A Vuela Pluma

10 mar. 2007 0:26

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Con perdón

Pues resulta que el testero del patio estaba siempre hasta arriba de jaulones, que es como se le dice en mi pueblo a los terreros para los pájaros. Estaba lleno de jaulones porque en casa ha habido siempre afición al pájaro, ya fuera por amor al perdigón o por simple vicio al reclamo.

El primero que recuerdo fue el «Bartolo», dicen por aquí que fue el mejor, hasta que una tarde, a la vejez, cortándole las alas se subió al tejado y adiós.

El último fue el «Perico», hace ya algunos años, que dijo adiós la fatídica mañana en que se le rompió al Groy el mosquetón de la cadena y la cabeza del pájaro —el pobre quería huir sacándola por los barrotes— acabó en las garras del perro, que para eso lo alimentábamos.

Siempre me ha acompañado el cuchichí en los despertares de enero y en las tardes de estudio de todo el año, porque los reclamos de mi vecino el gran José el de la Viuda no dan de mano ni en vacaciones.

El campo quedaba a dos pasos de casa. El puesto me lo conozco bien, y mejor el ritual. Traté de empaparme con alguna lectura, pero las que encontré fueron técnicas o románticas, hasta que di con lo que buscaba —una argumentación de los beneficios de la caza de perdiz con reclamo— en un simple reportaje de Federcaza, hará ahora 13 años. Y confieso que hubo un tiempo en que me sedujo la práctica, hasta que un día me paré a reflexionar.

Debí de equivocarme al discernir, porque después de mucho pensamiento hallé el reclamo como lo que dije aquí mismo hace unos días, sin ánimo de ofender ni de insultar, aunque algunos me han confundido con un pimpampum con cara de nosequé. Allá ellos. El caso es que, por mucha emoción (y había vivido mucha en el puesto) y por mucha tradición (el abuelo cogía los pájaros al candilón, ustedes saben), no creo que tirar a un pájaro en tierra sea cazar.

Es un límite de los míos, muy personal, porque cada cual tendrá los suyos. Por eso decía que aunque no lo comparta, no me considero quién para pedir que se abola o se prohíba el reclamo, porque habrá a quien ir tras la perdiz en la sierra con el perro por delante, donde se puede cazar una cada dos semanas y tan contento, que es lo que me gusta, digo que habrá alguno a quien esto le parezca un crimen. Y, aunque discrepe, lo respeto y no por ello lo confundo con un pimpampum.

Así que a esos que se tienen por buenos conjugadores les pido un manual de estilo para aprender de ellos. Si ese propio me lo hace llegar le prometo a cambio un libro que se le olvidó recomendarme, pero que él lo aprovechará mejor que yo.

Ah, por cierto. Que me encanta escuchar en los días de enero a mi tío Antonio, cuando se le iluminan los ojos contándome el puesto que ha tenido y lo bueno que estaba el campo esa tarde. Me encanta escucharlo cuando habla de caza, porque es entonces cuando me doy cuenta de que, de verdad, yo de esto no tengo ni puta idea. Con perdón.

7 comentarios

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10 mar. 2007 13:54
ElMorralero
Sr. Torres: sólo se me ocurre una cosa para adjetivar 'su faena': Plas, plas, plas...
Todo un ejemplo de lanzar, templar y dar carrete.
Ha dejado en evidencia a todos los intolerantes que le han crucificado por el simple hecho de dar su opinión.
Enhorabuena. Le felicito por su tono.
12 mar. 2007 13:37
A.C
Sr. Torres:

Permitame decirle con todo mi respeto y educación, que puede ser eso, que no tenga ni puñetera idea y no solo de esta caza en particular, sino de caza en general, al igual que nos pasa a la mayoria de los cazadores, a mí el primero.

Una persona no es cazador por el mero hecho de portar un arma, practicar unas modalidades determinadas, abatir un numero determinado de piezas, llevar muchos años en la brecha ni asistir a innumerables jornadas cinegeticas, el cazar es otra cosa, al igual que ser cazador.

No entiendo esa falsa ética de que no se puede abatir una perdiz a peón ni parada y sin embargo sí un conejo, un jabalí o un venado, la perdiz tiene alas y es mucho mas bonito y llena mas un lance de vuelo, al igual que si el conejo va corriendo a toda maquina, el venado en un acrobatico salto y el jabalí rompiendo monte como una locomotora, pero eso es muy personal de cada uno, depende mas de sus principios y de su forma de ver la caza, que de la ética en general, ya que por fortuna cada uno tiene la suya personal. En el reclamo hay que matar la perdiz parada y de costado y el que no pueda o quiera hacerlo, con no practicarlo ya está, en el resto de modalidades de menor está mal visto y yo tambien lo veo así.

