Diario de Caza

La defensa de la caza

Posiblemente lo que escriba lo haya escrito otras veces, pero es que es una de mis obsesiones y la clave, creo, para la solución de muchos de los problemas que nos afectan.

22 nov. 2006 - 6.427 lecturas - 3 comentarios

Me refiero a la ineludible y necesaria defensa de la caza por parte de todos nosotros, para lo cual sólo hay un camino: unirnos organizadamente de una vez por todas y ayudar económicamente a la causa.

Vuelvo de nuevo a estos páramos tras la celebración de la asamblea de la Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) y el anuncio de sus objetivos básicos, con los que estoy básicamente de acuerdo, aunque dudo bastante que se pueda conseguir alguno si seguimos como hasta ahora: desunidos, desmotivados y reacios a poner un euro para financiar la defensa de la caza.

Pide la UNAC una licencia y una ley únicas para toda España, empresa complicada porque ninguna autonomía va a querer renunciar a sus competencias legislativas y mucho menos a la pasta que generan las licencias, sobre todo las más potentes. Sí podría buscarse un sistema que simplifique aún más la expedición de todas y cada una de las licencias autonómicas, por ejemplo sellos autonómicos disponibles en cualquier estanco.

Pide la UNAC organismos exclusivos para la caza y que lo que generen las licencias revierta en la mejora de los hábitats de las especies cinegéticas. Así debería de ser, pero son dos nuevos trofeos inalcanzables.

Al final, la UNAC descubre el mismo defecto que tenemos todos los cazadores y por supuesto las pocas asociaciones que nos representan: deslegitimar a los demás, en este caso a la Oficina y a la Federación.

A lo cazadores y a quienes nos representan nos falta humildad y nos sobra prepotencia y afán de protagonismo. Nos falta visión de futuro, darnos cuenta de que tenemos un enemigo común con muchas y poderosas cabezas. Nos falta mano izquierda, capacidad de diálogo y generosidad entre nosotros mismos. Cada cuadrilla no quiere saber nada de la otra e incluso se alegra de sus fracasos. El que caza la perdiz en mano quiere abolir el reclamo y el montero la espera. Quizá forme parte de nuestra esencia como cazadores, como predadores, marcar el territorio y eliminar la competencia, pero también es cierto que quien no se adapta a los tiempos se extingue.

El problema no es que existan tres o catorce asociaciones que defiendan la caza, sino que sean incapaces de organizar un frente común para conseguir los objetivos que todos deseamos. Cierto que existen cazadores de todos los talantes y clases sociales, ¿pero no nos afectan a todos por igual la prohibición de una especie cinegética, un asfixiante reglamento de armas, la pésima imagen de la caza ante la opinión pública?

Yo no quiero más asociaciones, sino que las que hay se pongan de acuerdo en unos objetivos comunes y nos empujen a todos. Si hay que manifestarse, que haya una sola pancarta con las siglas de todas; que hay que poner diez euros por cabeza para financiar una campaña de imagen o un informe que ponga las cosas en su sitio, que sobre el dinero; que hace falta una ley cinegética básica, pues a firmar todo el mundo.

Recuerdo un año en que tres de la mano, en plena cacería, empezaron a echarse la culpa. Que si uno era un listo porque que se mejoraba, que si el otro un torpe porque no sabía llevar la mano, que si el tercero un inútil con la escopeta. De repente, desde la distancia, quien llevaba la mano gritó ¡pájaro! Fue suficiente para que se prepararan, las vieran venir y arrugasen en el aire tres preciosas perdices. Todavía estamos a tiempo, pero seguimos discutiendo y nadie grita ¡pájaro!

 

