Diario de Caza

Medio Ambiente quiere prohibir la caza con cualquier tipo de reclamo

Me acaba de llegar vía email el borrador del anteproyecto de Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente.

22 feb. 2007 - 6.432 lecturas - 28 comentarios

Este borrador, o uno muy parecido a éste, se retiró hace algo más de un año, pero estaba claro que la ministra Narbona volvería con su ley salvadora. Un ministro que se precie tiene que dejar su ley, su obra faraónica para que se le recuerde más allá de lo que dure su efímero cargo.

Tras su lectura rápida, el texto te deja una sensación de hastío y una tremenda inseguridad jurídica. De nuevo un aluvión de definiciones, de palabras grandilocuentes, de cosas que recuerdas haber leído en otras muchas leyes sobre medio ambiente. En definitiva más de lo mismo, más talibanismo ecológico y más amenazas y recortes para los que siempre hemos formado parte de la naturaleza, la hemos querido y respetado.

Como he dicho, este texto acrecienta el miedo y la inseguridad jurídica de cualquier campero. Son tantas las cosas que no se pueden hacer o tocar que salir al campo va convertirse en una tortura, y siempre mirando al horizonte para esquivar a la autoridad —Seprona, agentes medioambientales—, porque seguro que algo habrás infringido.

Pero lo más escandaloso de esta ley es que prohíbe, de forma tajante —artículo 57, apartado C— la caza con reclamo. A secas y sin más especificaciones. Cazar con reclamo es cazar con perdiz con reclamo, usar cualquier reclamo de boca, usar cimbeles vivos o imitaciones, ya sean patos o palomas, así como los reclamos de fringílidos. De acuerdo que se trata de un borrador, pero la experiencia dice que como el político de turno quiera algo que básicamente no sea políticamente correcto, sale adelante. Además, ¿quién va a defender que se siga cazando con reclamo? Sólo los cazadores. Hoy 22 de febrero hay una reunión en el Ministrio en el que todos los sectores afectados presentarán alegaciones. Creo que estará la Federación y Aproca.

De todas formas todos podemos aportar nuestro granito de arena enviando al Ministerio nuestra opinión, y para ello facilito un correo electrónico de una especie de atención al ciudadano. A ver si nos hacemos oír de una puñetera vez. La dirección es: ainfo@mma.es

Para quienes quieran dejar sus sugerencias por teléfono, ahí va: 91 597 60 00.

 

28 comentarios

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2 corzo urraca codorniz zorzal
3 elefante ciervo paloma rebeco
4 torcaz becada zorro oso

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22 feb. 2007 17:29
Pardal
No me parece correcta su afirmación relativa a que sólo los cazadores vamos a defender que se siga cazando con reclamo. Parece que olvida Vd. que hay un gran sector del colectivo cazador que está harto de cargar sobre su espalda las consecuencias de la indignidad de la caza de la perdiz con reclamo; está harto de cargar sobre sus espaldas la prevaricación consistente en vulnerar de forma consciente e injustificada la Directiva de Aves; de cargar sobre sus espaldas la negativa opinión pública acerca del hecho de achicharrar en el suelo a la perdiz, aprovechando cual tahur del Missisipi el estado de celo de la especie.
Por tanto, Sr. Ñudi, le agradecería que no generalizara y entendiera que una gran parte del colectivo cazador no va a defender la continuación de una actividad deleznable, más propia de los tiempos del hambre, que de la perspectiva ética de la caza actual.
Eso sí, resulta verdaderamente patético que el colectivo haya perdido una nueva oportunidad, permitiendo que la supresión de la caza de la perdiz con reclamo tenga que venir impuesta por una prohibición legal, en vez de ser algo surgido del seno del propio colectivo.
22 feb. 2007 17:35
PEERICO
ESTE ES UN BUEN MOTIVO PARA SABER A QUIÉN HAY QUE VOTAR.Ya está bien.
22 feb. 2007 17:48
Reclamo
... de perseguir siempre a los mismos. Dice Nuestro amigo y querido Pardal, que ya era hora, pues bien, tambien es hora de que quiten o supriman otras tantas formas de caza. ¿A caso, no crees que segiran hasta terminar con toda forma de caza?, pero claro, se me olvidaba que a ti la caza no te gusta.

Volviendo al tema, el parany = fuera, contrapasa = fuera, creo que es un boicot en contra de cazas ancestrales.
A ver si nos enteramos ya de una vez todos, nos estan manipulando como les da la gana, entre los ecologistas, los anti-caza, los no taurinos, etc.... Y ¿AQUI HAY DEMOCRACIA?????????????????

Espero que el año que viene el ministerio se preocupe mas en entender como esta el campo, a pie del mismo, en vez de estar en el sillon de piel, y pongan las fechas de una forma coherente, en vez de tanto cortar y copiar. Tambien que las subvenciones valgan para algo y no solamente para mantener a unos cuantos.

