Diario de Caza

¿Tiene solución nuestra pésima imagen?

Recientemente fui invitado por la Real Academia Sevillana de Ciencias Veterinarias a dar una charla sobre La caza ordenada y la comunicación, en la que dije lo que otras veces he dicho en esta tribuna: que nuestra imagen, ante una sociedad cada vez más urbana, es pésima y difícil de reconducir. Y lo peor que le puede pasar a una actividad, la que sea, es tener mala imagen y terminar siendo políticamente incorrecta. La caza, desgraciadamente, hace tiempo que se ha convertido en una actividad repudiada.

09 dic. 2009 - 2.450 lecturas - 5 comentarios

Son muchas las causas, pero la madre de todas las causas está, a nivel mundial, en el aumento de la sociedad urbana frente a la rural, en continuo descenso. Cuando la gente pierde el contacto cotidiano con el campo, con los animales, con la naturaleza, donde la muerte y la vida formar parte de lo mismo, no sólo se pierde la perspectiva, sino que esa misma naturaleza, en contraposición con el asfalto y el cemento, se sacraliza, se convierte en un santuario. Que unas personas armadas lo profanen matando animales inocentes e indefensos es comparable al asesinato. Y hace tiempo que a los cazadores nos llaman asesinos.

Convendrán que con esta imagen tan desprestigiada poco podemos esperar de la sociedad y de sus representantes políticos, deseosos de contentarla a cambio de votos. Tampoco nos puede extrañar que grandes firmas eviten cualquier contacto con la actividad cinegética y que muchos personajes públicos oculten su afición cinegética si quieren mantener inmaculado su currículo.

A este sentimiento anticaza global e imparable motivado por una nueva concepción del mundo y de la naturaleza se une nuestra incapacidad para explicar que la caza es otro recurso natural renovable, una de las actividades menos agresivas para los ecosistemas, un poderoso motor económico para las zonas rurales deprimidas y la actividad lúdico-social más antigua y arraigada en nuestros pueblos.

¿Y esto cómo se combate? Con la palabra y con la imagen; con un poderoso gabinete de comunicación que no existe y con una ambiciosa campaña de imagen que nunca se ha hecho.

El problema es el de siempre: ¿quién crea, ampara y financia dicho gabinete de comunicación? ¿Y la campaña de imagen? ¿La Federación, la UNAC, la Oficina Nacional de la Caza, Cazadores por la Conservación…?

Hasta ahora cada asociación está haciendo lo que puede, pero no es ni mucho menos suficiente. Falta un ambicioso y caro proyecto de comuniación que venda nuestra mejor cara y rebata con rigor y eficacia tantas y tantas agresiones informativas.

Hay mucha gente del propio sector que ha perdido su confianza en los cazadores españoles, en ese supuesto millón de personas que se supone quiere seguir cazando. Creen que jamás, por racanería, apoyarán económicamente este ambicioso proyecto que dulcifique nuestra penosa imagen social. Yo sin embargo opino que si todas las asociaciones cinegéticas explicasen con claridad y rigor la necesidad de este proyecto, sus asociados responderían positivamente.

El problema, como decía, es quién lo lidera. La Oficina Nacional de la Caza podría haber sido la estructura, pero sus propios promotores no supieron mantenerla y ahora sobrevive por el empeño de cuatro idealistas, uno de ellos Juan Antonio Sarasketa. Por otro lado, algunas asociaciones no quieren competencia.

La caza requiere una defensa urgente y eficaz, eso nadie lo duda, pero seguimos discutiendo si son galgos o podencos. Este debate cinófilo está muy bien, pero como nadie mueva ficha pronto será tarde.

 

5 comentarios

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11 dic. 2009 17:00
j.cazador
José Ignacio. Felicidades. Magnifico artículo, magnifico análisis.

