Censos de gestión y censos de ordenación en la perdiz

¿Estamos siguiendo procedimientos idóneos para el establecimiento, control y seguimiento de los censos de perdiz? En este artículo se proponen nuevas formas de proceder, diferenciando entre aquellos censos que interesan al gestor cinegético, y los que afectan al proyecto de ordenación de un coto.

José Miguel Montoya Oliver | 06/03/2012

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Antecedentes. La paradoja censal

En los proyectos y planes técnicos cinegéticos, es práctica usual establecer el censo presente en un determinado momento, para aplicarlo después a la ordenación. La aplicación de esta metodología a la perdiz es cuestionable, al ser ecológicamente una especie estratega de la "r". Como veremos a continuación, el censo menos fiable para una ordenación perdicera, es precisamente el que realmente hay en un determinado momento. Es la que llamamos "la paradoja censal".

El censo de perdices (C) realmente presente en un determinado momento "t" (Ct) [*] , a efectos de ordenación no es fiable; porque, entre otras razones técnicas, no tiene en cuenta las inevitables e importantes variaciones intra- e interanuales (naturales, y antrópicas cinegéticas y no cinegéticas) propias de esta especie. Por esto, y como veremos a continuación, a efectos de ordenación, el censo instantáneo (Ct), debe ser sustituido por el censo referencial utilizable actual (CREA).

Justificación. Revisión conceptual

La trascendencia de este censo de ordenación (CREA) que ahora proponemos, reside en el hecho de que es el dato sobre el que deben aplicarse las tasas utilizables en el diseño y cálculo de sostenibilidad de los Proyectos y Planes técnicos cinegéticos. Anteriormente vimos que las tasas a usar en la fórmula tradicionalmente aplicada, deben ser calculadas de manera diferente que hasta hoy. Hoy se viene calculando:

Capturas = Censo instantáneo x Tasa específica = Ct x TB = Ct x 0,4

Veremos ahora que no sólo las tasas, que también el censo usado hasta la fecha debe de ser modificado (desde el actual Ct al nuevo CREA). Más adelante veremos cómo, no sólo el número de capturas que se obtiene, sino hasta el mismo concepto y aplicación de las capturas resultantes, deben revisarse. Todo esto no por capricho personal ni por mera especulación científica, sino porque es imprescindible para lograr un uso racional y sostenible de la perdiz en nuestros cotos: por razones por tanto útiles y de inmediata aplicación en campo. Proponemos en consecuencia la siguiente fórmula:

Capturas = CREA x Tasa utilizable periódica = CREA x TP

En donde CREA no es Ct, y la tasa utilizable periódica de la perdiz no es una constante específica (TB), sino un dato función de la ecología, estado poblacional, y ordenación de cada coto. Dejaremos para más adelante la imprescindible revisión del concepto y aplicación de la cifra de capturas resultante: la diferencia entre las capturas físicas (las perdices cobradas) y las contabilizables en la sensata administración de las poblaciones de patirroja [*] .

Objetivos. Censos de ordenación y censos de gestión

En materia de manejo cinegético (Manejo = Ordenación + Gestión), y recordando siempre que no es lo mismo la ordenación cinegética que la gestión cinegética, como no es lo mismo el proyectar una casa que el construir la misma, deberemos distinguir por tanto entre: 1º/ El censo aplicable a efectos de ordenación (CREA) y 2º/ Los censos aplicables a efectos gestión (Cp, Ct y Cr).

  • El primero (CREA), que es el que ahora nos ocupará preferentemente (porque es la aportación central de este artículo), sirve para diseñar el futuro, la ordenación, y se asienta prioritariamente sobre el análisis de las capturas logradas durante el anterior Periodo de ordenación (cuántas perdices cobradas, y cazando cuánto y cómo, durante los cinco años anteriores).
  • Los segundos (Cp, Ct y Cr) sirven para organizar el día a día de las cacerías, y para gestionar correctamente la aplicación en campo de la ordenación.

Análisis de los diferentes tipos de censos cinegéticos y de la utilidad de los mismos

Se caza siempre y en todo momento según el censo instantáneo presente en un instante "t" (Cp, Ct y Cr); pero no debe cazarse nunca por encima de lo que permite el censo utilizable (CREA). Las utilidades de ambos tipos de censos son distintas, según las perspectivas del gestor y del proyectista.

