C√°lculo de sostenibilidad de la perdiz roja

En este artículo aportamos los criterios y coeficientes precisos, para calcular en las ordenaciones cinegéticas de la perdiz roja sus tres tasas utilizables esenciales: normal, actual y periódica.

José Miguel Montoya Oliver | 03/01/2012

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Básicamente: se acepta como cierta la tasa básica más usual (TB) y se aportan como novedad los datos de los coeficientes de calidad estacional a aplicar (KC). Para el cálculo de los coeficientes de estado poblacional (KE) y de convergencia al estado ideal de normalidad (KI), se aportan por primera vez las fórmulas a utilizar. Además, y mediante un ejemplo práctico, se demuestra en este trabajo que los errores en esta materia están en la raíz de la deficiente situación actual en campo de la perdiz roja autóctona en España; hablar de gestión de la perdiz roja, o de su restauración, o de certificación, sin la aplicación previa de una bioingeniería adecuada, es por tanto cuestionable.

La perdiz roja se encuentra en amplias zonas de España en estado crítico. Son sabidas sus múltiples y variables causas: «cada coto un Mundo». De entre todas ellas, analizaremos ahora los errores en la determinación de su tasa periódica utilizable que contribuyen notablemente a esa lamentable situación, al afectar directamente al cálculo de los planes de caza de cada coto: a la ordenación cinegética. Desarrollaremos ahora el procedimiento de cálculo a seguir. Pretendemos contribuir al trabajo de los proyectistas y gestores en materia cinegética y, sobre todo, a la restauración de la especie reina de nuestra caza menor: la perdiz roja autóctona. Al tiempo, demostrar con un ejemplo práctico que no podemos seguir adelante, sin aplicar una bioingeniería eficaz, sin normalizar el cálculo de las estructuras biológicas.

Tenemos que diferenciar muy claramente entre aquellas tasas sobre las que diseñamos la ordenación de un coto de caza (Programación técnica de los próximos 5 años), de las cuantías de las extracciones que cada año permite un coto, que dependen, y mucho, de la cría anual (Aplicación de la ordenación por el gestor-experto del coto). Aquí nos referiremos a las primeras: tasas utilizables o tasas de ordenación.

Material y métodos

Los datos, coeficientes y ecuaciones que presentamos, tienen su origen, centralmente, en metodologías científicas de tipo heurístico (ensayo y error), contrastados por el hecho de que, aplicados en campo, funcionan suficientemente bien; al menos en un amplio conjunto de cotos ordenados. Los procedimientos heurísticos, inevitablemente típicos en el manejo de todos los RNR, y asentados metodológicamente en los clásicos procesos de revisiones sucesivas, vienen a aportar: 1º/ una base racional para el manejo (la que ahora propondremos) y 2º/ la información precisa para su progresiva adecuación a cada lugar concreto (revisiones de ordenación).

La determinación precisa de todos los coeficientes parciales implicados, constituye un objetivo científico de primer orden. Mientras tanto, y a los efectos inmediatos de la ordenación de la perdiz, es exigible una determinación experta y lo más justificada posible de los mismos, así como el establecimiento de las correspondientes medidas para su progresivo ajuste local. Obviamente lo que no es admisible es cerrar los ojos ante estas realidades, y menos aún alegando falta de información científica bastante; pues mientras tanto es preciso manejar lo más adecuadamente posible todos los cotos, en aras al logro de la sostenibilidad. No podemos olvidar que el hecho cierto es que se viene cazando, y que se va a seguir haciéndolo.

Resultados

Identificación de las tasas utilizables (T)

Definición y tipos

Entendemos por tasa utilizable, a la fracción del censo que es posible cazar en un lugar, sin merma del censo probable esperable en la siguiente temporada hábil.

En el caso de la perdiz son sólo tres las tasas utilizables a considerar: Tasa Normal, Tasa Actual y Tasa Periódica. Las tres deben calcularse para cada coto con la mayor precisión posible. Sin ellas, técnicamente no hay plan de caza. Toda tasa utilizable debe establecerse siempre respecto al censo referencial1.

Tasa normal (TN)

Es la máxima tasa utilizable posible en un lugar. Se produce cuando la población concernida, se encuentra en su estado de normalidad biológica.

