El Blog de J.A. Sarasketa

26 ago 2012 9:13

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Todo por un amigo

La muerte de un cazador navarro al intentar evitar que su perro se ahogase, como no podía ser de otra forma, ha causado hondo pesar en el colectivo de cazadores. No en vano toda pérdida es una desgracia y merece ser recordada con respeto.

Pero si además acontecen a circunstancias especiales, como es el caso, nuestra obligación como cazadores es hacer justicia y ponderar en lo que merece la actuación de este cazador. Aunque parezca fácil no lo es, incluso para nosotros, entender hasta qué extremo mantiene cazador y perro ese mágico nexo de unión, tan difícil de explicar y comprender que un hombre llegue a perder la vida para salvar la de su perro. Todo un ejemplo de agradecimiento y cariño hacia un animal con el que ha vivido momentos únicos de complicidad en el campo.

Quiero pensar que hasta el último momento se han mantenido abrazados en el agua a la espera de que el Supremo les siga manteniendo unidos en el Más Allá. La palabra amistad se ciñe a las relaciones humanas sin darnos cuenta que en el marco cazador–perro tiene, si no su máxima expresión, sí una proyección sólida, de ida y vuelta, sin fisuras. El cazador, sus compañeros, son como una familia y el venador, el auténtico, considera a su perro como parte de la misma.

Solo desde ese prima puede entenderse el gesto de Valentín, gesto que deja de serlo para considerarse algo más, una gesta. Tristemente pequeños espacios se han dedicado en los medios al gesto de Valentín Barrios de Catarroso. Allá ellos, no importa. Mucho más me indigna no haber recibido una simple palabra de cariño o condolencia de ese grupúsculo de animalistas que nos ponen a caldo argumentando memeces como que abandonamos a los perros o colgamos a los galgos cuando son viejos ¡¡Puta mentira!! ¡Qué falta de gallardía! ¡Qué tristeza de espíritu!

Arrogándome la titularidad de muchísimos cazadores de todo el estado quiero mandar nuestro pésame a la familia de Valentín y a los cazadores de Caparroso porque en un mundo donde prima la mediocridad, el figurar por figurar, su gesto ha colocado los valores, la amistad, donde justamente le corresponde, en lo más alto.

 

 

Juan Antonio Sarasketa Juan Antonio Sarasketa es presidente de la Oficina Nacional de la Caza.

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