Perspectiva del gestor (Censos de gestión Cp, Ct y Cr)

El gestor es el responsable de aplicar el Proyecto. Suele ser el titular del coto, el arrendatario del mismo, el presidente de la sociedad de cazadores… Los censos de gestión le permiten:

  1. 1º.Establecer el Plan anual de caza, a partir del censo presente al principio de cada temporada de caza (Cp). En el caso de la perdiz podrán programarse más o menos días de caza, en función de cómo haya venido el año desde el punto de vista de la supervivencia y la reproducción de la especie. Es decir: habrá que ir ajustando las perspectivas previstas por el Proyecto de ordenación a la realidad concreta de cada una de sus sucesivas anualidades, pues éstas son característicamente muy variables entre sí, por causas diversas (meteorología, cultivos...) y poco predecibles. Diríamos que el gestor debe resolver los inevitables imprevisibles e imprevistos del proyecto.
  2. 2º.Proceder a la suspensión final de las cacerías, dejando en todo caso un censo residual (Cr), suficiente y seguro de cara a la siguiente temporada de caza.

Los censos de gestión para la perdiz pueden establecerse: o bien directamente por contactos visuales (usualmente no tanto en su valor absoluto o número de ejemplares, sino como índices de abundancia: hay más o hay menos que…), o bien indirectamente por la vía del análisis de los resultados instantáneos de caza (censos por resultados de cacería).

Perspectiva del proyectista (Censo de ordenación CREA)

El censo referencial utilizable actual (CREA), el censo de ordenación calculado mediante el análisis de los resultados promedio de las cacerías del anterior Plan de caza, permite al técnico responsable de la ordenación, programar correctamente el próximo Plan especial. Por no estar propuesto hasta ahora, el CREA no se viene manejando en nuestros días. Hacerlo, introducir esta mejora tecnológica, abaratará y mejorará considerablemente los proyectos de ordenación cinegética.

A diferencia de los censos de gestión, el CREA no se refiere a "las perdices que hoy hay". No es el censo presente hoy (tangible), sino que es un censo: referencial, promedio, predictivo, y calculado (intangible).

  • Referencial. Es un censo referido a una fecha concreta, la de apertura de la próxima temporada de caza de la perdiz. No es por tanto un censo instantáneo, hecho en cualquier otra fecha (Ct).
  • Promedio. Ni tan siquiera un censo efectuado en la misma fecha de la apertura de la perdiz (Cp) en un año concreto, debería ser usado como censo de ordenación; porque puede suceder, y normalmente sucederá, que este año no sea un año medio en lo que a supervivencia y reproducción de la perdiz se refiere. Basar los próximos 5 años del Periodo de ordenación futuro en los datos de un solo año (éste), sería siempre erróneo y arriesgado. Por eso el censo de ordenación debe ser un censo promedio, derivado de los datos medios obtenidos a todo lo largo de la duración del Periodo de ordenación anterior, de los últimos cinco años; pues nunca deberemos olvidar que estamos tratando con una especie estratega de la "r", siempre muy variable en estos aspectos. Para comprender esta cuestión basta con pensar "al revés": ¿Qué hubiera pasado si el Proyecto lo hubiéramos basado en el censo presente en la apertura de cada uno de esos cincos años anteriores? Porque ese censo es inevitablemente muy variado, según el año elegido hubiéremos establecido cinco Proyectos de ordenación muy diferentes ¡Absurdo disparate!
    • Si el año hubiera sido bueno, el censo que usaríamos en los cálculos sería muy elevado. La tasa de utilización calculada quedaría afectada por un coeficiente de estado muy favorable (KE), y el proceso de convergencia exigiría una variación de ordenación (VO) muy reducida. Programaríamos finalmente muchas más jornadas de cazador que las posibles y más perdices que las disponibles, y realizaríamos unos cálculos económicos erróneos, por optimistas. El manejo sería insostenible, por razones sociales, biológicas y económicas.
    • Si el año hubiera sido malo, el censo que usaríamos en los cálculos sería muy bajo. La tasa de utilización calculada quedaría afectada por un coeficiente de estado muy desfavorable (KE), y el proceso de convergencia exigiría una variación de ordenación (VO) muy elevada. Programaríamos finalmente muchas menos jornadas de cazador que las posibles y menos perdices que las disponibles, y realizaríamos unos cálculos económicos erróneos, por pesimistas. El manejo sería igualmente insostenible.
    • Sólo en un año que fuera aproximadamente "medio", estableceríamos un censo y unas tasas correctas y, por tanto, un manejo sostenible ¡Bien fácil es: calculemos en base al año promedio!
  • Predictivo. Pretendemos predecir el censo que habrá, en la apertura de la caza de la perdiz al inicio del siguiente Periodo de ordenación. El próximo año será como sea, pero a efectos de ordenación debemos considerar que será un año medio, como el promedio de los cinco anteriores. Más aún, consideraremos que las condiciones futuras serán igualmente típicas o medias durante los próximos 5 años. La previsible desviación será absorbida por el gestor, pero el diseño global del Proyecto será el correcto; porque el entorno de la media es siempre más probable que los extremos.
  • Calculado. No se establece el censo en base a visualizaciones directas de los animales, ni tan siquiera a partir de resultados de cacería usados para censar indirectamente las poblaciones de perdiz. Se fija mediante cálculos complejos; pero inevitables, si se quiere obtener un censo válido a efectos de ordenación. Complejos sí, pero baratos por informatizables.

