El Luchadero

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Cuando las poblaciones de un determinado animal, por circunstancias puntuales, exigen regular sus poblaciones por medio de la caza, normalmente la administración es propensa a alargar controladamente el periodo normal de su caza.

10 feb. 2013 - 3.177 lecturas - No hay comentarios

Es el caso del jabalí en Asturias (17), Castilla y León (17), Castilla y La Mancha (21), Cataluña (24), Navarra (28), Gipuzkoa (24)… Algo similar acontece con las torcaces en Andalucía (20/2) y Extremadura (28/2). Noticias estas normalmente bien recibidas por el colectivo dispuesto siempre a echar un capote para arreglar el entuerto. ¿Se imaginan lo que supondría si no se regulasen las poblaciones jabalineras? Accidentes de circulación por doquier y daños en la agricultura con el consabido cabreo de los aldeanos.

Otro tanto acontecería con las torcaces. Acabarían con gran parte de la montanera en invierno y el cereal en verano. ¿Sabían que una torcaz se traga al día 25 bellotas de encina? Pues bien, hagan números y se sorprenderán de la competencia que tienen los de la pata negra, ciervos, corzos, jabalíes, gamos, muflones, arruis y todo el ganado doméstico sin estabular (caballos, vacas, burros, ovejas y cabras). Para que luego venga el memo de turno, esos a los que se les van los ojos detrás de un jamón de pata negra, y nos digan que no hay que cazar palomas durante la contrapasa. Oiga, que hay más torcaces que iturris de cerveza.

A ver si de una puñetera vez se armonizan las fechas de cierre de esta ave y podamos todos cazarlas hasta mediados de marzo. Lo hemos solicitado y parece ser que lo ha entendido el Ministerio Rural y Marino. Que con el nombre de contrapasa no se puede solicitar porque está prohibido por el Tribunal de Justica, pues bien, llamémoslo prórroga de la torcaz y aquí paz y después gloria.

Mientras tanto los cazadores vascos a verlas pasar para que otros países las calienten incluso durante todo el año. Y que nadie se rasgue las vestiduras porque hablamos en contrapasa de capturar 3.000 palomas de una población de 6.000.000 de ejemplares. Muchos serán los palomeros vascos que se desplacen al sur peninsular a cazarlas. Con lo que supondría de riqueza para Euskadi que los cuartos que se van a gastar por el sur se quedasen aquí, amén de poder darles a los cazadores menos pudientes una pequeña alegría. Falta les hace.