Censo normal x % Tasa normal = Capturas normales = Máximas capturas

Tasa actual (TA)

La tasa anterior (tasa normal), sería en principio la tasa a aplicar, cuando una población se encuentre en el entorno de la normalidad; pero los estados poblacionales reales suelen ser bastante distintos de los normales. La tasa actual es el porcentaje de captación que hoy llevaría a una población estable: indefinidamente igual a la actual. La tasa utilizable actual se reduce respecto a la normal, sobre todo cuando la población es significativamente infra-normal.

Censo actual x % Tasa actual = Capturas actuales ≤ Capturas normales

Tasa periódica (TP)

El objetivo central e ineludible de toda ordenación, es lograr la convergencia, desde la situación actual que se inventaría (Inventario), hasta la situación pretendida (Plan general). «De lo que tenemos a lo que queremos, mediante lo que haremos». En el caso de la perdiz se aspira siempre a la normalidad poblacional.

La Tasa Periódica es igual a la Tasa Actual, menos la correspondiente variación de ordenación, sacrificio de ordenación calculado para conseguir alcanzar el censo normal pretendido, en el plazo de convergencia previsto.

Tasa periódica = Tasa actual – Variación de ordenación

Usualmente en el caso de la perdiz:

Tasa normal ≥ Tasa actual ≥ Tasa periódica

Coeficientes implicados en el cálculo de tasas

Tasa Básica (TB)

Fracción promedio del censo que, en su estado biológico normal y en su calidad estacional más típica, puede captarse por temporada hábil, sin merma del censo esperable al inicio de la siguiente.

Censo normal x Tasa básica = Capturas normales en calidad típica

EN x TB = CN

Por ejemplo, si una población de perdiz, en condiciones de calidad típicas, presenta un censo normal (EN) de 1000 ejemplares, como su tasa básica es del 40 %, resultarían unas capturas normales posibles (CN):

CN = EN x TB = 1000 x 40/100 = 400

Coeficiente de calidad estacional (KC)

Concepto de calidad

Entendemos por calidad de estación para una especie, a la capacidad de crecimiento censal que, en condiciones de normalidad poblacional, presenta esa especie en ese espacio, respecto a las condiciones típicas. Por tanto, para una misma especie existen diferentes clases de calidad de estación: lugares en donde crece mejor y lugares en los que crece peor.

Coeficiente de Calidad Estacional

Factor multiplicador (KCi) de la tasa básica que, en función de la clase de calidad estacional (i), establece para cada una de ellas su tasa normal (TNi).

TNi = TB x KCi

La clase de calidad estacional se determina: o bien directamente por evaluación experta, cuando se tiene ya una cierta experiencia previa en el manejo local de la especie; o, en ausencia de dichos datos heurísticos, calculándolos en función de las diferentes variables ambientales, que afecten al recurso del que se trate. Por ejemplo en el caso de la perdiz: calidad climática, calidad y distribución de los cultivos, calidad hidrográfica, impacto normal de la depredación...

En el caso de la perdiz reconocemos, una vez que se eliminan las clases de calidad más extremas (Extras y Marginales), las siguientes clases y coeficientes de calidad, siendo la más típica la transición entre la clase III y la IV:

• Calidad I. Coeficiente 1,40
• Calidad II. Coeficiente 1,25
• Calidad III. Coeficiente 1,10
• Calidad (T) o Típica. Coeficiente 1.
• Calidad IV. Coeficiente 0,95
• Calidad V. Coeficiente 0,80

Ejemplos:

• La tasa normal a aplicar en una calidad I sería:

TN = 0,4 x 1,40 = 0,56

• Sin embargo en una calidad V sería:

TN = 0,4 x 0,80 = 0,32

Vemos con estos ejemplos que prescindir del concepto de calidad estacional, aplicando una tasa única en todos los cotos (TB = 0,4), como se viene haciendo en tantas ocasiones, es un grave error; pues obliga a un despilfarro de recursos en las mejores calidades, y conduce al inexorable deterioro de las poblaciones en las peores.

Coeficiente de estado actual de la población (KE)

Coeficiente igual o menor que uno en función del estado poblacional actual. El crecimiento por unidad de tiempo de cualquier población, puede verse afectado por desviaciones significativas respecto al estado de normalidad biológica.

