Sectaria discriminación en la homologación de trofeos

Si en mi último artículo me quejaba del injusto sistema de homologación del macho montés, cuyos distintos apartados favorecían de manera descarada a los ejemplares de la Sierra de Gredos y sus zonas de influencia, las noticias del decretazo perpetrado por la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza supera todas mis expectativas de indignación pareciéndome un vulgar ejercicio de cinismo.

Antonio Díaz de los Reyes | 06/09/2013

7332 lecturas

La lamentable historia empieza con un primer mal borrador —que ha llegado a mi poder— redactado con indecorosa precipitación por la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza (JNHTC), víctima sin duda de un fastidioso ataque de celos. Dicho bosquejo en su acuerdo nº 5 decía:

«Desde la fecha de entrada en vigor de estos acuerdos, los Récords Nacionales y anuales de la fauna de montaña —Macho Montés, Rebeco macho y hembra, Sarrio macho y hembra, Lobo y Arrui— solo podrán proceder de fincas abiertas. La Junta hará todo lo que está (sic) en su mano para retirar el título de ‘Récord Nacional de una especie’ a aquellos trofeos que no cumplan este requisito, aunque ya hayan sido homologados».

Considerar al lobo y al arrui especies de montaña me pareció inaudito y sobre todo preocupante

Considerar al lobo y al arrui especies de montaña me pareció inaudito y sobre todo preocupante para mí, ya que después de tantos años por el campo, me avergonzaba que no me hubiera enterado todavía. La amenaza de aplicarle carácter retroactivo a lo que con anterioridad se había aprobado y concedido, me produjo escalofríos. Afortunadamente alguien debió advertir a la JNHTC del riesgo de proliferación de demandas legales de persistir con esa idea de retirada de lo inicialmente premiado y una rápida lectura a la enciclopedia Fauna del doctor Rodríguez de la Fuente les debió hacer caer en la cuenta de su error con respecto al lobo de montaña.

Posteriormente y según me informan, el propio presidente de la JNHTC escribe a los vocales y a las distintas delegaciones regionales la siguiente nota para conocer su opinión:

«Agradeceré que los vocales que asististeis a la citada Junta, contestéis lo antes posible dando vuestras observaciones si las hay y sino (sic) vuestra aprobación».

Desconozco la opinión del resto de las Comisiones Regionales, pero me consta que la regional andaluza reitera su desacuerdo total, ya expresado con anterioridad y proponiendo el siguiente texto alternativo:

«A partir de la fecha de entrada en vigor de estos acuerdos, para todas las especies, existirán récords nacionales y anuales, tanto de terrenos cinegéticos abiertos como de terrenos cinegéticos cercados de forma separada, sin prejuicio de que a los efectos del CIC exista un Récord Nacional absoluto para cada especie».

Ante la insistencia de mantener el texto original —según me comunican nuevamente— la Comisión andaluza vuelve a notificar su total desacuerdo.

Definitivamente el texto del acuerdo —¿o debo decir desacuerdo?— 01/13 aprobado el 4 de abril de 2013 dice así:

«Los trofeos homologados de macho montés, rebeco macho, rebeco hembra, sarrio macho, sarrio hembra, lobo y arrui (y de otras especies que puedan ser definidas en el futuro) cuando procedan de terrenos cercados no podrán optar a ser Récord Nacional de su especie, al que solo accederán aquellos procedentes de terrenos abiertos».

Efectivamente el actual récord procede de un coto cercado de 1.400 hectáreas, pero el anterior proviene de un cercado

Pues bien, tanto el borrador como el texto definitivo vienen a demostrar de manera clara y contundente que el origen que motiva esta poco meditada y conflictiva decisión no es otra que el hecho de resultar insultantemente insoportable para algunos miembros de la JNHTC, que el actual Récord Nacional de Macho Montés no proceda de la Sierra de Gredos o zonas de influencia como al parecer mandan los cánones.

Un trofeo —puro Sierra Nevada— de 311,47 puntos que supera al anterior —puro Sierra de Gredos— en más de 11 puntos, es mucho trofeo y es comprensible el ataque de cuernos de algunos miembros de la JNHTC.

