A Salto de Mata

25 feb. 2008 21:11

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La caza regulada y el buen ecologismo… son lo mismo

Texto de Mario Fuentes, presidente de Global Shut y un cazador de ley

Siento una gran tristeza ante el tremendo desconocimiento y la falta de tolerancia de algunas personas −mal llamadas ecologistas− y que son tan culpables, de tantos problemas, como los mal llamados cazadores, dentro del colectivo.

Hace unos años di una conferencia, en el Ayuntamiento de Cádiz, sobre Desarrollo Sostenible. El aforo lo constituían jóvenes estudiantes universitarios, en su mayoría entre 18 y 25 años. Acabaron comprendiendo, que era mejor tener chimeneas (por supuesto con filtros) y trabajo, que no tener ni chimeneas ni trabajo; ni, por descontado, toda la repercusión del efecto rebote a consecuencia de una renuncia radical al progreso, que es lo que preconizan algunos grupos extremistas y muy poco realistas. In medius is virtus, un principio muy sabio que casi siempre ignoramos para irnos a los extremos, y estos… nunca son buenos.

La caza regulada, no solo es buena, sino que se puede considerar imprescindible para salvar ese equilibrio que tanto nos preocupa. El tema es tan extenso que no podría, en un solo artículo, poner todas mis sensaciones y experiencias para que pudieran ser aprovechadas por quienes tengan a bien considerarlas.

En cuanto al controvertido –y tergiversado− asunto de que a los niños se les da un arma con 14 años, por norma general y salvo deshonrosas excepciones, no es cierto. Esto ocurre, siempre, a partir de los 16 y después de una larga formación que comienza entre los 8 y los 10 años.

Rodeado en todo momento por amantes de la naturaleza, personas mayores y con dilatada experiencia que, permanentemente, educan en largos paseos por el campo, tanto en periodos de caza como de veda, ese niño, en lugar de estar ante un videojuego quemando sus ojos, o en un pre-botellón, en compañía de vaya usted a saber quién, está con sus mayores recibiendo una formación integral. Recuerdo, ahora, con nostalgia, como mi padre, cuando no podía salir al campo, me encajaba con sus amigos. Eso mismo hacen con nosotros amigos y conocidos, nos dejan a sus hijos para que, en el campo, se formen como gente de bien y con principios.

Se aprende a distinguir árboles, especies… se buscan y respetan nidadas, se vacuna para prevenir enfermedades, se pone comida y agua en tiempos difíciles, se les da abrigo cuando la naturaleza se cierra en frío y nieve, se respira sano, se madruga mucho, se camina más, se habla, se descarga adrenalina, se recogen las inmundicias de los visitantes −como los falsos campistas, los malos cazadores o ficticios ecologistas−, y un largo etcétera interminable y siempre formativo. ¡Atentos, he dicho formativo, y no informativo! En una palabra, es un sistema de educación integral y respeto a los demás del que estoy orgulloso y contento de haber bebido y del que me encantaría que bebieran nuestros jóvenes. Aprenderían valores que, desgraciadamente, hoy no se imparten en los colegios y para los que algunas familias parecen no tener tiempo. En los colegios, como norma, hoy no se forma, se informa, y, por los resultados que presentan, hasta eso se hace de manera incompleta, por no decir que bastante mala.

Nuestros mayores tutelan en todo a los jóvenes, y estos aprehenden respeto. Esto no ocurre en nuestras ciudades, ni dentro de algunas familias, ni en los colegios, ni en las universidades, ni en la calle, en general, luego… algo bueno tendrá el tema. Cuando se habla desde el desconocimiento, se cometen grandes errores, se dan visiones parciales e incompletas y, por tanto, falsas. Deberíamos considerar un tipo de formación que englobe lo mejor de todas las cosas, y la caza y su entorno, tienen muchas buenas. También durante todo el año cuidamos de nuestros perros (los lobos de antes), para cazar de 8 a 12 días al año, que es, en la mayoría de los casos, lo que permite la menguada apertura de la veda.

Con algunos de los mal llamados ecologistas haría un experimento: los soltaría en el campo con un tapa rabos, por supuesto vegetal, para ver lo que aguantaban comiendo hierba, haciendo fuego con un palo (para no usar derivados del petróleo), comidos por los mosquitos y garrapatas por no poder usar insecticidas (que son malos para el medio ambiente); tal vez se tuvieran que pelear para conseguir una cueva mejor, echando al oso de su habitáculo. En fin… no quiero decir más tonterías.

