Desde mi Tronera

07 abr. 2016 20:11

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Podemos y los lobos - Cálamo currente

Este no es un post de paso. Ni mucho menos. Y no me refiero sólo a la venatoria que —parte de ella— publiqué y sigo publicando en varios medios de comunicación. Escribo ‘parte’ debido a que me gusta contar pocas batallitas y someterme a lo estrictamente importante, que son los datos contrastados y no manipulados así como la literatura que emana de ellos.

Manía que, después de ejercer durante más de 40 años como informático, la mayoría en cargos de dirección, propiciaron que arrastre una profunda ofuscación por la información veraz que no termino de encontrar en la venatoria española. Arte y no deporte cuyas raíces son consustanciales con la naturaleza en general y con la raza humana en particular. Es más, tengo que luchar contra una opacidad que —inocente de mí— creí erradicada sin pensar en los intereses que hay detrás. Pero esto es así aun cuando no lo asuma y, en algunas ocasiones, muestre una desaprobación inoportuna.

Cuando estudio a esos expertos, que ni lo son ni lo serán jamás, más que rabia siento pena por las personas que los padecen o por las que caen bajo sus cantos de sirena cuando en realidad son meras flatulencias que envenenan a quienes las huelen.

En el turismo lobero, y más concretamente en la Sierra de la Culebra, comenzaron hace tiempo a echarse los trastos a la cabeza quienes de la defensa del lobo quisieron hacer oficio como guías, camaradas y hasta con nuevas profesiones que desconocían y siguen desconociendo. Lo único que les faltaba es que les cobijara algún partido político y, al parecer, lo han conseguido. Pero no importa, pronto enseñaran la patita por debajo de la puerta.

Yo creía conocer la Administración en general, ya que casi todo mi devenir profesional se ha desarrollado en su entorno. Pero al ponerme al otro lado de la ventanilla siento que toda mi lucha ha sido en vano y que ya no tengo edad para volver a empezar con estas mis muy gastadas ya herramientas.

Yo, pobre de mí, creí que España necesitaba un cambio en profundidad, donde la empatía consensuada sería santo y seña de la bonhomía, pero no, aquí el que más chifla sigue siendo capador y la conspiración obscena sigue siendo el modus vivendi de algunos falsos profetas émulos de Rasputín (salvando las distancias, claro).

Ustedes me perdonarán esta perorata, pero yo siempre creí que la cultura estaba en constante transformación sin olvidar sus principios y me he dado cuenta de que confunden conocimiento con información, lo que convierte a los presuntos expertos y sabios en simples loros de repetición. Loros manipulados, pero con intereses fenicios y conciencia farisea. Por eso, en mi parte lúdica inherente a la venatoria heredada de mis generaciones viejas, sufro sobremanera cuando, de golpe y porrazo y sin razones que vengan al caso, cada cual hace de su capa un sayo.

No entenderé jamás cómo y por qué se juega de manera tan grosera con la tradición, no dudando en utilizar la traición barriobajera. Y ojo con la tradición, que si somos estrictos, a lo mejor hay quién dice de volver a establecer el derecho de pernada, pero no podría ocurrir eso jamás si se mezcla la cultura con la historia y se adecúan las buenas obras bajo vertientes separadas para unirse como afluentes de un mismo devenir forjado a lo largo del tiempo en concomitancia con los tempos. Esta, y no otra, es la manera de que la ciencia conviva con la experiencia y caminen juntas en constante transformación en beneficio de la humanidad.

Lo superfluo tiene que pasar a la historia por su propio peso y no por decreto ley o por la oscura decisión de un iluminado influenciado por oscuros intereses generalmente inherentes a su maldad como consecuencia de un vacío existencial que, obligado por la marea de los necios, recala en las playas procelosas de nuestros mares a la búsqueda de incautos a los que meter los perros en danza para justificar lo que quiso ser y no pudo.

Nuestro maltratado y ahogado Mundo Rural sufre y tal vez sea prioritario limpiarle las lágrimas para luego empatizar con él de forma sosegada y, sin menospreciarlo, propiciar que sea partícipe de un tronco social común mirando al horizonte, sin olvidar de vez en cuando volver la vista atrás para ver el camino que ya no se va a volver a andar y aprender de lo recorrido para rectificar en su caso.

