El pelo de la caza menor. Perspectivas para el periodo hábil

La liebre tiene peores índices de crecimiento en los cotos donde solo se caza con galgo.

José Luis Garrido

José Luis Garrido

05/10/2016

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Lechigada de seis lebratos Medina del Campo (Archivo personal).

A finales de julio preguntamos por el conejo y la liebre. Ya se había segado en gran parte de España y se conocían las expectativas de estos dos lepóridos pues se veían en el campo los gazapos al crepúsculo y muchas medias liebres que saltaban ante las cosechadoras y también, para nuestro desencanto, atropelladas en las carreteras. A medida que se hacen adultas se van viendo menos en las carreteras, pero en la media veda saltaban delante los perros y los terminaban de reventar alguna mañana codornicera, con una carrera “a lo tonto”. Todo apunta a una buena temporada de pelo.

El Conejo de Monte (Oryctolagus cuniculus). Poblaciones y enfermedades

En muchas partes de España el conejo es un problema y se caza en cualquier época. En mi provincia todos los cotos que lo han solicitado han tenido autorización durante la media veda para cazar conejos con armas o con hurones. En Madrid, Castilla-La Mancha y Mallorca se caza desde junio por daños o para el “descaste” como se definía hace unos años. Sin embargo en otros territorios, especialmente en toda la cornisa cantábrica, no los ven. En cuanto a las comunidades conejeras, si atendemos a los años 2000 a 2010, en que tenemos estadísticas de toda España, entre Castilla-La Mancha (32’5%), Andalucía (22%) y Madrid (8’5%) se capturaban el 63% de los conejos y con la Comunidad Valenciana (7%), Baleares (6’3%) y Castilla y León (4’2 %) el 80’5 %.

La densidad de conejos en España ha tenido muchas fluctuaciones, dependiendo prácticamente de las enfermedades, pues la especie (estratega de la r) en campo es generosa según podemos ver más adelante en la “estrategia poblacional de la especie”. Si no hubieran acechado las enfermedades, el conejo hubiera causado muchos más estragos y grandes problemas como los que ya produce en algunas comarcas.

No se puede entender la trayectoria del conejo en España si no recordamos estas fechas y enfermedades:

Mixomatosis 1954: La mixomatosis entra en España desde Francia ese año de 1954 y se lleva en unos meses el 90% de las existencias en un momento en que las capturas se estimaban en 16.000.000 de conejos, que aún no se han vuelto a alcanzar. En Francia aparece en 1952 cuando Armand Delille inoculó una cepa del virus a conejos de sus finca; y lo hizo dos años después de que en Australia diseminaran en 1950 el virus en cinco estados de Victoria con lo que desparecieron millones de conejos, multiplicados a partir de 24 conejos silvestres llevados allí para repoblar una granja de conejo doméstico unos años antes.

Enfermedad Hemorrágico-Vírica (EHV) 1988: En 1984 apareció en China una nueva enfermedad que los investigadores denominaron Enfermedad Hemorrágica Vírica. En Italia se aisló un virus semejante en 1988. Cuando todo apuntaba a la recuperación del conejo en España pues contra la mixomatosis los conejos se habían fortalecido con anticuerpos y cazábamos ya en 1988 unos 11.000.000 de conejos, apareció en algunas explotaciones de Asturias, durante la primavera de ese año 1988, la enfermedad hemorrágica vírica del conejo denominada EHV, VHD o NHV. De Asturias pasa a León, Zamora, Murcia y Canarias. La epizootia actúa en pocas horas y las poblaciones de conejos bajan notablemente, hasta el punto de que en muchos cotos supone la desaparición de hecho. Los aprovechamientos pasan en dos años de once millones a tres y medio de capturas. No obstante, en algunas comarcas se ha vuelto a recuperar y doce años después, a principios del nuevo siglo y milenio, se solicitaban múltiples descastes porque los daños en esos lugares concretos son considerables.

