Diario de Caza

La modalidad maldita

Me imagino que las modalidades de caza que se practican en la actualidad tienen su origen en la noche de los tiempos, y se han mantenido precisamente porque son las más eficaces —y también gratificantes— a la hora de cazar las especies para las que han sido pensadas.

29 oct. 2009 - 3.306 lecturas - 5 comentarios

La batida —que en nuestro país se sublima en la montería—, el rececho, la espera, la caza al paso, al salto, etc., se practican desde tiempo inmemorial, posiblemente desde que el hombre fue capaz de tirar una piedra con fuerza, o poner un lazo o una red.

Con la llegada de las armas de fuego todas estas modalidades sufren pocos cambios en su esencia, salvo que se hacen más eficaces y menos sufridas para el cazador: ya no hay que ponerse a cuatro metros de la pieza para abatirla, con todo lo que ello implica.

Pues bien, todas estas modalidades, con sus lógicos ajustes, se han conservado tal cual hasta terminar reconocidas y amparadas por las leyes de caza. Todas menos una, la espera del jabalí, una modalidad que sólo puede practicarse cuando se pone el sol porque nuestros cerdosos, por suerte o por desgracia, son de costumbres crepusculares y nocturnas.

No sé por qué pero la espera del jabalí sigue siendo una modalidad maldita, cuando no prohibida —como pasa en Andalucía—, autorizándose sólo con carácter excepcional para evitar daños, principalmente agrícolas, despojándola por tanto de esa legitimidad y ese reconocimiento que parecen tener otras modalidades como el rececho o la montería.

No entiendo por qué, si un coto está autorizado a cazar un determinado número de jabalíes, no puede hacerse también de noche, de espera, con todas las regulaciones que se quieran —cebando o no, con luz o sólo con visor, etc.—.

Creo que esta alergia de nuestros legisladores hacia la espera se debe, principalmente, a dos factores. Uno es puramente biológico, es decir, la noche, la oscuridad, el mundo de las sombras, sigue pesando mucho en nuestra mentalidad, en nuestra forma de entender el mundo, y esto termina reflejándose en las leyes. Aunque nuestra propia tecnología nos permita ver incluso en la más absoluta oscuridad, seguimos siendo animales diurnos y desconfiamos de la noche. La nocturnidad siempre ha sido un agravante.

La otra razón también es biológica, pero de otra naturaleza y muy propia de los cazadores: el egoísmo. El que no haya querido o podido sucumbir al embrujo de la espera y sí de las batidas y monterías, no quiere competencia nocturna, y se comporta, permítanme el símil, como una rapaz la diurna que ha visto un búho, alegrándose de los recortes y obstáculos que les ponen a los esperistas.

Sin embargo la espera está afectada por una feliz y a la vez trágica contradicción, y es su tremenda popularidad, de modo que el maltrato legal que sufre no se corresponda con la enorme afición que arrastra y que sigue aumentando.

¿Las razones? La principal, la emoción que entraña esperar un guarro en mitad de la noche, un animal siempre esquivo que despierta como pocos nuestro instinto predador. Luego está esa soledad y ese silencio bajo las estrellas o la luna, ese magnetismo de la noche y los sonidos de sus habitantes que disparan a cada momento nuestra imaginación. Si a eso unimos la existencia de elementos tecnológicos que hacen las esperas cómodas y eficaces, se entiende que sean tantos los cazadores que la practican, pero siempre con el miedo en el cuerpo porque los legisladores no terminan de regularla como cualquier otra modadidad en sí misma y no sólo como herramienta eficaz para amortiguar los daños del jabalí. La espera, como cualquier otra modalidad ancestral, merece ese justo reconocimiento.

 

5 comentarios

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01 nov. 2009 12:38
ajnr
cuantos de cazadores sueñan con poder realizar una espera al cochino que llega al huerto del tío pepe, destrozándole los melones, a la siembra del tío juan, a los bebederos de las perdices, tirando y derramando toda el agua, dentro de su coto, el que pagan religiosamente,igual que su licencia, su seguro, en fin una pasta, para los tiempos que corren, sin poder realizarla, o bien envalentonándose y haciendo la espera, no es que lo justifique, pero si en la administración pusieran las cosas fáciles, permisos, con las restricciones que estimen y que sean lógicas, pero que concedan permisos de una forma fácil para el hombre de campo, hoy en día Internet sirve como herramienta para mucho, no seria difícil.