Saludos.De un cazador, (en general), preocupado por la situación actual.
22 feb. 2007 18:49
P Portales
Soy un aficionado al reclamo desde que tengo uso de razón, tradición de abuelos, padres e hijos, pienso que si eso saliera adelante además de repercusión política, digamos votos, se crearía una banda de bandolerismo creada y provocada por el gobierno, y yo seré uno de ellos.
Y tu Pardal que cojones caza, con tu berborrea provocadora, ten en cuenta que si se llegara a afectar a un colectivo de tipo de caza, repercutirá en toda no lo olvides.
Animo a todos los cazadores a unirnos y tomar alguna actitud.
P Portales
22 feb. 2007 19:25
Franci
Ya estamos otra vez lo mismo, que si la caza con reclamo, hace poco los galgos, que si los toros,y asi no pararán de salir noticias de este tipo.
Hace unos años cuando se aprobo la ley de caza en Andalucia ya se comentaba algo de esto. Los galgueros fueron a una manifestación en Sevilla para protestar por la nueva Ley.
Todo quedo en palabras pero no se llevo adelante.
De cualquier forma si esto sigue lo que podiamos hacer (Los que quieran Pardal) es acordarnos del partido de la ministra en las proximas elecciones generales.
Como en todos casos que aparecen este tipo de noticias, tambien aparecen las hienas cuando huelen la sangre, y se dedican arrojar mas leña al fuego para que se mantenga la llama. Pero no saben que si la prohibición de esta modalidad de caza va para adelante, despues iran otras, ¿ o es que es mas legal un ojeo con perdices cansadas y secretarios que te carguen las escopetas para no perder tiempo, o las monterias con animales acorralados?. Despues vendran las migratorias, que no son nuestras, y asi todas las modalidades.
En fin, este tema tiene mucho que hablar, pero lo de las proximas elecciones generales va en serio
22 feb. 2007 20:13
franra
Sr. Ñudi:
En el articulo 57 apartado C no pone nada de la caza con reclamo, ¿podria aclarar en cual?
23 feb. 2007 00:27
sanan
...o modalidad, no le deis mas cancha a Pardal, ¿no veis que es un carroñero que solo sale para criticar cualquier tipo de caza?, no entreis al trapo y no sigais su juego porque una gota de agua costante, hace agujero sobre una piedra.
un saludo a todos, A TOOOOOODOS
23 feb. 2007 14:28
Theo
Señor Pardal, conocida su trayectoria antireclamo, no tengo mas que decirle una cosa, en estos momentos críticos para un buen número de cazadores de esta modalidad, naturalmente, a kilómetros de su tierra y que, oportuna, alevosa, premeditada y cañallescamente utiliza para soltar sus barbaridades anticazador, a las que nos tiene penosamente acostumbrados durante todos estos años en esta web.
En este momento tan delicado para nosotros se lo digo:
Le doy mi palabra de honor de que, el día que prohiban la caza con reclamo haré todo lo que esta en mi mano, que no es poco, para favorecer, impulsar, propiciar y conseguir la prohibición de "sus cazas", que bien conozco, por todos los medios, resortes, vías y afinidades que esten a mi alcance. Palabra de cazador cuquillero, hoy, y gracias a muchos como Vd., mañana furtivo.
Ni un saludo mas.
23 feb. 2007 17:29
Pardal
Con tu palabra de honor, no me envuelvo yo ni el bocadillo.

23 feb. 2007 17:42
Joaquim
.....si esto llega a su fin.No atentarán contra la caza en si, sino contra una forma de vivir de muchísimos cazadores. Desde algunos sectores creemos que no debemos de perder ninguna modalidad de caza,ya que suficiente terreno retrocedemos, con la postura de la Administración y los grupos de presión anti-caza. También hay dentro de nuestro colectivo no simpatizantes con la caza en berrea, pero creo que es llanamente una percepción del desconocimiento hacia esa modalida, como de cualquiera. Una vez le ofrecci a un compañero que me acompañara al Delta de caza de patos, y me dijo" Va,....siempre mojado,...si me caigo al agua,... mucha humedad,...Es evidente que no le atrae, osea que no le gusta las aquaticas, por lo que no puede opinar.Saben que un puesto de luna puede llegar a costar 4.000 eur.De día ni les cuento. Pues si no ves toda la pelicula ,lo mismo.Tengo por ahí un articulo sobre la "pasión por la caza con reclamo", pueden leerlo. Saquen sus conclusiones. Chungo, pinta chungo.
23 feb. 2007 20:05
Taochico
Desde que por 'DECRETO'y con la clara complicidad de la Federación Andaluza de Caza se 'chungueó' la ley de flora y fauna en Andalucía, no se ha levantado cabeza y continúan las amenazas de prohibiciones. Ahora toca a nivel nacional a todo tipo de reclamos: perdiz, patos, ansares, todo, o sea todo de todo, hasta acabar con los cazadores que es el objetivo principal y dejar a los magnates y nuevos ricos que se ocupen del próspero negocio. ¡Que verguenza! ¿estos es democracia?. Nos toman el pelo y seguimos tragando sin unirnos ni siquiera para decir ¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO!.

¿Donde estaba el amigo José Ignacio Ñudi cuando le necesitamos a él y a su revista en la manifestación del 6 de agosto de 2005 en Sevilla?. ¿Porqué no nos ayudó desde el principio? ¿No le interesaba el tema de los cazadores andaluces que perdían sus derechos ,terrenos libres por carecer de recursos económicos y sin ninguna alternativa?, no señores, los pobres no interesan a nadie y menos a estos revisteros cinegéticos que fueron incapaz de ayudar y ahora se quejan. ¿Vamos a unirnos?, eso es imposible hay cada vez mas intereses creados, mas nuevos ricos sin saber de donde vienen y unos gobiernos que se hacen llamar progresistas que son nada mas ni menos que auténticos dictadores y señores feudades, concretamente en el caso andaluz.

Lo mejor está en nuestras manos, sin unirnos, solo castigar con el voto en todas las ELECCIONES, sean del tipo que sean, pero castigar, de esta forma, muerto el perro puede que se acabe la rabia o al menos se alivie esta lacra enferma. Mientras tanto a fastidiarnos, seguir fraseando y regando tinta por doquier y a destiempo como hace el Sr. Ñudi. Los ataques y soluciones deberían haberse abordado antes de que llegase el principio del exterminio de la caza. Ese será nuestro futuro.