Efectivamente el actual récord procede de un coto cercado de 1.400 hectáreas, pero el anterior proviene de un cercado —¿o es que Antiles no es un cercado?— de 2.000 hectáreas de Riaño. Y el tercero, ¡ay el tercero! Éste, aun siendo de Gredos, según dicen algunos, procede de una mini cerca de 50 hectáreas en el interior de la finca.

Adornen el asunto como lo adornen, el detonante ha sido el macho andaluz, pero al ser demasiado descarado hacer una norma exclusivamente para esta especie, lo arropan con rebeco y sarrio y de regalo incluyen al lobo y al arrui, con lo cual, suponen que han vestido lo suficiente al muñeco, en una sobrecogedora falta de sinceridad.

¿Por qué el arrui y no el muflón? ¿Por qué se han quedado fuera los cérvidos procediendo muchos de ellos de granjas cinegéticas y con un dudoso origen de sangre? ¿Y el jabalí, tan propenso a la manipulación? ¿Por qué ellos pueden ser Récord Nacional y los de la nueva norma no?

¿Por qué ahora se toma esta decisión y no hace tiempo, ya que los cercados existen en España desde hace 45 años? ¿Por qué no se oyeron, cuando el récord de Gredos o de Riaño, esas voces que ahora se rasgan las vestiduras? Tratemos de ser serios, señores de la Junta Nacional, y procuren recuperar el liderazgo de pensamiento que siempre han tenido y que por desgracia se viene socavando con acuerdos tan inútilmente polémicos como este.

¿No hubiera sido mucho más lógico hacer dos relaciones distintas de trofeos según su procedencia?

¿No hubiera sido mucho más lógico hacer dos relaciones distintas de trofeos según su procedencia? Puntos, medallas y récords de cotos abiertos y su equivalente de cotos cercados. Esta medida hubiera dicho mucho y bueno a favor de la JNHTC. Por el contrario, con el tozudamente implantado acuerdo, solo nos lleva a considerar que ha imperado una doble moral en la norma, que los argumentos esgrimidos están poco claros, que la decisión es discriminatoria y sin lugar a dudas injusta y partidista.

Cuando estoy a punto de terminar este escrito, leo con sorpresa la entrevista concedida por el presidente de la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza don Alonso Álvarez de Toledo, marqués de Villanueva de Valdueza que sin dudarlo ni un segundo atiende las preguntas de Belén Pinilla para la revista Trofeo de julio 2013.

Dice el prolegómeno de la citada entrevista que:

«…esta decisión es uno de los acuerdos más relevantes (por no decir la medida más importante) que adopta la JNHTC en estos últimos años».

Yo personalmente lo consideraría —y me consta que no soy el único en esta apreciación— el más notable ensayo de descaro que la Junta ha cometido en todos sus más de sesenta años de correcta y eficaz trayectoria.

Pero vayamos a la entrevista, que no tiene desperdicio.

A la pregunta, que muchos nos hemos hecho, de ¿por qué ahora? El señor presidente contesta que:

«Desde el año 2006 la JNHTC (supongo que querrá decir que en el año 2006) tomó la decisión de distinguir en los listados (interpreto habrá querido decir relación) y catálogos los trofeos procedentes de fincas abiertas o cerradas».

Mi pregunta es: ¿Desde el año 2006 no ha habido un tiempo más que prudencial para haberlo llevado a cabo evitando el escándalo que ha causado en este inoportuno y señalado momento?

Más adelante, el marqués de Valdueza, intentando explicar lo inexplicable de la inclusión del lobo y del arrui, nos sorprende contestando que estos dos, en unión de los anteriormente nombrados son animales de verdad y yo, ante el estupor que me causa su respuesta, le pregunto: ¿Es que un corzo cobrado en la Sierra de Cádiz o en los Ancares de Lugo no merecen ese calificativo? Lo contrario a la verdad es la mentira, y si los que él nombra son los animales de verdad, ese supuesto corzo —por lógica— debe ser animal de mentira. Por desgracia, ahora me entero que mis cochinos cazados de aguardo, con luna o sin ella, de los que me siento muy orgulloso, no son animales de verdad.