Nueva cepa RHD-N11 de (EHV) 2011: Cuando ya dábamos por recuperado al conejo de mixomatosis y virus hemorrágico, pues las capturas anuales que son reflejo de la población existente, subían a siete millones de conejos y nos las prometíamos más felices, aparecen unos casos atípicos de aquella enfermedad hemorrágica provocados por una cepa variante que producía, extrañamente, la muerte incluso de gazapos de 11 a 40 días. Esa cepa variante se propagó en 2011 por todas las provincias españolas un nuevo tipo de virus, RHD-N11, de la enfermedad y produjo un golpe terrible a las poblaciones de conejos y de rebote al lince, que se muere de hambre pero a causa de los accidentes para buscar comida. Hace unos años se sabe que el conejo también crea anticuerpos contra el virus hemorrágico.

Cuando por causas especiales de calendario y población —aparición de la enfermedad coincidiendo con alta densidad de conejos—, los conejos se expanden y van colonizando nuevos espacios hasta el punto de transformarse en “plaga” (posiblemente no sea la definición más correcta), puede ocurrir que a escasos kilómetros otras poblaciones de conejos no levantan cabeza. Con estas cosas andaba elucubrando Carlos Calvete, prestigioso científico en esa especie, pues ya presentía a finales del siglo anterior esta respuesta, cuando aplicó la técnica en el proyecto de Los Melonares (Sevilla), allá por el año 2.000, repoblando con conejos de alto nivel de anticuerpos, que continuó de manera similar con otro proyecto entre 2002 a 2007 dirigido por Villafuerte R. et al, con métodos semejantes.

Unos años después, Calvete y otros, estudiaban cual sería el momento ideal, por haber mayor población de gazapos, para provocar una oleada de virus hemorrágico y así conseguir que un mayor número de conejos la superara y dispusieran de un más alto nivel de defensas. Sería una excelente vacuna natural y si eso se hubiera conseguido en tierras de linces, seguramente se matarían menos en las carreteras.

Datos sobre la biología, distribución y repoblaciones del conejo de monte

El conejo es un mamífero del orden lagomorfo y familia de los lepóridos de mediano tamaño (1,5 kg), de orejas largas (pero menores que en la liebre) y rabón. El pelaje es de color pardo-gris, con ojos negros y vientre y rabo blanco. El sexado de los conejos se realiza en mano observando los genitales externos. Los jóvenes de hasta 9 meses se conocen porque tienen un pequeño abultamiento en el cúbito de la pata delantera por encima de la muñeca.

El conejo es adulto y fértil a los 4-5 meses, la gestación dura 30 días, paren de 3 a 5 camadas/año con una media de 3 a 6 gazapos. La mayor actividad sexual la disponen a finales de invierno y principio de primavera que es cuando tienen mayor tamaño los testículos. El conejo vive en colonias subterráneas llamadas madrigueras, bocas, conejeras, vivares, huras, cados o bardos y otros nombres localistas.

El conejo se distribuye de forma desigual en España aunque parece que estamos ante una buena temporada en todo el territorio, excepto Extremadura y con muy escaso éxito en la cornisa cantábrica. El éxito de las poblaciones está más asegurado en los aledaños de las zonas de seguridad y las grandes infraestructuras, donde los movimientos de tierra les proporcionan nuevas huras limpias y sin reservorios de alguna de las enfermedades. Hay comunidades como en Andalucía donde al lado de las zonas de emergencia cinegética (ZEC) hay provincias donde no levanta cabeza.

Tiene poco éxito repoblar y parece que algún estudio apunta a que hacerlo sobre criaderos vallados contra los predadores, menos aún que en lugares donde el conejo desde la llegada aprende a defenderse de ellos. Muchos autores desde hace años defienden que la recuperación del conejo se logra mejor por colonización de espacios cercanos propicios, estableciendo núcleos encadenados donde se crean cultivos para comida y bardos o madrigueras artificiales nuevas. Todo el mundo asocia que los conejos proliferan a lo largo de las vías de comunicación, bien sean de carreteras y autovías o de trenes, que han requerido grandes desmontes y donde están defendidos de los predadores y además las enfermedades no están en las nuevas huras como están de reservorio en las viejas madrigueras, muchas infectadas de virus de las dos enfermedades.

Dinámica poblacional y aprovechamiento sostenible

Damos en síntesis, en la tabla siguiente, algunos parámetros sobre la dinámica poblacional de la especie y su aprovechamiento sostenible.

