Somos muchos los que, todos los años, intentamos cazar los corzos con arco. Todo un reto que sólo aquellos que lo ha probado saben realmente lo que puede llegar a costar y la satisfacción que puede llegar a producir. Es por ello que me gustaría compartir una serie de reflexiones acerca del corzo que, tal vez, le sirvan a alguno para afrontar esta temporada y animarse así a salir, arco en mano, al campo.