Censos de cazadores en la gestión de la perdiz

Cómo establecer, a través de los cazadores, las perdices que hay en cada momento, y cómo hacerlo de forma fácil, segura y gratuita.

José Miguel Montoya Oliver | 02/04/2012

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Antecedentes y Objetivos

En un trabajo anterior , exponíamos que los censos de gestión y los censos de ordenación son distintos. Los primeros interesan a los gestores cinegéticos (los que construyen la casa) y los segundos a los proyectistas (los que la diseñan). No obstante, dejábamos pendiente el cómo hacerlos en cada caso. Ahora desarrollaremos aquí la ejecución práctica de los censos instantáneos o censos de gestión, las perdices que hay en cada momento, porque son los que más directamente conciernen y preocupan a gestores y cazadores [*].

El gestor responsable de la aplicación del Proyecto de ordenación cinegética (presidente de la sociedad de cazadores, titular del coto, ayuntamiento, administración, etc.) debe conocer los censos de perdiz en su coto, para programar las cacerías, y para suspenderlas o prorrogarlas según las especiales circunstancias de cada año concreto ¿Cómo determinar estos censos de forma fácil, segura y gratuita?

Justificación

Pretendemos contribuir a la normalización de los cálculos y criterios a aplicar en materia de manejo de la perdiz; porque éste es el camino a la sostenibilidad, y al logro final de los verdaderos intereses de los perdiceros: máximo número de jornadas de cazador, máximo número de perdices cobradas anualmente, y mínimos costes de producción.

Metodología y Toma de datos

Fundamento metodológico básico

Toda jornada de cazador puede considerarse metodológicamente como un riguroso acto formal de censado.

• La ciencia cinegética no puede limitarse a imitar los modelos censales propios de la investigación zoológica. Estos modelos, creados para los estudios relacionados con la ecología y la dinámica poblacional de las especies protegidas, no pueden disfrutar de las valiosas informaciones que, en nuestro caso, pueden aportar los procesos de caza.

• Todavía hoy se tiende a separar los procesos de censado de los de caza, y a censar con personal ajeno a los mismos cazadores. El personal técnico de censado, puede tener (tal vez) mejores conocimientos generales; pero usualmente no tiene mejores conocimientos locales: ni conoce el terreno como los cazadores, ni suele utilizar las mejores técnicas posibles para visualizar las perdices en ese lugar.

• Porque a cada vez que cazamos muestreamos, sería un derroche no aprovechar los resultados de caza como mejor y más económica fuente del censo. Un cazador cazando la perdiz, es el mejor agente de muestreo de las poblaciones perdiceras que pudiera llegar a imaginarse. Y si lo es… ¿Por qué no utilizar sus datos, para establecer los censos presentes en el terreno que caza?

Toma de datos

El número medio de perdices cobradas en cada momento, por cazador y día, mediante la aplicación de un determinado tipo de jornada de cazador, y por tanto bajo un determinado protocolo de muestreo, es proporcional a la densidad perdicera presente en ese momento [*].

Estamos desperdiciando las oportunidades que de abaratamiento y mejor precisión nos ofrece el censado de la perdiz por análisis de los resultados de caza: perdices cobradas por jornada de cazador.

Análisis de datos

Cálculos censales

Capturas instantáneas = Percha media del día = Cazabilidad [*] instantánea x Densidad instantánea

Percha de perdices en cada instante "t" (NPt) = Cazabilidad de la perdiz en un instante "t" (CZt) x Densidad de Perdices en ese instante "t" (DPt)

NPt = CZt x DPt

Densidad instantánea = Capturas instantáneas / Cazabilidad instantánea

DPt = NPt / CZt

Censo instantáneo total = Densidad instantánea x (Superficie perdicera /superficie de referencia [*])

Pt = DPt x (S / s) = DPt x (S / 100) = NPt / CZt x (S / 100)

Acabamos de determinar el censo presente en un instante genérico "t" (Pt). La toma de datos hemos podido hacerla el día de la apertura, el día del cierre, o en cualquier otro día, para determinar las perdices presentes al empezar (Pp), al acabar (Pr), o en cualquier otro momento (Pt).