Los verdaderos cazadores, estamos a favor del lince, del zorro (controlado, ya que si dejamos abandonado el campo, campan a sus anchas, sin ningún depredador superior, causando estragos en las nidadas y en los cados de conejos), de la nutria, del oso, del águila. . . Se me pone la carne de gallina cuando veo alguna escena en la que se comen a los animales sin darles muerte, vivos; esto no ocurre en el arte de la caza. A los escopeteros y matarifes, tampoco los queremos los buenos cazadores, son nuestros mayores enemigos. Hay cotos en los que la selección de personal para poder ingresar, es muy fuerte.

Por lo tanto, creo que estaremos de acuerdo en que la caza regulada tiene grandes valores educativos y es una forma natural de comulgar con la naturaleza.

Por último, para no cansar demasiado, quisiera lanzar una pregunta a los ecologistas y al mismísimo gobierno –en este caso al MIMAM−. ¿Qué se ha hecho para eliminar el plomo de nuestro entorno? Y no me refiero a las protestas, sino a ¿Qué se ha hecho en cuanto a inversiones efectivas en investigación y desarrollo? Que yo sepa nada. ¿Qué ha hecho la RFEC, en colaboración con capital privado y universidades? Conseguir y patentar, (no olvidemos que es un logro íntegramente español) un producto alternativo, que podrá usarse en todos los campos de la industria. A eso llamo yo preocuparse y luchar de manera efectiva por el medio ambiente. ¡No tengo noticias de que hayan tenido ayuda ni apoyo de ningún organismo ecologista ni estatal! ¡Estamos hartos de tanta demagogia barata! Por favor, vamos a unir fuerzas y llegaremos mucho más lejos.

 

2 comentarios
03 mar. 2008 00:39
Antonio Mata
Hasta hace unos segundos, aquí había un comentario de un anormal (Persona cuyo desarrollo físico o intelectual es inferior al que corresponde a su edad. Ver el diccionario de la RAE) que se empeña en seguir insultándonos por vocación. Supongo que es uno de los tantos que temen que la manifestación de la 'CASTELLENA' les haga peligrar sus subvenciones. Yo lo siento por ellos y si se pican... que no coman ajos, pero como ya he reiterado por activa y por pasiva, desde esta página no se va a aceptar ni un solo tipo de insulto. ¡Que se busquen otras páginas más acordes con su cociente intelectual, que la hay! Para colmo, el muy espabilado (Persona lista, viva, despierta. Ver el diccionario de la RAE) se atreve a utilizar el nombre de Valdueza, uno de los nombres de los grandes cazadores de este país. ¡Ver para creer!
05 sep. 2008 14:51
jpuig
Enhorabuena por este texto, me parece muy acertado. Igualemente acertado el comentario de Antonio Mata.

En mi opinión, el problema no son solo los insultos directos y de mala educación que recibimos a menudo los cazadores, estos se descalifican por si mismos. El problema son también otra forma de insultos más sutiles, que tienen una mayor incidencia en una opinión general muy equivocada sobre la caça. Voy a poner un ejemplo.

Ayer envié una queja dirigida al programa de radio de màxima audiència por la mañanas en Catalunya. En su tertulia varios tertulianos hablaban de la candidata republicana a la vicepresidència de les EEUU (Sarah Palin). Una de las tertulianas manifestó que la Sra. Palin era una persona inestable o con una vida personal inestable. I el primer argumento que utilizo para reafirmar su tesis fue que era cazadora (en sentido cinegètico, no otras acepciones), luego añadió que había sillo pillada pràcticando el furtivismo (esto sí me parece reprovable) y otros motivos. Nínguno de los otros tertulianos ni el moderador hicieron ninguna matización sobre esto y sencillamente quedo en el aire. Cazador = inestable. Óbviamente mi queja se refirió a que me parecía absurdo, fuera de lugar, poco serio y de una absouta falta de rigor periodístico associar la actividad de la caça (que està absolutamente regulada y contemplada en la legislación) a unas ciertas características (por supuesto negativas, aunque seria igual de absurdo si fueran positivas) de las personas que la practican, como por ejemplo la inestabilidad. No és el primer programa ni la primera emisora en la que oigo afirmaciones de este tipo: sutiles pero profundas en su alcance!!

Me imagino que si el comentario hiciera referencia a los "jugadores de golf", a los "ciclistas", a los "buscadores de setas", a los "excursionistas",... los propios tertulianos o el programa hubieran matizado que la afirmación estaba fuera de lugar. Pero claro, en el caso de los "cazadores" la actitud acostumbra a ser diferente.

Este tipo de comentarios sutiles, que se van alimentado unos a otros y que se mantienen en la memoria de las personas (cuyo desconocimiento de lo que es la caza, la naturaleza, el medio rural o la ecologia, aunque hablen de ellam es total...) tambien hay que atajarlos porqué son los que crean opinión sobre lo que es la caça y los cazadores.

Un cordial saludo.
Jordi Puig.

Antonio Mata Antonio Mata es redactor de la revista Caza y Safaris.

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