3 comentarios

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19 dic. 2006 23:07
manuel
muy cierto es q cada uno tira por libre.
asi nos va,la caza cada vez mas en declibe y la opinion publica cada vez mas en contra de esta,pues los mal llamados ecologistas,esos estan bien unidos contra la caza.
pero el problema esta en q hacemos nosotros,el cazador llano y humilde q esta todo el año manteniendo perros,pagando sus licencias y cotos,para luego salir al campo un par de meses,qien nos dice ,desde la federacion o las sociedades,donde solo cuentan con unos pocos señores de la elite de la caza,el resto lo dicho,nacidos para pagar.
qien se preocupa en indicarnos q tenemos q hacer para mejorar la caza y unirnos para hacer frente a tantas adversidades q tiene nuestra aficion.
q hay q poner 10E. mas al año,seguro q la mayoria no se va a oponer ,q hay q hacer otras actuaciones,q cuenten con nosotros con los sufridores los q estamos a pie de campo.
pero q nos ayuden,desde las federaciones o desde donde sea a poner las cosas en su sitio,pues creo q todos estamos muy hartos de ser perseguidos y maltratados por la sociedad.
un saludo.
25 dic. 2006 18:30
PACO
LA VACUNA DEL CONEJO DE MONTE TIENE QUE APROBRARSE SIN FALTA ESTA PRIMAVERA POR LA AGENCIA ESPAÑOLA DEL MEDICAMENTO PARA SU APLICACION EN EL CAMPO
28 dic. 2006 21:33
Rayón
Yo creo, sin querer ser pesimista, que esto tiene un difícil arreglo o solución por varias razones. La primera, y para mi la más importante, es que la mayoría, por no decir todos los cazadores de a pie, no nos sentimos representados por nadie. Hasta ahora, todos o casi todos los que se han autoproclamado representantes de los cazadores, han dicho lo mismo, que iban a velar por el cazador de a pie, por nuestra imagen ante la sociedad, por que las leyes que regulan la caza fueran mejores para todo el colectivo de cazadores y, en general, por todo aquello que a los cazadores nos inquieta y preocupa realmente. ¿Pero al final que ha pasado siempre? Pues que todo lo dicho se ha ido disipando hasta quedar en agua de borrajas. Al final lo que hemos ido viendo es que han primado –o al menos, aunque por qué no de forma equivocada, a mi me ha parecido eso- ciertos intereses particulares y, que por lo que menos han luchado ha sido por lo más necesario en nuestro colectivo, por aglutinar la mayor fuerza que hoy día puede tener la caza, que no es otra que la que pueden ejercer los cazadores de a pie unidos, que al fin y al cabo es la mayoría y la que más fuerza y respaldo le puede dar a cualquier representante del colectivo de cazadores a la hora de llamar a la puerta de cualquier despacho.

A mi particularmente me hace gracia que algunos digan que los cazadores estamos representados por tal o por cual organismo o asociación, cuando yo a la mayoría de cazadores -casi todos federados- de las sociedades deportivas locales de caza, cuando les pregunto si saben quien es Andrés Gutierrez, so saben si contestarme que es un cantante o un torero, es decir, que no conocen ni quien es el presidente de la R.F.E.C. Pero es que si les preguntas que beneficios obtienen por ser federados, ni contestan, porque es que no saben realmente ni que es lo que hace la Federación por ellos o para ellos, cuando en realidad esos cazadores son los que más fuerza y respaldo le podían dar a la Federación y a sus representantes. Pero hay algo peor, y es que cuando les estrechas el círculo y les preguntas si saben quienes son sus representantes provinciales y comunitarios, te dicen lo mismo, que tampoco lo saben. Algo que me hace pensar que estamos muy alejados unos de otros.

Y aquí es donde está la pregunta o preguntas del millón: ¿Es que a los cazadores de a pie de este País no nos preocupan los problemas de la caza y por eso no queremos saber nada de ellos? ¿Es que andamos todos a nuestra bola y solo nos importan nuestros propios problemas? ¿O será que ninguno de los que se autoproclaman nuestros representantes ha sido hasta ahora capaz de meterse entre nosotros y hacernos ver los problemas comunes que todos tenemos, y que los problemas que hoy día solo tienen unos pocos al final van a ser comunes para todos? ¿O es que nadie ha merecido hasta ahora la confianza de los cazadores de a pie porque no ha sabido o no ha sido capaz de ganársela?

Yo creo que la Federación a través de sus tentáculos provinciales debería acercarse más al cazador de a pie que no lee las revistas del sector cacero o no dispone de la información necesaria que pueden dar otros medios, de forma que estuviera más al día sobre la que puede ser la problemática de la caza. La federación, la Oficina Nacional de la Caza, u otra de las muchas asociaciones de las que existen, debería tener más informados a los presidentes de las asociaciones locales de cazadores de todos los problemas relacionados con esta actividad, a base de reuniones mensuales o como fuera, y haciéndoles ver que su comunicación con esos asociados de los cotos locales de caza es importantísima a la hora de tenerlos más unidos de lo que lo están, además de hacerles ver lo importante que es esa unión de cara a la resolución de todos nuestros problemas, que por desgracia son muchos.

Los cazadores de “elite”, y ese sin fin de ellos que rodean a la Federación necesitan muy poca información por parte de ésta, ya que la obtienen por si mismos a través de muchos canales, y, sin embargo, parece ser que son a los que más informados quieren tener todos los que se autoproclaman nuestros representantes.

La conclusión que he sacado todas las veces que me he puesto a pensar sobre el tema, es que ciertas personas desde sus poltronas se han dedicado más a acercarse a quienes no los necesitaban que a los que realmente deberían haberse acercado, pues posiblemente estas últimas personas, los llamados cazadores de a pie, les hubieran ayudado y dado mucho más apoyo sin pedir casi nada o nada a cambio, aún no siendo tan importantes.

Rayón.
José Ignacio Ñudi José Ignacio Ñudi es cazador y periodista.

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