El jabalí, un problema en muchos lugares de España

Dice Fernando Ballesteros (1998) en su reconocido libro ‘LAS ESPECIES DE CAZA EN ESPAÑA’ que el nombre de jabalí procede del árabe hinzir gabali (cerdo montés) derivado a su vez de gábal (montaña). Cita Ballesteros la existencia de 25 subespecies, siendo la más común en la Península Ibérica el Sus scrofa Castilianus, aunque aparece en el sur de la península el S.s. baeticus, más pequeño de dimensión.

José Luis Garrido

José Luis Garrido

22/10/2014

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En un monográfico como este de Caza Mayor aparecerán todas las descripciones autorizadas y datos sobre todos los aspectos biológicos que existen alrededor del jabalí, por lo que yo sólo voy a hablar de algunas cuestiones que me parecen interesantes porque giran alrededor de uno de los daños más graves que provoca el jabalí: los accidentes en carreteras.

En este momento, la nueva Ley de Tráfico y Seguridad Vial ordena en su literal: «En accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas en las vías públicas será responsable de los daños a personas o bienes el conductor del vehículo, sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquéllas. No obstante, será responsable de los daños a personas o bienes el titular del aprovechamiento cinegético o, en su defecto, el propietario del terreno, cuando el accidente de tráfico sea consecuencia directa de una acción de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido doce horas antes de aquél. También podrá ser responsable el titular de la vía pública en la que se produzca el accidente como consecuencia de no haber reparado la valla de cerramiento en plazo, en su caso, o por no disponer de la señalización específica de animales sueltos en tramos con alta accidentalidad por colisión de vehículos con los mismos».

Me parece muy interesante conocer datos alrededor del principal problema que provoca la abundancia del jabalí, porque aunque hemos dejado de ser responsables únicos, como hasta hace unos meses, seguimos siendo como conductores posibles víctimas y, además, las victimas siempre serán personas, independientemente de quien sea el responsable de los daños del siniestro. En este artículo además de la estadística muy aproximada del número de jabalíes que se han capturado en España y su evolución anual y quinquenal en los últimos 30 años (1980 a 2010), hacemos una estimación somera de la población jabalinera en España y de los accidentes que se producen. Calculamos con cierta aproximación el coste estimado de los daños de cada siniestro provocado por el jabalí y demás especies silvestres para las aseguradoras y por tanto, el incremento de prima que debería suponer de media a cada seguro de vehículo, para estar debidamente asegurado. La DGT ha publicado el coste que tiene para esta sociedad cada víctima.

DISTRIBUCIÓN POBLACIONAL

El jabalí tiene un crecimiento anual que puede superar el 100%. En territorios propicios una población en verano puede duplicar sus efectivos de invierno, aunque la mortalidad en el primer año es muy alta. Generalmente una jabalina saca una sola camada por temporada, pero puede llegar a dos en lugares de abundancia de comida, según apuntan los expertos. El celo empieza en setiembre hasta noviembre, pero las hembras jóvenes en primavera salen altas y paren en verano, con lo que la especie va para arriba espectacularmente.

La densidad del jabalí en España está entre menos de 1 y hasta 15 jabalíes/Km2, con grandes fluctuaciones anuales, según el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres en España (2007). El jabalí está prácticamente distribuido por toda la España peninsular que tiene una superficie de unos 492.000 Km2. En las islas no hay jabalíes. La distribución del jabalí es muy irregular en España, por eso no podemos estimar una densidad media por Km2, que nos daría una cantidad de fácil cálculo.

CAPTURAS

Seis comunidades capturan casi el 80% de los jabalíes y la población jabalinera de esas seis comunidades representará, aproximadamente, también ese porcentaje de la población total española. La Tabla I de capturas por comunidades [Ver »] está encabezada por Andalucía (16’1% de las capturas), seguida muy de cerca por Castilla la Mancha (16%), Cataluña (13’4%), Aragón (13’3%), Castilla y León (9’5%) y Comunidad Valenciana (9’3%). La distribución poblacional en España será muy semejante a esos porcentajes, pero al ser la superficie de cada comunidad autónoma tan diferente, no podemos hablar de los mismos porcentajes en cuanto a densidad de jabalíes/Km2 en esos territorios.

La provincia de Huesca con 21.161 capturas en la temporada 2012-13 (última finalizada e incluida en estadística) sigue siendo la primera provincia española en cuanto a capturas y población de jabalíes (también de accidentes); sus aprovechamientos son superiores a los de nueve comunidades autónomas y representan el 8% de las capturas totales en España de esa temporada.

