Diario de Caza

Algo de tranquilidad para el jabalí

Es grande la alegría que me he llevado al conocer que por fin en Castilla y León ya no se permite tirar al cochino durante la época de recechos de otras especies de caza como el corzo. Creo que el legislador intentó con esta medida, y de forma bienintencionada, solventar los problemas que sus crecientes poblaciones producen en forma de daños a la agricultura y de accidentes en las vías de circulación.

10 feb. 2009 - 3.950 lecturas - 10 comentarios

Sin embargo, han bastado unos pocos años para demostrar que ese no era el camino hacia la solución, sino que más bien al contrario, lo que ha ocurrido es que quizás el efecto ha sido diametralmente opuesto, y si tenemos en cuenta que esta medida iba acompañada de otras como liberar las esperas hasta límites insospechados, no es de extrañar el resultado.

Cuando se rececha —más aún cuando estamos de espera— y nos aparece un gran jabalí a la vista, la verdad es que en muchas ocasiones el único elemento de juicio que posee el cazador para proceder a disparar es el tamaño del animal, porque hay ocasiones en que vislumbrar su trofeo se hace difícil o incierto. En estas ocasiones es normal que para nuestra frustración quien se lleve el tiro sea una gran hembra. Esta situación en condiciones normales no sería más que una contrariedad, pero en la situación actual no hace más que contribuir a acrecentar los problemas.

Las poblaciones de jabalíes en nuestro país son cada día más jóvenes, y la ausencia de nuevos récords de la especie desde hace más de veinte años, no hace más que corroborar el escenario en el que nos encontramos, habida cuenta de que el jabalí no se puede manejar genéticamente o mediante una alimentación artificial para obtener mejores trofeos, ya que lo único que necesita es que le dejemos vivir lo suficiente para crear uno hermoso.

Pero esto que parece algo anecdótico o colateral implica que en estas poblaciones rejuvenecidas no exista conocimiento, experiencia y habilidades suficientes, ya que quien atesora esto, que es el individuo adulto, normalmente es abatido. Por ello, estos grupos carentes de pericia y métodos de supervivencia adecuados recurren a los recursos fáciles por un lado, es decir los agrícolas, y vagan sin conocer las rutas naturales que evitan las redes de circulación vial. Y ahí viene que lo que se quería evitar se ve acrecentado por la misma norma que pretendía su disminución.

Pero quiero ir un poco más lejos en mis consideraciones. En estas mismas páginas analicé hace tiempo la manera en la que hoy se suelen gestionar los cotos. Es habitual que el titular esté interesado por una o varias de las modalidades posibles en su coto, arrendando a terceros esas otras modalidades carentes de interés para él. Es muy posible que no le interesen los corzos y tampoco el resto de la caza mayor practicada en montería, por lo que arrendará por separado ambas modalidades.

Sin embargo, durante la vigencia de esta permisiva norma que facultaba a abatir jabalíes durante los recechos de corzo, el arrendatario de éstos se permitía hacerlo, sin respuesta alguna por parte del titular ni tampoco por parte del arrendatario de las monterías, y esto es algo que me llama la atención, porque en otros casos no se da. El que tiene arrendadas las becadas no se le ocurre tirar a las perdices, pero tampoco se le consiente. Entonces, ¿por qué se le consiente al arrendatario de los corzos tirar a los cochinos si ese no es el objeto de su arrendamiento? ¿Por qué el arrendatario de las monterías no protesta ante el titular?

No lo entiendo. Si se arrienda el aprovechamiento de una especie, por más que otras coincidan en su época de caza a nadie se le ocurre actuar sobre las no arrendadas, ¿y por que en este caso sí?

Pero esto llega aún más lejos en los problemas que crea. Los precintos de corzo son cada vez más caros, yo diría que irracionalmente caros, y esta medida lo único que ha logrado es ayudar a esta tendencia alcista, ya que por el precio de una hemos obtenido dos especies entre nuestras posibilidades, por lo que sin quererlo los que han aprovechado esta coyuntura, se han estado tirando piedras contra su propio tejado. El titular era consciente de ello y una vez más lo único que ha mirado es el bulto que hacían los billetes que le daban por precinto, sin pensar en nada más y olvidándose de que podía estar incurriendo en una monumental estafa al arrendar las monterías, que al final se estaban llevando a cabo cuando esperistas y corceros le habían sacado el jugo cochinero al coto. Pero lo que es llamativo es que no he oído levantar una sola voz en defensa de sus propios intereses a estos organizadores de monterías, que veían con toda normalidad algo que está fuera de todo derecho y claramente lesionando su actividad.