No. No puedo soportar las malas influencias para con aquellos que con ilusión tratan de hacer un mundo mejor. Pero les ruego tomen nota de las manidas palabras de este sincero y activo hombre que procede de un mundo rural al que no renunciará jamás.

Ah, y si necesitan ayuda para reconstruir y no dejar que se lleve el monte las loberas antañonas de esta nuestra España, quedo a disposición de quien emprenda empresa tal. Todo menos que el monte se cierre y se lo lleve por delante el primer incendio de una cada vez más calurosa época, donde los animales no estabulados (cuyo porcentaje se desconoce, aun cuando maliciosamente se da el del total de la cabaña para minimizar el porcentaje de los ataques del lobo), al desaparecer, aceleren el cierre por derribo del Mundo Rural de España.

Un mundo que llora y sufre. Créanme. Se lo ruego. Vengan conmigo y se lo mostraré. No se fíen de los falsos profetas. Ya sé que la política hace extraños compañeros de cama, pero en este caso les recomiendo dormir al raso. Recuerden que el mundo rural también vota y todos están de acuerdo en el tema que nos ocupa. La última dictadura maltrató al campo. ¿Quieren ustedes pasar a la historia por lo mismo? Si persisten en su error de no escuchar a todas las partes de un tema tan en cuestión, les vaticino que no gobernarán jamás.

No. No vean fantasmas. Yo no milito en partido alguno ni le bailo el agua a nadie. Ustedes, por el momento, nos han ofendido, tal vez por desconocimiento, no lo sé. Pero esto no es matar lobos. Tengan en cuenta que la alianza del campo con los que no renegamos de nuestras ascendencias es muy grande y callada, aun cuando soportemos ácaros impuestos de todos conocidos.

FALLACES SUNT RERUM SPECIES

 

3 comentarios
11 abr. 14:01
Delibesino
Delibesino
Como siempre, se agrade su crítica elaborada, respetuosa y de ánimo constructivo, algo inusual cuando se escribe de caza y política. Realmente el tema del lobo es complejo, muy complejo, lo suficiente para que ocurran situaciones de este tipo. En primer lugar, la caza del lobo poco tiene que ver con la caza más facilmente respetable, en la que la pieza es consumida, lo cual suele legitimarla ante el profano, y que en el caso del lobo solo alimenta fotos y egos. Además, la caza del lobo va a asociada en mucho casos a la cuestión económica, luego solo cazan lobos unos pocos. Digo esto porque, teniedo en cuenta que el lobo está desaparecido de media España, en la ciudad cuesta entender que se sigan matando una especie que queremos que pueble nuestros montes y que, para más inri, se asemeja a los perros que aman y crían en sus casas. Por tanto, lo del lobo no es solo una cuestión meramente cinegética, va mucho más allá, y está atravesado por los sociológico y lo cultural. No enteder esto imposibilita entender porque el tema lobo moviliza tanto personal en la ciudad. Respecto a Podemos, sencillamente ha canalizado esto, aunque queda claro que a veces las buenas intenciones no son suficientes por si solas. Esperemos que este nuevo partido que probablemente gobiernará el país en un futuro empiece a tomar decisiones preguntando a los expertos, y no solo a escuchando a una parte, aunque sea mayoritaria. Eso si que sería 100% nueva política. Algunos de los matices y complejidad del tema lobo se expresan en este artículo: http://cazacritica.blogspot.com.es/2013/06/el-lobo-iberico-la-ganaderia.html