  • Cuando existe un exceso censal, en ocasiones puede captarse sin problemas, e incluso conforme a la tasa de normalidad biológica en la calidad estacional, pues este "abuso" respecto del crecimiento actual, como mucho tenderá a reducir y acercar la excesiva biomasa actual hacia la normal. Corresponde a aquella percepción entre los cazadores más antiguos de «más se matan, mejor crían».
  • No es éste el caso, cuando existe un déficit. Cuando el déficit de biomasa es significativo, el coeficiente de estado es menor que uno. Corresponde a la percepción de los cazadores actuales de «ya no crían como antes».
  • En todos los RNR se comprueba que las poblaciones demasiado deprimidas incrementan muy lentamente sus existencias. Algunas poblaciones llegan a hacerse muy difícilmente recuperables, e incluso podrían llegar a extinguirse localmente, por procesos de colapso poblacional2. En no pocas ocasiones la perdiz roja autóctona está llegando en España a esta situación extrema y de alto riesgo. Corresponde a la constatación hoy en muchos cotos de que, pese a vedas prolongadas, la perdiz no consigue ya recuperar sus poblaciones. Es el "no sirve de nada vedarlas".
  • Sensiblemente entre 2/3 y 4/3 de las existencias normales, el crecimiento porcentual puede considerarse similar al normal. A partir de dichos extremos el crecimiento decae de forma aproximadamente lineal, llegando a hacerse prácticamente cero, tanto en la casi-ausencia de existencias como en el límite de la capacidad de carga del ecosistema. Cuando las existencias son defectivas (menores de 2/3 de las existencias normales) el coeficiente corrector del crecimiento a aplicar (KE) es en primera aproximación:

    KE = 3/2 x EA / EN

    Siendo KE el coeficiente de estado, EA las existencias actuales y EN las normales.

    Ejemplo: una población de perdiz roja situada en una calidad típica, presenta un censo 1/5 del normal para dicha calidad; pues, cuando el censo normal en esas condiciones debería ser de 50 perdices cada 100 hectáreas, hay tan sólo 10 perdices cada 100 hectáreas.

  • El coeficiente reductor a aplicar en este caso sería:

    KE = 3/2 x EA / EN = 3/2 x 10 / 50 = 0,3

  • La tasa actual resultante, no sería pues la de la calidad típica (0,4), sino que sería:

    TA = TB x KC x KE = 0,4 x 1 x 0,3 = 0,12

    Así, mientras que por la calidad estacional se podrían llegar a cazar en este espacio hasta el 40 % de las perdices presentes (10 x 0,4 x 1 = 4 cada 100 hectáreas), en realidad tan sólo puede cazarse el 12 % del censo actual (10 x 0,4 x 1 x 0,3 = 10 x 0,12 = 1,2 perdices por 100 hectáreas).

    No tener en cuenta este hecho es grave, porque es lo que está llevando a la perdiz: 1º/ hacia la marginalización socioeconómica (abandono temprano de su caza, con pérdida de jornadas de cazador) y 2º/ incluso al colapso biológico (usualmente tras algún año de mala supervivencia o cría).

Coeficiente de convergencia hacia el estado de normalidad ideal (KI)

Cuando desde el censo actual (EA) queremos llegar al normal (EN), en un plazo de convergencia dado (PC), es preciso descontar un coeficiente corrector (KI) a la tasa actualmente posible (sacrificio de ordenación, calculado a mínima y constante variación de ordenación). Su cálculo responde fórmula:

KI = (EN / EA)1/PC -1

Por ejemplo: si una población de perdices tiene actualmente 25 ejemplares por cada 100 hectáreas útiles (EA) y en las circunstancias locales de calidad estacional debería tener 50 (EN); para normalizar la situación en cinco años, el coeficiente de convergencia (o variación de ordenación) a aplicar será:

KI = (50/25)1/5 -1 = 21/5 -1 = 1,15 – 1 = 0,15

Un proyecto de ordenación que no tenga como prioridad absoluta la convergencia hacia el estado de normalidad, no puede considerarse nunca ni como correcto ni como sostenible. Sin embargo este aspecto tan esencial no suele contemplarse, ni en los proyectos usuales ni tampoco en las instrucciones oficiales en la materia que deberían actualizarse conforme a los más recientes avances de la bioingeniería. De aquí lo que tristemente vemos que sucede después en el campo.

