Bushnell Back Track

Versatilidad práctica para el cazador

Presentado junto a los nuevos productos de Bushnell para la temporada 2010-2011, Borchers ofrece a sus clientes el BACK TRACK, el localizador personal basado en tecnología GPS más compacto y fácil de usar del mercado, que a lo largo del año 2009 acaparó en USA tantos premios entre los profesionales del sector, como reconocimiento y éxito entre los cazadores y usuarios.

El BACK TRACK viene presentado con la misma característica que define su carácter, la sencillez. Una caja con los complementos justos y necesarios, una bolsa para su transporte y un cordón, además de unas instrucciones que destacan por la explicación de funcionamiento más clara y sencilla que se pueda esperar, reflejada, en apenas una cuartilla. Esto, beneficia también al coste del producto, pues con el BACK TRACK  se ha buscado un GPS básico, útil y funcional, a la vez que económico.

Una vez familiarizados con su manejo, algo en lo que apenas se tarda unos minutos, procedimos a realizar unas primeras pruebas en ciudad que pusieron en evidencia el primer aspecto a tener en cuenta, pues si bien las instrucciones recomiendan «no mantener el GPS en posición que no sea horizontal», comprobamos que para un perfecto funcionamiento debemos utilizarlo siempre en una perfecta posición horizontal, no pudiendo  pretender por otro lado, evidentemente, que si nos desplazamos a la carrera o de forma rápida, los ajustes de la flecha que marca la dirección sean inmediatos.

Los resultados de la prueba en ciudad fueron curiosos, pues al no poder desplazarnos en línea recta hasta los objetivos marcados, teniendo una idea clara de dónde estaban, podíamos comprobar al ir buscando el camino que las calles nos permitían, que la flecha y las distancias —en ocasiones al tener que obligatoriamente ir por calles nos alejábamos del objetivo— acertaban en su comportamiento. Marcando un vehículo del que luego nos distanciábamos, las tres personas a las que se entregó el BACK TRACK lograron encontrarlo sin problemas.

Buscando conocer en profundidad el funcionamiento de este dispositivo, en los siguientes días lo utilizamos en todos nuestros desplazamientos, comprobando al encenderlo, al ponerlo en marcha, que nos marcaba perfectamente la dirección y distancia —en metros y kilómetros— al punto que habíamos establecido para las primeras pruebas en Madrid, funcionando a la perfección en las distintas condiciones de altitud, cobertura, nubosidad, temperatura o humedad, que pudimos buscar a lo largo del mes en que realizamos las pruebas.

El sencillo manejo del BACK TRACK lo hace ideal, tal y como comenta Bushnell en su publicidad, para usarlo por viajeros que se desplazan a ciudades en las que desconocerán la ubicación de su hotel cuando salgan a pasear y tengan que volver, para senderistas y amantes del campo, o para cualquier persona que quiera sencillamente señalizar dónde dejó su vehículo en un aparcamiento, para luego encontrarlo. Pero además de para estos usos, razón por la que se realizaron las pruebas en la ciudad, quisimos conocer cómo se comporta este GPS al usarlo en el campo y qué utilidad puede ofrecer a los cazadores. Esa utilidad en la caza, la centramos en que el localizador nos permita poder encontrar una ubicación, previamente marcada, señalándonos en cualquier momento su dirección y distancia. Localizar vehículos, puestos de caza, caminos, juntas o lugares de reunión con los compañeros en determinado momento de la jornada de caza, así como las distancias hasta ellos para poder calcular el tiempo que tardaremos en alcanzarlos, son los objetivos que marcamos al BACK TRACK.

Como este básico GPS permite establecer tres puntos distintos, para la prueba uno en el que colocamos una pegatina en un árbol, otro en el que se señalaba el vehículo al que tendríamos que volver al finalizar la jornada, y un tercero en la plaza del pueblo donde habíamos quedado a comer. Nos desplazamos por el coto en una jornada de caza, entregando el BACK TRACK al cazador al que acompañamos al terminar su rececho, poniéndolo en funcionamiento en ese momento para  intentar localizar las tres ubicaciones establecidas.

El resultado fue asombroso, con bastante más facilidad de la que esperábamos, pero, según nos comentaba al finalizar, fijándose más en la distancia que en la flecha, que solo utilizaba para orientarse, el cazador llegó a los tres objetivos. Caminando más o menos en la dirección que indicaba la flecha, pero fijándose más que en esta, en que la distancia disminuía, encontró fácilmente los tres puntos, con un error de entre 3 y 4 metros en cada uno de ellos, cifras por cierto inferiores a las que establece el fabricante, que avisa que el error puede llegar incluso a los 10 metros.

Las pruebas que pudimos realizar, tal y como comentamos anteriormente, se hicieron en distintas zonas y con distintas condiciones de luz, temperatura, humedad, etc., realizándose en Madrid, Soria, Toledo y en la Sierra de Rascafría, en cada caso por distintas personas, que alcanzaron similares resultados, llegando a la conclusión de la utilidad que para las funciones que tiene encomendadas, podemos obtener de este complemento en nuestras actividades cinegéticas, destacando un bajo coste para los recursos que nos puede ofrecer, sobre todo si cazamos en zonas e incluso países que no conocemos.

 

Más información sobre el producto

Borchers S.A. Industrialdea, 22-B 48300 Guernica Vizcaya Spain
Tfno.: 946252029 Fax: 946252366
Web: www.borchers.es

 

www.club-caza.com