Amigos cazadores, solo puedo deciros......... ¡SUERTE! como lamento de un cazador entre miles de ellos que sufrimos la imposición de una ley en Andalucía donde la ' DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS DE IGUALDAD'siguen brillando por su ausencia.
24 feb. 2007 08:28
Joaquim
.....en mi caso , por ejemplo y sobre los reclamos de boca.Me viene de muy temprana edad y de mano de mi abuelo y padre que cazaban zorzales con liga y escopeta, allá en Castellón. Es tanta mi afición a imitar el canto de las aves, (hago unos veintitantos sonidos)que no necesito los reclamos bucales de madera, plástico, latón o vegetales que se usan en la caza. Tan solo con la boca. Me pregunto, ¿ me van a obligar a ponerme un tapón por ejemplo cuando vaya de patos?. Pronto no pediran que carguemos los cartuchos con "confeti".
25 feb. 2007 21:22
rafael de paterna
estoy de acuerdo con algunos reclamista por defender esta postura pero tambien tienen el derecho las sociedades de caza de defender esta modalidad de caza y con todo el apoyo de todos los cazadores que es la que nos tenian que defender de todas estas personas que por tener un cargo de gobierno que no sabemos ni quien es ni na sino que la ponen ahi le dan un sueldaso para que diga y haga lo que quiera y lo que le de la gana la caza la han puesto que no sabemos por donde la bamos a coger graciasssssssssssssss
26 feb. 2007 12:32
Japrés
La perdiz con reclamo, comparada con otras cazas, deja poco dinero y mueve a poca gente, también cuenta con la oposición de otros "cazadores", por lo que es más facil liquidarla que a otras. ¿No ha pasado lo mismo con el paranny?

Sin embargo, hay todavía CAZADORES que estan dispuestos a ayudarnos, por lo que le doy las gracias a Jose Ignacio por poner la dirección, y animo a todos a mandar el correo.

Un saludo.
26 feb. 2007 14:10
CHANTEO
Estimado Sr. Ñudi:

Puedo comprobar que Vd. resulta director de una revista de caza de gran prestigio, difusión y conocimiento en el mundo cinegético, y considerando que muestra una sana preocupación evidenciada por la tan rancia ya idea de abolir la permisividad legal del reclamo, permítome transcribir las palabras de un paisano mío de nuestra cuquillera provincia cuya finalidad estriba en significarle con todo mi respeto que el cuco para una estirpe de cazadores modestos es sustancial como la vida misma; que somos cuquilleros como morenos.

Decía mi paisano que Don Quijote tenía como ejercicios el de la caza y la pesca: pero no mantenía ni halcón ni galgos sino algún perdigón manso o algún hurón atrevido.

Hace casi un siglo que Diego Pequeño escribió sobre la caza de perdiz con reclamo. Fue Don Diego andaluz, ingeniero agrónomo y gobernador civil de Albacete: tres buenos títulos para saberlo todo sobre la patirroja. Conocedor del campo y sus secretos, escopeta de postín, cuquillero de excepción, nos dejó con su obra el tratado más completo y riguroso de cuántos se habían publicado sobre esa antigua suerte venatoria, que tanto le apasionó. No fue el primero, ni mucho menos el último; que esto de intentar describir el arte del perdigón, con sus emociones y misterios, sus gozos y desventuras, es tarea que ha cautivado la imaginación del reclamista con aficiones literarias, impulsándole no pocas veces a dejar constancia escrita de sus experiencias y recuerdos, para el deleite propio y el honesto esparcimiento de los demás.

Su libro, que solo se proponía entretener a los partidarios de la jaula y relatar, con profundo conocimiento de lo que llevaba entre las manos, todos los pormenores y secretos de lo que pensaba describir como conjunto de saberes relacionados con el puesto, acabó por convertirse, forzado por las circunstancias, en un vigoroso alegato a favor de los pajariteros, esa vieja tribu tantas veces zarandeada por unos y otros. Pero, al igual que sucede a muchos escritores, Pequeño se vio arrastrado por la dinámica de sus propios argumentos hacia un desenlace muy diferente al que inicialmente se propuso. Quizá porque como decía un gran novelista a Don José -de los Cuenca- cuando te sientas ante unas cuartillas en blanco puedes tener claro el punto de partida, pero nunca el destino final de la tarea que acabas de empezar ni, mucho menos, los ocultos senderos, imprevisibles y misteriosos, por los que la pluma te irá obligando a caminar.

Durante varios años, a finales del pasado siglo, nuestro autor -Don Diego- se entretuvo en tomar notas y recoger abundantes datos, con miras a publicar un trabajo que recopilase las provechosas enseñanzas de su dilatada vida de puestero. Al parecer, confiaba en que la Ley de Caza, que se iba gestionando por entonces, encontrara acomodo por esa modalidad cinegética que, desde antiguo, contaba en toda España con amplio apoyo popular. No sucedió así. La norma, tan deseada, que se proponía actualizar las múltiples, dispersas y trasnochadas disposiciones existentes, de acuerdo con el espíritu de los tiempos, y los adelantos que, en pólvoras y armas, se habían ido introduciendo, prohibió colgar el reclamo. Eso sí: sólo en los terrenos libres; porque los dueños particulares de las fincas destinados a vedados de caza pudieron seguir practicando esas artes, aunque sometidos a determinadas condiciones relativas a tiempos hábiles, licencias para los perdigones y distancias que era preciso guardar en relación con las tierras colindantes.

