El Luchadero

Día del cazador y pescador

El próximo 16 de junio el campo de aviación de Dima acogerá la XXI edición del Día del Cazador y Pescador. La gran fiesta del colectivo. Todo un referente a nivel del estado. Y este año, si cabe más, porque reivindicaciones históricas están a punto de conseguirse.

12 may. 2013 - 3.558 lecturas - No hay comentarios

A buen seguro que en Dima se hablará de ellas, así como de otros objetivos que el colectivo reclama por justos e imprescindibles para poder seguir ejerciendo esta práctica con dignidad. Los fabricantes e importadores de armas deportivas y accesorios un vez más arroparán a los aficionados exponiendo sus últimas novedades. Y lo harán prácticamente todos a diferencia de otras ferias de carácter nacional donde su presencia ha sido menos numerosa. Un gesto que Adecap, organizadora del evento, agradece.

Salvo pequeños detalles de última hora todo está encarrilado: actividades, horarios, aparcamientos, expositores varios, bares, servicios, homenajeados, fanfarrias, servicio de orden, merenderos… en definitiva un lugar excepcional con toda la infraestructura precisa para una fiesta con muchos matices reivindicativos a la que no debería faltar nadie, sobre todo este año que están en juego reivindicaciones tan importantes. Así las cosas, tiempo habrá durante este mes para informarles de todos los pormenores de la fiesta.

Cambiando de tercio, un tema que preocupa a los titulares de los acotados es la falta de herramientas de gestión para el control de predadores. Hemos pasado en poco menos de diez años a una prohibición de la práctica totalidad de métodos utilizados por los cazadores. La Oficina Nacional de la Caza apoya lo dictado por la Ley de Patrimonio en cuanto a la necesidad de que los métodos sean homologados. Labor que ya la realizó el Ministerio y alguna Comunidades Autónomas, incluso se han publicado Directrices Básicas Estatales que aún no han sido transpuestas por ninguna Comunidad Autónoma.

De ahí que la ONC insista en la profesionalización del trampeo en España y que las Comunidades Autónomas cumplan la Ley del Patrimonio publicando los métodos de captura. Labor por cierto imprescindible para regular las poblaciones de pequeños predadores que tanto daño hacen a las patirojas.