Coeficientes básicos

Si bien la percha es una evidencia palpable, la cazabilidad de la perdiz en cada momento de la temporada (al principio CZp, residual CZr, o en cualquier instante genérico CZt) es un dato a calcular en la ordenación de cada coto. Toda cazabilidad es función de: 1º/ la especie (la perdiz ahora), 2º/ la modalidad cinegética, 3º/ el terreno (más o menos difícil de cazar), 4º/ las condiciones técnicas seguidas (cupos, horarios…), y 5º/ el estado de difidencia de los animales en cada momento (más o menos "avispadas" según los días de caza soportados hasta entonces). Es el autor del proyecto quien debe suministrar estos datos al gestor del coto que ordena [*].

Conclusiones

Censo absoluto y censo relativo

Los censos perdiceros así establecidos (Pp, Pt y Pr), tienen obvio interés como censos de gestión; tanto en su valor absoluto (perdices que hay), como en su valor relativo (hay más o menos que…).

• La precisión del valor absoluto se incrementará progresivamente en cada cuartel con el correcto cálculo inicial de las cazabilidades locales, y el posterior control, seguimiento y ajuste de las mismas. El gestor y sus cazadores pueden fijar la percha media en cada instante, y con ella y con los datos de cazabilidad de su proyecto, determinar con la máxima precisión sus censos.

• El valor relativo es evidente y constante desde el primer momento. Para decir si en la apertura de la temporada hay más o menos perdices que el año pasado [*] , basta con ver si en promedio hemos cazado más o menos patirrojas que entonces. Otra cosa será el censo al acabar…

• En todo caso, desligar lo absoluto (cuántas hay), pretendiendo tan sólo un relativo o índice de abundancia (hay más o hay menos), sería un despilfarro de oportunidades, pues en cada momento basta con conocer la cazabilidad (CZp, CZt, CZr), para establecer las cifras del censo.

Cualidades de los censos instantáneos establecidos por análisis de los resultados de caza

Un censo de perdices así establecido cumple el siguiente decálogo de cualidades, pues será siempre:

1º. Científico. Porque está sujeto a un riguroso, claro, y preestablecido Protocolo de muestreo. El censo quedará determinado metodológicamente bajo las normas de la jornada de cazador. Su ejecución, hecha en condiciones de caza real, corresponde a la mejor metodología posible, en cada momento y lugar, para visualizar y cazar las perdices: ninguna otra cosa pretenden los cazadores.

2º. Real. Será absolutamente real y corresponderá al censo de perdices presente en cada instante.

3º. Tangible. Estará probado por hechos tangibles (las perdices cobradas por jornada de cazador).

4º. Barato. Nada habrá costado hacer este censo, porque el muestreo se asocia a unas cacerías que se hubieran efectuado en cualquier caso. Censar sin gastar, nada hay más barato. Las buenas tecnologías están obligada a ser baratas, porque si cuestan más de lo que aportan, es mejor prescindir de ellas.

5º. Intenso. Suelen ser muchas las repeticiones del muestreo efectuadas, y por tanto elevado el valor estadístico de los datos tomados, porque esas jornadas de cazador suelen ser numerosas y repetitivas (varios cazadores, varios días...).

6º. Demostrable. Puede comprobarse físicamente la ejecución del censo: ver las jornadas de cazador que se hacen, y tocar y contar las perdices cobradas.

7º. Testificable. Pueden presentarse fácilmente abundantes testigos de su ejecución; como mínimo los propios cazadores perdiceros.

8º. Ratificable. Cualquiera que repitiera el mismo muestreo, bajo idéntico protocolo, obtendría cifras similares que ratificarían la calidad de los datos tomados y la del censo que de ellos se deriva.

9º. Aceptado. Los cazadores que participan en el muestreo, no cuestionarán la validez de los datos de campo tomados, y se considerarán partícipes y corresponsables del censo, y directamente implicados en la gestión posterior. Uno de los principales problemas prácticos de las actuales ordenaciones cinegéticas es el evidente divorcio que existe entre los criterios de los técnicos y los de los cazadores. En bastantes ocasiones los cazadores reciben el proyecto, lo pagan, como no creen en él ni lo leen, como mucho lo archivan, y rara vez vuelven a preocuparse de "aquello" hasta pasados cinco años. En el momento de revisarlo es frecuente que hayan perdido el original, o que de éste hayan desaparecido los planos o las páginas esenciales. Sin la implicación y corresponsabilidad de los cazadores, todo proyecto es un puro papel mojado, y la sostenibilidad una mera utopía.