no creéis que en vez de unirse al mundillo de los furtivos, preferiría seguir siendo un cazador noble y legal, sobre todo legal.
creo que por envidia, olvido o lo que quiera que sea, la administración es parte culpable por no facilitar los tramites y concesiones de permisos,que es a veces lo que le separa a uno de ser un furtivo o un cazador, en otros países simplemente comunicando la acción de caza con antelación es suficiente, te imprimes la autorización y ya tienes tu permiso ,confirmado, sin salir de casa .
ya solo queda realizar la espera agusto.
01 nov. 2009 13:51
el cazao
Aqui, en Andalucia la espara se llama aguardo nocturno y es egmasa quien todos los años saca a subasta estos aguardos, pues yo he participado en algunos, y es como tu dices, a la puesta del sol nos vamos al puesto, y alli estamos hasta la hora que haga falta que pueden ser las dos o las tres, hasta que el guarda pasa a recogerno, por sierto una noche a la una nos cojió un agucero.
Sin más, un saludo.
02 nov. 2009 20:35
vigar
Aquí Sr Ñudi cada cual arrima el ascua a su sardina.Vd. Como director de una revista de caza sabe perfectamente que los articulos sobre esperas tienen mucha demanda y aumentan sus ventas y por eso no duda en postularse a favor ,alegando incluso que es practica ancestral.Vaya falacia.
Mire vd. Soy uno de esos que en su momento sucumbio al embrujo de las esperas..Hace 35 años ya,quien lo diria, que mate mi primer jabali en una espera.Desde entonces fueron cientos o tal vez miles las noches que pase en compañía de la luna y las estrellas,y tambien delos mosquitos en verano y el frio en invierno.Eran otros tiempos.En la Comunidad Valenciana donde resido prácticamente nadie o muy pocos hacian aguardos.La presion sobre el jabali era minima,lo que contribuyo a que años después su poblacion aumentara significativamente,para goce y disfrute de todos los que amamos a este bravo animal.Yeste crecimiento poblacional se produjo por varios motivos.En primer lugar la escasez de medios.Los aguardos se realizaban solo cuando habia luna,porque no teniamos nada para alumbrarnos,solo una modesta linterna,las que habia entonces, que irradiaba una luz escasa.Luego con el tiempo nos hicimos con el faro de una bicicleta y una pila de petaca atada con cinta a los caños de la escopeta.Si a estos medios rudimentarios unimos los poquisimos que saliamos de noche se explica fácilmente el crecimiento del jabali.
Pero ahora la situación ha cambiado radicalmente.El avance de los los elementos tecnologicos aplicados a la caza han desvirtuado completamente los aguardos.El uso generalizado de rifles,la tecnologia de visores diurnos y nocturnos y las potentes fuentes luminosas han conseguido el que se pueda abatir un animal cualquier noche del año a distancias imposibles de ser detectados.Es cierto que desde tiempos ancestrales el hombre ha practicado la caza a la espera o al acecho,pero se imaginan a nuestros antepasados del paleolitico con semejante equipo,pues no Sr Director.Si multiplicamos estos factores por la legion de seguidores de toda clase social que alli donde ve una huella de jabali acude a hacer una espera nos damos perfecta cuenta de las causas por las que en estos momentos la poblacion ha decredecido sustancialmente.Por estos motivos hace muchos años que comprendi que si seguimos asi nos cargaremos la gallina de los huevos de oro y desde luego no estoy dispuesto a ello,por eso decidi cortar por lo sano y dejar de salir de noche.
La incidencia de los aguardos ,en el numero de individuos de la especie, en un espacio geografico determinado es demoledora.Este año la administración ambiental valenciana ha autorizado los aguardos por daños desde Mayo,en plena paridera.Si lo que quieren es acabar con la especie van por buen camino.Asi se matan hembras preñadas,o seguidas de rayones.Y ya se sabe muerto el perro se acabo la rabia.Ante mis quejas, los señores funcionarios argumentan que es para evitar los accidentes en las carreteras y lo que no saben es que accidentes ha habido siempre lo que ocurre es que antes no denunciaba nadie y ahora todo el mundo denuncia y por eso tienen mas repercusión social .Lo que no entiendo Sr Ñudi es que vd. como director de una revista que se titula como caza y conservación pueda apoyar semejante desaguisado.La impunidad y sobretodo la soledad de la noche es la excusa perfecta para que algunos carniceros le peguen un tiro a lo primero que aparezca por eso no se puede encima pedir que se legalice esta situacion.Los aguardos jamás deben ser considerados una modalidad de caza sino tan solo una excepcion para control puntual donde el exceso poblacional,provoque daños a la agricultura.A este respecto creo que en Castilla la Mancha este año se han concedido permisos nominales con plano de situación especificando poligono y parcela de los daños.,y los dias habiles.Chapeau para ellos,si es asi,y un cero patatero para Medio Ambiente de la Comunidad Valenciana que demuestran una vez mas su incompetencia.

02 nov. 2009 21:04
jotape
La espera como modalidad de caza que es debería estar perfectamente regulada y controlada, pero ojo, con un periodo de tiempo; sin embargo, hoy lo que hay es un totum revolotum más que considerable. Con la escusa de "falsos daños" en la mayoría de la ocasiones lo que se hace es salir al campo con unos medios tecnológicos apabullantes y disparar sobre lo primero que aparezca en plaza, que normalmente suelen ser cochinas con crias y aveces preñadas.
La espera debería ser discriminatoria hoy no lo es, se mata todo a todas las horas del día, todos los días del año.
Acaso el cochino no tiene derecho a gozar de unos meses de tranquilidad, ¿Donde está la veda para el cochino?
Espera si, desde luego, pero reglada, regulada y los esperistas educados y si no es así, prefiero la prohibición.
Lo de ahora es pura hipocresía.
05 jul. 2010 15:00
pasacor
Efectivamente esta modalidad debería estar regulada y controlada, creo que todos estamos de acuerdo.Es muy cierto la cantidad de daños que producen. En cuanto a que se dispara a todo lo que aparece no estoy de acuerdo, aunque evidentemente hay personas pra todo que aprovechan la noche para "matar" incluso ciervas y ovejas amparandose en que no lo vieron bien. Es por eso por lo que no entiendo el porqué no se permiten los focos en algunas comunidades por ej. Andalucia lo que haría en esta modalidad seleccionar las piezas a batir. al menos eso creo
José Ignacio Ñudi José Ignacio Ñudi es cazador y periodista.

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