 

10 comentarios

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11 feb. 2009 14:20
Atónito me quedo
Vengo observando y leyendo las tremendas, absolutas barbaridades que este "cazador-escritor" viene vertiendo de continuo en su Diario. Hasta ahora me he contenido, más o menos me he echado las manos a la cabeza al pronto para acto seguido dejar pasar. Pero esta vez, no sé si por lo de la gota que colma el vaso o más fácil porque me ha pillado en momento singular, no puedo no creo que deba mirar para otro lado.
Semejantes barbaridades y anticonceptos como los que leo de este autor, jamás en mi vida los escuché de nadie mínimamente enterado y sobre todo sensato. Ni siquiera entre los más ignorantes o cetrinos. Vamos, que la solución de todos los problemas y déficits, de los cazadores que quieren chicha al tiempo que de los conductores de coches que se estampan contra los jabalíes que invaden la carretera amén de los agricultores que se desesperan ante sus maíces o trigos devorados, es que se cacen menos jabalíes ya que de esa forma predominarán los más viejos y sabios de ellos que son los que saben como no ponerse delante de un coche o comerse las justas panochas o espigas necesitadas, manda huevos.
Esto ya raya lo esperpéntico, el infantilismo/cretinismo, de verdad.
Las conclusiones y deducciones que enarbola este cazador-autor, de siempre y cada vez más, con respecto al mundo de la Caza y la Naturaleza y parejamente al de las motivacones y actuacines de las Administraciones, debieran, cuando menos, registrarse y mandarse a los Anales no sé si Psiquiátricos o Antitodolocoherenteysensato, pero deben.
11 feb. 2009 15:23
Santiago Segovia
Santiago Segovia  
Sr. Atónito me Quedo:
Lo primero que tiene usted que hacer es aprender español, porque no se dice estultez, se dice estulticia, de lo que a lo mejor usted sabe bastante más que yo, porque la sufre a diario.
En segundo lugar, si no comprende o está de acuerdo con lo que los demás decimos, cosa nada extraña, porque pareceres hay tantos como personas, a todos nos parece bien, pero no insulte que nadie se lo ha hecho a usted.
En tercer lugar y para no perder mucho el tiempo, ya que no lo merece, consulte a los científicos que estudian estos asuntos. A lo mejor se lleva un susto, y se da cuenta de que las peregrinas son sus ideas.
Santiago Segovia Pérez
11 feb. 2009 19:59
Estultez o estulticia
Hombre, Segovia, que "estultez" sí es un vocablo y acepción aceptada. Su uso es frecuente popularmente, y está incluído en muchos Diccionarios de la Lengua Española, como por ejemplo en el Diccionario del Uso del Español, de la insigne Maria Moliner (Ed. Gredos, 3ª ed; Madrid, 2007); en su página 427, dentro de la letra "e". No tienes más que poner en el Google la palabreja "estultez" y verás, verás si se usa o no y si el que la usaba aquí más arriba te comprende y entiende o no...
Segovia, todos hemos entendido, me parece, lo que se te quería decir y con mucha razón. Si tú precisamente has dicho que en una espera o rececho de corzo cuando se presenta un jabalí hermoso difícilmente podremos determinar no ya su edad sino incluso su sexo, ¿cómo entonces puedes afirmar que si no se disparara a esos jabalíes en esos momentos lo que se conseguiría es que perdurasen los más viejos? Es un ejemplo, un botón de muestra nada más, de las muchas sinrazones e incoherencias que viertes a menudo, Segovia.
Otro ejemplo más: ¿cómo es posible que afirmes que un jabalí por viejo es el único capaz que evitará meterse delante de los faros de un coche?; ¿acaso ese jabalí es que por viejo y experto ya ha sufrido en sus carnes muchos otros topetazos de coche de los que ha salido indemne y escarmentado? Por otra parte, ¿es que porque haya jabalíes viejos o muy viejos en cantidad, ¿va por eso a no haber jabalíes jóvenes también en cantidad?...
Otro contrasentido y ejemplo de los muchos que viertes y por los que te van calificando de estulto o estulticio: si una Administración autriza el disparar al jabalí durante el transcurso de un rececho de otra especie mayor, corzo, ciervo, cabra o la que sea, se supone que en efecto como tú mismo dices el arrendador y titular del permiso de rececho (precinto) estará vendiendo e incluyendo en el precio dicha caza, y ésa ha sido su elección, legal y legítima (y naca estulta), la de comercializar de esa forma la caza de al menos una parte de sus jabalíes, aunque el resto lo comercialize de otras formas (como puedan ser las esperas o las monterías, o también los recechos específicos de jabalí, o incluso, por qué no, la caza al salto o en mano de esos jabalíes, viejos y jóvenes, hembras y machos, todos ellos y según se tercien)...
Otra muestra y ésta aludiendo a los "científico": los científicos vienen diciendo que un apoblación joven es siempre deseable, de un lado, y de otro, y esto lo saben no sólo los científicos sino cualquiera y por supuesto cualquier Técnico de las Administraciones de Caza, hay demasiados jabalíes, jóvenes y viejos, machos y hembras, y la población va en aumento, y la densidad ecológica que acarrean no es soportable por excesiva. Así que si no se los deja disparar durante el transcurso de los recechos de corzo, científicos y cazadores, ganaderos y agricultores, conductores y Aseguradoras de conductores saben de cierto que seguira habiendo la misma proporción de jabalíes jóvenes y viejos (desequilibrada o no) aunque eso sí mayor cantidad de ellos, y de accidentes de tráfico y de daños a la agricultura y la ganadería y, en fin, una si cabe densidad ecológica mayor aún y más dañina para todos incluídos los propios jabalíes (ya sabes, lo de la tranmisión de epizootías favorecida por excesivas densidades)...
Por todo ello, y han sido sólo unas pequeñas muestras, yo también, Segovia, creo que "t´as pasao" y que "estultez habemus, estulticia obremus y estulto semos"
12 feb. 2009 13:37
Yo también me quedo atonónito
Usted dice que pareceres habrá tantos como personas, pero dudo mucho que haya muchas personas que compartan su parecer señor Segovia.

