¿Una modalidad falta de ética? ¿Por qué?

Rayón

 

Resulta que ahora, cuando más unidos deberíamos estar los cazadores para defendernos de los muchos ataques y críticas que estamos recibiendo de la sociedad (en su mayoría urbanita) anti-caza, vamos y nos ponemos a criticarnos entre nosotros, es decir, les hacemos el caldo más que gordo a nuestros detractores. Lo único que les hacía falta era eso para disfrutar como verdaderos enanos, ver como nos criticamos entre nosotros.

Digo lo anterior, porque últimamente es lo que estoy viendo que muchos hacemos de forma muy torpe en algunos medios del sector cacero, criticar ciertas modalidades de caza y dárnoslas de ser los más puristas por el simple hecho de no practicarlas o no gustarnos. Al parecer lo que todos ahora queremos demostrar es que somos los más éticos y buenos a la hora de cazar, que los malos de la película son los que practican otras modalidades de caza y no las que nosotros decimos que deben practicar.

Pero claro, de lo que a veces no nos damos cuenta al hacer ciertas críticas de alguna modalidad de caza, es que al hacerlas, ante los ojos de muchos, lo único que demostramos es un total desconocimiento de ellas, ya que si realmente las conociésemos a fondo, no diríamos las cosas que a veces decimos.

Ahora al parecer, cuando se ha empezado a hablar de la regresión sufrida por el jabalí en los últimos tiempos, muchos han empezado a criticar las esperas nocturnas que se le hacen a esta especie, diciendo de ellas que son las mayores causantes de esa regresión que este animal está sufriendo, alegando que en la mayoría de los casos se hacen en tiempo de veda o cuando las hembras de esa especie están preñadas o criando. Pero es que lo peor de todo, es que hay cazadores que no hacen esas criticas porque realmente vean esta modalidad de caza poco ética o perjudicial para la especie, no, lo hacen por puro egoísmo o por intereses propios, porque piensan que esos marranos grandes que abaten algunos cazadores en las esperas los podían abatir ellos en los ganchos, batidas o monterías a las que acuden a lo largo de la temporada.

Pero es que esas criticas ya hace tiempo que las vengo observando. Recuerdo que hace un par de años o tres, un famoso montero Cordobés que además está considerado como una de las mejores plumas venatorias de este País, en un artículo que escribió en una revista del sector decía algo de las esperas nocturnas al jabalí que a mí personalmente no me gustó en absoluto, pues en sus letras se podía ver claramente que las criticas que hacía de esta modalidad de caza más que por otra cosa eran por desconocimiento de ella y por egoísmo propio, ya que lo que se le entendía (al menos así lo entendí yo, aunque pudo ser que de forma equivocada) era que tanto él como otros monteros de los que acuden a las monterías comerciales no podían abatir esos guarros grandes que otros cazadores suelen abatir en las esperas nocturnas. Y aunque este hombre no quisiera decir eso y yo lo interpretara mal, cuando le iba a contestar a su artículo, hubo alguien que se me adelantó en contestarle por haberle entendido lo mismo que yo.

Pero es que al que hace esas críticas de las esperas por egoísmo, aunque mal, hasta se le pueden ver lógicas, pero es que luego hay quienes las hacen sin saber porqué, tan solo las hacen por ver que sus "ídolos" las hacen, pero no por otra cosa, pues cuando se les pregunta por los motivos de sus criticas, en la mayoría de los casos no contestan por no tenerlos o no conocerlos tan siquiera.

A mí lo que me gustaría preguntarles a los que hacen estas criticas de esta modalidad de caza al jabalí es lo siguiente: ¿ustedes creen realmente que tienen algún derecho a decirles a otros cazadores que no practiquen esperas cuando las están practicando dentro de la Ley en sus propios cotos o en otros pagando por hacerlas? ¿Ustedes realmente piensan que solo se abaten hembras de esta especie preñadas o criando en las esperas, y que las esperas son las que están haciendo que esta especie sufra la regresión que está sufriendo? Yo creo que no, que nadie tiene derecho a imponerle formas de cazar a nadie cuando caza como le gusta dentro de la Ley. Como tampoco creo que nadie puede decir que las hembras preñadas o criando de esta especie se abaten en las esperas solamente, y que las esperas son las causantes de la regresión que ha sufrido últimamente la especie.

¿No es cierto que estamos hartos de ver a finales de temporada en las juntas de carnes de las muchas monterías que se dan en nuestras sierras, que al destripar las muchas marranas que llegan a ellas están preñadas y con las crías a punto de salir corriendo? Yo creo que sí, que es cierto.

Yo creo (como ya dije en un artículo anterior) que la causa de esa regresión que ha sufrido el jabalí en nuestras sierras se debe a la excesiva presión cinegética que está sufriendo mediante todas y cada una de las modalidades que se practican para cazarlo, no con una sola como muchos pretenden hacernos creer.

