No al exterminio del arruí alicantino

No parece muy coherente que ayuntamientos como el de Jijona paguen a pastores para que sus cabras y ovejas domésticas ingieran los hierbajos del monte y, en cambio, pretenda Medio Ambiente, la Generalitat Valenciana, muchos ecologistas, etc., erradicar los arruís cuando realizan la misma labor y sin gasto para los contribuyentes. O sea, nos sirven de sistema contra incendios y gratis, sustituyendo la labor que antes hacían las cabras domésticas (cada vez hay menos), las vacas, los burros, caballos.

Raimundo Montero | 22/04/2014

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Veamos los motivos por los cuales no debe ser exterminado: Como este animal no se hibrida con ninguna otra especie, está protegido como especie vulnerable por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). No se ha demostrado hasta hoy que sea transmisor de enfermedades. El arruí se alimenta de pastos y favorece las praderas y pastizales. Ya habitó aquí hace cien mil años, pero se extinguió y, de no ser por el Estrecho de Gibraltar, estaría aquí, igual que se encuentra ahora.

No soporta la humedad, luego no se cree que se expanda hacia el norte: su hábitat natural se halla entre pinos y terrenos áridos. No compite ni expulsa a ninguna especie; al contrario, su adaptación a las dificultades le permite sobrevivir bien sin tener que rivalizar con la cabra montés o el ciervo, mucho más agrestes y menos resistentes a estas zonas del semiárido alicantino, murciano, etc.

Todos los factores anteriormente mencionados nos demuestran que la especie arruí no es usurpadora ni debe ser suprimida, ni declarada exótica invasora y, sin embargo, la han proclamado de esa manera y no lo es, pues tampoco perjudica la economía de donde habite. Al contrario, genera ingresos a los cotos, hoteles rurales, etc., y otros muchos beneficios a la flora y fauna; valga de ejemplo, sus restos alimentan a infinidad de especies protegidas como águilas, buitres, etc.

Este tema está siendo muy manipulado y el objetivo es eliminarlo para los amantes de la naturaleza y los cazadores más modestos

Uno no quiere pensar mal, pero como siempre un tanto de corrupción humana (humana, demasiado humana, diría el gran filósofo Nietzsche) podría atañer también a este asunto: ¿a ver si anhelan suprimirlo de su vida en libertad en los montes para que sólo se puedan cazar en grandes cotos vallados, con hotel incluido y unos cuantos miles de euros por trofeo? Pues casualmente nadie en España se ha planteado erradicarlos de esos grandes vallados.

No entiendo cómo los cazadores matan a arruís, gamos, cabras monteses, corzos, ciervos, etc., cuando estos animales se quedan de muestra, parados, vigilando a los cazadores y estos, más que cazarlos, los fusilan cuando los cuadrúpedos se quedan fijamente mirándolos. Pero mientras no se prohíba la caza recreativa como ya ha ocurrido en Costa Rica, pienso que los cazadores debieran de movilizarse y que no sólo los puedan cazar los escopeteros más pudientes, en esos vedados para la clase alta, sino que no los exterminen de la Font Roja, Sierra Mariola, Carrasqueta, Sierra Espuña, Islas Canarias, etc. y que si han de cazarse que pueda ser con control, en algunos montes; así al menos no sería masacrado de algunos parajes de España. Este tema está siendo muy manipulado y el objetivo es eliminarlo para los amantes de la naturaleza, los cazadores más modestos y que el negocio perdure solo en los vallados para monteros tipo Blesa, Juan Carlos I, y otros magnates.

Nunca he entendido este afán de algunas autoridades y de ciertos grupos ecologistas por exterminar a las especies que no sean autóctonas. Cuidado con el amor al exterminio, pues los arruís son más nobles e igual de animales que los seres humanos y son menos foráneos que los marroquíes, ingleses, rusos, etc que residen en España. Por eso mismo, los arruís están más arraigados que muchos españoles, por algo ya pacían por España antes de nacer los menores de 45 años, en pleno periodo franquista.

Además, debieran demostrar científicamente el deterioro que provocan a la fauna española que, por cierto, es nulo. Pienso que existen las mismas razones para exterminar al arruí que las que esgrimía Hitler para el genocidio judío: ninguna. Por ello, les ruego a mis colegas los ecologistas y a las autoridades de medio ambiente que no debemos mantener el exterminio de ninguna especie solamente por ser foránea (además de que el arruí está bien adaptado a muchos montes españoles desde 1970); sino dejadlos que convivan en paz, como el inofensivo arruí.

En el semiárido alicantino, murciano, almeriense, etc., no hay ninguna otra especie de cabra salvaje que se adapte tan perfectamente como el arruí. En Texas (EEUU) la conservan, ¿por qué en España hemos de ser menos? Espero que seamos equitativos con esta especie animal y contribuyamos a una larga vida al arruí español que tantos beneficios nos aporta en algunas de nuestras sierras. ¡Seamos conservacionistas y no exterminadores!

