¿Admiración? a cada uno la que merezca…

Rayón

 

Ultimamente le he oído decir a más de un cazador, que sienten una verdadera admiración por la forma de cazar y gestionar la caza que tienen los cazadores en algunas zonas del norte peninsular. En concreto a uno de ellos le oí decir que, sobre todo, lo decía por los catalanes.

Pues miren, yo también me uno a los que dicen eso, pero claro, no los admiro por el simple hecho de que sean catalanes o de cualquier otra comunidad norteña, ni tampoco admiro a todos, simplemente admiro a los que se lo merecen. Lo mismo que admiro a los de otra cualquier comunidad aunque no sea norteña que estén gestionando bien la caza. Porque en todos sitios se "cuecen malas y buenas habas" señores.

En Andalucía, comunidad que conozco muy bien, he podido ver de todo, a propietarios, gestores, arrendatarios e incluso socios de cotos que se han gastado verdaderos dinerales en años de sequía para que a los animales que tenían en esos cotos no les faltara el agua y la comida. Pero es que encima, durante ese año de sequía e incluso el siguiente, no han cazado en ellos con el fin de que esos animales se recuperasen bien, tanto en cantidad como en calidad. Sin embargo, he podido ver también a otros en la misma comunidad, que han dejado que los animales muriesen a montoneras en esos años de sequía dentro de cercones de los que no podían salir a buscar el agua y la comida y encima no les han ayudado para nada. Pero es que además, esos mismos que han dejado que los animales muriesen esos años de sequía a verdaderas montoneras en sus cotos, luego han estado esperando impacientes y nerviosos a que llegara la apertura de la veda para liarse a pegarles tiros a diestro y siniestro a los pocos que habían quedado. ¿Penoso verdad?

Así que como decía al principio, en todos sitios se "cuecen buenas y malas habas", aunque sigo diciendo, que en Cataluña y en otras zonas del norte de nuestra península, se caza, en general, de otra forma muy diferente a como se caza en Andalucía, Extremadura, Castilla la Mancha y otros lugares o zonas de España en las que la mayoría de los cotos son privados y de timo comercial. En esas comunidades del norte todavía se caza con moderación cuando así lo requieren las circunstancias. Aunque claro, se ve así la caza porque allí aún no debe haber despertado los bárbaros intereses económicos que ha despertado en Andalucía, Extremadura, Castilla la Mancha y otras zonas del centro de España, donde la caza se ve como un limón al que hubiera que exprimir hasta sacarle su última gota convertida en euro, de ahí que no se pueda parar de cazar. Muchos en esos cotos tan comercializados prefieren repoblar caza cuando haga falta antes de parar de cazar o hacerlo de forma moderada para recuperarla. Si hace falta se descarga en la finca o coto un camión de reses (incluidos cochinos) el día antes de la montería antes que suspenderla, o una montonera de jaulas de perdices antes de la cacería. Porque si se suspende, se pierde un montón de pasta y eso como ustedes comprenderán no es rentable.

En esas comunidades donde la caza está tan comercializada y ha despertado esos terribles intereses económicos que ha despertado en los últimos tiempos, hace ya mucho que se dejó de pensar en éticas y añoranzas caceras, allí la mayoría de los propietarios de cotos e intermediarios en el negocio de la caza solo piensan en grandes intereses o mercantilismo.

Eso es lo que marca las grandes diferencias que hay a la hora de ver la caza desde unas u otras zonas de España. En Cataluña y otras comunidades del norte, al contrario que en las zonas sureñas y del centro de la península, hay grandes extensiones (al menos eso es lo que me han contado) que son cotos sociales o locales, donde los cazadores tienen la oportunidad de cazar por unas módicas cantidades de dinero, mientras que en Andalucía, Extremadura y otras muchas zonas, aunque existen los llamados cotos sociales y locales, la mayoría de los que hay son de tipo privado. Y claro, sus propietarios por pura lógica (yo haría igual) quieren hacerlos rentables al máximo, motivo por el que la mayoría de cazadores de esas zonas para poder cazar tienen que pagar barbaridades.