También tengo muy claro, que no todos los que hacemos esperas las hacemos dentro de la ética que ésta y todas las modalidades de caza requieren, que muchos las hacemos como medio para hacer carne sin más, y que le tiramos a todo lo que entra. Lo mismo que tengo claro que no todos los que practican otra modalidad dirigida a cazar el jabalí lo hacen de forma ética, porque en más de una ocasión he podido ver como en alguna montería o batida, algunos le han soltado un tiro a una marrana al cruzar un cortadero cuando iba seguida de crías, alegando después, que no se habían percatado de esa circunstancia. O sea, que han visto pegarle el tiro en el codillo a la cochina y no ha visto las crías pegadas a las patas de ésta cuando le han tirado.

Lo mismo que estamos todos hartos de ver en las juntas de carnes de las muchas batidas y monterías que se dan en nuestras sierras, infinidad de marranetes que más que eso parecen ratas un poco crecidas, o sea, que en todos sitios se "cuecen habas" sin deber de cocerlas.

Y ya como defensa de las esperas nocturnas al jabalí y de los cazadores que las practican con verdadera ética, les voy a recordar a continuación lo que aquí mismo decía de ellas en otro artículo anterior:

Cómo elegir el marrano a tirar.

Todos los esperistas sabemos que esta modalidad es la más selectiva que hay para cazar los marranos, pues en montería o batida (modalidades que también me encantan y que no critico para nada) los perros no entienden de sexo ni edades a la hora de meterle el diente a estos animales. Por otra parte, cuando uno de estos animales cruza un cortadero corriendo "apretado" por los perros, el cazador no tiene tiempo de ver si a lo que le tira es un macho o una hembra y, aún menos, si se trata de una guarra criando una camada de lechones si no van pegados a ella. Pero en la espera, cualquier cazador que se precie de buen esperista, sabe perfectamente por la forma de entrarle si se trata de un solitario navajero o de una guarra o guarras seguidas por lechones y primales, pues salvo raras excepciones, lo machos ya crecidos entran solos y de una forma mucho más sigilosa que una guarra seguida de crías, pues aunque ésta sea o quiera ser sigilosa, las crías no lo son para nada, así que hasta por sus ruidos se nota perfectamente lo que está entrando, incluso antes de que llegue a la zona de tiro.

Pero bueno, en caso de que a un esperista le entre una piara y no le importe mucho abatir un marranete sin trofeo y quiera tirar a un ejemplar de la piara por aquello de matar el gusanillo, lo que no debe hacer nunca es lo que algunos por desconocimiento hacen, tirar al más grande o a los dos o tres más grandes de la piara, pues hay veces que las piaras están compuestas por una marrana con sus crías y algunos primales, y otras por dos o tres guarras con sus proles, así que si no queremos matar una de las guarras y dejar un montón de lechones huérfanos y pasando hambre hasta morir, lo que debemos hacer es tirar a uno de los medianos, que siempre será un primal o primala sin prole alguna a su cargo. Aunque yo pienso, que lo mejor sería no tirarle a ninguno de ellos, pero bueno, en caso de hacerlo, tenemos esa forma para no hacer demasiado daño.

De todas formas, yo creo que lo mejor que podemos hacer todos es callar y no dedicarnos tanto a criticarnos, que lo mejor que podemos hacer es seguir practicando la modalidad que más nos guste practicar, claro, siempre que lo hagamos de forma ética y dentro de la Ley, porque para criticarnos ya hay por desgracia mucha gente dispuesta a hacerlo desde fuera de nuestro colectivo.

Un saludo.


Rayón.


PD: Lo único que espero es que no lean muchos anti-caza este artículo, ya que al final pienso que he caído en la trampa en la que desde el principio he dicho que jamás deberíamos caer, en la de "abrirle demasiado los ojos a algunos que jamás deberíamos abrírselos", pues solo les falta eso, que nosotros les enseñemos el interior de nuestra trastienda y puedan ver si hay algún tipo de suciedad por pequeña que ésta sea.

 

Comentarios (0)

Sólo Usuarios Registrados
Insertar Comentario

Usa un tono respetuoso y procura que tus comentarios sean relevantes y relacionados con el artículo. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Los comentarios inapropiados o en tono ofensivo podrán ser editados o eliminados.

 