Creo que tiene usted un punto de vista de la caza y el campo un tanto desorientado.

12 feb. 2009 21:09
fausalva
fausalva  
e independientemente de que en otras anteriores no haya ocurrido lo mismo, comparto en parte, valga la redundancia, lo manifestado por Santiago Segovia.

Y me declaro abierta y públicamente detractor incondicional de esperas y aguardos al jabalí, de día o de noche,en verano o en invierno, con rececho de corzo o sin él.

Considero estas modalidades totalmente antagónicas con una correcta gestión de las poblaciones de jabalí. Y el jabalí no es un maná caido del cielo que está garantizado de por vida, sino que es una especie como cualquier otra, con sus necesidades y problemas, a la que hay que GESTIONAR y CUIDAR. Y el que piense lo contrario está muy equivocado.

El aguardo y la espera no son modalidades selectivas de por sí, pues casi siempre acaba cayendo el bicho grande, bien sea un buen verraco o una hermosa jabalina en pleno potencial reproductor.

La batida, practicada de manera correcta y razonable, se me antoja mucha mejor herramienta de gestión. Si se fijan Vds., señores, lo habitual en el resultado de una batida es que el 60 por ciento de las capturas sean primalones y ejemplares jóvenes de menos de dos años. Es decir, siempre serán mayoría, entre los que se salven, los ejemplares adultos más fuertes y astutos, generalmente en pleno potencial reproductor.

Sigan con el planteamiento de leña al mono, que esto no se acaba nunca, y verán como al cabo de un tiempo llegan las sorpresas.

