Por Derecho

La amenaza del bienestar animal

Madrid, Castilla-La Mancha, Galicia y la Rioja preparan nuevas leyes de bienestar animal. Todas suponen un tornillazo hacía el animalismo. En unos casos más acentuado, en otros, como La Rioja, más tenue.

05 jun. 2016 - 5.376 lecturas - No hay comentarios

Todas estas normas están cortadas con la misma tijera y el mismo patrón: dotar a los animales de unos derechos que hasta ahora eran desconocidos; someter a sus dueños a una serie de obligaciones, prohibiciones y limitaciones, con régimen sancionador incluido. Ganaderos, pastores, cazadores, rehaleros y hasta domadores de circo se verán afectados por las nuevas normas que, de forma silente pero imparable, se preparan en los despachos de las Consejerías o directamente, ya, en los Parlamentos autonómicos. No hay marcha atrás.

Hasta ahora, legislaciones como la de Castilla-La Mancha excluían expresamente en este tipo de normas la caza y la pesca. Es la estela que pretende seguir, muy acertadamente, el gobierno de La Rioja, que de forma explícita excluye la caza y la pesca de su borrador de norma bienestar animal. No puede olvidarse que se trata este de un concepto pensado para animales de granja y producción que nada tienen que ver con los ligados a la caza.

Lo que sí es seguro es que el tiro al pichón, por ejemplo, está en el punto de mira en Madrid y en Castilla-La Mancha. En los borradores que se manejan se prohíbe, se persigue y sanciona la organización de tiradas. Te cuajar la norma, no verán ustedes más un colombaire o un pichón en una cancha de tiro en Madrid o Castilla La Nueva.

Otra nueva obligación que prevé por ejemplo la de Castilla-La Mancha es un título o especie de carné que habilite para manejar y cuidar animales. Lo denomina el borrador «certificado de competencia en bienestar animal». Así que pastores de ovejas, guardas de fincas, perreros, rehaleros… prepárense para obtener una nueva habilitación o colgar el garrote o la caracola.

Los cortes funcionales en orejas y rabos quedarían igualmente al margen de la Ley. Del limbo jurídico actual pasamos a la prohibición más absoluta. Únicamente se permitirían en base a criterios veterinarios y por necesidad médico-quirúrgica. En este sentido, destacar que gracias a asociaciones como ARRECAL o la AER disponemos hoy de interesantes informes científico-técnicos (Pérez Garrido y otro y A. Contera) que avalan estas operaciones en orejas y rabos precisamente para evitar sufrimientos y en aras al bienestar del perro. Se trata de evitar cortes y desgarros en su carreras y roces con el monte mediterráneo.

Los Ayuntamientos también llevan su parte. Como responsables en el casco urbano del control de perros y gatos abandonados se les imponen nuevas obligaciones, y no pocas. Algunas de muy dícifil cumplimiento. Su labor se verá seriamente entorpecida. Por el contrario, quienes salen beneficiados y en andas en todas estas normas son las asociaciones, ONG´s… que comulgan con la filosofía que emana de estas normas.

Los collares eléctricos para el entrenamiento de perros de caza en unos territorios como en Galicia directamente parece que se prohíben porque se consideran dañiños para el perro. En otros casos como en Castilla-La Mancha su prohibición queda al socaire de la interpretación del funcionario o guardia de turno en una fórmula abierta y absolutamente genérica que sólo puede dar lugar a problemas. Los animales se conciben como objeto de culto, no como herramienta de trabajo o simplemente animal de compañía. Es la deificación de los perros, hurones y los gatos a los que se trata como a un familiar. Incluso se les entierra, se les incinera y se les dice un responso. Vean el capítulo Animales de Comando Actualidad.

Hasta la filmación de animales se regula. Se prohíbe la filmación de escenas en las que haya algún tipo de violencia. Y a mí, que he informado las alegaciones que desde la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, Arrecal o la ONC se han formulado a alguna de estas leyes, se me vienen a la cabeza las escenas de caza del Hombre y la tierra en las que intervienen lobos, águilas, rebecos, jabalíes o ciervas. Probablemente Félix Rodríguez de la Fuente hoy se hubiera visto negro para grabar la escena de la cacería del muflón a manos de los lobos en El Hosquillo. Incluso le habrían denunciado.

En fin, que o se le da la vuelta al calcetín, o adiós al Circo Price (y de paso a la caza con hurón, o la montería). De la cabra de la Legión ni hablamos.