Entre cazadores jabalineros hay una regla nemotécnica por la que se estima que de los jabalíes que hay en el monte sacamos un tercio y de éstos abatimos un tercio. Si fuera un dato científico, que no lo es, multiplicando por nueve las capturas tendríamos una estimación poblacional entre 2.300.000 y 2.400.000 jabalíes en España, a tenor de las estimaciones de capturas de la última temporada referenciada (2012-2013) que son aproximadamente 263.914 jabalíes declarados como cazados en España por los titulares de cotos y reflejados en las estadísticas con los datos que nos han entregado los Servicios afectos de cada comunidad autónoma. Las capturas se han incrementado esta última temporada 8’43 veces sobre las estimadas por el Anuario de Estadísticas Agrarias (AEA) en 1980.

LA MOVILIDAD DE LA ESPECIE

En principio vamos a analizar lo que dice el estudio La movilidad territorial de cuatro especies de la Fauna Ibérica inédito, SÁENZ DE BURUAGA, M. (2004) que encargó FEDENCA-RFEC, para poner en manos de juristas y expertos de la legislatura un documento técnico que permitiera dilucidar la procedencia y espacio de uso de esos cuatro animales que producen daños a la agricultura, de los que sigue respondiendo el cazador, y también siniestros en las carreteras para conocer las posibilidades de procedencia del jabalí y la responsabilidad que acarreaba esa procedencia ante cualquier accidente de tráfico, con daños de mayor gravedad.

El resumen del informe de Sáenz de Buruaga, venía a decir respecto del jabalí esto: «En la actualidad el jabalí es el ungulado silvestre que presenta una mayor área de distribución en Europa y puede llegar a alcanzar densidades cercanas a los 10 individuos / 100 hectáreas.

Francia es el país que más y mejor ha investigado sobre las áreas de campeo del jabalí. Analizados en conjunto los resultados de los estudios realizados podemos concluir que para los ecosistemas franceses las áreas de campeo durante una estación anual suelen ser de diferente amplitud para hembras y machos. En el caso de las hembras, suelen estar entre las 250 y 700 has, con sensibles variaciones relacionadas con el momento del año. En el caso de los machos, las áreas de campeo son sensiblemente mayores y pueden rondar las 1000 has para los machos jóvenes y cerca de las 2000 para machos de mayor edad.

En esta misma línea se han situado los trabajos, menos numerosos, realizados en dos países cercanos a España, concretamente en Portugal e Italia. Áreas de campeo sensiblemente mayores se han obtenido en los estudios llevados a cabo en países más alejados como Alemania o Suecia. En estos lugares, y empleando tanto el método de captura-recaptura como el del collar radio-emisor, han establecido para algunos grupos familiares áreas de campeo superiores a las 3000 has, si bien en algunos casos también han registrado zonas de influencia más parecidas a las obtenidas en las áreas mediterráneas», viene a decir Mario dentro de aquel informe.

DAÑOS Y ACCIDENTES

Daños.- En líneas generales, los daños a la agricultura son proporcionales a las poblaciones y éstas lo son a las capturas. A la vista de la Tabla I de Estimación de capturas [Ver »], podemos decir que seis comunidades Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Aragón, Castilla y León y Comunidad Valenciana cargarán con el 80 %, aproximadamente, de los daños a la agricultura a pesar de que estos tienen singularidades tan dispares como la posibilidad de comida alternativa, el tipo de cultivo dañado tan diferente en valor y sensibilidad al estrago, así como la disposición o no de barreras disuasorias y de impedimento para el suido.

En algunas comunidades y provincias ya no pueden controlar con eficacia el jabalí, sobre todo en las comarcas más forestales y en las de vegas completas de maizales. La colonización de maizales por las manadas de jabalíes trae de cabeza a los agricultores y a los gestores cinegéticos que son responsables de los daños. El jabalí tiene todo lo que necesita en ese medio: comida, refugio y humedad para sus bañas. En ese medio la familia engorda y las hembras paren como en ningún otro ambiente. Echarlos del maíz es más difícil que en otros refugios, sobre todo en esos territorios de vegas de regadío donde se empalman cientos de hectáreas y donde los jabalíes huyen en el bosque del maizal y burlan a perros y rehaleros. Sólo es posible un control eficiente cuando se siega el maíz al final del invierno y principio de primavera.

Accidentes.- Las capturas no suelen ser directamente proporcionales a los accidentes, por lo cual, la situación ha sido hasta hace poco tiempo muy injusta para algunas comunidades. En Castilla y León se producen un tercio de los accidentes provocados por el jabalí en España y las capturas en esta comunidad sólo representan el 9’5%. En Galicia, con el 18 % de los accidentes totales, solamente aprovechan el 7% de los jabalíes cazados en España.