Al publicarse en 1.902 el esperado texto lega, tan duro con los puestistas, don Diego no lo piensa más: se encierra en la finca “El Santo” y con irritado apresuramiento, se pone a la tarea de terminar la obra, a la que dará un giro decisivo, imprimiendo a sus páginas un encendido carácter polémico y apologético. En ella se rebela contra lo que consideraba sinrazones y torpezas, esgrimiendo en apoyo de sus puntos de vista los más sólidos e hilvanados argumentos. El resultado sería una vibrante defensa de la modesta grey de los partidarios del cuco, frente a los influyentes y poderosos grupos que acaban de lograr que, con las salvedades antedichas, el perdigón continuara fuera de la ley.

A pesar de tan nobles y saludables intenciones, Don José entiende que Pequeño no logró convencer a nadie. Quizá porque, ante esa forma de trastear la perdiz, no caben más que dos actitudes: o se la conoce de verdad, con todos sus variados atractivos, y entonces sobran las páginas dedicadas a su gloria y alabanza; o se la ignora, que es lo más frecuente, y en tal caso es tontería pretender defenderla a fuerza de sesudas y bien dispuestas razones, que no harán la menor mella en quienes no han tenido ocasión de sentir tan singular experiencia, ni se han visto tocados por este venenillo a lo largo de su vida.

Con bien templados ánimos, Pequeño quiso cargar sobre sus hombros –tiempo perdido- la tarea de contener las críticas y alzarse contra el desafuero que, a su manera de ver, suponía la prohibición selectiva y la discriminatoria que acababa de consagrar la nueva ley. Y para acudir a todos estos frentes, echó mano de cuantas ayudas pudo imaginar, desde el testimonio de los más prestigiosos hombres de ciencia hasta el sentir del pueblo llano, venero inagotable de curtidos cazadores. Apoyándose en la autoridad de naturalistas como Buffón, en un ancho conocimiento técnico del campo, en los datos proporcionados por su propia observación y en las opiniones, que tan bien conocía, de centenares de aficionados andaluces y manchegos, preparó un gran alegato contra los arts. 18 y 19 de la nueva ley “esos arts. Que destilan hiel e inquina contra los reclamos”.

El párrafo tercero del tristemente famoso art. 19 daba facultades a la Guardia Civil y a los guardas jurados no sólo para incautarse los reclamos, en el supuesto de infracción, si no para sacrificarlos en presencia de sus dueños: algo que un pajaritero, unido a sus perdigones por tantos gozos e infortunios compartidos, no podía aceptar sin rebelarse contra semejante tropelía. La verdad es que el buen juicio de los encargados de velar por el cumplimiento de texto tan siniestro impidió, la mayoría de las veces, su aplicación en la práctica. Dicho sea en honor suyo –sin envolver bocadillos- y en el de los que, más tarde, acabarían por abolir tan desdichado mandamiento.

No piensa Don José en repetir los razonamientos de Pequeño pues no quiere caer en la tentación de la polémica. Y porque como ya dijo, son innecesarios para los entendidos y resbalarían sin provecho por la piel de los muchos pardales que combaten el puesto. Pero conviene subrayar un aspecto que suele pasarse por alto por quienes escriben a favor o en contra de la jaula: el carácter popular de este ejercicio, de tan larga tradición entre las más humildes escopetas de antes y de ahora, a las que se les privó de la posibilidad de colgar el pájaro en las tierras libres y comunales, únicas donde estaba permitido hacerlo a los modestos cuquilleros de pueblos y cortijadas. De nuevo, la cadena se rompía por sus más pequeños y frágiles eslabones. Como siempre.

¿Caza de ricos, caza de pobres? En nuestra tierra -continúa Don José- el reclamo fue siempre caza de todos. Pero los legisladores se empeñaron en sembrar cizaña y hacer distingos, inútiles por demás, con la intención de complacer a los que estaban arriba, reservando para ellos (con las limitaciones señaladas) el derecho a disfrutar del perdigón sin sobresaltos, mientras que los aficionados de a pie tenían que meterse en el tollo con un ojo puesto en el tanganillo y el otro en la lejanía del camino, por lo que pudiera tronar. Aquella legislación autorizaba lo que Pequeño denominaba la bárbara hecatombe del ojeo, que permitía a un reducido número de privilegiados abatir cientos de perdices en una sola jornada; pero proscribía, sin causas seriasen opinión de Pequeño que lo justificasen, salir al campo con reclamo, esa “distracción democrática al alcance del último menestral”.

Contra esta brillante manifestación de la ley del embudo arremetió el que fuera gobernador civil de Albacete en los siguientes términos: “ Y cuando se blasona de democracia, se prohibe esta inocente distracción bajo futiles pretextos y conceptos erróneos…sed siquiera francos, y arrojando la máscara, declarad con gallardía que solo se persigue el que la caza en los dominios españoles sea en adelante patrimonio exclusivo de potentados y políticos de influencia, borrando así de una plumada, con leyes autocráticas, la gloriosa historia de la conquista de nuestras libertades retornando a los tiempos ominosos en que el derecho de caza era patrimonio exclusivo del señor feudal.”