Habla de la caza de la perdiz en zona de sierra, hoy en dia, en muchos cotos, modalidad facilona y simple, ya que esta de moda el aguardo de jabali en comederos, no hay manjar mas apatecible para la perdiz que los trocitos de maiz que dejan los cochinos al comer el mismo, si el comedero esta en una pequeña umbria o regato, nada mas simple que descolgarse una hora despues de amanecer en silencio y despacio desde arriba, te saldran del comedero a cascaporro, repites la operación en varios comederos y en 20 minutos, te haces con dos pares. Y si la finca no tiene comederos, a media mañana en otoño las encuentras en los claros y los rasos, conociendo la finca y sus vuelos, tampoco es complicado hacerse con un par, lo que no entiendo son esos que las cazan en un mar de jaras, claro que matan pocas, si las perdices rara vez estan allí, y es que para cazar, hay que saber y conocer lo que se quiere cazar.

Ha dejado claro que no le gusta el reclamo, le alabo el gusto, lo respeto y lo comprendo, a su vez que le pido que por favor deje ya el tema en paz.

Un saludo,
Antonio Calabrús.

13 mar. 2007 00:04
Fideo
Sr Torres, espero y deseo que le haya gustado el estilo del Sr Calabrús, que una vez más, y van......, ha sentado catedra de bien saber y sobre todo de estilo.

Un saludo,


Paco...Jaulero...
13 mar. 2007 00:11
Sebas

Sr. Sebastián. Respeto que tenga una opinión del reclamo distinta a los que la practicamos. Usted sabía bien a la hora de plasmar en esta página su opinión sobre la caza del reclamo, que le acribillarían a pimpampum , no por su opinión , ( le repito que la respeto) si no por la forma que la plasmo.
No se si lo que intenta es de coger fama como periodistas, (cosa que no dudo que sea usted bueno) . Pero como conocimiento de esta modalidad de caza, bien lo ha dejado claro en su última frase de esta intervención.

Un saludo. Sebastián Bastida
14 mar. 2007 11:54
Rayón
Cuanta razón llevas, AC, Antonio, cuando dices que un cazador no es tal por el simple hecho de portar un arma o pegarle tiros a animales cazables. Y yo añado, aunque se haga de forma muy legal e incluso ética para muchos. Así es que ya puesto te voy a contar algo que me pasó hace unos días.

Hace poco tiempo, en la feria de caza que se celebró en Madrid, me ocurrió algo que me hizo reflexionar mucho sobre lo que es legal en caza, sobre lo que para la mayoría es ético y sobre lo que puede ser un cazador capaz de practicar la caza más pura y dura, como la que practicaban hace años en esa sierra que tu tan bien conoces muchas personas por verdadera necesidad.

En esa feria había un hombre vendiendo una trampa para coger perdices vivas en la sierra. Cuando el hombre (que tenía más pinta de ser de campo que una jara) nos estaba explicando como funcionaba aquel cacharro o trampa que él había diseñado, llegaron algunos cazadores por detrás que no hacían nada más que decir que aquello era una atrocidad, que aparte de ilegal era una forma poco ética de cazar perdices, ya que se cogían a traición. Y para que decir más, tan solo que las descalificaciones hacia el hombre y su invento crecían por momentos.

Pues bien, cuando me harte de escucharlos, empecé a pensar, que de todo lo que había visto en la feria era lo más puro en caza, por una clara razón, porque para coger una perdiz con aquel trasto había que ser muy cazador. Estaba seguro que si a cualquiera de los que había allí le daban una escopeta, una caja de cartuchos y lo llevaban a lo más recóndito de cualquier sierra, seguro que no se moría de hambre, que alguna perdiz sería capaz de matar para comer, pero que si por el contrario al 99 % de la gran montonera de cazadores que allí había en la feria le daban solamente aquel cacharro o trampa para cazar perdices, seguro que morían todos de hambre porque no iban a ser capaces de coger ni una, que para coger perdices con aquel trasto o trampa había que haber mamado la sierra muy bien mamada, conocer el terreno a la perfección, las costumbres, querencias y movimientos diurnos de las perdices y, sobre todo, ser incluso algo más que buen cazador, como lo es el Lince o el Lobo.