Soy cazador y presidente de una Sociedad de Cazadores (310 socios). Comparto con usted las opiniones y el análisis que hace sobre nuestra imagen y, opino como usted, que si se hablara con claridad de la necesidad de todo lo que expone, los cazadores apoyarían el proyecto. Los federados hemos puesto mucho dinero (y seguimos poniendo) para proyectos tan inútiles como la vacuna del conejo, etc. etc. Podríamos analizar los presupuestos de las Federaciones y se vería, que no es un problema de dinero sino de prioridades.

Es necesaria e imprescindible una coordinación sobre lo que se dice y opina. No se puede entender que desde la estructura federativa se viertan opiniones sin control ni organización, que en algunos casos nos perjudican y en otros son inoportunas. Debemos tener ese proyecto que usted menciona y a profesionales para llevarlo a cabo. De nada nos sirve difundir nuestra actividad entre nosotros, o contarle a la administración de turno nuestras bondades, pues como usted dice, los políticos sólo buscan votos. Es a la sociedad, a la que hay que explicar que la caza no es sólo un motor económico, sino principalmente, una garantía de conservación de todo tipo de especies y ecosistemas.

El problema esta claro que es el que usted apunta, nuestros representantes al igual que los políticos pretenden perpetuarse en su cargo, y quizás por cansancio, acomodo, edad, o falta de altura de miras, no son capaces de adivinar los riesgos que nos amenazan. O quizás, les interese esta situación para así poder erigirse en nuestros permanentes defensores. Un saludo.
13 dic. 2009 20:55
Igor24
Igor24  
Magnífico artículo, que aglutina en pocas palabras lo que hace falta y por que. Ahora, lo que toca es dejar las palabras y comenzar con los hechos. Cuenten conmigo para impulsar esa plataforma; y ANIMO a todos los cazadores a que nos unamos a esa bandera, sin colores aún, para defender e impulsar la caza. Un saludo a todos los ecocazadores.
14 dic. 2009 12:10
tatanka
tatanka   «Can de buena raza, si no hoy, mañana caza»
En mi opinión, una forma de mejorar la imagen de los cazadores, a parte de campañas en medios publicos, sería poner un poco de nuestra parte en el día a día. Me explico;
En el pueblo donde vivo, recientemente han hecho coto los terrenos municipales, la zona mas querenciosa de las acuaticas es un rio situado a 50 metros de las casas, los cazadores se meten hasta casi las viviendas. Yo que soy cazador, no cazo en mi pueblo por no molestar a los vecinos. El fin de semana pasado, llamaron al seprona por disparar cerca de las viviendas y desde una zona de seguridad (el rio). Estas conductas se dan en muchos sitios de España. Hace poco hablando con un aldeano de Vizcaya, me comentaba que los baserritarras de su zona estaban bastante cabreados con los cazadores, por conductas parecidas a las descritas anteriormente.
Otros procederes, que en mi opinión dañan bastante la imagen de los cazadores, es la costumbre de publicar en revistas e internet, fotografías de trofeos de caza. Decenas de animales muertos, sin mostrar ningún respeto por los ejemplares, que aún estando muertos merecen bastante mas, que ser exibidos como trozos de carne. Una forma clara de "ponerselo a huevo" a todos los anticaza, es publicar estos reportajes fotograficos en medios de difusión pública.
saludos
14 dic. 2009 22:19
Quijote-caza
Quijote-caza «Por los Derechos de la Caza»
Lo que pretende el Sr. Ñudi me parece muy loable, aunque viniendo de un profesional de la comunicación más bien da la impresión de que quiere perpetuar su trabajo, aunque estoy convencido que esa no ha sido su intención.

Aunque no dejo de reconocer que la imagen es importante, aunque es difícil de lavar. Algunos cazadores la ensucian por el simple hecho del provecho, cazando donde no deben (zonas de seguridad) o disparando sobre propiedades privadas (señales, carteles, etc.), o cazando furtivamente, etc. Esa conciencia también debería de ser cambiada. No pretendamos lavar la imagen por un lado y ensuciamos por el otro.