La cuestión de fondo es que tenemos que establecer el censo referencial que habría en la siguiente apertura, en condiciones de supervivencia y de reproducción medias. En otras palabras: a día de hoy habrá las perdices que haya en el campo; pero nuestro problema de ordenación es que tenemos que decir cuántas habría al principio de la siguiente temporada de caza, si las condiciones de supervivencia y reproducción fueran las típicas. Perdices que a 12 de octubre habrá el año que viene, si el año resulta medio o típico (y los siguientes 5 años). Bien poco tendrá que ver este dato con las que ahora podamos contar en el campo.

Conclusiones. Hacia una nueva estrategia censal

Gestor y Proyectista se ven afectados e interesados por diferentes tipos de censos: el Gestor por los instantáneos (Cp, Ct, Cr), porque es su responsabilidad el aplicar y controlar la ordenación, y el organizar las cacer ías, el Proyectista por el utilizable (CREA), porque es su responsabilidad la programación de una ordenación sostenible.

En realidad sólo los censos instantáneos (Cp, Ct y Cr) responden a una realidad física de campo (son las que están), porque el CREA es intangible, al estar establecido por análisis de los resultados medios de cacerías; pero es éste el censo de ordenación. Curioso, respecto a los Cp, Ct y Cr, en el censo de ordenación "Ni son todas las que están, ni están todas las que son".

  • Ni son todas las que están, porque parte de las "que están" morirán antes de la apertura por razones ajenas a la caza. De las que contemos ahora (que están) no todas llegarán a la fecha referencial (serán). Están ahora físicamente, pero no son contabilizables a efectos de ordenación.
  • Ni están todas las que son, porque en buena parte "las que serán" están aún por nacer, y por sobrevivir hasta la apertura. Algunas de las que no están, sí que son parte del CREA.

Distinguir entre todos esos tipos de censos (Cp, Ct, Cr y CREA), determinarlos con precisión [*] , e identificar con claridad sus funciones y aplicaciones, es relevante para el logro de un buen manejo cinegético de la perdiz. Más aún: sin distinguir entre los mismos, es absolutamente imposible alcanzar un manejo sostenible, correcto y suficientemente fundamentado. No podemos seguir por tanto con una teorética censal que se centre tan sólo en un censo de gestión (Ct), considerándolo el "único dato", e ignorando e incluso sustituyendo con él al censo referencial utilizable (CREA) que interesa a la ordenación.

Al contrario de lo que se viene entendiendo en la materia hasta la fecha, el censo de la perdiz no es una única y hasta "milagrosa" cifra, ni tan siquiera una realidad física en todos los casos, los ejemplares presentes en un cierto espacio en una determinada fecha de censado; sino todo un complejo de diferentes valores, muy variables: a) entre años, b) a lo largo del año, y c) durante cada temporada de caza. Cifras heterogéneas y con utilidades distintas, a calcular y a establecer por vías diferentes, y a analizar siempre conjuntamente. No vale por tanto simplificar la cuestión a un solo dato, "el censo instantáneo actual" (Ct), para establecer después y desde él el necio imperio del error ciego: capturas que no son capturas, censos que no son censos, tasas que no son tasas…

