El Luchadero

Mayo corcero

El mes de mayo es el mejor periodo para la caza del corzo a rececho, al menos eso se deduce por el número de capturas y avistamientos. El monte está en plena eclosión y eso para los corzos es puro marisco.

06 may. 2012 - 1.961 lecturas - No hay comentarios

Raro es el día que un aficionado que sale al monte no vea media docena entre machos, hembras y chivitos. Otra cosa bien distinta es poder entrarles a tiro. Una maravilla para los cazadores y un problema para algunos baserritarras, ¡qué difícil es templar gaitas entre unos y otros! Un corzo muerto furtivamente no vale nada y vivo más que un ternero.

Los corzos empezaron a colonizar Euskadi hace 15 años aproximadamente y aunque en la actualidad hay grandes recechistas, nos ha cogido tanto a cazadores como a la administración un poco de sorpresa. Países como Alemania abaten anualmente la escalofriante cifra de 1.200.000 animales entre corzos y ciervos y aunque los problemas con agricultores y conductores entiendo que existirán el caso es que de una y otra forma lo saben gestionar.

Dependiendo de las zonas de mayor influencia corcera se intensifican los recechos y las carreteras se tienden a señalizar para que los vehículos aminoren la velocidad. Un corzo pesa 28 kg. y el impacto con un vehículo que circule a 80 km/h puede tener graves consecuencias por aquello de la energía cinética (velocidad por peso). Y si de un jabalí de 100 o más kilos se trata ni les cuento la avería que se puede producir.

Ante un caso de invasión de la calzada por un animal salvaje la mejor opción es el atropello directo siempre que las posibilidades de esquivarlo —nunca fácil— implique riesgo de salirse de la calzada. Así que llegado el caso agarrarse bien al volante y rezar, que lo que se arregla con dinero siempre es la mejor solución.

Afortunadamente contamos con buenos recechistas, bien preparados para esta modalidad, con sofisticadas lentes, telémetros, ropa de camuflaje y rifles con calibres de alta velocidad. Difícilmente volverá a levantar las orejas un corzo si un mediano tirador consigue un punto de apoyo y logra aproximarse a 200 o más metros.

Las nuevas tecnologías han hecho que algunos cazadores se apoyen más en la técnica que en los conocimientos. Quizá no sepan algunos leer el monte y entrarles a tiro como los pocos aficionados de antaño, pero tampoco les hace falta y eso siempre es bueno si sabemos gestionar debidamente este preciado patrimonio faunístico.

Como era previsible ya se han visto hace un par de semanas las primeras codornices en Briviesca (Burgos). Nada anormal por estas fechas, de hecho abubillas, golondrinas y otras aves viajeras ya arribaron a la península hace un mes.