Diario de Caza

Bondades de la crisis cinegética

¿La crisis es buena para alguien? Como situación de dificultad en el desarrollo del proceso normal de cualquier actividad, no es buena para nadie. Sin embargo, para muchos cazadores la crisis ha resultado buena porque ha parado la tendencia, siempre al alza, de los precios de las cacerías.

20 may. 2009 - 2.325 lecturas - 4 comentarios

Hace unos días la RFEC organizó un interesante Observatorio Cinegético, que coordinó Santiago Ballesteros, y en el que además de hablar de la necesidad de disponer de una Ley de Caza Nacional, se organizó una mesa redonda para hablar de Crisis, Caza y futuro. Hubo cuatro opiniones de sectores afectados negativamente por la crisis: el armero, el de la organización de cacerías y ojeos, el de propietarios de cotos y coordinaba la mesa el director de Federcaza, que es otro sector también afectado negativamente. Los tres sectores manejaron datos que aseveran que en el año anterior los ingresos se redujeron entre el 30 y el 50%. Yo quise decir en ese foro que, como cazador, me preocupaba más la crisis de prestigio social e identidad, que viene afectando a la caza desde hace 35 años, que la económica, aunque entiendo la zozobra que produce la situación actual a quien ingresa o vive de la caza y a quien siendo cazador está en el paro. Y me explico.

La caza desde 1990, con 1.443.514 licencias, ha venido perdiendo efectivos a razón de unos treinta mil cazadores menos cada año, por lo que estamos actualmente alrededor de las novecientas mil licencias expedidas. Y además, no aparecen los alevines, ni juveniles, en este gremio. Sin embargo, esa disminución de cazadores no ha repercutido para nada en el dinero que genera la caza, de tal manera que la actividad ha inducido ingresos al alza hasta 2007, que ha sido el año en que la caza ha generado más dinero de toda su historia. ¿Qué quieren decir esos datos? Pues que ha pesar de producirse un decremento constante de los usuarios cinegéticos, los que se han mantenido activos han gastado cada año más dinero, de tal manera que aunque hemos reducido la nómina de cazadores en estos dieciocho años, los que se han mantenido cazando han pagado cada año más dinero y la riqueza generada por la actividad no sólo se ha mantenido, sino que se ha multiplicado, como ahora veremos.

En el año 2003 el Grupo Parlamentario en las Cortes del Partido Popular calculó el dinero generado por la caza valorando los subsectores económicos y considerando los datos de capturas —estimaciones de la temporada 2000-2001—. Se llegó a la conclusión de que la caza generaba alrededor de los tres mil millones de euros. Pues bien, utilizando los mismos diecisiete subsectores que se utilizaron entonces y las estimaciones de capturas de esa temporada gloriosa de 2007-2008, con los precios de costes actualizados a este año, se puede considerar con bastante certeza que la caza ha inducido unos seis mil millones de euros —un billón de pesetas—, siendo la perdiz roja la especie que más dinero produce, especialmente en ese año de crianza especial.

A la vista de las estimaciones de los puntos anteriores, es fácil llegar a la conclusión de que en siete temporadas hemos sufrido una reducción de unos doscientos mil cazadores y hemos inducido unos tres mil millones de euros más. Hemos multiplicado por dos el dinero generado por la caza, aunque éramos el dieciocho por ciento menos los que hemos pagado la factura, cada año más cara.

El coste de la caza ha venido incrementándose linealmente siempre, y de manera concreta en esos siete años, por las bondades económicas de los años precedentes a la crisis. En esta euforia alcista de las acciones de caza ha llegado el año 2008 con su crisis y el dinero inducido por la caza ha sufrido un quebranto que ha hecho perder el paso a todos los sectores que en años anteriores veían cómo cada temporada los ingresos se multiplicaban. La burbuja cinegética se ha desinflado porque estaba sobredimensionada.