Medio siglo separa la obra de Pequeño del librito denominado la caza de perdiz con reclamo de Jara Ortega. Don José, jaulista de reconocido prestigio, redactó un breve trabajo en que combinaba sus experiencias en una provincia de tan larga solera como Guadalajara. A nuestro autor le llamó poderosamente la atención de que su prólogo, interesante y particular llevare la rúbrica del Conde de Romanones que despachando la solicitud de Jara Ortega, en una de sus últimas cartas, de 14 febrero 1.950 dijera que aunque hubo sido durante mucho tiempo aficionado a la caza del reclamo, la he aborrecido por que creo que es infame, y para dar mayor firmeza al argumento subrayó la palabra aborrecido con su ya temblorosa mano. Don José Jara tuvo la honradez y la valentía de incluir un facsimil de este pliego al comienzo de la obra –continúa Don José el de los Cuencas- resultando un casi interesante y, en verdad, poco frecuente: el de un viejo reclamista que, con sus amigos alcarreños y toledanos, había practicado esta caza en la juventud, para abandonarla precisamente cuando las facultades físicas de las que nunca estuvo sobrado el Conde de Romanotes le comenzaban a flaquear. Otro aristócrata, el famoso Barón de Cortes, con amplia trayectoria de gran señor y merecida fama de experto venador, recorrería el camino contrario. En sus recuerdos de caza sacados a la luz el mismo año en que se restaura en España la monarquía de Alfonso XII, nos relata –dice Don José- como tiempo atrás había publicado un folleto en Valencia en el que se calificaba de “asesinato bochornoso” la muerte de una perdiz en plaza, para luego rectificar y convertirse en ferviente partidario de la sufrida cofradía de los cuquilleros. El barón que dominaba las múltiples facetas de las artes cinegéticas, llegó tarde a esa fiebre de la jaula, para encontrar en ella “las mayores satisfacciones que se puedan imaginar”. Y eso lo dijo quien conocía bien la completa variedad de lances que, en todas sus modalidades le proporcionó la caza.

¿Cuál de nuestros dos veteranos cazadores tenía razón?

Don José está seguro de que, también en este punto, se dividirían las opiniones. Porque según él, el tema del reclamo lleva, y ha llevado siempre consigo, el agridulce condimento de la controversia. Los autores que han tomado la pluma en su defensa en estos últimos años, que no son pocos, tratan de probar que la mayoría de los ataques proceden de quienes no saben lo que es un puesto; algo que desconocen pero que, por principio, y sin mayores hondaduras, les parecen que deben rechazar. Asó lo mantienen entre otros, Enríquez Vallejo, el Marqués de Melgarejo o Francisco Enríquez. Don José cree que no vale la pena terciar en esta rancia disputa quizá –sostiene- al haber tenido oportunidad de escribir su libro con una normativa que acepta y regula la práctica del reclamo –como la vigente- de tan hondo arraigo popular en las tierras donde nacimos y nos criamos. Pero algo quiere decir Don José de la fuerza sorprendente de esta pasión; del enorme vigor con que pega a quienes la han saboreado; de la manera que enciende nuestra imaginación, invitándonos a buscar en el monte, en mañanas de escarcha y en tardes de aguacero, o en soleados, y bonancibles y luminosos carasoles, el encuentro con la naturaleza, en la soledad de la sierra; y como desde hace siglos, los españoles han arriesgado honra y fortuna por un placer y una afición, dice Don José, al menos debería merecer el respeto de los demás. Aunque solo sea porque, como decimos en Andalucía, algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Es muy antigua la costumbre de concertar de este modo la perdiz. Mucho más, desde luego, que el arcabuz, e incluso la ballesta que en sus orígenes fue tenida por cosa de brujería, cazando la pluma. Después, la pólvora supondría una gran revolución; y con ella las primeras prohibiciones. Quizá la más espectacular fuese la pragmática del príncipe Felipe en 1.552, que prohibió la tenencia y caza del reclamo bajo la pena de seis mil maravedíes y seis meses de destierro. Y a pesar de todo, los aficionados siguieron con su marcha y desafiaron el peso de la ley, poniendo a prueba el celo y las buenas piernas de los agentes encargados de aplicarla en baldíos y serranías.

Tan rigurosa imposición sólo consiguió –faltaría más Don José- excitar el apetito de la fruta vedada, que ahora se ofrecía tan tentadora. Los partidarios del cuco encontraron en ese desafío el aliciente adicional que tan poderoso atractivo ha ejercido para el español de entonces y de siempre: saltarse a la torera códigos y pergaminos, como piense que alguien se la quiere jugar. Y buscar las vueltas a quien pretenda discriminarle en provecho de unos pocos, para reirse en las barbas del lucero del alba y, por descontado, acabar haciendo su real gana. Nunca fue más cierto el dicho popular de que, en nuestro país, las leyes se hacen pero no se cumplen. Así que los cazurros y bravos aldeanos, menudos son estos personajes de paniego y esparteña, manta zamorana y navaja cachicuerna, decidieron continuar haciendo puestos por las sierras andaluzas y los campos de Castilla, contra viento y marea.

Desde antiguo, señor Ñudi, esta afición había podido con todo: con la ley, con las mojoneras, con los guardas, hasta con las costumbres más respetables. Don José no pretende ensalzar las maravillas de esta caza, porque no lo necesita; ni tampoco defenderla: para qué; o convencer a quienes albergan dudas sobre sus muchos alicientes, que ya no está para homilías; ni salir al paso de quienes, desde los más diversos ángulos, descargan la andanada de sus críticas contra los pacientes pajariteros a quienes, dicho sea de paso, por un oído nos entra y por otro nos sale. Los furtivos cazadores de andar quedo y capa luenga, como los definió Machado, se han movido siempre, desde que existen las perdices entre el entusiasmo de unos y las incomprensiones de otros, sin que les importe demasiado lo que piensen los demás. Porque el perdigón no tiene aficionados sino devotos, y como el flamenco, lleva dentro ese oscuro pellizco de misterio que sólo pega a quienes han tenido la fortuna de sentir su escalofrío. Es muy tarde ya, para que a estas alturas, alguien pretenda decir la última palabra en un debate que dura siglos. Don José no lo piensa intentar, escribiendo tan sólo para quienes quieran hacer junto a él camino, a través de un mundo de bellezas y contrastes, en que se mezclan la serenidad de las llanuras manchegas con la hermosura de los serrijones de Andalucía, entre legalidades e ilegalidades.

