Diario de Caza

Los congresos y su utilidad

A principios de octubre la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Federación Andaluza de Caza organizaron en Córdoba el III Congreso Andaluz de Caza. Durante tres días, una enorme cantidad de cazadores, gestores, empresarios cinegéticos, propietarios rurales, científicos, técnicos de la Administración Andaluza, dirigentes federativos y conservacionistas, expusieron ideas, retos, estudios y problemas relacionados con la caza en la región.

08 nov. 2007 - 1.815 lecturas - Un comentario

Los asistentes, entre los que se encontraban muchos universitarios —lo de los créditos anima bastante—, pudieron escuchar interesantes exposiciones científicas perfectamente aplicables a la gestión, al día a día de la caza y de los cotos, así como magníficos debates en torno a la caza desde el punto de vista medioambiental, social o económico. Una pena que muchas mesas redondas se celebrasen a la misma hora en salones distintos porque muchos tuvieron, muy a su pesar, que dividirse.

En cualquier caso el balance fue tremendamente positivo por lo que allí se escuchó y por ser una iniciativa pionera en España de la que tendrían que tomar nota otras comunidades autónomas.

Sin embargo, ahora la Consejería de Medio de la Junta de Andalucía debe rematar la faena. La falta de remate suele ser el talón de aquiles de todos estos congresos, simposios, encuentros, jornadas técnicas o como quiera llamarse a este tipo de foros.

Generalmente, todo lo dicho y escuchado terminan olvidándolo en poco tiempo los que tienen encomendada la tarea de legislar, de convertir en leyes todo aquello que pueda beneficiar a la actividad sometida a debate, en este caso la caza en Andalucía, aparte del correspondiente informe final que debe hacerse sobre todo lo dicho en estos escenarios, que en este caso desconozco si se hará.

Como todo congreso que se precie, éste tuvo también sus conclusiones, quince en total. Las conclusiones de los congresos suelen ser muy sintéticas, globales, rimbombantes y tan políticamente correctas que, tras su lectura, suelen ser auténticos brindis al sol que se olvidan en cuanto terminan de leerse.

Sin embargo, en esta ocasión, y puesto que Trofeo es una revista nacional, las dos primeras conclusiones resultan muy interesantes por ver si de una vez por todas se solventa en este país de las autonomías el problema de las migratorias. Dicen así:

1. Se constata la necesidad de establecer una coordinación en las políticas cinegéticas y de desarrollo rural de la Unión Europea, especialmente en lo referente a la gestión de las especies migradoras y al uso multifuncional del territorio —agricultura, ganadería, turismo, etc.—, basando la toma de decisiones en criterios objetivos y científicos.

2. Se constata la necesidad de mejora de la coordinación y consolidación de procedimientos comunes entre las distintas comunidades autónomas del Estado Español a través de foros permanentes donde se intercambien y coordinen conocimientos de tipo administrativo, jurídico y técnico sobre la actividad cinegética.

Desde luego que «se constata la necesidad» de una coordinación a nivel interautonómico en muchísimos asuntos, creando injustos agravios comparativos entre los cazadores españoles en función de que cacen en una u otra comunidad. Pero hay un asunto especialmente hiriente: la caza de las especies migratorias. La gestión de las especies migratorias tendría que ser a nivel paleártico, porque éste su área de distribución. O por lo menos a nivel europeo. Y si esto todavía no es posible, qué menos que a nivel nacional.

Pero tampoco. Y vuelvo al ejemplo de los zorzales: ¿cómo es posible que en Castilla-La Mancha se cacen desde el 8 de octubre, sin cupo y durante todos los días de la semana y en Andalucía, comunidad limítrofe, a partir del 4 de noviembre sólo los viernes, sábados, domingos y festivos y con cupo de 25? Con el agravante de que Andalucía es la última comunidad en recibirlos.

Y dicho esto, a ver si es verdad que la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía, pionera en tantos otros asuntos, y la Federación Andaluza de Caza, rematan este congreso impulsando de nuevo el agónico Consejo Interautonómico, que representa a todas las autonomías, y se ponen de acuerdo a la hora de gestionar las migratorias.

 

1 comentarios

AntiSpam: Para enviar el comentario, por favor,
escribe la palabra de la coordenada D2:

  A B C D
1 conejo elefante perdiz zorro
2 corzo torcaz codorniz urraca
3 oso paloma liebre zorzal
4 ciervo becada rebeco lobo

¿Por qué debo hacer esto?

Al tener que introducir la palabra que aparece en la coordenada nos estás ayudando a evitar los post automatizados realizados por spambots —robots publicitarios que llenan los foros de mensajes no deseados—.

El funcionamiento es muy sencillo: sólo tienes que escribir en el cuadro de texto la palabra que aparece en el cruce de la columna y la fila especificadas. Para más facilidad puedes seleccionar la palabra con el puntero del ratón y arrastrarla hasta el cuadro de texto.

Los usuarios registrados de Club de Caza no necesitan dar este paso.

14 nov. 2007 21:26
galeno
Me congratulo que se produzcan Congresos que aglutinen opiniones diversas, que expresen puntos de vista divergentes y problemas que quiza hasta ahora no hayan sido resueltos, bien por falta de comunicación o por desconsideración en opiniones encontradas.
Quiza nos encontremos en el inicio de un entendimiento entre sectores tradicionalmente enfrentados.
El motivo de mi opinión es referente a las preguntas que Vd. Se hace en las diferencias de apertura, dias de caza limitados e incluso capturas en las dos Comunidades Autónomas que Vd. Cita sobre el zorzal.
Vivo en Valencia y desde hace mas de treinta años me desplazo a Andalucia, concretamente a la provincia de Jaén, exclusivammente para cazar zorzales.
En aquella época de mi juventud era normal tirar trescientos cartuchos por la mañana y por la tarde tenias que cargar con doscientos cartuchos para no quedarte corto.
Ya entonces nos decian los lugareños que ya no entraban pájaros.
En los años siguientes comenzaron a invadirnos los cazadores italianos, con los que nos encontrabamos en hostales y bares y como ocurre en estas situaciones, charlabamos y comentabamos lances de caza.
Nuestros vecinos alpinos se pasaban hasta el cierre de la veda tirando todos los dias a los zorzales que posteriormente vendian a los comercios de comestibles. Estos establecimientos, a su vez, revendian los pájaros a empresas conserveras que se encargaban de recogerlos en camiones frigoríficos.
Ante el negocio que suponia vender por veinte pesetas el par de zorzales, los campos de olivos se plagaron de cepos. Recuerdo que utilizaban como cebo hormigas voladoras.
Las fincas de olivos se arrendaban a intermediarios que a su vez las ofrecian a los italianos.
En fin, todo el mundo hacia negocio con la caza, mientras el zorzal disminuia paulatinamente.
Hace alrededor de diez años, desaparecieron los zorzales y con ellos los italianos.
Actualmente continuo con el resto de lo que queda de mi peña, cazando en los mismos lugares de antaño y le puedo asegurar que no llegamos al cupo de zorzales marcados (25).
La restriccion de capturas y dias ya ha llegado tarde, comprensiblemente porque en su momento perduraban los intereses económicos y nadie se preocupó del exterminio que desgraciadamnete dia a dia se iba produciendo.
Espero humildemente haberle resuelto la incognita y si me permite la rectificación no se caza el viernes, sino el jueves.
Un saludo cordial.
José Ignacio Ñudi José Ignacio Ñudi es cazador y periodista.

Conversaciones Activas

RSS