Leer más

Navegación
Ir al índice
Artículo siguiente: Una espera con moraleja | Rafael M. Barrachina
Artículo anterior: La cohesión en la jauría de perros de rastro | Pardal
Otros artículos de Rayón
Sobre las esperas nocturnas al jabalí (17/09/2002)
¿Qué pasa con la vacuna? (21/09/2002)
La frase que siempre se repite (10/10/2002)
En la antesala (20/10/2002)
Nos ha visto la loba (10/11/2002)
La Caza de ayer y de hoy (14/11/2002)
¿Timadores o...? (30/01/2003)
Pobre "gatito" (15/02/2003)
Una especie descabezada (18/04/2003)
¿Admiración? a cada uno la que merezca… (09/05/2003)
Cada cosa en su tiempo y sitio (09/06/2003)
Qué pena de calibre (08/07/2003)
Los zorzales y sus cambios (01/02/2006)
¿Qué eliminar primero, modalidades o «cazadores»? (28/05/2007)
¿Por genética o por necesidad? (11/08/2007)
Artículos relacionados con 'Modalidades'
Los puestos en la caza del jabalí al rastro | Pardal
Sobre las esperas nocturnas al jabalí | Rayón
El chaleco y la visión de las especies de caza | Adol
Caza con perros de madriguera | Josep Mir
¿Admiración? a cada uno la que merezca… | Rayón
Cada cosa en su tiempo y sitio | Rayón
Aprender a cazar con perro | Jesús Nadal
El reclamo y los pollitos de perdiz | Manuel Romero
Cuando canta la perdiz… | Manuel Romero
Los zorzales y sus cambios | Rayón
¿Cacerías por interés? | Diego Ruzafa
«Aficionados» y AFICIONADOS al reclamo | Manuel Romero
La utilización de reclamos vivos para la caza | Joaquim Vidal
El Isard, o lo que queda de él | Jordi Fabà
La paloma vuelve sobre sus pasos | Pablo Almárcegui
Maullidos… suspiros… bostezos… | Manuel Romero
Calor, luna y jabalíes: ¿Nos vamos de espera? | I. A. Sánchez
Defender nuestro derecho a cazar | Miguel A. Díaz García
Vicios y resabios del reclamo | Damián Fermín Vaquero
¿Qué eliminar primero, modalidades o «cazadores»? | Rayón
¿Son compatibles las esperas con las monterías cochineras? | Santiago Segovia
Claves para tener éxito en las esperas al jabalí | Francisco Carrillo
Tirando a palomas | Cazarmás
¡A montear! | Grupo Vigilancia y Gestión
El muflón | Alberto Aníbal-Álvarez
Así es el verdadero cazador a rabo | Miguel Ángel Romero
Zorzales | David Rubio Alza
La tecnología y la becada | Ricardo V. Corredera
Cómo poner las perdices a tiro | Miguel F. Soler
A las perdices | Andrés López
Esperas: ¿el calibre es la cuestión… o es una cuestión de calibres? | Pedro A. Suárez
Conejos: esperas y recechos entre olivos | Miguel F. Soler
Luces y sombras | Pedro Fernández-Llario
Cazar con seguridad | Antonio Bello Giz
A perro y hurón | Juan Miguel Sánchez Roig
Caza del zorro con perros de madriguera | Andrés Cano Bote
La urraca, un escurridizo objetivo | Andrés López
Ansares en las marismas del Guadalquivir | Rafael Rodríguez
Perdices y perdiceros de alto rendimiento | Miguel F. Soler
Tras los jabalíes con perros de rastro atraillados | Alejandro Lorenzo
El perro de sangre: Primeros pasos | Juan Pedro Juárez
El perro de sangre: Iniciación del cachorro | Juan Pedro Juárez
El reclamo y otras modalidades: cazar o no cazar | Miguel Ángel Díaz
El perro de sangre: El porqué de las cosas | Juan Pedro Juárez
El perro de sangre: Camino hecho y por hacer | Juan Pedro Juárez
El perro de sangre: La homilía de los humildes | Juan Pedro Juárez
El perro de sangre: Pinocho y su nariz | Juan Pedro Juárez
Los zorzales, una alternativa en tiempos de crisis | Cristóbal de Gregorio
El perro de sangre: La perfección no existe | Juan Pedro Juárez
Gorgonio, de caza con Delibes | Jorge Urdiales
Quiero organizar una montería cochinera: ¿cómo lo hago? | Santiago Segovia
Artículos relacionados con 'Jabalí'
Los puestos en la caza del jabalí al rastro | Pardal
Sobre las esperas nocturnas al jabalí | Rayón
Jabalíes, Federación y una propuesta | Kodiak
Cazando con tu enemigo (Reflexiones desde el puesto) | Javier H
El jabalí, sin padrinos | José Luis Garrido
Una especie descabezada | Rayón
Una espera con moraleja | Rafael M. Barrachina
Cada cosa en su tiempo y sitio | Rayón
Los G.I.C., ¿Solución a la gestión del jabalí? | Kodiak
Calor, luna y jabalíes: ¿Nos vamos de espera? | I. A. Sánchez
El nuevo amo del monte | Sebastián Torres
Bueno en vez de temprano | Antonio Contreras
La supervivencia de los mejores | Patricio Mateos-Quesada
La hora de la verdad venatoria | Miguel Ángel Romero
La salvación de la bellota | Patricio Mateos-Quesada
El apogeo del celo | Patricio Mateos-Quesada
La deriva de los sexos | Patricio Mateos-Quesada
Escasez y abundancia al tiempo | Patricio Mateos-Quesada
Partos y trofeos, por separado | Patricio Mateos-Quesada
El renuevo poblacional | Patricio Mateos-Quesada
El despertar de abril | Patricio Mateos-Quesada
Concursos de rastro de jabalí | Antonio Bello Giz
La caza del jabalí con perros de traílla | Antonio Bello Giz
Examen de supervivencia | Patricio Mateos-Quesada
Tras los jabalíes con perros de rastro atraillados | Alejandro Lorenzo
 

Avisos legales | redacción@club-caza.com
© club-caza.com 2002/2010
Desarrollo: niwala.com

CDC