Lo de justificar la entrada del arrui incluyéndolo en el apartado de especie emblemática no deja de ser un chiste surrealista y me transporta a los tiempos de La Codorniz, pues me resulta muy duro pensar que estoy leyendo una entrevista a un cazador, en una revista del gremio. ¡Y yo que lo consideraba un exótico! ¡Seamos serios en las contestaciones, señor presidente!

La entrevista continúa a medida de las respuestas y don Alonso, a la pregunta de si el acuerdo ha sido adoptado por unanimidad, se deja caer con la siguiente e insolente respuesta:

«Ha sido un acuerdo unánime y sin la más mínima duda. Además debemos tener en cuenta que en la JNHTC hay representantes de las distintas comisiones autonómicas y que a su vez esas distintas comisiones podían tener también sus distintos puntos de vista… pero se ha acordado por unanimidad».

«¡Mientes Marcelino, y tú lo sabes!», le dijo Nicolás Redondo a su homónimo Camacho en un famoso programa de televisión. ¡Pues eso!

Veremos cómo termina esta historia de especies emblemáticas y animales de verdad.

Antonio Díaz de los Reyes

3 comentarios

Inicia sesión o Regístrate para comentar.

09 sep. 2013 15:20
Un turolense
Lo cierto es que tiene Vd. razón en lo que explica, y da la impresión de que el asunto está supuestamente manipulado.
La verdad, una verdadera pena.
09 sep. 2013 18:03
+1
valhalla
valhalla  
La verdad no alcanzo a comprender aseveraciones como, animales de verdad o de mentira, supongo que como en toda asociación, en la JNHTC, deciden cuales son sus verdades y sus mentiras.

Y puestos a no entender, viendo esto que bien explica el sr. Diaz, no entiendo como queda gente dispuesta a perder el tiempo para figurar en una lista de tan escasa seriedad, da mas prestigio salir en los créditos de Srek como doblador del sexto aldeano con antorcha, que en una lista donde el lobo es alpino, donde de aquí pallá es verdad y de aquí pallí es mentira, y donde pronto solo se podrá homologar el sarrio si ha sido cazado a mosca con una mano en la espalda.

La verdad, luego me critican porque prefiero piezas que entren en el horno antes que en la biga, país.

Saludos
10 sep. 2013 11:52
+1
bala2
bala2
Ya me extraño la entrevista y las respuestas, sobre todo ese afán por diferenciar entre abiertas y cercadas. Supongo que este señor de rancio abolengo no pisará en las cercadas, pues parece un fan incondicional del abierto, jejeje. No sé que pensarán su amigos terratenientes y nobles. Pero sería más acertado lo que aquí se plantea con dos listados, o lo que yo creo mejor analizar el ADN, y el que tenga "bicho" fuera del listado y que se quede en las paredes del pudiente. Claro que igual hay que quitar la mitad de los trofeos, hasta los del regio cazador y sus potentados amigos. Como bien dice este señor, ¿Que diferencia hay con venados y jabalíes de granja y suelta estilo perdices de bote? La indecencia mental y la pandilla de sacamantecaas que dirigen nuestros organismos a todos los niveles se está convirtiendo en algo infumable. Por no hablar de la desvergüenza y cobardía de nuestros políticos en otro caso sangrante como el coto de la granja en Segovia, donde les han chuleado y mentido con todo el descaro del mundo, y encima los de IU contra la caza, cuando su jefe, el tal Cayo, es cazador, ¿o no lo saben? No sigo porque esto es un empezar y no acabar.

 

Leer más
Top 5 artículos más leídos

10 calibres para la nueva temporada
R. González Villarroel (193949 lecturas)

Los otros calibres que no son del 12
Pedro A. Suárez (148335 lecturas)

Diez razas de perros para disfrutar de la temporada
E. B. y J. A. C. (145931 lecturas)

Antes de salir de caza: ¿su escopeta le queda bien?
Gonzalo Gómez Escudero (109439 lecturas)

Rifles para caza mayor, pero... ¿Cuánta precisión se necesita?
Pedro A. Suárez (103427 lecturas)

En el número de junio:

  • Tur de Dagestán en Azerbaiyán
  • Historias de la caza de patos por esos mundos
  • El armero: 270 Wby v. 270 WSM
  • África: todo sobre el búfalo cafre y la caza de los viejos machos