No hay atajos. Si pretendemos alcanzar el máximo rendimiento sostenible en la perdiz roja (máximo número de jornadas de cazador, máximo número de capturas, y mínimos costes de producción) el Proyecto debe ser excelente y la Gestión superior. Un Proyecto excelente es fácil y barato, porque puede informatizarse; más aún: puede ser más barato que uno malo, sobre todo si se aplica una teorética censal adecuada (CREA). Una gestión superior puede lograrse, si entre todos conseguimos elevar el nivel de formación de nuestros técnicos, gestores y cazadores. La situación actual de la perdiz no es favorable, pero tendría salida…

José Miguel Montoya Oliver

3 comentarios
06 mar. 2012 23:19
+3
Fuente Andrino  
Señor Montoya, salvo los libros de literatura clásica pocas cosas habré releído con tanta fruición como sus artículos. Sus artículos, señor Montoya, son de una valía científica tal que a su lado me hacen parecer un monaguillo de los malos.

Lo de este País es para cabrearse. Nosotros, los cazadores, tenemos al señor Montoya quien nadie discutirá que es el mayor y el mejor científico de España en su campo, en nuestro campo, y sin embargo nos dejamos embelesar por imbecilidades tales como la vacuna del bisonte colorado o la munición de platino retornable. Eso por no citar a quienes en las ramificaciones federativas llevan años con “allá va la misma” y contratos “de seguido” con el dinero de los federados y el dinero público que se recibe a través del Consejo Superior de Deportes. Amén, claro está, de otros ingresos tipificados y sin tipificar que debieran auditarse de inmediato. Pero también hay que auditar la valía técnica o científica de los estudios. Aquí no valen cuatro fotografías y mil citas a los ya citados y luego la venta de un libro con los pertinentes artículos que no dicen nada de fundamento.

Dicen que ahora ciertos cráneos privilegiados después de los éxitos obtenidos con los asuntos antes mentados se van a dedicar a estudiar a fondo el Bosón de Higgs. Total, qué más les da a ellos.

UN ABRAZO Y MI MÁS SINCERA ENHORABUENA POR INCORPORAR LA CIENCIA A LA CAZA.
07 mar. 2012 08:33
jmmontoyao@terra.es  
Miguel Ángel:eso, que muchas gracias. Creo, en tu misma línea, que tenemos en España demasiado ruido y pocas nueces. Pienso que la crisis no es económica, que no es sólo económica, sino esencialmente social. Nos hemos acostumbrado a cosas inadmisibles y hemos abandonado la obligación de luchar contra "los malos", aunque tú no. Bueno, que me voy por las ramas. Por cierto, que "con la que no está cayendo" pobres truchitas, las a pasar de a kilo. Cuando voy de pesca ahora me parece que hasta el agua está seca. Éramos pocos y parió la abuela. Un abrazo. Miguel
08 mar. 2012 18:51
Fuente Andrino  
Señor Montoya Oliver, antes de que alguno trate de ofenderme, quiero dejar muy clara mi condición de Informático con cargos de alta dirección durante más de 25 años. Como tuve el honor de dar servicio informático a compañeros de usted que le conocen, le aprecian y le valoran, por eso sé tanto de usted. Es cierto que informaticé el servicio de Caza y Pesca y no es menos cierto que en eso no delegué. Me gustaba tanto … Pero ahora, ya casi retirado de la tecnología con contrato de relevo, me agrada en sumo grado ver que “por fin” hay alguien que se deja de milongas y respalda lo que dice con una ciencia inteligible por cualquiera que se lo proponga. Y eso, señor Montoya, se agradece de corazón. Pues aun cuando sea tarde, usted le da a uno la razón. A usted no hay que explicarle lo que es un GIS, o una base de datos, o un plan cinegético que vaya más allá del puro trámite. Señor Montoya, yo le he leído a usted escribiendo sobre una certificación tipo ISOXXX que bien puede aplicarse a la caza. Usted, sabe, lo practica y no se esconde la chuleta. Usted, la pega en el encerado. Eso es propio de los hombres de bien, como usted.

RECIBA MI MÁS SINCERA ENHORABUENA Y SIGA USTED LUCHADO. Pues lo suyo sí que pasará a la historia de forma diferente a como lo harán esos estudios que se olvidan por terminar en un estólido libro con abundantes y caras fotografías. Posiblemente se auditen a todos los efectos.

 

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