10º. Preciso. Sólo desviaciones significativas en el coeficiente de cazabilidad a aplicar en cada caso, pueden llegar ser fuente de error; pero estas desviaciones son siempre mucho menores que los rangos de error propios de los modelos de censado tradicionales (tipo IKA y similares), por lo que el método debe de calificarse de altamente preciso.

Científico, real, tangible, barato, intenso, demostrable, testificable, ratificable, aceptado y preciso: las diez condiciones básicas exigibles a cualquier censo fiable e incuestionable ¿Pueden sumarse todas estas condiciones, previas e imprescindibles para la integración real de los cazadores en los objetivos de la sostenibilidad, mediante otras metodologías censales?

Aplicaciones prácticas

Porque pueden ser múltiples las fechas de caza-muestreo, también múltiples y distintos pueden ser los censos instantáneos; sobre todo en el caso de la perdiz que, como estratega de la "r" que es, presenta fuertes variaciones censales intra- e inter-anuales. Recordaremos que todas las existencias de gestión son existencias instantáneas. Entre los censos instantáneos los más relevantes son: el inicial presente al principio de una temporada de caza, y el final o residual existente al acabar la misma. Este censo instantáneo final o residual es clave a efectos de la aplicación de los indicadores de alerta durante la aplicación del Plan de caza.

Basta con reunir los datos de captura de un colectivo de cazadores fiables, lo suficientemente numeroso como para absorber el efecto de las posibles individualidades (los muy buenos y los muy malos), y utilizar la cazabilidad inicial y final (únicos datos técnicos a calcular e introducir), para dar una respuesta precisa y barata a estos censos. Es cierto que el cálculo de la cazabilidad no es fácil de resolver; pero puede establecerse con márgenes de error bastante limitados.

Efectuar este tipo de censos instantáneos, por resultados y cazabilidad, y hacerlo al principio y al final de una temporada de caza, puede ser la mejor forma de controlar y seguir nuestras poblaciones perdiceras. Saber si hay, o si dejamos, más o menos que otros años, y cuántas. Básicamente:

• Censo inicial. Para consolidar (o no) el calendario de caza inicialmente previsto para una temporada, según los resultados iniciales logrados.

• Censo residual. Para suspender las cacerías en el momento preciso, ni antes ni después de lo debido.

Miren pues la percha de los cazadores, tomen los datos técnicos de cazabilidad que deben constar en su propio Plan o Proyecto de ordenación cinegética y, con la extensión perdicera de su coto, los censos presentes en cada instante son de muy fácil cálculo. Recuerden que en cada momento ("p", "r" ó genéricamente "t"):

Censo de perdices = (Percha media / Cazabilidad) x (Superficie perdicera / 100)

¿Hay algo más fácil, más seguro, y más barato?

José Miguel Montoya Oliver

2 comentarios
02 abr. 2012 18:28
+1
Fuente Andrino  
A mi modesto parecer, tanto este art√≠culo como los anteriores escritos por el se√Īor Montoya Oliver y publicados en el Club de Caza debieran de compendiarse en un manual virtual. Y para aquellos a quienes les haya alcanzado la edad y no acceden a INTERNET, debieran de editarse en papel. Uno, por desgracia, ha visto muchos libros con fotograf√≠as de autor y pl√ļmbeos textos est√≥lidos cuya t√©cnica m√°s importante era una hoja Excel con colorines que no dec√≠a nada de particular.
Es un lujo leerle al se√Īor Montoya y comprobar que aun hay hombres buenos que ponen la ciencia al alcance de todos.
Muchas gracias al se√Īor Montoya Oliver y al Club de Caza por haber sabido traer, y retener, a tan importante cient√≠fico.

UN SALUDO
Miguel √Āngel Romero Ru√≠z
02 abr. 2012 22:04
calvochavez

 

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