Conclusiones

Cálculo de Tasas técnicas

De todos estos coeficientes tan sólo la TB depende de la unidad biológica, mientras que todos los demás son consecuencia de: 1º/ las peculiaridades ecológicas propias del espacio concreto que se ordena KC, 2º/ del estado actual de la población KE, y 3º/ de la ordenación técnica misma KI; siendo estas cuestiones claramente locales, y particulares de cada ordenación. Sin embargo, es muy frecuente que las tasas que hoy se usan para la perdiz, sean constantes y meramente básicas (TB = 0,4), lo que, al prescindir de KC, KE y KI, conduce inevitablemente a serios errores de cálculo, y a graves perjuicios para la sostenibilidad; en el límite, incluso al colapso poblacional.

o La tasa utilizable normal, una vez que no proceden en su cálculo ni el coeficiente de estado ni el de variación de ordenación, es el producto de los siguientes dos coeficientes:

TN = TB x KC

o La tasa utilizable actual, afectada ya por el coeficiente de estado (KE), es el producto de los siguientes tres coeficientes:

TA = TB x KC x KE

o La tasa utilizable periódica a aplicar, que es el dato esencial, es la más compleja de todas las tasas utilizables, siendo el producto de los tres coeficientes anteriores, disminuido por el coeficiente de convergencia al estado ideal (KI):

TP = TB x KC x KE - KI

Un ejemplo revelador

Si en un coto de 2000 hectáreas de extensión total, de calidad IV, se han censado 18 perdices por cada 100 hectáreas:

  • El censo normal en esa calidad debería ser de 36 perdices por 100 hectáreas:
  • EN = 36 x (2000/100) = 720 perdices

  • El censo actual es:
  • EA = 18 x (2000/100) = 360 perdices

  • La tasa que hoy se viene aplicando en los planes de caza (cuando estos se calculan, que tampoco es siempre) es la básica de 0,4. En fórmula perversa y tremendamente divulgada , se programan en consecuencia:
  • CA = EA x TB = 360 x 0,4 = 144 perdices

  • Sin embargo en este caso:
    • KC = 0,95
    • KE = 3/2 x (18/36) = 0,75
    • KI = (36/18)1/5 – 1 = 0,15
  • Si tuviéramos en cuenta la calidad estacional programaríamos:
  • CA = 360 x 0,4 x 0,95 = 360 x 0,38 = 137 perdices (Crecimiento normal)

  • Si tuviéramos en cuenta el estado poblacional actual programaríamos:
  • CA = 360 x 0,4 x 0,95 x 0,75 = 360 x 0,28 = 101 perdices (Crecimiento actual)

  • Pero si, como es obligado, tuviésemos en cuenta las necesidades de restauración de la población hasta el estado de normalidad biológica, tendríamos que programar:
  • CA = 360 x (0,4 x 0,95 x 0,42 – 0,15) = 360 x (0,28 – 0,15) = 360 x 0,13 = 47 perdices (Posibilidad)

  • La distancia que media desde las 144 perdices, justificadas con los procedimientos hoy usuales, hasta las 47 que verdaderamente deberían cazarse, es un error técnico muy usual, y que significa pretender cazar tres veces lo que se puede, y en muchos casos bastante más.
  • En ocasiones extremas lo sensato sería suspender la caza, ante la insostenibilidad de la situación y el riesgo de colapso poblacional; pero esto se hace muy rara vez:
    • Tenemos que recordar que muchas poblaciones logran mantenerse estables y en estados constantemente infra-normales, porque el abandono de la caza se produce en ellas de forma temprana (procesos de marginalización y supra-marginalización socioeconómica). Al segundo o tercer día hábil apenas sale nadie a cazar, no realizándose jamás la captura de esas 144 perdices "fictíceas". Usualmente se paraliza por sí solo el aprovechamiento en esas 101 del crecimiento actual, lo que impide la restauración y logro de una sostenibilidad real: máximas capturas, máximo número de jornadas de cazador y máximo valor generado, las tres patas de la siempre inestable banqueta de la sostenibilidad.
    • Sin embargo, es frecuente en esos casos que la aparición de años desfavorables (para la supervivencia de los reproductores o para la cría misma), acabe llevando las poblaciones a un estado de práctico colapso biológico. Bordearlo es rayar la extinción: ahí estamos en muchos cotos de caza, a los que sin embargo decimos "ordenados". Este riesgo suele aparecer desde que las poblaciones perdiceras se sitúan por debajo de 1/3 del estado de normalidad ¡Casi siempre hoy!
  • Resulta importante hacer entender a los cazadores que, si se siguen las buenas prácticas asociadas a una ordenación cinegética técnicamente racional, desde las 101 perdices que realmente cobran hoy, se podría llegar a las capturas normales en el lugar que serían:
  • CN = EN x TB x KC = 720 x 0,4 x 0,95 = 274 perdices