La Liebre ibérica (Lepus granatensis). Reproducción y Métodos de Caza

Descripción, distribución y reproducción de las liebres en España.- La liebre ibérica es como el conejo un mamífero del orden lagomorfo y familia de los lepóridos con cuerpo aplanado, patas traseras alargadas, orejas largas y terminadas en punta negra y es rabona, conociéndosela en el argot por este nombre. Difiere del conejo en el mayor tamaño, cola blanquinegra, extremidades posteriores y orejas más largas, estas últimas terminadas en punta negra. Su pelaje es de color pardo rojizo o pardo-grisáceo, con vientre blanco.

Las liebres son mamíferos de talla media que no muestran dimorfismo sexual aparente. Para diferenciar los adultos de los jóvenes se palpa la pata delantera por encima de la muñeca: la detección de un pequeño abultamiento o protuberancia en el cúbito (hueso largo del antebrazo) es definitorio de ejemplares juveniles y está ausente en los adultos.

En España y Castilla y León hay tres especies de liebre: ibérica (Lepus granatensis), distribuida por toda la región, la de piornal (Lepus castroviejoy) y la europea (Lepus europeaeus), que tienen áreas de distribución no coincidentes y claras diferencias morfológicas y ecológicas. Desde el punto de vista morfológico, las tres especies de liebres presentan claras diferencias; una de ellas es el tamaño, siendo el peso medio de la liebre ibérica de 2,3 kilos (2’06 a 2’54 Kg), el de la liebre de piornal de 3 Kg (2’60 a 3’45 Kg) y el de la liebre europea de 3’7 Kg (3’00 a 4’40 Kg). Otra diferencia es que en la ibérica el blanco del vientre se extiende hacia las patas delanteras y a la región dorsal de las posteriores, mostrando una evidente banda blanca en todos sus pies. En las otras dos especies estas manchas blancas del pie no existen, aunque sí en el vientre pero menos extendido.

La liebre Ibérica se reparte por toda España aunque escasa en parte de Asturias, Cantabria, País Vasco, alto Pirineo, Navarra, Aragón y costa catalana, precisamente en donde limita con las otras dos especies de liebres. La liebre del Piornal es una especie que ocupa una zona limitada por un pequeño espacio en Lugo y una banda más amplia sobre la Cordillera Cantábrica con dos franjas, una más ancha en Castilla y León (León) y otra muy estrecha en Asturias, paralelas a los límites entre ambas regiones. La liebre Europea ocupa dos zonas en España, una menor en Asturias, Cantabria y Norte de Burgos y Palencia y otra más amplia al norte del Ebro en las regiones pirenaicas con una zona escasa en Navarra, gran parte de Huesca y mayor territorio en las cuatro provincias catalanas con predominio en Lérida y Gerona y ausencia en la franja litoral mediterránea.

La liebre ibérica extiende su ciclo reproductor de enero a octubre, aunque puede llegar a ser durante todo el año, si bien el número de liebres preñadas es mínimo a comienzos del invierno y máximo de marzo a junio. La gestación dura seis semanas (41 días), si bien este período puede alterarse debido a un fenómeno fisiológico, la “superfetación”, que posibilita tener dos gestaciones solapadas, es decir, la hembra gestante puede portar fetos en distintos estados de desarrollo por lo que el tiempo entre dos partos puede ser de solo 34 días. Normalmente tienen 3-4 camadas al año, cada una de ellas de 1-5 lebratos. Éstos nacen completamente desarrollados, cubiertos de pelo y con los ojos abiertos, y al día siguiente de nacer son capaces de correr. La madre les amamanta y al mes son totalmente independientes. A los 4-6 meses, ya son sexualmente maduros.

Dinámica poblacional y aprovechamiento sostenible

Damos en síntesis, algunos parámetros sobre la dinámica poblacional de la especie y su aprovechamiento sostenible:

La liebre se recupera actualmente de las enfermedades padecidas años atrás, Tularemia, y de los letales efectos por envenenamientos con clorofacinona y bromadiolona, tan habituales en Castilla y León para combatir a los topillos, organizados por la Consejería de Agricultura con las bendiciones de otras consejerías afectas.