Raimundo Montero
Profesor de Filosofía del IES Miguel Hernández de Alicante

8 comentarios

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23 abr. 2014 19:33
DIDAC  
Bueno, para no tener idea de como llegaron y qué hacen, no esta mal.
25 abr. 2014 12:16
Cerrojo  
Estoy de acuerdo con el Sr. Montero en que no se debe exterminar al Arrui en la provincia de Alicante, ni en ninguna otra. Del resto de su escrito discrepo en su mayor parte.
Como dice Didac, parece que le faltan conocimientos sobre la especie, sus orígenes en la provincia de Alicante, y el politiqueo que sufre y ha sufrido, así como sobre las barbaridades que se han hecho sobre su captura y caza, furtiveo, concesión de permisos, y otras “guarraditas españolas”, como diría Chiquito de la Calzada.
Por otra parte, el arrui se hibrida y hay fotografías que lo demuestran. Le afecta la sarna y es transmisor de ella, como ha sucedido en algunos lugares, especialmente en Sierra Espuña.
Yo le pediría al amigo Didac, Diego, que anda sobrado de tiempo, que nos cuente algo de lo que sabe sobre la especie y sus orígenes en la zona. Con un par de folios puede ser suficiente, y yo continuaré el relato en la parte más escabrosa corriendo los riegos que supone y que no son pocos.
Saludos.
26 abr. 2014 11:25
DIDAC  
27 abr. 2014 13:27
Igor24
Igor24  
Los argumentos que utiliza el autor son muy interesantes y han de ser tenidos en cuenta, aunque evidentemente se pueden debatir y contrastar. Lo que sería muy interesante es certificar es que viviese en la zona hace 100.000 años, que avalaría más su candidatura a quedarse. Algo que sí se debe tener muy presente es que si ocupa un hueco vacío del nicho ecológico, sin suponer competencia con ocupantes de nichos adyacentes, puede tener muy buen hueco en el ecosistema.
En cuanto a la obstinación por su erradicación en el sureste español, yo me pregunto por qué no hay obstinación por la erradicación de una especie presente en el noroeste español y tan alóctona como el australiano eucalipto, que además daña gravemente los suelos acidificándolos.
Está claro, que intereses contrapuestos existen y la mayoría de ellos no ponen el equilibrio ecológico como máxima a defender.
27 abr. 2014 13:30
Igor24
Igor24  
Quiero, por favor, pedir al Sr. Montero que cite la fuente de la información acerca de que el arruí viviese en el sureste peninsular hace 100.000 años, pues es necesario conocer la autenticidad de este dato. Gracias.
27 abr. 2014 18:19
DIDAC  
Cerrojo: No vamos a entrar en si hace 100.000 años toda nuestra comarca estaba llena de arruís, pues en aquella época todos estábamos calvos.

Lo que si que nos interesa es saber y por qué, a ciencia cierta, desde cuando están por nuestros montes de La Font Roja, El Cid, El Maimon, Sierra de Jijona, etc.

A raíz de que los Hermanos Corredera instalasen en El Forcall un magnifico coto de caza, se creó un cercón en el cual se introdujeron arruís, muflones, jabalíes, ciervos, etc

Aunque nuestra comarca no es de muchas nieves, en ocasiones la nieve caída se arremolinaba contra las vallas motivo por el cual, como me contaba un vecino de Tibi, los animales "se esturriaban" por toda la comarca, motivo por el cual, y con ayuda de las autovías, hoy en dia pululan por nuestros montes, acabando con toda clase de las plantas medicinales y planteles de vid, almendros, etc.

Al igual que los arruís y muflores de Sierra Espuña se introdujeron para la caza en general, luego se prohibió y murieron miles como consecuencia de la sarna. La idea de Alicante fue meterlos en un corral para "darles caza", pero falló el tema.

En la Sierra Espuña, Sierra Maria-Los Velez se esta estudiando también la erradicación dado el perjuicio que causa en la agricultura. Si es en nuestra zona que nos cuenten los del bajo Vinalopó.

Amigo Cerrojo, al Sr. Montero le llevaría de rececho a Credos ó Beceite para que vea lo fácil que es abatir un arruí.

Saludos
29 abr. 2014 19:25
Cerrojo  
Amigo Didac, Diego, te has salido por los Picos de Gredos y las cumbres de Tortosa-Beceite, por donde, al menos que yo camine por los Cerros de Úbeda, no han pisado los arruís. Has querido no comprometerte y, para los que no conocen esta zona, puede que lo hayas conseguido, pero no es eso lo que te pedía, así que no me voy a meter en el barrizal porque si alguien tiene interés en conocer detalles solo tiene que indagar un poco y los conocerá.

En la península, el arruí se introdujo en Sierra Espuña, (Murcia), en 1970 con ejemplares procedentes del zoo de Casablanca, (Marruecos), y otros del de Frankfurt, (Alemania). Los animales se aclimataron perfectamente y, como la mayoría de partos son dobles, el incremento poblacional fue notable, máxime cuando en la zona no existen predadores ni se cazaban ejemplares. Cuando finalmente se autorizó su caza, siempre de menos ejemplares de los recomendables para mantener un control poblacional adecuado, la población continuó multiplicándose hasta alcanzar un número totalmente insostenible. Pero llegó un brote de sarna y murieron, según se dijo aunque me parece excesivo, unos dos mil ejemplares.

