El Luchadero

El PSOE manifiesta su apoyo a la caza y desautoriza a Andrés Perelló

Están cabreados los cazadores, cómo no van a estarlo, si el eurodiputado Andrés Perelló (PSOE) ha solicitado en el Parlamento Europeo la prohibición de la caza definitiva en toda la UE. Así, como quien lava, ¿es posible tamaño disparate?

08 dic. 2013 - 2.637 lecturas - No hay comentarios

Transcribo las declaraciones de este Señor a la agencia Europa Press: «la caza en países de la UE debe quedar limitada, única y exclusivamente a casos en los que se necesite un equilibrio de la especie», «no se puede permitir la caza mayor indiscriminadamente para capricho de unos cuantos con poder adquisitivo», «si Europa no comienza a poner coto a este tipo de crueles pasatiempos, toda nuestra política de conservación del medio ambiente quedará obsoleta», «matar por matar no es un deporte».

Vamos a ver. Medito pero no termino de entender el porqué de semejantes improperios. A no ser que este señor esté buscando notoriedad cara a las inminentes elecciones europeas o bien no tiene la menor idea —cosa probable— de qué va esto de la caza.

Mire, Señor Perelló, el 95% de los cazadores son gente modesta, cuando no humilde, y más en Andalucía, su mayor feudo político. En cuanto a que la caza es un pasatiempo cruel, le diré que la caza representa en estos momentos uno de los pocos motores generadores de desarrollo rural. Además, si el cazador no interviniera en la Naturaleza, el medio se volvería irracional en unos pocos años. ¿Y sabe por qué? Porque el hombre, en su alocado afán de progreso, ha roto el equilibrio ecológico. Así que antes de abrir la boquita moléstese en hablar con los cazadores, abandone por unos días el despacho y la corbata y pise con ellos el campo.

Miembros de la ONC se manifestaron el pasado miércoles frente a la sede del PSOE en Madrid para exigir la dimisión del Sr. Perelló y posteriormente se reunió en la sede de Ferraz, donde se desautorizó a este Señor y se emitió una nota rectificativa.

Hasta ahora se han oído más las voces de cuatro que no comulgan con esta práctica que las de cientos de miles de cazadores que guardan respetuoso silencio, «pero esto se acabó», manifestó el Presidente de la ONC.