Por Derecho

23 ene. 2015 11:3

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El lanceo del jabalí: sobran los motivos

La caza, antes de la aparición de las armas de fuego, fue básicamente a lanza y a ballesta. Incluso la gastada palabra ‘lance’ tiene su origen aquí o en los lances, que eran los proyectiles que disparaban las ballestas.

El Club Español del Lanceo ha impulsado un trabajo sobre esta modalidad de la caza. Es un estudio legal sobre las posibilidades reales de adopción de esta caza en las diferentes regiones españolas. Pero se trata también de dar a conocer en qué consiste el lanceo, de dónde viene, y sobre todo, de derribar prejuicios y remover obstáculos.

El encargo ha sido para mí una oportunidad de saber más y un aventura. Han sido varios meses de investigación de lo que en principio debía ser un estudio jurídico que se ha convertido en un recorrido por la historia y el arte: desde los griegos hasta hoy pasando por el Madrid de los Austrias, la India colonial y el Parque Nacional de Doñana. Incluso por El Quijote.

Precisamente Doñana, el santurario de la conservación en Europa, la Reserva de la Biosfera, el lugar Patrimonio de la Humanidad, ha sido también el reservorio de un tipo de caza única en España, el jabalí a lanza. El pueblo marismeño de Hinojos es la prueba viva de que lanza y conservación, cultura y tradición, van de la mano. Las sociedades de cazadores locales siguen alanceando jabalíes como hace cientos de años, coadyuvando a la conservación del espacio.

Castilla-La Mancha fue en 2012 la primera región española en establecer una reglamentación detallada para esta modalidad de caza. Debe ser sólo el primer paso. Extremadura, Andalucía, Madrid y otras regiones con condiciones naturales muy parecidas deberían también cruzar el rubicón y acoger sin complejos esta modalidad de caza. Nada hay de extraordinario en ello, se practicó desde siempre. Si acaso sólo desconocimiento y recelos infundados. Yo también los tenía, lo confieso.

Hay muchos argumentos y todos de peso a favor del lanceo. Por ejemplo, que dentro de España existen también modalidades similares por la intervención de un animal como auxiliar y el no uso de armas de fuego: es el caso de la caza con galgo, la caza del jabalí a ronda o la caza con aves de cetrería o con perros de rehala en montería. Si el que puede lo más, puede lo menos, y si se puede cercar una mancha de monte con sesenta puestos, meter trescientos perros o cuatrocientos, veinte auxiliares, todoterrenos, tiros, caracolas… ¿Cómo no se va a poder fomentar una caza silenciosa, ecológica, en la que intervienen cuatro o cinco jinetes, sus respectivos caballos y algún perro? De cajón.

La caza del jabalí se hacía esencialmente ballesteando o lanceando hasta la irrupción de la pólvora. Su estela ha dejado un gran poso también en el arte. Velázquez, Rubens, Snyders e incluso Goya retrataron escenas de la época y cacerías mitológicas. Es el caso de la Cacería del jabalí de Calidón del flamenco Rubens, mito griego donde curiosamente, ya se habla de la regla de la primera sangre y de la propiedad del trofeo. Como se ve la discusión de las reses no es de ahora. Mosaicos, esculturas, frescos, grabados y libros de toda época dan testimonio gráfico y escrito de las escenas de caza a lanza.

Juan Mateos, Ballestero Principal de Felipe IV, autor de Origen y dignidad de la caza (1634) destacó precisamente el éxito y la difusión de la caza del jabalí a lanza en su época: «Entre las otras cazas, se ha levantado con la estimación general la de matar los puercos con la lanza en campo abierto, y con gran razón, por ser acción de difícil y de fátiga grande, así por alcanzar a uña de caballo un animal tan ligero en la tierra». De la influencia del personaje y de su contemporáneo Alonso Martínez de Espinar (autor del Arte de la ballestería y montería, 1643) dan idea los retratos que Velázquez pintó de ambos.

El Club Español del Lanceo también ha querido mirar hacia fuera de nuestras fronteras. ¿Qué sucede en otros países de nuestro entorno? Sólo en Francia, la Société de Vénerie, con implantación en todo el país, tiene más 10.000 socios y da más de 15.000 jornales anuales. Muchos más que algunos clubes deportivos españoles. Caballos, canes, lanzas y cuchillos tienen una legión de seguidores en la república francesa. Argentina, Uruguay, Nueva Zelanda, Estados Unidos, la India son otros países en los que la caza del jabalí con lanza o a cuchillo también se práctica en la actualidad.

Recomiendo vivamente que sacien su curiosidad e indaguen sobre el lanceo. Incluso los no cazadores. También los que no tengan intención de cazar con lanza. Los cazadores encontrarán razones para sentirla como una caza más, y los no cazadores disfrutarán con la curiosidad de la historia y la belleza de una modalidad ancestral y universal que impactó a los grandes maestros de la pintura.