Saludos cuquilleros.
26 feb. 2007 23:57
Sierra
tranquilos, jauleros, que no pasa nada.
Nuestra querida e incomparable ministra del mal ambiente no se atreverá a seguir adelante con "su" proyecto de Ley, entre otras cosas porque no tiene agallas para hacerlo, igual que con el agua. Cuando en un pais como el nuestro se intenta dejar libre a un elemento que ha asesinado a 25 personas, se toman copas con un prenda que representa a una banda de asesinos,se manipula la televisión con total desparpajo y se mantiene el pesebre para multitud de votos cautivos, lo normal es que surjan noticias como ésta, cuyo único fin es desviar la atención del votante, no vaya a ser que anote en su agenda ese rosario de burradas cometidas a diario y que puedan transformarse en fuerte dolor de cabeza de cara a unas próximas elecciones.
Por lo tanto, tranquilidad. El reclamo se seguirá practicando, y si se atreven a prohibirlo, cosa mas que improbable, hasta tendrá cierto encanto añadido.
Saludos
Sierra

Pd. Por cierto, a los carroñeros ni puto caso...
27 feb. 2007 16:30
Sebas
Señor Pardal, parece mentira que sea usted hombre de Universidad, ¿o solo
paso por la puerta?. Es increíble la cantidad de tonterías que se pueden
escribir de una sola tacada. Lea otra vez la intervención del Señor Ñudi,
no es que la señora ministra quiera prohibir la caza de la perdiz con
reclamo, son todas las modalidades que los utilicen. Es de sobra conocida su enemistad con dicha modalidad, pero no ve mas allá de lo que no quiere ver, y con su
apoyo y con el de los que piensan como usted, así nos va. No quisiera
que se lastimara usted su espalda por llevar en ella el peso de una
modalidad indigna según usted. La mía ya está acostumbrada a llevar la carga
de desaprensivos que ahorcan a sus perros por no cazar como ellos
quisieran, que los abandonen en cunetas e incluso les peguen algún tiro.
Soportando esa carga y otras muchas que todos conocemos y no merece la pena recordar aquí, ante las protectoras de animales, que si que
generalizan y no hacen distinciones.
01 mar. 2007 16:47
Miguel
Yo, sin estar de acuerdo en casi nada con la señora Narbona y sus compañeros de gobierno, debe de decir que a mi particularmente me parece una buena medida que se deje de cazar con reclamo, tanto la perdiz como otras especies. No hay cosa más grosera y desagradable que ver en algunas revistas o en la red a varios cazadores posando con quinientos patos o doscientas perdices. Para mí, esconderse tras unos matorrales y abatir al cabo del día trescientas palomas no es cazar. Yo entiendo por cazar cuando pateas el campo con tu perro para abatir un par de perdices . Es una opinión personal y como tal la expongo
11 mar. 2007 22:21
AAGRESTE
Primiero prohibieron el parany.... pero como yo no cazaba asi no me importo.
Despues prohibieron la perdiz con reclamo, pero como yo no la practicaba pues me dio igual.
Mas tarde prohibieron tambien la caza de liebres con galgos,.,, pero como yo no tenia perro no me alarme.
Ahora quieren prohibir la monteria que es lo que a mi me gusta... pero ya nadie protesta porque es demasido tarde.

Querido Jose Ignacio, permiteme que parafrasee una conocida poesia pero que demuestra el egoismo suicida y la falta de vision de muchos de los cazadores.

O reacionamos todos unidos contra la persecucion a la caza de este ministerio, o puede que mañana cuando me pisen mi callo sea yo solo el unico que chille. Por que yo no chille cuando pisaron el de los demas.
12 mar. 2007 11:41
angel
Pardal, tu eres cazador???q es lo q estas ablando???

cuando los cazadores no nos defendamos unos a otros en las distintas modalidades....kien lo va a acer??

eso es lo q no podemos acer, enfrentarnos entre nosotros, aunq veo logico en enfrentamoento xq lo q usted dice es una patraña, cmo lo sera usted por los comentarios q dice: vayase SR.pardal, vayase
12 mar. 2007 12:08
angel
tu ni eres cazador ni eres na, cmo puedes decir eso???

te digo una cosa, tu estas de acuerdo con q prohiban la caza con reclamo, no???xq supuestamente se mata demasiados animales, pues bien, esas fotos q ves con cientos de perdices ninguna es cazada con reclamo, es mediante una modalidad llamada ojeo, as oido ablar de ella???



una pregunta: aq llamas reclamo????solo al reclamo refiriendote a los sonidos????xq tamb se pueden utilizar patos d plastico, palomas de plastico y de verdad, .........??ombre, tamb puedes llamar reclamo a un olivar dond van a comer los zorzales xq la comida los atrae, verdad???...............sq tienes razon tio, perodane..........
18 nov. 2007 01:28
El dueño del Falito
Hay que conocer muy bien la caza de la perdiz con reclamo para poder apreciarla en todo su explendor.A sus detractores sólo me queda decirles que hablan así porque nunca la han visto, nunca la han disfrutado. Los cuquilleros no salimos al campo a matar un par de perdices si no a tirarle a nuestro reclamo un par de perdices que cumplan en la plaza y que nos permitan ver y participar de todo el precioso ritual que nunca podrán ver los que sólo practican el volateo con repetidoras y a perro puesto, la mayor parte de las veces se abaten a las perdices boquiabiertas con el corazón deshecho por el cansancio y sin más remedio que entregarse. Al puesto acuden o no acuden, todo dependerá de la fogosidad del macho y de la bonanza del reclamo, pero la mayor parte de las veces no acuden.
Ni por asomo matamos la misma cantidad de perdices que los compañeros volateros, ni tampoco lo pretendemos. Al comenzar la temporada de veda general normalmente les deseamos buena caza y les "rogamos" que dejen alguna para el "cuco". Pero hay desaprensivos, ya lo creo que los hay, que matan todo lo que les sale por delante y no paran hasta llenar el morral, haga frío o calor, sean las nueve de la mañana o las tres de la tarde, mientras las piernas y el perro aguanten (eso sí con el agua de la cantimplora)hay que ir por ellas, mientras más mejor. Luego la foto con la solada de perdices en filas, la escopeta bien firme en las manos y el perro acariciado al lado. La perdiz no tiene agua y si la tiene no hay cuartel para que beba no tiene escondite para el olfato del perro refrescado. Hay que matar más. Simplemente egoismo es lo que para algunos significa eliminar la caza con reclamo. Que me las dejen para mí.
¡Es igual, a los cuquilleros nos pueden perseguir pero nunca nos quitarán la ilusión de colgar nuestro reclamo, cuidarlo, mimarlo, escucharlo, disfrutar de la quietud en el campo y si no vienen ¡QUE NO VENGAN!.
Los cuquilleros respetamos el vuelo, respetennos ustedes a nosotros tengamos la fiesta en paz.
26 nov. 2007 11:11
pole
Aunque la diversidad de opiniones debe de considerarse siempre cosa buena por eso de la libertad de expresión, parece que en este asunto quien se atreve a dar la suya en contra de ese arte que es la caza con reclamo, va servido de descalificaciones y semi-insultos.

