El Descolgadero

Linces, carroñeros y el Camarote de los Hermanos Marx

Eran los años 80 y todavía los Montes de Toledo albergaban algún que otro ejemplar de lince ibérico. Los campeos cinegéticos de pubertad ejerciendo de morralero me hacían imaginar que en una de las jornadas de caza podría admirar aquel animal del que tanto había oído hablar y que hasta hacía poco llegó a ser especie cinegética. No fue posible, pero mi actividad laboral, treinta años más tarde, me ha permitido reecontrarme con este animal, hasta ahora con sabor agridulce.

03 nov. 2014 - 3.212 lecturas - 3 comentarios

Es labor de todos la conservación de una especie, máxime cuando ésta, el lince, es el felino en mayor peligro de extinción en todo el mundo. Así, desde el sector cinegético (Aproca y las Federaciones de Caza de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura) no hemos hecho sino un ejercicio de responsabilidad, no sólo apoyando el proyecto sino colaborando de forma directa en la recuperación de la especie.

Guardaré en mi retina la imagen de la primera liberación en la que estuve presente. Una extraña sensación de emoción y responsabilidad vendría marcada más adelante por los acontecimientos.

De todos es sabido la muerte estos días de un ejemplar de lince ibérico, Kenitra que había sido liberado meses atrás dentro del citado programa de reintroducción.

Por muy accidente que fuera, el hecho en sí es absolutamente injustificable. Pero quizás en este punto es necesario realizar una reflexión de la respuesta de la sociedad en la que nos encontramos. Quizás estamos ante una sociedad… ¿enferma?

Son varias decenas los accidentes de caza que se producen cada año, incluso algunos de ellos terminan trágicamente con el fallecimiento de algún cazador. En alguno de estas ocasiones el responsable del accidente jura y perjura que vio entre el monte un cochino o un venao «enmontao».

Me he puesto a comparar la respuesta de los medios de comunicación y de la sociedad ante estos hechos y enfrentarla con lo ocurrido estos días con nuestro lince, intentando no caer en la demagogia barata con la que algunos carroñeros aprovechan cada muerte de una especie protegida para demonizar a la caza y a los cazadores, obviando con toda intención que la mayor parte de estos animales se conservan gracias a nosotros, a nuestra gestión, a nuestro dinero y a nuestro amor por la naturaleza, infinitamente mayor que el de los conservadores de despacho. No dudo que alguna de estas organizaciones firmaría la muerte de un lince, águila imperial o lobo cada mes del año. ¿De qué otra forma estarían en los medios de comunicación? Por su trabajo, desde luego, jamás.

Y si éramos pocos aparece, pidiendo dos huevos duros, cuál comedia firmada por el propio Groucho, el presidente de la Federación Española de Caza como gran predador al acecho, con oportunismo, incidiendo en las poblaciones enfermas, presentándose nada más y nada menos como el gran gurú de la ética y la conservación. Hasta la fecha, «pinchao», «aculao» en una mata pero como hemos podido comprobar curándose las heridas de muerte que cicatrizan con el tiempo convirtiéndolas en rasponazos.

Bien haría devolviendo a la imagen de la caza en este país lo que tanto nos ha quitado y que tanto costará recuperar, si es que alguna vez devolveremos los representantes de la caza esa confianza a los cazadores.

Este tipo de hechos puntuales no debe empañar la labor de cazadores y titulares de cotos en la conservación de nuestro medio, pero también debemos ser autocríticos y preguntarnos por qué no somos capaces de externalizar ese trabajo. Un sector que se vanagloria de representar a tanta gente y generar toda una economía en torno a la cinegética… pero no es capaz de lograr que un solo medio generalista de este país tenga una mínima sensibilidad hacia la caza. Y eso ocurre y ha ocurrido con gobiernos que en mayor o menor medida respetan nuestro mundo. Los problemas que hoy tenemos encima de la mesa serán una broma comparado con los nuevos tiempos. No lo duden. Vayamos preparándonos.

 

3 comentarios

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04 nov. 2014 16:03
bala2
bala2
Tenlo por seguro, que si llegan los tiempos del coletas, y no de lince, nos cortarán orejas y rabo. Y a algunos los cuernos, si no ha estado espabilado. Lamentablemente el futuro no depara nada bueno, ni a nuestra afición ni a nuestra vida. Espero equivocarme. Pero creo que la enfermedad ha carcomido esta sociedad que cree que puede vivir en un estado de bienestar que hace años se esfumo, y cree que "otros" se lo devolverán. Enorme error que pagaremos convenientemente. Menos los de siempre, que ya se encargarán de poner su culo a buen recaudo.
04 nov. 2014 19:05
rifle
Corren malos tiempos...para la Caza y los cazadores... Reflexión y aptitud tienen que llevarnos ha ser capaces de minimizar los daños que estamos causando a la imagen de la caza y los cazadores. Pseudoreprensentantes presuntamente corruptos, más preocupados en sacar tajada y en sus propios intereses acompañan un deterioro aburrador de la imagen del colectivo... CARROÑEROS... nadie penso que los "carroñeros" aparecen cuando hay "carroña"... y a día de hoy colectivo cinegético, o en su defecto algunos de sus miembros siembran de carroña el día a día facilitando la aparición de los carroñeros que tanto daño nos hacen a nivel social. No hay argumento posible cuando en la imagen aparecen hechos púnibles con la caza como protagonista. Por mucho que nos esforcemos ASÍ ES IMPOSIBLE.... Primero limpiemos nuestro colectivo de todo aquel que pone en bandeja " la imagen de la caza" ya sea cazador, directivo o Presdente... Toda esa "mierda" no ayuda para nada a que la Sociedad respete LA CAZA y A LOS CAZADORES. El tiempo corre en nuestra contra ... si no nos damos prisa...tal vez sea demasiado tarde.
04 nov. 2014 22:04
PIKI  
Se sabe ya algo de las causas de muerte del otro lince (hembra) del grupo de los ultimamente soltados??
Lo digo porque parece que solo hay interes en la muerte de un lince cuando se ve implicado un cazador pues en caso contrario la cobertura mediatica es infinitamente menor y a lo peor esa muerte que cito y sus causas resulta digamos..."curiosa" y a mi por lo menos me interesa tanto como la otra.
Quizas porque no obtengo ventajas con ninguna de los dos y si el perjuicio como ciudadano de "verme" sin dos linces.
Saber que la federacion de caza se personara contra uno si tiene la desgracia de tener un accidente ,no se si sera una nueva estrategia para aumentar el numero de cazadores federados.
Por ultimo no se si el futuro nos traera mayores problemas a los cazadores ,deseo que no, pero lo que si estoy seguro es que el mayor peligro de la CAZA no esta en los que la atacan de frente sino en los que diciendo defenderla la hunden en una labor de zapa diaria intentando reducirla esclusivamente a una actividad economica.
Luis Fernando Villanueva
Luis Fernando Villanueva es presidente de APROCA España

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