Saludos.
13 feb. 2009 10:05
Santiago Segovia
Santiago Segovia  
No dudo de que la palabra "estultez" aparezca en el María Moliner, porque este buen diccionario recoge términos usados, modismos y otras acepciones, pero no por ello todos correctos, sencillamente porque es un diccionario del uso de la lengua en su más amplio sentido. Sin embargo si hablamos con corrección no debemos emplear esta palabra ya que la Real Academia Española no la admite.
Lo que trato de explicar es que estamos cazando mal los jabalíes, y eso tiene efectos negativos que se vuelven en nuestra contra. Normalmente el tamaño del jabalí va en consonancia con su edad, dada la relación directa que existe entre ambas variables, por lo que el sexo será complicado determinarlo, pero la clase de edad se determinará con bastante aproximación. El problema no es que haya una población joven, sino que el porcentaje de jóvenes en el total de la población exceda lo que es conveniente, porque una población animal, y más en caza mayor, no puede tener una piramide poblacional con el 80 o 90% de juveniles como sucede con los jabalíes. Esto tiene unos efectos muy estudiados, y casi todos son negativos. Entre otros ante esta situación uno de los mecanismos que tiene la naturaleza para corregir es producir un gran reclutamiento, para que aún descontando las altas bajas que se producen se pueda conseguir que algunos ejemplares lleguen a adultos, que es lo idóneo, pero como no los dejamos, se realimenta el problema y vuelta a empezar, agravándose cada día más la situación.
No es cierto que el número total de jabalíes que va a existir en un medio es independiente de su pirámide poblacional, porque cuando la pirámide está desequilibrada, la carga que soporta el medio también está desequilibrada y en este caso hacia el exceso.
En cuanto al titular que conscientemente autoriza a quien ha pagado un precinto de cualquier especie de caza mayor, a abatir jabalíes también, como bien se dice por aquí es legal y legítimo, pero no es de eso de lo que hablo. De lo que hablo es del cazador al que no le han dado ese permiso y se lo toma, y también del timo que supone vender la misma mercancía a dos personas a la vez.
Santiago Segovia Pérez
15 feb. 2009 16:02
edumigrastre
edumigrastre
Que no acabo de comprender, o mas bien no me cuadran. Cuando de vez en cuanto, y ojeando alguna revista del sector.
Veo atónito esas alfombras de cochinos, y cual es el estupor mio que todos tienen boca. Y a mas a mas leo, finca cercada que hacia dos años que no se monteaba.
Pues eso señor Segovia, no me cuadra esa filosofía suya con la cruda realidad.
Y ahora me viene a la memoria, ya hace algún tiempo, leía un articulo de gestión de fincas de caza mayor, y que seguramente conoce usted muy bien, la cual decía. "No habrá ningún montero que se tercie, que asista a una montería cochinera, si no sabe por seguro que en la mancha no exista ningún macareno que se pueda abatir".
17 feb. 2009 10:21
Santiago Segovia
Santiago Segovia  
Estimado Sr. Edumigraste:
Creo que hablamos de cosas distintas. De lo que habla usted es de una finca cercada en donde se crían animales como si fueran ganado, con el único fin de ser matados con posterioridad por gente que no se deberían llamar cazadores, porque eso no es cazar.
En esos casos los animales se han criado y manejado para que exista un determinado porcentaje de medallas que es lo que los clientes tiradores (insisto en que en ese momento no están cazando sino tirando)piden y pagan. En determinadas ocasiones ni siquiera se mantienen los animales durante años para que les de tiempo a alcanzar esos trofeos, ya que simplemente se compran en una granja de las que los crían y se sueltan unas horas antes. Cuando se compran a la granja en el pedido se especifica el número de medallas que tienen que servirse, las hembras, etc. Convedrá usted conmigo en que yo no hablo de eso, yo hablo de cazar naturalmente en espacios abiertos caza salvaje.
En cuanto al comentario leído sobre la presumible presencia de algún macareno en la mancha, eso es algo que el propietario de la finca o el titular del coto sabrán, pero le aseguro que los monteros que acuden saben poco de eso y además se les suele engañar, pero eso es otro cantar.
Santiago Segovia Pérez
19 feb. 2009 17:37
Che  
Se podrá estar o no de acuerdo con la teoría expresada por el Sr. Segovia pero de lo que no se le puede tachar es de ser un ignorante del tema.
Al cochino se le está pegando por activa, por pasiva y por perifrástica. Ha pasado de ser una pieza de segunda que los monteros despreciaban porque el rey era el venado,a erigirse en rey de la caza mayor, a salvar cientos de monterías que de otra forma no serían más que un saco de caracoles —por el tamaño de las cuernas—, a ser perseguido día y noche con perros, con armas, con lazos, con arco y flechas...
Vamos a matar la gallina de los huevos de oro... y si no, al tiempo.
20 feb. 2009 23:30
Manolo andaluz
Muy buenas señores, al hili de lo anteriormente dicho a principios de febrero fui de monteria y se podia cazar dos ciervas y libre de cochinos y gamos, pues de 50 puestos solo se cazaron 10 ciervas, no se vio ni un solo cochino, despues me entere que la consejeria de medio ambiente de la junta de andalucia habia llevado ha cabo una campaña de "limpieza" colocando unas jaulas trampas para capturar todos los cochinos posibles para darles muerte y quemarlos despues, esta actividad acabo con con toda posibilidad de ver a ninguno.
Yo no tuve ni la oportunidad de encarar el arma, por no ver ni una sola pieza de las ofertadas, y encima me pregunta uno de los forrestales, que habia visto algo, por favor , si no habia.
Por lo dicho vuelvo a decir "que vergüenza de gestion medioambiental"
Gracias
Manolo de andalucia
Santiago Segovia Santiago Segovia es Ingeniero Técnico Agrícola.

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