En aquel momento fue cuando empecé a pensar en las grandes diferencias que hay en caza entre lo lícito, lo ético según mucha gente y lo que realmente es la caza pura y dura. Porque claro, un furtivo de los de verdad, de los de antaño, cazaba de forma ilegal, por lo que estaba muy mal visto, incluso utilizaba artes o cacharros que para la gran mayoría no son éticos, pero leches, como cazador era más que cazador, mucho más que la mayoría de los que pensamos o cazamos de forma ética y legal. A cualquiera de aquellos hombres lo dejabas un rato suelto en una finca y al día siguiente te ponía a esperar un venado para que lo mataras a 20 metros debido a sus conocimientos, tanto del terreno, como de las costumbres de estos animales por cuestiones de climatología, de comida, por el tipo de retallo que hubiera en el monte, por la orografía del terreno y otro montón de cosas más que cualquiera de nosotros seríamos incapaces hasta de ver. Él no iba a necesitar de un guarda que le hiciera un cebadero para atraer al gran venado, como muchos éticos hacen, él con sus conocimientos y astucias tendría de sobra. Sin embargo nosotros para matarlo necesitamos que nos prepare el rececho o aguardo el guarda, que nos acompañe, que nos lleve casi de la mano hasta el bicho, un arma un tanto sofisticada, un visor que además sea el mejor, un “aparatejo o canutejo” que nos diga a la distancia que está el venado para después regular el visor a base de vueltas de “peringolín”, todo eso para luego ser capaces de pegarle el tiro a tropecientos metros, pues de lo contrario, volveríamos más que bolos del rececho.

Pero bueno, esto solo son reflexiones posiblemente hechas en un momento de nostalgia del pasado que muchos pueden ver como la mayor de las locuras que alguien pueda comentar.

Un saludo.
Rayón.









06 abr. 2007 18:39
CHANTEO


Sr. Periodista:

Resulta mi opinión la innecesariedad por su parte de pedir perdón a la cuquillería; por que no lo necesita, vaya por delante mi desinterés por lo que no siente a modo de que no hiere quien quiere si no quien puede.

Ahora bien, sin acritud alguna Sr. periodista, porque no la siento, resulta una auténtica pena que del rancio ancestro del terrao y de las conversaciones con su cuquillero abuelo, de Perico y amén de lo mucho molestado por el dar de pie de los reclamos de su vecino... se quede con su discernimiento sobre el tiro, que para tal menester es más propicio el plato y si me apura el ojeo o el paso, existiendo con esta modernidad de exclusiva ganancia cinegética el lanzagallidorniz, para que lo de bote vuele mejor y más rápido, haciendo cumplir la espectativa en la "caza" para el escopetero: mucho gatillo.

Gracias Rayón, eso huele a la CAZA de siempre.

Chanteo-Jaén.
15 abr. 2007 14:39
luisl
Salamanca no presta.
Creo que no es buen pájaro el que se raja.
Más bien creo que las tretas que se usan con berborrea y prosa, tratando de ganar el respeto o aquiescencia de personas a las que se ha ofendido en un escaparate público, mentando a abuelos, tíos y vecinos y a pájaros que murieron o escaparon no son dignas de admiración sino al contrario. Usted Sr Torres ofendió aquí a un colectivo y no por la afición de sus parientes o conocidos tiene que contar con la disculpa que ni pide ni se merece; más le hubiera valido dar erre que erre en su opinión y seguir defendiendo lo que es para usted traición, de este modo no contentará ni a unos ni a otros, que es lo que creo pretende. Lo cierto es que no sé a cuento de qué vino su artículo primero. Por mi parte creo que usted se crio en una familia de cazadores, pero también creo que con el tiempo se pasó al lado de lo pudiente y lo de escribo lo que quiero y cazo donde pago porque puedo. No le veo patendo sierras para matar un par de perdices, más bien le veo pateando sierras para espantar perdices. La dificultad de las cosas es algo siempre subjetivo, para mí no es dificil matar al salto un par de perdices, si las hay, para usted casi seguro es dificil matarlas aunque haya y no pocas. Para todo hay que saber.

 

Sebastin Torres
Sebastián Torres: Periodista y cazador empedernido. Sevilla.

«El enemigo del cazador no es el ecologista, sino el furtivo».

«No hay mejor ecologista que un verdadero cazador».

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