Por Derecho

José Luis Garrido: Modalidades y métodos de caza

Dice mi amigo Patxi Andión que es el cariño un mal consejero. No le falta razón al Patxi, que por cariño me regaló el prólogo de mi libro ‘Don Quijote: gran madrugador y amigo de la caza’. Eduardo Coca, cuyos artículos sigo como un perro desde hace años, escribió hace varios años una columna titulada ‘Entre amigos cazadores’, en el que hablaba de Garrido y un servidor.

19 ene. 2016 - 2.238 lecturas - No hay comentarios

Eduardo y José Luis podrían —deberían— ser Carlos III si el premio no estuviera sepultado en la chatarra y el escombro de las ruinas de la, en otros tiempos, más importante organización de cazadores del país. Guste más o guste menos sus doctrinas, sea más o menos inconvenientes según para quién y para qué, la perseverancia de ambos, su honestidad —incluso a contracorriente— y su quijotismo bien merecen un reconocimiento de todo el colectivo. Pienso que, a diferencia de otros personajes premiados y galardonados, el sector no los reconocerá nunca. Es lógico, sois premiados sin retorno, y no sois diputados ni usáis calcetines de media. Eduardo es una pluma aguda, un maestro que esgrime la palabra como un florete. A mí además me ha hecho reír muchas veces.

Del de Santovenia (Valladolid) ya escribí hace dos años en Trofeo José Luis Garrido: el declive de la perdiz roja, un medio panegírico en el que le describía como martillo pilón, hormiga con bigote y datos, constancia de mula y otras lindezas. Como buen castellano, desdeña las romanzas de los tenores huecos, los modales versallescos, y los arabescos envenenados e hipócritas; y a mí, eso me gusta. No es amigo de la genuflexión ni suele mojar la pólvora a la primera dificultad (ni a la última). Carácter es destino. Y su destino es seguir escribiendo con setenta años, seguir publicando libros y continuar enredando entre madejas de datos, tablas, estudios y otras hierbas. ¡Eres! con independencia de donde estés.

Prueba de ello es Modalidades y Métodos de Caza, la última obra de este vallisoletano que, arropado siempre por su Federación de Caza y sin más ángel de la guarda que su determinación de ferroviario, ha publicado este libro de referencia. Como siempre desde que le conozco, sé que habrá tejido y retejido las páginas del libro. En él se recogen con exhaustividad todos los métodos de caza conocidos. Desde la cachaba hasta el lanceo del jabalí a caballo, pasando por el perdigot amb bagues (que no sabía lo que era). Los curiosos encontrarán también métodos históricos ahora prohibidos, como la caza de la avutarda desde avión o el buey fingido. Se indican las 53 especies cazables en España, armas, municiones… y todo con la minuciosidad marca Garrido.

Garrido hace de la terquedad virtud, y su constancia es rodrigón y ejemplo para las nuevas generaciones que además del Facebook, el Twitter o el Twenti deben beber de estas fuentes, ¡las del conocimiento! José Luis, ¡no te hacen falta Ítaca ni pretendientes! Gracias querido amigo por serlo, por estar ahí y por tu ejemplo. Y enhorabuena por el libro.