Comparto con Ud. lo que dice en el sentido de que es palpable el rechazo de la sociedad actual a lo REAL y NATURAL (lo campestre, la crueldad de la naturaleza, lo cotidiano entre la vida y la muerte de las especies, la sangre, lo natural y cultural de nuestra tierra, etc.), por lo URBANO (la ética, la evolución, el progreso, la televisión, comida fácil, bienestar, la comodidad, los servicios, etc.). La diferencia entre el urbanista y el rula lista, va dejando la huella en el progreso del ser humano, y la buena imagen y el respetado cazador desde hace años se va perdiendo a pasos agigantados.

Pero el problema es más profundo que el simple hecho de lavar la cara a un colectivo “con un poderoso gabinete de comunicación que no existe y con una ambiciosa campaña de imagen que nunca se ha hecho.”, como dice Ud.. EL PROBLEMA RADICA EN QUE EL SECTOR NO TIENE UNAS BASES SÓLIDAS, UNA ESTRUCTURA COHESIONADA, UNA LEGISLACIÓN HECHA PARA LA IDENTIDAD Y REALIDAD DEL SECTOR DE LA CAZA, Y UN CUERPO PROPIO.

El ejemplo lo tiene en Ud., que no tiene claro que actividad practica al afirmar “actividad lúdico-social más antigua y arraigada en nuestros pueblos.” Coincidimos en lo social y la más antigua y arraigada de nuestros pueblos, lo que ya no coincido con Ud. es en cuanto a lo “lúdico” significado, el de esta palabra, que según la Real Academia Española la define como: (Del lat. ludus, juego, e ‒́ico). 1. adj. Perteneciente o relativo al juego. Y la Caza de juego tiene poco. Sr. Ñudi, debemos saber que somos y a que nos dedicamos y no podemos dar una imagen de una actividad que se aparta de la realidad y que cada uno la ve con los ojos que le conviene o en ese momento quiere transmitir. Con esos cimientos poco o nada se hará.

Comparto y cada día estoy más convencido de los pensamientos del Sr. Mascarell sobre la Caza, y que todos deberíamos seguir y defender, cuando trata a la Caza de “una actividad social-medio ambiental con identidad propia” al afirmar en su artículo “Caza y deporte, dos materias que tienen objetivos distintos y persiguen fines diferentes” escrito en el año 1999 y publicado en FEDERCAZA, en la que afirma: “La Caza no puede catalogarse sólo como una actividad de competición, ya que su trascendencia alcanza a otras vertientes como, la protección del medio ambiente, en lo que respecta a su contribución al mantenimiento y conservación de las especies cinegéticas, la economía, por ser un posible motor de riqueza para las zonas rurales más desfavorecidas de la geografía, y el ser un nexo de unión entre el hombre y la naturaleza.”.

Cuando Ud. pregunta: ¿quién crea, ampara y financia dicho gabinete de comunicación? Eso ya se ha propuesto por la UNAC, sin pretender protagonismos como otros, en el proyecto de norma para la caza que presentó en el Ministerio de Medio Ambiente “PROPUESTA DE ANTEPROYECTO DE LEY DEL PATRIMONIO CINEGÉTICO A INICIATIVA DE LA UNAC”, aunque la mayoría ni lo han leído, ni apoyado, ni propuesto una sola mejora en su confección, ni han movido un solo dedo para luchar por él o exigirlo (incluido los medios de comunicación). Los medios se han dedicado a transmitir la noticia, sin profundizar en sus consecuencias y en sus bondades que son muchas, y que Ud. y otros reclaman en diferentes lugares, y a los cazadores tanto les hace falta.