En la estructura federativa los precios, que suelen tener una dimensión más social, se han mantenido y las sociedades se han resentido menos, con carácter general. Los ojeos, monterías y cacerías de cierta enjundia son las que han visto la caída más espectacular, pues aunque muchos de los clientes siguen teniendo medios sobrados para asistir a esas cacerías de postín, no está muy bien visto socialmente que propietarios o personas relacionadas con determinadas empresas asistan a esos eventos, después de haber mandado al paro a un centenar de personas, tal y como ya comentábamos en la revista Federcaza el pasado mes de marzo (La crisis llega a la caza).

La ausencia de los clientes habituales ha traído desde el año pasado una oferta prolongada de cacerías a la baja cuando la costumbre era que, cada año, el cazador tuviera que aflojar algo más la cartera. Y sin justificación, porque se trataba de la misma cacería. Este año se han ofertado recechos más baratos y, a última hora, llamaban desde diferentes cotos porque las cuadrillas no pujaban con el ímpetu de años atrás. La caza ha dejado de ser cada año más cara, gracias a la crisis, y eso para los cazadores de entrada es bueno. Lo malo es que acabe la crisis y se quieran recuperar los que manejan el cotarro. Al lado de personas muy sensatas y buenos profesionales que no te venden nunca humo y hacen una labor que siempre defenderemos, hay una pléyade de mercachifles y trileros que, sin hacer, ni exponer nada, cada año ponían un nuevo umbral a la factura. Para estos últimos, la crisis ha propiciado que pierdan esa nómina que tenían "por la cara". Lo lamentable es que estos mercaderes poco serios, acostumbrados a estrujar, serán los que habrán eliminado, a las primeras de cambio, jornales y colaboraciones.

Con todos esos que han perdido el sueldo por hacer un trabajo en condiciones, con los millones de españoles que han perdido el empleo y, especialmente, con los cazadores que ahora no pueden cazar a ningún precio, sin duda que la gente de bien nos solidarizamos con ellos y no podemos desear otra cosa que encuentren rápidamente solución a su angustia. Y en lo social-cinegético, nos gustaría que prolifere la plausible iniciativa de alguna federación autonómica (Castilla y León) buscando jornadas de caza gratuitas para esos cazadores que han perdido el empleo.

 

4 comentarios

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20 may. 2009 13:59
Menluiles  
Una reunión en que figuraban representantes de: el sector armero, el de la organización de cacerías y ojeos, el de propietarios de cotos y coordinaba la mesa el director de Federcaza, que es otro sector también afectado negativamente.

Señor Garrido ¿como pretende usted que halla relevo generacional si cada vez acceder a la caza resulta más y más caro?

Señor Garrido ¿como pretende usted mejorar la deteriorada imagen de la caza si solo fomenta su vertiente económica?

Señor Garrido ¿donde estaban los representantes de los cazadores en ese debate sobre la caza, crisis y futuro?

Claro, nosotros solo somos simples peleles que abonamos el dinero para callar y cazar lo que nos pidan y nos ofrezcan, que en una reunión de esta importancia y envergadura no halla ni un solo representante en defensa de los derechos del cazador de a pie es lamentable (por no decir algo peor).

Ha disminuido el número de licencias, la imagen de la caza ha empeorado, no hay relevo generacional y a los que son precisamente responsables de esta situación, los convocan en un observatorio cinegético para determinar nuestro futuro.

¿que esperan, que corramos todos a aplaudirles?

Ahora que no podemos pagar la caza, presumen de la situación "idónea" actual de rebaja de precios, pero años atras mientras esos 4 sectores nos desangraban no se movía ni un dedo.

Regalar cacerías a los parados... el que propuso taponar la grieta del Titanic con un pañuelo lleno de mocos era más realista.

Saludos.

23 may. 2009 12:41
pelaberme
Estos son todos puestos burocraticos escaños sillones que hay que llenar y que entre todos pagamos si alguien piensa que esta gente resuelve algo es que vive en la luna ejemplo flagrante el veneno y las liebres que han hecho? nada este año mas veneno,claro que ellos ya tendran su codorniz en soria o su perdiz en toledo o sus buenas monterias y los demas se lo pagamos.Gracias federacion!
25 may. 2009 09:27
ms  
Reunidos los cuatro sectores que más dinero sacan de la caza, se llega a la conclusión de que algo hay que hacer, pues los ingresos han bajado un 30-50% y "dejar de ganar" eso es una jodienda.

