El Luchadero

La fiesta de cazadores y pescadores

19 de junio, Dima (Vizcaya), Campo de Aviación. Día del Cazador y Pescador. Día de fiesta, día de encuentro y día de reivindicación. Pocas fechas hay que tengan connotación de acontecimiento multitudinario. Varias de carácter político y la nuestra blindada en el tiempo por el fervor y el cariño de los nuestros.

17 may. 2011 - 1.865 lecturas - No hay comentarios

El éxito del año pasado es la antesala de una jornada donde la sucesión de eventos dibuja un marco ideal para disfrute de amigos y familias. Disfrute que no oculta la problemática inherente a nuestra actividad. La naturaleza se está viendo sacudida, y los pilares cinegéticos conculcados sistemáticamente. Tras el periodo electoral se antoja positivo que los políticos atiendan el clamor popular y se posicionen como verdaderos gestores de la Naturaleza.

Mayo es un mes donde la naturaleza se engalana como nunca para dar la bienvenida a codornices y tórtolas, arropando igualmente a otras especies en periodo de cría. El urogallo, la gallinácea más grande de los montes cantábricos y la más bella tetraónida europea, está también en época de amoríos. Es el momento en que podemos observarla con más facilidad. El gran gallo, ciego de pasión y sumido en una especie de éxtasis, reclamará con ardor a las hembras. La aproximación a los cantaderos se debe realizar justo antes de que despunte el alba y avanzando solamente unos pocos pasos en el momento que cante para que el pájaro no detecte la presencia del intruso.

Es una pena que esta joya biológica, estandarte de cazadores y conservacionistas, siga suscitando polémica. Quizás se deba al desconocimiento que existe sobre el mismo, motivado en parte por una falta de información de la administración. Considerada como especie protegida, desconocemos la evolución de sus poblaciones, si bien en algunas zonas como en Benasque nos consta que se ha recuperado ostensiblemente.

Ahora bien el hombre, su gran enemigo, le sigue rompiendo muchos de sus habitats al desforestar el monte con nuevos caminos forestales y pistas de ski sobre todo de fondo. No sería malo que se autorizasen algunos permisos de caza para que el seguimiento del ave fuera más puntual. Lo que no es de nadie o bien se olvida o no se cuida, que en definitiva es lo mismo. La caza si está integrada en la economía rural de la zona aportando riqueza, seguro que el futuro de este magnífico ejemplar está garantizado. No vaya a pasar como con las avutardas, que una vez que se prohibió su caza ha pasado a ser la gran olvidada y desconocida.