En el anterior parrafo digo que este tipo de caza es un arte, y a fe mía que así es, siempre y cuando se practique como mandan los canones, no como también pasa que hay quien tira a un grupillo de jovenes perdices, machos y hembras, todavía enbandados, que por curiosidad se acercan a la "plaza". Y si no que me digan si es facil dar con un buen reclamo, y despues "hacerlo", y buscar las posturas idoneas en el monte, y saber cuando el reclamo "recibe" bien, a quien hay que disparar primero, si al macho o a la hembra si entran juntos, a hacer la carambola, el momento exacto del disparo para que el pajaro de la jaula lo tome bien, etc, etc, etc.

Dicho todo esto, queda claro que siento gran respeto por este tipo de caza. No obstante, ahora viene la parte no agradable. Y es decir que considero que este tipo de caza es obsoleto y no cuada nada con los tiempos de escasez de animales en nuestros montes, ya que se produce precisamente cuando el pajaro se prepara para procrear, cuando esta ya emparejado. Y precisamente ese es el pero que le pongo, no tanto por lo que se mata, sino por las parejas que rompen y que aunque queden vivas en alguno de los dos, ya es dificil que vuelvar a emparejar, dando por perdida una pollada mas en el campo.

No puedo tachar de "traicionera" o "sin merito" a este tipo de caza, o al menos no mas que muchas otras, ya que aunque en si el tiro no tiene gran merito, si lo tiene la faena del reclamo para atraer el campo a la plaza, y precisamente ese es el disfrute del cazador de reclamo, el trabajo de su pajaro, comparable al trabajo del perro del que caza en mano, que generalmente se antempone al propio lance del abate de la pieza levantada. Y si se dan ambos bien, mejor que mejor.

En cuanto a lo de traicionera y poco ética, pues no se si el esperar las reses parapetado detras de una mata esperando a que te entren histericas delante de los perros es mas o menos ético, o lo mismo en ojeos y esperas, y todo lo que no sea sacar las piezas por tu propio pie como mucho con ayuda de un perrillo. Pero puestos a esto, que me decís de las armas, de la posibilidad de tirar lejos con nuestros modernos cartuchos, de poder doblar el tiro, de los truquillos de polichokes y otros, de los visores, de la polvora rapida, o porque no usar por ejemplo un arco y no un rifle, etc etc. Je. complicado esto de la etica en la caza, ya que podría considerarse que ninguna es etica desde el momento que dejamos de practicarla para sobrevivir y no por pura diversión.

Dicho esto, solo me queda decir que no practico el reclamo, pero mi padre sí, y que no me gusta, pero que si practico las monterías, caza en mano y demás, por lo que egoistamente soy partidario de que se prohiba o al menos, restrinja la caza con reclamo. Tal vez el secreto estaría en una mejor regulación de los periodos, cupos, días de caza, etc.

Quizas antes de tomar decisiones este tipo tendrían que escuchar mas los que verdaderamente saben del asunto, y no solo a una parte interesada, sino a todos, por poner un ejemplo, que la propia federación contase con la opinión de todos los federados, o algo así, y luego presentase una propuesta de regulación al gobierno. Tal vez eso daría algun resultado.



Por otro lado, si somos europeos y en toda europa su tendencia es a desaparecer, no debemos ser menos, y re resultaría muy muy chocante que cualquier proyecto de ley, sin concretar, no solo en este ambito de la caza, siendo bueno y beneficioso en general, se apalancara solo por ser impopular y dar lugar a perdida de votos de aquellos a quienes pudiera perjudicar, llamense cazadores, conductores, o vendedores de melones a pie de carretera.

