Diario de Caza

La caza de perdiz en diciembre

En los años de escasez, limitar la caza es la medida más recomendable para el futuro de la perdiz en un coto. Hay caza alternativa a la de la perdiz.

25 nov. 2009 - 3.430 lecturas - 7 comentarios

Diciembre puede convertirse en un mes imposible para el cazador si se alían con la perdiz, como es de esperar en el norte peninsular, las nieblas, nieve,lluvias o heladas mañaneras son inconvenientes que merman las posibilidades de caza y las facultades del cazador, embarrado en medio del páramo, mientras las perdices hacen en el primer vuelo un viaje de lejanía, sin esperanza de retorno para el cazador encallado. Pero también puede convertirse en el último desguace de una población escasa que apenas mantiene cuatro perdices en cada bando. Me refiero ahora a las posibilidades de un mes con muchos festivos, algunos siempre seguidos y con un cambio climático que a veces invita a cazar en manga corta. Es especialmente grave cazar perdices en diciembre en una temporada de escasos recursos, como ocurre con ésta. Por eso, te invito a que vedes la perdiz cuanto antes y, como argumento, te doy una serie de motivos que lo recomiendan. A la vez, te propondré otras alternativas cinegéticas, para que no se haga tan crudo el invierno sin el tacto suave de una patirroja sobre la cadera.

Es bueno vedar porque los bandos este año son muy escasos en diciembre. La sequía prolongada de agosto hasta setiembre y octubre, se ha llevado de cada pollada dos perdiganas por mes y aunque ya se han unido en bandos, donde otros años con un par de polladas se juntaban dos docenas de perdices, este año ha quedado en una. Los primeros días de caza la saca de individuos es muy grande y los bandos merman a ojos vista. Octubre y noviembre suelen ser demoledores, especialmente donde haya cazadores con trapío.

Como norma de gestión, no debe quedar en este mes ningún bando con menos de cinco pájaros. A finales de diciembre y primeros de enero, según las latitudes, las perdices eligen collera dentro del grupo como paso previo a la disgregación de bandos, aislamiento de parejas, elección del territorio, y celo. Por cada cinco pájaros en diciembre puede haber posibilidades de dos parejas en primavera. Con cuatro perdices, lo más probable es que sólo salga un noviazgo por el posible sesgo del sexo y por las bajas naturales de alguna de ellas. Es muy importante el número de pájaros del bando, pues, como bien sabéis, el cincuenta por ciento de las parejas que acaban anidando, que no son todas, no tienen, por unas cosas u otras, éxito de eclosión.

En los cotos donde la temporada no se ha presentado tan ruin y quedan en diciembre perdices para ir cazando —porque el índice de jóvenes/adultas es superior a uno y medio—, es necesario reducir el cupo, el horario, las posibilidades de desplazamiento en el coto y todos esos limitadores que nos ponemos los cazadores para que la extracción sea más ligera.

Con carácter general, la especie más vulnerable de cualquier coto y la más agredida es la perdiz roja. Para resolver la escasez en algunos cotos no se les ocurre otra cosa mejor que reforzar con perdices de granja y aquí es cuando se da la puntilla al coto. Las posibilidades de supervivencia de las perdices de granja después de unos días en un coto normal es cero, según se ha comprobado por todas las experiencias y estudios al respecto. Pero no es lo más grave que las perdices repobladas se mueran por patologías diversas asociadas a virus, bacterias y especialmente parásitos, que en el campo ya no son tratados (además de los gérmenes patógenos de otro tipo que tienen las de campo y para los que las de granja no tienen resistencia); lo peor en estos casos es que los virus y parásitos que portan las de granja matan también a las silvestres. Y hay otros inconvenientes: además de la posible contaminación genética tenemos el peligro de la predación, que lo tiene muy fácil por la tendencia social de gallinero que tienen estas perdices y que las incita a juntarse y reclamarse nada más soltarlas en el campo para deleite de predadores. Eliminadas las de granja, el festín invita a los predadores a intentar lo mismo con las silvestres y aunque les es mucho más difícil, lo cierto es que representa un nuevo riesgo. Tampoco es menor el riesgo de caza a mayores animado porque «para eso las hemos echado». El incremento de presión sobre la población reforzada repercute siempre sobre las pocas que teníamos silvestres. No es la solución reforzar el coto.

La mejor alternativa es dirigir el punto de mira a otras especies. Las migratorias de invierno: becadas, torcaces, zorzales y anátidas nos visitan a partir de noviembre y en algunos territorios de manera muy generosa. Estas especies tienen mucha enjundia cinegética y hay muchos cazadores que se enganchan con verdadera pasión a ellas. También el conejo es una buena alternativa y hay cotos donde sus poblaciones son un problema por daños. La caza en estos casos tiene la virtud adicional de ser la herramienta imprescindible para resolver un problema, algunas veces muy gordo.