En cuanto a la Comunicación que Ud., reclama en su artículo, por ejemplo, en la Norma de Patrimonio Cinegético indica: “se promoverán programas de comunicación y participación social que posibiliten la corresponsabilidad activa de todos los ciudadanos.” “Son competencias del Consejo Nacional del Patrimonio Cinegético (COMO ORGANISMO PÚBLICO) las siguientes: h) Fomentar la participación, información, formación y educación del sector cinegético, y en especial el de los jóvenes.” Aunque si hubieran aportado algo, estoy convencido que se hubiera puesto mucho más en ese sentido para la comunicación y la imagen en esa propuesta, que aun está abierta y estará abierta hasta que se consiga, si es que algún día se logra.

Todo eso que Ud. pide, y mucho más, junto con esas preguntas que Ud. lanza al aire, quien lo abanderará o lo financiará, eso ya está hecho, lo abanderamos y financiaremos todos según la propuesta de la UNAC (cazadores, profesiones, periodistas, funcionarios, vigilantes, deportistas, industriales, comerciales, propietarios, las Administraciones, etc.), el problema es que la mayoría no ve más haya de sus narices. Además, uno de los escollos más grandes radica: en que una entidad deportiva (campeonatos, concursos, etc. –y a las noticias que aparecen en portada de los medios de comunicación les remito-), que a fecha de hoy tiene más peso específico (aprovechándose de su discurso demagógico y franquista, acompañado de la dejadez y incredulidad del colectivo, y unido a la comodidad de los poderes públicos en inhibirse de su responsabilidad basándose en la voluntad de un falso representante de los cazadores), no quiere perder competencias en su liderazgo y piensa que perderá más que ganará si se mueve. ERROR GRAVÍSIMO PARA LA CAZA Y LOS CAZADORES. Entonces el problema no somos los demás, son esos que quieren mantener su estatus, sus prebendas y su competencia sin importarles los cazadores ni la Caza o a donde desemboque su final. Además que pasa: los medios de comunicación (4º poder) se van de comida y de jornadas con ellos, y los cazadores le dan dinero con la esperanza de que le solucionen sus problemas abanderando el lema “la unión”, y lo único que ocurre es que cada vez están peor, y a los hechos me remito.

Las fichas ya se han movido Sr. Ñudi, pero sin fuerza social ni colectiva debido a la falta de apoyo de aquellos que tienen la fuerza (prensa, por ejemplo, personalidades del mundo de la caza o los propios miembros de la Federación, que sí son cazadores, pero una vez dentro de ese mundo del deporte es casi imposible dejar de ser lo que es esa maquinaria, deporte y competición, pero que no tiene nada que ver con la Caza real y natural).

Para terminar, y lo digo para aquellos que siempre dicen de mi que no aporto nada nuevo, les diré a todos: dejémonos de lavados de imagen y de cara, y digamos que queremos ser y que queremos que sea la Caza y su mundo; creemos unos pilares sólidos en base a la legalidad; formemos un sector cohesionado en base a una legislación hecha para la caza, su mundo y los cazadores –que a fecha de hoy no existe, y el único que lo está intentando es la UNAC (los DERECHOS DE LA CAZA)-; demos razones razonables para su existencia y viabilidad; ¡y unamos al sector y al colectivo!, que el resto de cuestiones que todos clamamos/an: respeto, dignidad, la comunicación, conciencia, medios, información, reconocimiento, formación, investigación, ocupación, representación, etc. para el colectivo y el sector de la Caza, no se preocupe/n que llegarán solas.
15 dic. 2009 19:17
CHAMORRO NEGRO
No puedo estar de acuerdo con el Sr. Quijote en eso de que la caza no es un deporte, ya que tengo un cuadro con los aros olímpicos encima de la cabecera de mi cama y no se puede renunciar a un dogma de fe como ese... pero bien es cierto que el Sr. Ñudi debería plantearse incluirlo en su revista en una de esas columnas de opinión, como colaborador habitual, puesto que las cosas que dice son de cajón de madera de pino.

Quijote, la has clavado!!!!
José Ignacio Ñudi José Ignacio Ñudi es cazador y periodista.

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