De algún modo se dán cuenta, o yo se lo digo, de que han apretado demasiado a la "gallina de los huevos de oro" hasta el punto de asfixiarla.
Han tenido la suerte de que conforme la caza envejece, el poder adquisivo de los cazadores y la situación hacía que fuera un momento óptimo para poder sangrarlos hasta la médula (un abuelete de 60 años no se va a parar a mirar el precio de algo que le apasiona, entre otras cosas porque va contrarreloj). Por otro lado, la situación económica vivida los últimos años ha hecho que los inversores quisieran igualar sus beneficios al de cualquier otro producto, como pudieran ser las acciones en el ibex35 o el mercado del ladrillo (plusvalías del 15% anuales)...y así nos ha ido.

Tiradas de paloma por 1000€, conejos en descaste por 20€, cotos en determinadas zonas por mínimo 1500€ ¡y gracias que te dejan entrar!...o llegar a segurar que una perdiz de monte cuesta mucho más que 60€ de "producción". Sinceramente, los que han pagado eso son más culpables de llegar a lo que hemos llegado que los que lo han pedido. Me cuesta no calificarlos con un adjetivo. A los segundos lo tengo claro: oportunistas.

Ahora mismo se está produciendo una reestructuración socio-económica importante que a muchos dejará en la cuneta. Nos empezamos a dar cuenta que es insostenible un país con tanto chupóctero improductivo....y tienen la desfachatez de decir que "no hay relevo generacional"; les propongo a los afectados que se vayan a la puerta de los colegios, donde les venden los porros a los chavales, y que les regalen cacerías. Con un poco de suerte enganchan a unos cuantos y tienen el negocio asegurado por otros tantos años. Mientras, a "adaptarse".......ahora toca ley de oferta y demanda.

Como propuesta, podrían empezar por dejar poder cazar los terrenos libres (es decir, que no hagan absolutamente nada "por la caza y los cazadores") ¡ah, claro! que intuyo que entonces perderán una parte de la población (entre la que me incluyo) a la que poder hacer pasar por el aro. Gracias a lo libre yo pude cazar mientras estudiaba por ejemplo, y mataba más perdices que ahora....Lo que no se puede pretender es cobrarle a un chaval (con suerte con trabajo, y con mucha mileurista) con toda la vida por delante, hipoteca, hijos, mujer a la que aguantar (las mujeres de hoy en día cuestan mucho tiempo o dinero) lo que a un abuelete que ajusta su capital a lo que le queda de vida.....o al nuevo rico apilaladrillos que tan fácil como los ganaba, los gastaba. Los últimos ya se han acabado, y los otros es cuestión de tiempo. El chollo llegó a su fin, ahora toca adaptarse......
26 may. 2009 21:42
bala2
bala2
Lo que no termino de entender es eso de jornadas gratuitas para los cazadores sin empleo. ¿Será para federados parados? ¿Para cualquier cazador parado?
Los cotos, al no poder cazarse en terrenos libres, ¿Quién los paga? Me temo que ante la situación actual, y la que está por llegar, no permitirá incluir a nuevos y jóvenes aficionados ya que bastante tendrán con llegar a fin de mes. A mí que no me gustan las intervenciones administrativas, porque terminan empeorándolo todo, no me gustaría ver a este sector pidiendo ayudas como el resto. Cada palo que aguante su vela, y me voy a abstener de hacer ningún comentario político, que luego el personal se altera. Pero lo que si que tengo claro es los tiempos en que podías aprender, e incluso alguna vez disfrutar, en lo libre hasta que uno podía entrar en un coto han pasado a la historia y mis hijos me supondrán un sobreesfuerzo económico o simplemente abandonarán la afición por ser imposible estirar más la nómina, aunque reconozco que en estos terrenos no se hacia la mejor gestión cinegética.
José Luis Garrido José Luis Garrido ha ocupado destacados puestos en la estructura federativa.

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