Otra alternativa muy recomendable, si quieres cazar unas perdices, es ir a los cotos intensivos donde hay una oferta para todos los bolsillos sobre perdices que cada vez están mejor logradas en cuanto a esas virtudes que valoramos tanto los cazadores. En algunos cotos se han logrado perdices esquivas, que salen raudas al acoso, que vuelan lejos y aunque se entregan más pronto, cazándolas sin mucho acoso pueden dar respuesta a un costo que siempre será mucho menor que intentar repoblar el coto. En todas las provincias, con mayor o menor fortuna y calidad, existen este tipo de cotos.

Las granjas son imprescindibles para resolver un problema que tiene la perdiz: que se caza por encima de las posibilidades naturales de reproducción. Esta demanda excesiva y la desaparición total de poblaciones en algunos territorios, han hecho imprescindible la proliferación de granjas para dar respuesta a estas necesidades de la caza. Allí donde no haya perdices silvestres hay que repoblar. Pero hay que hacerlo con método, no echando perdices al campo, que es lo que hacen en algunos cotos. No es eso. Repoblar requiere unas técnicas y unas calidades de perdices, que es necesario tener en cuenta. Una mala repoblación y las sueltas indiscriminadas, no sólo son un problema para el coto donde actúan de manera irresponsable, lo son para todos los de alrededor donde, a lo mejor, los cazadores hacen las cosas con sensatez y orden.

 

7 comentarios

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26 nov. 2009 13:26
makis
makis   «¡Disfruta granuja y procrea, que en ti depositamos todas nuestras esperanzas!»
Mis felicitaciones, por fin hay alguien que reconozca que la suelta indiscriminada de "Granjeras" en el campo, no solo no beneficia a nadie sino que EXTERMINA TOTALMENTE a las pobres autóctonas que luchan por sobrevivir.

Reproduzco el párrafo que lo describe a la perfección:

Las posibilidades de supervivencia de las perdices de granja después de unos días en un coto normal es CERO, según se ha comprobado por todas las experiencias y estudios al respecto. Pero no es lo más grave que las perdices repobladas se mueran por patologías diversas asociadas a virus, bacterias y especialmente parásitos, que en el campo ya no son tratados (además de los gérmenes patógenos de otro tipo que tienen las de campo y para los que las de granja no tienen resistencia); lo peor en estos casos es que LOS VIRUS Y PARÁSITOS QUE PORTAN LAS DE GRANJA MATAN TAMBIÉN A LAS SILVESTRES. Y hay otros inconvenientes: además de la posible CONTAMINACION GENETICA tenemos el peligro de la predación, que lo tiene muy fácil por la tendencia social de gallinero que tienen estas perdices(GALLINOS) y que las incita a juntarse y reclamarse nada más soltarlas en el campo para deleite de predadores. Eliminadas las de granja, el festín invita a los predadores a intentar lo mismo con las silvestres y aunque les es mucho más difícil, lo cierto es que representa un nuevo riesgo.

Siempre será mas útil el gestionar adecuadamente con las silvestres que haya en el coto, que perder el tiempo y el dinero soltando gallinos que al final te dejaran como el gallo de morón "Sin plumas y cacareando".

Le reitero mi felicitación.

Saludos.

Makis.
26 nov. 2009 15:46
JVF
JVF
Es evidente que en un mal año la mejor solución es cazar ajustandose a lo que hay, por no decir la única solución posible sí no queremos causar un daño irreparable o por lo menos arriesgarnos a causarlo.

El problema es que el sentido común es el menos común de los sentidos y desgraciadamente algunos lo sabemos por experiencia.
27 nov. 2009 13:13
Japrés
Japrés  
Ahora Don José Luis, hay que realizar el trabajo más importante, enviarle a las Sociedades de Cazadores un dosier explicandole esto, ya que la mayoría de las Sociedades hacen sueltas, y en muchos casos con perdices de las peores garantías posibles, ya que solo mirán el precio final.

Ahora están de moda las francesas, aves en su origen destinadas a carne y que por ingenio de los de siempre está inadiendo los campos de España.

Esperemos que tenga arreglo.

Me alegra leer esto de un federativo, ahroa a proclamarlo.

Un saludo.
27 nov. 2009 20:16
argonzalez
La mejor repoblacion es no cazarlas durante una temporada... que no se acaba el mundo por eso, hace unos años lo hicimos en el coto y se notó, vaya si se notó... que alegría ver patirrojas por todo el coto y después a cuidarlas, poniendo horarios restringidos y cupos y así tenemos todos los años para disfrutar varios domingos sabiendo que hay.
29 nov. 2009 17:34
didax52
didax52
yo estoy de acuerdo en el respeto por la caza salvaje ,lo contrario es peor yo he estado en mi coto y creo que debemos tener mucho cuidado con las ideas de repoblar para eso estan los cotos de caza intenciba que puedes ir todos lo dias pero no tiene color al campo hemos de ir a disfrutar primero con la naturaleza ,con nuestros perros ,nuestro amigos y por ultimo la carne yo el dia que no soy capaz de abatir un pieza por lo malo que soy al mismo tiempo me alegro por la suerte que tienen los animales y con eso me conformo con el difrutar de mis cachorros, pueto que su dueño yòno voy al campo a matar voy a disfrutar con mi paralela del año 1972 un saludo a todos los que escibis y a los que leeis .
30 nov. 2009 16:40
j.cazador
Sr. Garrido:

Su artículo me parece correcto pero inoportuno. Creo que sus opiniones y consejos no son del todo acertados, viniendo de una persona que ha desempeñado y ocupa altos cargos dentro de la Federación, que es cazador, y que habla desde el conocimiento de la caza y de los cazadores.

Leyendo con detenimiento el mismo, así como los comentarios vertidos, da la impresión de que el problema de la perdiz somos los cazadores, que no controlamos la caza sobre esta especie. No se si tiene usted conocimiento del trabajo realizado por algunas sociedades de cazadores durante los últimos años (más de diez en mi sociedad) en el sentido que apunta, control de la presión cinegética y protección a ultranza de la población autóctona. Como ejemplo le diré: Temporada 2009/10 perdiz en mano, 66 horas, cupo 2, reclamo, 24 horas, cupo 2. Temporada 2008/09 perdiz en mano, 56 horas, cupo 2, reclamo, 21 horas, cupo dos. Temporada 2007/08 perdiz en mano, 76 horas, cupo 1, reclamo, 17 horas, cupo 2. Estas son las horas de caza sobre la perdiz que hemos tenido en las tres últimas temporadas en el coto, y así, en los años anteriores. Repoblaciones cero y sueltas cero.

Como vera es una presión más que contenida y responsable. Es cierto que muchas sociedades de caza no están por esta labor, han tirado la toalla y creen, que las sueltas cerca de la fecha de apertura del período de caza son el único camino !tremendo error!.

En cuanto a las repoblaciones debería hacer memoria, pues no hace tanto tiempo, y al menos por parte de la Federación Andaluza de Caza, se anunciaban, promovían y facilitaban, acuerdos con granjas de perdices a precios magnificos para suelta y repoblación (de calidad ni hablo).Incluso recuerdo cuando regalaban perdices a cambio de tarjetas federativas.

Me parece estupendo corregir los errores cometidos, a través de: determinar la genética de la perdiz roja, un sello de calidad para las granjas, aconsejar como cazar y como repoblar, etc. etc. Pero me chirría que quienes cometieron los errores nos digan ahora lo contrario.

Escriba, usted que puede, sobre los verdaderos factores y actitudes que atentan contra nuestra extraordinaria perdiz roja. Y no de pistas, a quienes pretenden echarnos la culpa de su debacle. También escriba, acerca de los cazadores que luchan sin descanso por salvarla.

Si quiere información sobre que pasa con la perdiz, concretamente en mi tierra (Jaén), póngase en contacto con nuestro Delegado Federativo o a travéz de él conmigo. Un abrazo.
01 dic. 2009 21:26
m.p.
Ya de hace algun tiempo que se viene hablando de las enfermedades que las perdices de granja pueden transmitir a las de campo, demostrado por "todos" los estudios y experiencias, pero nadie dice que estudios son y donde se encuentran publicados.
De todos modos si lo dijeran seria bueno que dijeran tambien cuanto porcentaje de terreno abarcan dentro de la comunidad donde se hacen y sobre que tipos de habitats se hacen, y claro muy importante con perdices de que granja. Sin duda esto arrojaria alguna luz de la crdibilidad de estos estudios y no solo eso si no tambien de la representatividad de los mismos. Ya que supongo entendera señor Garrido que no es lo mismo repoblar perdices en medio de un naranjal que, en una zona de monte y cultivo de cereal con agua, que en una zona con un habitat adverso a la supervivencia de la perdiz, como ocurre ya en muchos cotos de españa, que ya podemos repoblar o reforzar con perdices supersonicas que minetras no hagamos los arreglos suficientes en el habitat no habra forma de recuperarla.
Tambien deberian saber que desde el pasado 24 de octubre todas las granjas cinegeticas de españa tienen que pasar un control sanitario oficial mediante diversas analiticas, antes del transporte de los animales para su suelta, esta norma es conforme a decreto y podran verla en el siguiente link: http://www.acacta.com/uploads/2009%20RD%201082-2009%20requisitos%20sanitarios%20para%20movimiento%20de%20animales.pdf
En cuanto a los refuerzos tambien he decir que algunos cotos que los practican funcionan a la perfeccion segun diversas experiencias que supongon no seran las mismas que las tales "todas" que cita, pero que no describe. Sin poner en duda que en ocasiones puedan perjudicar.
José Luis Garrido José Luis Garrido ha ocupado destacados puestos en la estructura federativa.

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