La caza de la liebre. No es recomendable cazar un territorio de forma continua y exclusivamente con galgo. Antes de nada, quiero llamar la atención, para quienes no lo conozcan, sobre un inconveniente que tiene la caza exclusiva con galgo para la buena gestión de la liebre con galgo. Cazar de forma continua y exclusiva con galgo, es perjudicial para las poblaciones lebreras pues se descompensa la estructura poblacional hacia porcentajes de machos viejos muy superiores a los deseables en una población equilibrada, que requiere una hembra por cada macho.

En 1990 se crearon en Valladolid dos zonas, una de 30.000 Has en el entorno de Villalón y otra de 8.000 Has en Villalar de los Comuneros. En estos dos espacios la liebre se cazó, exclusivamente, con galgo. Pues bien, se hizo un estudio continuo por una empresa especializada durante 3 años en ambas zonas y se llegó a las siguientes conclusiones:

1).- Que los galgos capturan el doble de hembras que de machos y de jóvenes que de adultos
2).- Que la densidad de liebres en esos espacios es inferior a la de cotos limítrofes donde se comparte caza entre escopeta y galgo.

Los datos concretos de las conclusiones del estudio anterior para las capturas con galgo, son de 1’9 hembras por cada macho y con escopeta y galgo de igual número de hembras que de machos. Los referidos a la densidad de liebres en verano, por cada 1000 hectáreas, en aquellos dos espacios prohibidos a la escopeta, eran de 57 liebres y en los 21 cotos red, controlados en el programa CAZDATA de Castilla y León, donde se caza con galgo y escopeta, de 110 liebres. Prácticamente el doble. Esto mismo ocurre en otros los lugares. Hay un estudio en Francia sobre más de mil liebres europeas, donde la relación de capturas con galgo está también sesgada hacia una mayor captura de hembras y en términos parecidos. Todos los galgueros y cazadores conocemos que para un galgo es más fácil alcanzar a una hembra preñada y a un lebrato, que a un matacán.

La gestión ideal para la liebre en cualquier territorio recomienda rotar los cuarteles de caza exclusiva con galgo, con los de caza compartida por escopeta y galgo, en la debida proporción de terreno y capturas. En todo caso, el galguero de oficio con sabiduría tradicional, parece que sabe distinguir en la cama a la hembra del macho y a la media liebre, que si se amaga, normalmente no la invitará a levantarse.

Las diferentes modalidades y métodos de caza utilizados para la caza de todas y, por tanto, de estas dos especies, liebre y conejo, en las distintas maneras de actuar por el cazador a lo largo de los tiempos, actuales e históricas, pueden analizarse en el texto (1) Garrido J.L. 2014. “Modalidades y métodos de caza” cuya referencia se dispone al final de este artículo.

Perspectivas para el periodo hábil de caza

A continuación de edita la tabla de estimaciones para la temporada sobre estas dos especies tan importantes en el periodo hábil en España, atendiendo a las perspectivas y esperanzas que tienen los colaboradores que participan remitiendo sus impresiones.

Después de lo dicho sobre la perdiz roja el mes anterior, y lo que decimos éste sobre el conejo y la liebre, atendiendo a las informaciones desde las diferentes provincias, creo que estamos ante una buena temporada de caza, pero la caza y la cosecha cuando se vean en la canana y la panera. Una vez más, “que Dios reparta suerte”, como dicen los toreros.

Colaboradores encuestas: Alfonso Medina, Luis Buzón, Francisco J. Cano, Adelardo Villafranca, Manuel Gutiérrez, Alicia Rodríguez, Álvaro Trujillo y Fernando Gutiérrez – Antonio Gómez y Daniel Sipiera – Jaime Ripoll – Blanca Benedí, Santiago Iturmendi, José Fernández, José A. Pérez, José de Luis Cantero, José L. Rebolledo, Miguel A. Blanco, José L. Gómez, José Manzano, Claudio Sánchez, Leonardo de la Fuente y José A. Prada – Juan de Dios García y Manuel Aranda – Joaquim Vidal – Miguel Gómez y José M. Gallardo- Javier Nogueira, Emilio Bolaño – José A. Remírez.

José Luis Garrido
Publicado en FEDERCAZA. Octubre 2016

(1) José Luis Garrido: Modalidades y Métodos de Caza (2ª Ed. Junio-2015) Edita: Federación de Caza de Castilla y León
(www.fedecazacyl.es, c.e. autonomica@fedecazacyl.es)

 

 

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