En el diseño del censo se distribuyeron los transectos al azar por el territorio. Para ello se dividió la zona en  102 cuadrículas numeradas, con una superficie de 25 ha cada una (500m x 500m) (ver transparencia en anexo cartográfico). Se sortearon 45 de las 102 cuadrículas y en cada una de ellas se trazó un transecto que fuese relativamente fácil de recorrer, para poder dedicar un mayor esfuerzo a la observación de las perdices, y que cubriese una parte importante de la cuadrícula. Se intentó que en la medida de lo posible coincidieran con caminos y pistas forestales no muy frecuentados por humanos. Por esta razón, en función de la disponibilidad de estas pistas, las longitudes de estos transectos  varían de 100 m. a 650 m.
Posteriormente  agrupando los transectos que estaban más cercanos entre sí se diseñaron “rutas”. Los 45 transectos se agruparon en 6 rutas, cada una de ellas con un número de transectos diferente. Esto se hizo con el fin de optimizar el tiempo empleado en recorrer los 45 transectos.
Una parte del recorrido de cada ruta no correspondía con ningún transecto, sino que servía de enlace entre uno y otro. A estos trayectos se les denominó “fuera de transecto”, y en ellos también se anotaba si se encontraban o no contactos.
Con el fin de facilitar la recogida de la información en el campo se elaboró un cuadernillo por cada ruta. (ver muestra en el anexo de información complementaria). En cada uno de ellos se dispone en primer lugar de un mapa en el que se representa una vista general de la trayectoria de la ruta completa y cartografía detallada de cada transecto, además de las fichas en las que se anotaba la información relativa al censo.
Si dos o más transectos estaban uno a continuación del otro, estos transectos se diferenciaban en el mapa pintándolos de distinto color, se alterna el rojo y el rosa, y los coloreados de azul son los llamados “fuera de transecto” (ver anexo de información complementaria).
La distancia total recorrida en cada censo fue de 30510m, de los que 12480m. pertenecían a transectos y el resto a recorrido “fuera de transecto”.
Para cada transecto se anotó su longitud, el tipo de camino por el que discurría (senda, pista forestal camino sin asfaltar, etc...), y los hábitats predominantes que atravesaba.
En cada contacto se anotaba la distancia a la que se encontraba antes de salir huyendo, medida como la distancia más corta (en perpendicular) entre el contacto y el punto más cercano de la trayectoria que se tenía previsto seguir (fig. 6), la hora a la que se detectaba, el número de individuos que se había detectado en cada contacto, el hábitat en el que se encontraba y si el contacto era auditivo o visual.
Figura 6. La distancia a la que se considera que se ha detectado el contacto se mide como la distancia más corta, medida en perpendicular (x) entre el contacto  y el punto más cercano de la trayectoria prevista del transecto. Extraído de Tellería, 1986).
 
Para la aplicación del método de transecto se asumen 4 condiciones:
-         Los animales situados sobre la línea de progresión son detectados con una probabilidad de 1,0.
-         Las observaciones de los diferentes individuos son independientes entre sí. Para que esto fuese cierto, se contabilizaron los bandos como un solo contacto, anotando como información complementaria el número de individuos que lo componían.
-         Los animales no modifican su posición tras la observación.
-         No hay errores en la determinación de la variables estimadas en campo (por ejemplo la distancia).
El número total de contactos detectados fue escaso, 6 en agosto-septiembre de 2001 y 4 en Marzo de 2002, con una distancia recorrida de 30510m en cada uno de los censos. Se utilizó el transecto finlandés desarrollado por Järvinen y Väisänen (1975). Es una ampliación del método del transecto que permite acumular un mayor número de contactos, ya que se contabilizan todos los contactos vistos a ambos lados de la línea de progresión, especificando si los individuos eran vistos dentro y fuera de la banda de recuento. La anchura de banda seleccionada, que determina la distancia a la que se estima que es probable que se detecten la mayoría de los contactos fue de 50m a cada lado de la línea de recorrido, este valor se estimó a partir de la propia experiencia de campo en observación de contactos y la permeabilidad visual que permitía los tipos de vegetación predominantes en la zona de censo. Para aplicar el método del transecto Finlandés se ha asumido que la detectabilidad disminuye de acuerdo a una función lineal.
Se han calculado las densidades para cada tipo de hábitat, y la densidad total del coto. Para ello se ha empleado la fórmula propuesta por Järvinen y Väisänen (1975):
D= nK/L
Donde D es la densidad, n es el número total de contactos, L es la longitud total recorrida y K depende de:
K= 1-Ö(1-p)/W
p es la proporción de contactos encontrados dentro de la banda de 50m (W) en relación al total de contactos.
El cálculo de la varianza de las densidades se ha hecho por el método de jacknife (Miller 1974), ya que este procedimiento se puede aplicar para un número de contactos menor de 25, la fórmula empleada es:
V(D)= Öli( D(i)-Dj)2/L(R-1)
Donde li son las longitudes de cada uno de los transectos, L es la suma total de todas las longitudes de los transectos, R es el número de transectos realizados, Dj se calcula mediante la fórmula:
Dj =ÖliD(i)/L
Y, D(i)es igual a:
 D(i)=LD-(L-li)Di/L
Di es igual a la estima de la densidad a partir de todos los datos menos los correspondientes al transecto i, es decir (∑ni)-ni y L-li.
El intervalo de confianza al 95% se ha hallado a partir de la distribución de la t (D±tα√V(D) para una precisión α= 0.05 y R-1 grados de libertad.).
Para cumplir la condición de que los contactos sean independientes entre sí, se ha calculado en primer lugar la densidad de bandos, y para obtener posteriormente la densidad total de perdices se ha multiplicado por el número medio de individuos por bando en cada uno de los dos periodos de censo ( pre y postcinegético).
Además se ha calculado las densidades relativas de cada tipo de hábitat. Para ello se anotó en el campo el tipo de vegetación predominante por la que pasaba cada transecto y el tipo de hábitat en el que se registraba a cada contacto.
Tras la realización de los dos censos, pre y post cinegético, los contactos obtenidos, clasificados en las 6 rutas que se realizaron fueron ( se han resaltado en negrita los casos en los que se encontraron contactos):

FECHA

CLIMA

Habitat del contacto

Hora del contacto

Nº indiv.

Distancia

Nº Transecto

Ruta:pantanet

Duración: 1h

m.de transecto: 2600

m. totales: 2850

22/8/01

?

-

-

0

-

-

4/9/01

soleado

-

-

0

-

-

23/3/02

soleado

-

-

0

-

-

FECHA

CLIMA

Habitat del contacto

Hora del contacto

Nº indiv.

Distancia

Nº Transecto

Ruta: Sierra del caballo

Duración: 4,5h

m.de transecto: 5330

m. totales: 7510

22/8/01

?

Bancal abandonad.

7:25

4(visual)

50m

58(550m)