En 2011 hubo en España 17.234 accidentes contra animales. De estos accidentes 5.480 fueron provocados por los jabalíes, según una publicación de la revista 213/2012 Tráfico y seguridad vial. La culpabilidad en el ámbito nacional se distribuye de esta manera: el 80 % de los accidentes contra animales son producidos por tres especies: jabalíes (32%) Cérvidos (22%) y Cánidos (25’8 %). Este mismo año 2011 hubo en Castilla y León 5.746 accidentes contra animales, siendo los más propensos en esta comunidad el corzo (47%), el jabalí (31%), los cánidos: perros y zorros en proporción 3:1 (14%), los ciervos (5%) y otros animales (4%). En tres provincias se producen el 60% de los accidentes: Burgos con 1.608 accidentes lidera la tragedia, seguida de León con 1.480 y Soria 891.

En 2012 no he visto publicada una estadística de siniestros por especies de carácter nacional. Sin embargo se ha publicado para Castilla y León donde hubo ese año 6.609 accidentes en carretera contra animales silvestres, perros abandonados y algunas especies ganaderas. De estos accidentes 196 han sido con víctimas: 3 muertos, 13 Lesionados graves y 180 leves.

Extrapolando los datos de 2012 de Castilla y León podemos aproximarnos a las características reales de los siniestros producidos en España durante ese mismo año. En la Tabla II, reflejamos los datos de accidentes y su gravedad desde 2007 para España y la estimación del año 2012 para el mismo ámbito.

En 2013 la publicación Las principales cifras de la siniestralidad vial -Galeradas- editada recientemente por la Dirección General de Tráfico, no recoge los accidentes contra especies cinegéticas, según he observado.

Coste de un accidente.- Sobre esos accidentes de 2012 los costes económicos llamados directos: costes médicos, de reparación o reemplazo de los vehículos dañados y costes administrativos tienen un valor material. Según la mutua de seguros de los cazadores, Mutuasport, el coste medio de los daños materiales de un siniestro está entre 1.400 y 1.600 euros. Un accidente con lesionados: víctimas leves, graves y muertos tiene un coste entre 4.500 y 4.700 euros.

Atendiendo a esos valores estimados para 2012, ese año hubo 18.142 accidentes contra animales con solamente daños, que habrán costado a los cazadores alrededor de 27’2 millones de euros y 858 siniestros con lesionados cuyo coste es de unos 4 millones de euros. Total 31’2 millones de euros, que ese año pagamos los cazadores, bien por pago directo del titular responsable o por las primas de seguros para responder de los siniestros producidos. En 2012 y atendiendo a las estadísticas de años anteriores habrán desaparecido también unas doce mil reses valoradas en unos 8’5 millones de euros, que elevarían el coste para los cazadores hasta unos 40 millones de euros. Si esta cantidad la repartiéramos entre los 32.600.000 vehículos que deben llevar seguro, podríamos concluir que el coste medio que debe amparar cada seguro de un vehículo es de aproximadamente 1’25 euros. De todos es conocido que las primas de los seguros tienen diferente precio en unas provincias o en otras, dependiendo de la siniestralidad, que ya hemos dicho que, p. e. en Castilla y León y Galicia son mucho más altas.

El valor de un siniestro según la publicación Las principales cifras de la siniestralidad vial de la Dirección General de Tráfico, ya citada, no tiene nada que ver con los cálculos que hemos hecho cuando se valoran los costes indirectos como «el valor de la capacidad productiva perdida» y otros. Los valores actualizados a 2013 para un fallecido supondría un coste de 1’372 millones de €, incluyéndose dentro de este coste los costes directos e indirectos (gastos médicos, administrativos…) y el precio actuarialmente justo, asociado a las primas que estaría dispuesta a pagar la sociedad por disminuir el riesgo de morir en un accidente de tráfico, conocido como el valor de una vida estadística. De la misma forma se han calculado los costes asociados a un herido grave, 214.700 € y un herido leve, 6,000 €.

Habrá que buscar fórmulas para controlar las poblaciones de jabalíes antes de que continúen causando pánico a los cazadores y a toda la sociedad en algunas comarcas. En este caso la caza, una vez más, es la solución a un grave problema que tiene esta sociedad con la fauna silvestre. Convendréis conmigo, que si los cazadores no hubiéramos capturado, prácticamente, 2 millones de jabalíes en los diez últimos años, los daños sobre la agricultura, la transmisión de epidemias, hibridaciones y otros inconvenientes para la ganadería porcina, así como los peligros por accidentalidad en las carreteras serían incontrolables y de dimensiones desproporcionadas. Habría que crear el Real Cuerpo de Jabalineros en cada comunidad y pagarlos del erario público. Hasta el momento, esta ronda corre a cargo de los cazadores.

José Luis Garrido
Publicado en CAZA MAYOR - “Todo jabalí” - (Septiembre 2014)

 

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