Esa es la gran diferencia que hay entre los cazadores de unas zonas y otras de España, pues mientras que unos tienen que pagar grandes cantidades si quieren cazar y encima no tienen arte ni parte en la gestión cinegética de los terrenos donde la practican, los de otras zonas además de poder cazar por poco dinero, normalmente son los gestores de los cotos donde cazan.

¿Y qué ocurre con esto? Pues muy sencillo, que para los que pagan poco por cazar y encima gestionan las tierras donde cazan, hacer un sacrificio imponiéndose cupos o trabajos para que todo funcione mejor no es realmente eso, un sacrificio, sino una satisfacción, pues saben que los frutos resultantes los van a poder recoger al siguiente año. Pero claro, a los cazadores que además de pagar un verdadero capital por cazar no tienen arte ni parte en la gestión cinegética de los cotos donde lo hacen, no se les puede pedir sacrificio alguno.

¿Y porqué no se les puede pedir sacrificio alguno? Pues por unas razones muy claras. Si un cazador además de pagar una burrada por cazar en unos terrenos, no tiene claro que por la subida que le puedan meter al año siguiente va a poder seguir cazando en ellos, a ver que sacrificio se le va a poder pedir, cuando tiene más que claro que el fruto de ese sacrifico puede ser solamente para el dueño del coto o para otros cazadores que tengan los bolsillos más llenos o repletos de pelas que él.

Pero es que hay cazadores en esas zonas donde generalmente cazar cuesta tanto, que lo tienen aún peor, los que solo pueden pagarse una jornada de caza en uno de esos cotos donde las venden sueltas, o aún peor todavía, los que ya han tenido que colgar la escopeta de por vida y ver la caza como un lujo inalcanzable para ellos.

Por todo lo anterior, es por lo que a mí me da risa cada vez que oigo a un cazador de esas zonas donde cazar suele costar muy poco, decirle a otro del sur, de la zona centro o de donde sea, que su ética cacera deja mucho que desear, que para tener caza hay que sacrificarse y trabajar, que la caza hay que practicarla así o asao y cosas por el estilo. Vamos, que parece que el único que lo hace bien es él y que caza en la única zona donde se caza bien y con ética.

De verdad, a mí me entra la risa y bien, porque claro, en esos momentos me pongo a pensar que es lo que él haría si tuviera que cazar en las mismas circunstancias que lo hace el que está recibiendo su sermón.

Yo creo que nadie caza mejor y con más ética por el simple hecho de ser de una zona determinada, así que creérselo es una gran tontería. El cazar mejor o peor se debe sola y exclusivamente a las posibilidades de caza que cada uno tiene, pues por norma general todo cazador por fuerza tiene que aguantarse y cazar al ritmo de la batuta que le ha tocado por suerte o desgracia seguir, no a otra cosa. A no ser, claro está, que sus posibilidades económicas le permitan tener una batuta para el solo y tocar la música al ritmo que le venga en gana. Y eso amigos se lo pueden permitir muy pocos.

También tengo claro que muchos me van a decir que también en el sur y centro peninsular hay cotos locales y sociales, que no solo en la zona norte los hay. Claro que los hay, pero la mayoría (por lo que me han dicho) nada tienen que ver con los del norte. En mi pueblo el coto social que hay es de unas pocas hectáreas, en las que deben cazar trescientos cazadores, así que a ver quien es el guapo que les dice que se impongan cupos de caza y que la gestionen mejor para que al siguiente haya más, si aun dedicándose a tirar al plato en vez de a cazar no la van a juntar por tocar a media pieza por barba por mucha caza que haya.

Un saludo.

Rayón.

PD: Como posiblemente haya dicho muchos disparates, espero que si ha sido así me lo digáis, pues yo suelo ser de los que dicen que de darse golpes aprende uno a caminar derecho y bien.

 

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