En fin, controvertido tema, espero que no me crucifiqueis como al amigo Pardal por no apoyar vuestra propuesta.

un saludo desde Huelva.
26 nov. 2007 13:47
Jose Carlos
animo
26 nov. 2007 14:25
Jose Carlos
Señores no centremos el debate en polémicas ideológicas, aquí siempre pasa lo mismo . Los políticos pretenden distraer al personal para colocar sus propuestas , o a caso es que no existen cazadores de todo tipo de ideología. La cuestión es de competencia o incompetencia de una señora ministra que se piensa que el ecologismo se promulga con prohibiciones en vez de con el convencimiento moral. No se puede escudar la señora ministra en que incumplimos las normativas europeas . Por que cuando ceden las competencias en materia de caza y pesca a las comunidades autonomas y estas realizan sus leyes , no presentarón enmiendas a las mismas. O es que en esos momentos no se infringía ninguna normativa europea o no interesaba electoralmente.Señores cuantas directrices europeas se incumplen actualmente de las cuales no tenemos conocimiento , que alguien de alguna estadística por favor. Además yo me hago otra pregunta , no creen ustedes que lo que se pretende es erradicar la caza en su totalidad. Atacando a sectores concretos como el reclamo o la caza con galgos , porque saben que son un número de licencias altas en toda España. Y tan diferentes modalidades que saben pueden llevarnos a confrontaciones supérfluas como son la caza en mano , monteria con otras modalidades como las anteriores.Pretenden la desunión para lograr su propósito , confundiendo al personal. Por esta regla de tres posteriormente prohibirán la caza de la codorniz porque está criando para volver a Africa , la tortola idem , la paloma torcaz o común porque cria durante todo el año , o que voy a decir del conejo que está encelo día si y día también. No ven que se trata de una operación encubierta. Señores como ejemplo os digo que tengo dos fincas de caza , en una como ejemplo un año no se cazó abslutamente ninguna modalidad y en otras se cazo a ojeo y el reclamo . Al siguiente año en la finca inicial no se cazó el zorro como alimaña principal , resultado 121 perdices cazadas únicamente. En la finca dos , se cazarón lo que todos los años alredddor de las 400 perdices , y más de diez zorros .Sin repoblaciones ni nada parecido , con situacion de los cotos en terrenos parecidos y en la misma comarca. ¿creen ustedes que fue debido al reclamo ? vamos hombre un poco de sentido común y de unión.
La caza aplicada con sentido racional , con buena gestión , sin esquilmar , dejando madre es sostenible y además favorece la biodiversidad y enriquece el medioambiente.
Animo y todos contra esta ley.
29 nov. 2007 18:11
El dueño del Falito
No quiero crucificar a nadie y además no quisiera extenderme nada, ¡pero me va usted a permitir una pregunta! ¿Cuando se caza una perdiz en mano, alguien le pregunta antes de abatirla si tiene o no intención de aparearse?
Me gustaría poder cazar un mismo coto en similares condiciones un año con el reclamo, otro en mano. ¿Dónde quedaría más madre y luego tendría más densidad de perdices?.

05 dic. 2007 00:29
GORICHI
Perdiz con Reclamo

Sin ninguna duda podemos afirmar que la perdiz con reclamo es la mas extendida de las denominadas artes tradicionales de caza. La pasión que levanta esta modalidad únicamente es comparable con la polémica que suscita su práctica. Para muchos aprovecharse de la ciega entrega de la patirroja en época de celo es poco menos que un asesinato, pero lo cierto es que esta modalidad encierra una complejidad tan extrema y una preparación tan minuciosa que la culminación del lance es lo de menos.

La picadilla, marca el inicio de la época de celo y de la caza con reclamo mediado el mes de Enero. Este periodo que suele durar alrededor de 5 o 6 días se caracteriza por la disgregación de los bandos y las peleas entre machos.

Una jornada de perdiz con reclamo comienza con la elección de la plaza, zona donde se cree pueden estar aquerenciadas las perdices, posteriormente se han de preparar el tollo, y el tango o pulpitillo. El tollo es el puesto en el que deberá esperar el cazador a la entrada de las perdices a la plaza, debe estar bien orientado y camuflado a la perfección, ha ser posible valiéndose de ramas y vegetación propia del entorno elegido, la tronera, hueco por el que se vigila la plaza y se dispara deberá ser del tamaño suficiente para ver y no ser vistos. El tango o pulpitillo es el soporte sobre el que se coloca la jaula con el reclamo, debe estar entre 15 y 20 pasos de distancia respecto al tollo y la jaula a un metro del suelo aproximadamente. Es importante que la plaza esté limpia de piedras donde pudieran rebotar los perdigones y herir al reclamo.

Agazapado en su tollo y armado de escopeta y paciencia el pajaritero deja trabajar a su reclamo a la espera de resultados. Este, valiéndose de su encelado instinto intentará atraer a hembras con las que emparejarse y a machos con los que disputar su recién estrenado terreno. Para ello, y aquí radica la enorme complejidad de este arte, el reclamo se vale de una interminable variedad de cantos que, sorprendentemente el cazador distingue a la perfección descifrando en cada momento lo que su perdigón pretende y como le contesta el campo, que así se llama a las perdices cercanas a la plaza.

Hay infinidad de matices en el canto pero los básicos se dividen en tres:

Cante Mayor o de Cañón: Utilizado por el reclamo para llamar al campo y atraer a las perdices desde gran distancia.

El cuchichió: Cante de pelea y contienda que se intercambian las perdices ya cercanas a la plaza.

El piñoneo o besitos: Cante de pelea o de llamada que solo emiten los machos y que, utilizado con frecuencia, denota la calidad y sangre del reclamo.

Ajeo, piolio, claqueo, aguililla, rifa, regaño, titeo… son solo algunos de los cantos que además de los principales intercalan los reclamos en busca del lance definitivo. En verdad el disparo no es lo mas vistoso de esta modalidad pero fallarlo puede traer consecuencias terribles para el reclamo que se deprime y pierde interés si no ve vencido a su contrincante.
(ESTO LO ENCONTRE POR AHÍ)
05 dic. 2007 00:37
GORICHI
CON RELACIÓN A LA OPINIÓN ANTERIOR A ESTA.No la he escrito yo la leí y me parecio interesante para aquellos que desconocen esta arte de caza.
UN SALUDO
José Ignacio Ñudi José Ignacio Ñudi es cazador y periodista.

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