Saludos.
11 abr. 23:28
Fuente Andrino  
Evidentemente, Delibesino, en primer lugar muchas gracias por leerme y más por tus elogios. Yo tengo que darte a ti las gracias por saber valorar una cosa que siempre dejé entre bambalinas.
No puedo negar que aborrezco hasta límites insospechados a esos cazadores del medio millón de pesetas por matar un lobo. Qué Dios y ellos me perdonen, pero eso es así.
El lobo tiene tanto derecho a ocupar el territorio que le corresponde como lo tiene la avutarda, por citar dos ejemplos muy Castellanos. Ahora bien, ni uno ni otro pueden sobrepasar la capacidad del medio. Nadie tiene derecho a establecer barreras (cosa muy fácil y de no probada existencia oficial …).
Yo procedo e “in mente” jamás me aparté de un Mundo Rural al que sistemáticamente a partir de los años 50 e incluso antes se le ha maltratado de manera que tarde o temprano será tipificado ese maltrato de la emigración forzada como un verdadero delito contra la humanidad.
En mi ya remota niñez cuando un lobo se manifestaba haciendo lo que no debía, al perjudicado se le pagaba el mal hecho de aquellos célebres Depósitos de los Concejos Abiertos que tanto han ocultado y que todavía hay en España más de lo que quisieran esos que alimentan a los caciques locales. Pero acto seguido se procedía en huebra a poner remedio con la escopeta en tierras llanas y a través de las loberas (monumentos que no se cuidan adecuadamente) para evitar daños a terceros y entonces el lobo era abatido o la lobada espantada y a lo mejor iba a otra parte, posiblemente, pero aprendía la lección y si no la aprendía en una de sus andanzas caía. Muchas veces se le veía, y no se tocaba a huebra, comiendo los semovientes que, hartos de trabajar caían exhaustos y se llevaban sus restos a los muladares. Ellos y los buitres nos hacían un favor.
Jamás el lobo tuvo en España tanta caza de ungulados para dejar en paz al ganado no estabulado. Nunca. Pero si no se procede de acuerdo a como debe de tratarse el tema, el lobo –como cualquier animal- va a lo más fácil. Y eso es todo, el resto son ganas de vivir del cuento.
Soy un hombre racional y no pretendo andar el camino ya andado, pero una cosa tengo bien clara, que nosotros los cazadores tenemos que estar al lado de los ganaderos y de los agricultores para sentarnos todos en la misma mesa sin que otros lo hagan por nosotros. Pero para eso deberíamos de tener unas organizaciones venatorias democráticas donde un cazador fuera un voto, y, por desgracia para nosotros y alegría para los que manejan los hilos, estamos totalmente divididos, desamparados y robados por gentucilla que se erige en salvadores para con su pirotecnia técnica, vaciarnos los bolsillos.
Resumiendo, el lobo está en un reducto peligroso y hay que “arrearle” para que muchos de ellos se vayan con la música a otra parte y … a los salvadores de las barreras enseñarles que toda acción que se ejerza sobre la Naturaleza, debe de ser transparente. Ah, y no apruebo eso de que vayan los celadores con espingardas a matar lobos bajo cuerda. Bueno, de barreras nada y de dejar de pagar al ganadero, menos.
MUCHAS GRACIAS, DELIBESINO, Y COMO SIEMPRE: QUEDO A TU ENTERA DISPOSICIÓN.
11 abr. 23:51
Fuente Andrino  
Madrid busca cazadores para empezar a sacrificar en mayo 2.500 cabras montesas. BIEN. Y dentro de poco se buscaran cazadores para abatir jabalíes, pues … ya somos mayores quienes vamos a cazarlos en batidas y el reuma no es compatible con las esperas nocturnas en el Norte. El jabalí crece desmesuradamente a pesar de las recetas de los sabios que lo ignoran todo sobre el suido y nos amonestan desde su púlpito con fórmulas que ni ellos entienden. Los catalanes están al borde de un ataque de nervios.
Ya están a punto de acabar con los cazadores. ¿Qué harán ahora?. ¿Inventarse un cuerpo de matabichos profesionales? Claro, harían outsourcing para alguno poner el cazo. ES LO QUE ESTÁ DE MODA.
En Zaragoza están que trinan por las palomas torcaces que les ha dado por apostarse en los parques y los tordos por algunos pueblos y ciudades del Norte son plaga. En algunos casos están pagando buenas cantidades para espantarlos o matarlos tal y como hacen con las palomas domésticas cruzadas con las silvestres y otras razas. Lo malo es que a las pobres palomas las matan delante de los mayores cuya única diversión consiste en echarles pan y poco, porque con las pensiones que nos han dejado no nos llega para más.
¡¡¡CRANEOS PRIVILEGIADOS!!!!, PERO PARA LA MALDAD Y EL TRINQUE.
Miguel ngel Romero Miguel Ángel Romero Ruiz es colaborador habitual de publicaciones cinegéticas.

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