Algunas fincas privadas también soltaron arruís para su cría y posterior oferta de caza.

Los arruís de Murcia difícilmente pueden llegar a Alicante salvo que lo hagan en camión, ya que las autovías tienen cercada la zona, pero es posible que algunos hayan sido transportados, aunque lo desconozco.

En Alicante había ejemplares en el Safari Aitana, o zoo de Penáguila, y se dice que algunos se escaparon quedándose por aquellos montes, como también lo hicieron ejemplares de ciervo colorado y muflones, de todas esas especies he visto.

Por otra parte, también se soltaron arruís en la finca “El Forcall”, en Tibi, de donde igualmente salieron, aunque no creo que a causa de saltaderos naturales por nieve acumulada porque en esa zona raramente nieva y más raro sería que se alcanzasen más de 5 cm. de nieve en ese paraje, y esos son los que inicialmente poblaron las zonas de Tibi y Jijona, al igual que el Maigmó. Después, las autovías, cercaron la población del Maigmó separándola del resto. En la actualidad, y en esa zona, también se ven ejemplares en Castalla y en Mariola, por lo que es fácil deducir que igualmente habrá en lugares próximos en los que las autovías no les hayan cerrado el paso.

Posteriormente, aparecieron en Petrel, en la Sierra del Cid, y según escuché, soltados por un cazador que los consiguió capturar en Tibi, y allí se formó otro núcleo que, como los anteriores, fue en aumento.

En alguno de estos parajes también llegaron los muflones, aunque no he visto ningún ejemplar digno de mención, cosa que no ocurrió con los arruís ya que hay imagen gráfica de algún ejemplar vivo excepcional, aunque en la actualidad parece que escasean los machos medallables, posiblemente a causa de la caza realizada pese a la escasez de permisos concedidos.

Es curioso que se hable del arruí como especie foránea y no se haga del muflón, que se introdujo en la península alrededor de 15 años antes. Y esto tendrá alguna explicación, digo yo, aunque no creo que nos la den. Y lo más curioso es que ambas especies fueron introducidas inicialmente por la Administración y en Parques Naturales, pero está claro que entonces ni había Gobiernos Autonómicos ni competencias cedidas.

Desconozco los motivos, aunque alguna idea tengo, por los que la caza resulta una actividad poco grata para las diferentes administraciones. Está claro que la conservación del medio ambiente requiere de personal competente y mucho trabajo, y no precisamente en un despacho ante un ordenador, y eso es algo que requiere esfuerzo personal y mucho gasto que no se puede repercutir sobre la caza, sino que hay que entenderlo como una inversión para preservar lo poco natural que va quedando y poder entregarlo a las generaciones futuras. La caza, además de necesaria para la conservación, ya genera beneficios a través de los gastos e inversiones que, como consecuencia de las labores necesarias y de la propia actividad cinegética, se realizan en poblaciones y negocios que, de no ser por los cazadores, tendrían una vida más difícil o ya no existirían.

Desgraciadamente, y sin pretender generalizar porque sería injusto, he escuchado decir a políticos y altos funcionarios, que habría que “exterminar” animales, incluso especies, porque producen más daño que beneficio y no cesan de recibir quejas y reclamaciones de la gente del campo, pero los permisos de caza se dan con cuentagotas, como sucedió con los arruís de Sierra Espuña, las cabras de Sierra Nevada, etc. Incluso, en Andalucía, se llegó a celebrar “haber batido el record de población de monteses en Sierra Nevada” poco antes de anunciar que se iba a contratar a “cazadores profesionales” (¿) para exterminar más de mil ejemplares. También he escuchado a algún agente forestal, y pretendía convencerme, que el gasto de conservación de cualquier reserva era infinitamente superior a los ingresos que se generaban por los permisos de caza y las tasas de abate, y que, para eliminar unos pocos ejemplares, sobraba con la guardería. Yo entiendo que, con esas mentalidades, sobran políticos, técnicos, guardas e incluso los Parques, pero eso sería el mayor disparate de entre todos los que estamos viendo desde hace unas décadas. Lo que se necesita son personas responsables, formadas y concienciadas de la importancia de su trabajo, de sus decisiones, y de la repercusión futura de sus aciertos y de sus errores.

Y sobre el control poblacional y el modo de evitar la mayor parte de los daños, es algo tan sencillo que creo que no tiene interés entrar en detalles y lo doy por sabido por parte de los responsables y de los afectados.
05 may. 2014 19:00
Cerrojo  
En Sierra Espuña se soltaron cuatro machos y dos hembras procedentes de Marruecos, y 8 machos y 12 hembras procedentes de Frankfurt. Así comenzó la población de la Reserva.

En la provincia de Alicante desconozco los que se escaparon de Aitana, pero, de los cincuenta que se soltaron en El Forcall, el mismo día se escaparon cuarenta y nueve. Ese fue el comienzo de la población existente.

Saludos.

 

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