  • Conseguir en cinco años casi el triple de las capturas medias actualkes (274/101 = 2,7), exige ciertamente un sacrificio inicial (KI), pero permite alcanzar la sostenibilidad, con sus obvios beneficios económicos y sociales, que se añaden a los ecológicos, ligados siempre al estado de normalidad de las especies silvestres (por ejemplo: contribución a la conservación de la biodiversidad).
  • Incluso, una vez restauradas las poblaciones es posible incrementar la calidad de estación de manera efectiva y rentable (comederos, siembras, bebederos, control de depredadores antropófilos...). Haciéndolo al revés es técnicamente imposible lograr nada; pero es justo el camino que solemos intentar.
  • Algunos no quieren cambiar nada, pero hay que hacerlo.

José Miguel Montoya Oliver

7 comentarios
04 ene. 2012 12:34
jmmontoyao@terra.es  
El traicionero duendecillo de ojos achinados que duerme en todo ordenador y viaja en tarifa plana de internet, ha cambiado un formato en el c√°lculo de KI. donde dice 1/PC, como donde dice 1/5, ambos son exponentes y no factores.
Se puede deducir el chinesco gazapo de los datos, pero prefiero aclararlo.
Un feliz a√Īo a todos.
José Miguel Montoya Oliver
04 ene. 2012 16:30
+1
Santiago Segovia
Santiago Segovia  
Magn√≠fico art√≠culo Jos√© Miguel. Creo que sumamente esclarecedor, muy did√°ctico, transmitiendo unas ideas muy directas para todo aquel que desee hacer las cosas bien y explicando donde suele radicar el fallo m√°s com√ļn en gesti√≥n.
Te animo a que sigas con estos temas y crees una serie al efecto.
Un fuerte abrazo.
Santiago Segovia Pérez
04 ene. 2012 19:01
RAMOSGRACIA
Enhorabuena este estudio da unas claras ideas para "trabajadores" lo dificil será encontrarlos en este colectivo para cotos de sociedades los privados ya saben lo que les toca si quieren cosechar habrá que sembrar, sin grano no hay cosecha y sin gestión, no habrá caza. Felicidades por su artículo: Saludos
05 ene. 2012 00:52
bladerunner
bladerunner  
Sensacional.
No tengo mas palabras.
Un abrazo
05 ene. 2012 08:20
jmmontoyao@terra.es  
Me dejais un poco avergonzado con vuestras felicitaciones. Sólo he pretendido mostar un poco de lo que se desarrollará en Club de caza,con la Tripartita y la Universidad Politécnica de Madrid, vía Internet (Curso de ordenación cinegética de la caza menor); siempre con la ayuda clave de mi "enemigo natural" (Marisa Mesón). Avergonzadas gracias y un fuerte abrazo. Miguel Montoya
05 ene. 2012 11:04
+1
palomeromalo
Muy bueno el artículo aunque la redacción es muy técnica y hay que leerlo más de una vez para entenderlo.
El problema de la caza es que hay muchos cotos que prefieren cerrar los ojos y cazar igual todos los a√Īos pues "ojos que no ven, coraz√≥n que no sienten" y luego la culpa la tienen siempre las alima√Īas o el zorro...
Gracias por transmitir tus conocimientos.
06 ene. 2012 10:54
juann.
Buenos dias, me parece una idea estupenda que haya articulos de este tipo en la web. Aprovecho para preguntais si sabeis de algun libre practico y de calidad sobre gestión de la perdiz, su habitat etc.
Me gustan muchos los comentarios del compa√Īero de foros roberto_33, asi de ese estilo es lo que voy buscando. Un saludo y feliz a√Īo a todos.

 

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