Fototrampeo de especies cinegéticas

Frente a la clara afirmación del título, poco más se puede añadir, aunque una cosa es la teoría y otra, muy distinta, la práctica. Los tiempos cambian y lo que hace algunos años estaba destinado a unos pocos investigadores en las profundas selvas tropicales y a algunos entusiastas de la fotografía, hoy está al alcance de todos los usuarios. Ganaderos, gestores cinegéticos, cazadores, investigadores y, por supuesto, aficionados a la fotografía disfrutan con el fototrampeo.

Secretaría Técnica de Ciencia y Caza | 18/11/2011

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Ya en la década de los sesenta algunos investigadores realizaron trabajos pioneros con la intención de utilizar la técnica fotográfica como una herramienta que no sólo nos regalase imágenes sino también información, mucha información. Lamentablemente, la tecnología no acompañaba y lo que hoy tenemos eran meros sueños de ciencia ficción.

Durante los años ochenta y noventa se llevaron a cabo numerosos estudios de lo que podríamos denominar los primeros pasos de la técnica de fototrampeo. Momentos en los cuales se llevó a la práctica el siguiente refrán: «El hambre agudiza el ingenio». La falta de medios no pudo frenar la curiosidad científica de observar el comportamiento animal en su ambiente natural sin ninguna alteración. Eran muchos los desafíos que se presentaban en estos trabajos: cámaras que aguantasen a la intemperie, baterías con una vida útil larga y mecanismos que activasen las cámaras en los momentos oportunos, entre otros. Además, todo ello tenía que ser de relativo fácil transporte y económicamente viable. Estos motivos obligaron a los científicos a la creación de inventos de todo tipo que, con mejor o peor éxito, llevaron a cabo su función: fotografiar la fauna salvaje en su medio ambiente. Entre otros, podemos citar rudimentarias trampas-cebo, en las que el animal activa mecánicamente la cámara convencional al acceder al cebo, o cámaras de usar y tirar que, fijadas a un árbol con cinta, se accionaban por una pequeña palanca y unos hilos que movía el animal al pasar.

Últimas tecnologías

Afortunadamente, la situación cambió a mejor durante los años noventa. De la misma manera que nuestros bolsillos se llenaban de esos imprescindibles aparatos llamados móviles y empezaba la revolución de internet, con sus pantallas planas y sus webcams, en el mundo del fototrampeo aparecieron numerosos avances:

1. Cámaras de un tamaño menor y compartimentos estancos efectivos.

2. Baterías de litio, de mayor duración y un peso ínfimo.

3. El carrete de revelado fue sustituido por la tarjeta de memoria digital.

4. Irrupción de nuevas herramientas tecnológicas, entre las que destacamos:

• Sensor de movimiento (infrarrojos). Actualmente todas las cámaras se accionan con esta tecnología.

• Luz LED (Diodos de Emisión Baja, en sus siglas en inglés).

• Tecnología 3G.

Esta rápida evolución ha hecho caer en el olvido aquellas pesadas cámaras, con sus correspondientes enormes baterías, ambas de dudosa efectividad y que traían en vilo a los investigadores que, osados, se atrevían a usarlas, más por necesidad que por iniciativa. Con enorme ilusión colocaban las cámaras en su sitio, que por regla general estaban en lugares inaccesibles. Tras varios días y probablemente semanas de incertidumbre volvían a recoger los frutos de tan arduo trabajo, muchas veces con resultados paupérrimos o, sencillamente, nulos.

Hoy en día, muchas cámaras de fototrampeo caben en el bolsillo del pantalón, todo un cambio.

El fototrampeo, hoy

No obstante, para ofrecer una idea real de lo que es una cámara de fototrampeo actual, apuntaremos las siguientes características generales:

1. Capacidad para realizar fotos y vídeos de alta resolución. Fotos de 8 megapíxeles y aumentando.

2. Tamaño: ligeramente superior a una cámara fotográfica normal. Unas medidas aproximadas serían 15 cm x 9 cm x 5 cm (alto/ancho/fondo).

3. Impermeabilidad: todas las cámaras están en compartimentos estancos, evitando la entrada de humedad en los dispositivos.

4. Baterías: su autonomía (duración) es un factor importantísimo en el fototrampeo. Está sujeto a muchas variables como el número de fotos realizadas y la climatología (las bajas temperaturas reducen su autonomía), lo que hace que la duración de la misma sea variable. Sin embargo, los fabricantes afirman que pueden durar hasta seis meses. Generalmente, funcionan con pilas alcalinas normales o con baterías externas.

5. Tarjetas de memoria: soporte en el que se almacenan las fotografías o vídeos. Con capacidades de hasta 32 GB, lo que se corresponde con miles de fotos.

6. Información: las fotos y los vídeos tienen la información detallada de la fecha y hora de cuando se realizaron.

7. Detector de movimiento (sensor de infrarrojos): es uno de los mecanismos que han revolucionado el fototrampeo. Es un dispositivo que detecta el movimiento y los cambios de temperatura accionando el mecanismo de disparo de la cámara. Es posible ajustar su sensibilidad.

8. Fotos nocturnas: la tecnología ha evolucionado enormemente frente a este reto.

9. Flash: utilizado inicialmente. Puede presentar un impacto negativo sobre la fauna.

10. LED: diodos de emisión de luz que permiten tomar fotografías en blanco y negro. Únicamente se observa una pequeña luz roja/naranja que no afecta a gran mayoría la fauna.

11 "Flash negro": dispositivo LED que no genera ninguna luz. No provoca ninguna alteración.

12. Tecnología 3G: algunos modelos permiten recibir las fotografías a tiempo real en el teléfono móvil o en el lugar de trabajo.

Entre las ventajas que presenta esta técnica se encuentra la posibilidad de observar a la fauna en su medio natural, sin alterar el medio ni los animales. Los datos obtenidos resultan objetivos, aunque su interpretación puede ser de tipo subjetivo. El manejo es sencillo, genera mucha información y origina relativamente poco trabajo.

Entre los inconvenientes tenemos que destacar la eficiencia variable (problemas tecnológicos), su elevado coste inicial y el riesgo de robo evidente, ya que las cámaras en el campo son muy golosas para los amigos de lo ajeno.

Lo más atractivo de todo es que las utilidades del fototrampeo son enormes, dado que la información obtenida prácticamente no se puede obtener a través de otra técnica.

Los principales estudios sobre fauna utilizando la técnica del fototrampeo se centran en:

• Especies nocturnas, tímidas o huidizas, como, por ejemplo, los mustélidos.

• Especies peligrosas (tigres, osos, etc.) o que viven en hábitats de difícil acceso (selva, manglares, zonas montañosas, etc.).

• Especies protegidas, como el lince ibérico (Linx pardinus) o también, las últimas fotografías realizadas al último rinoceronte de Java (Rhinocerus sondaicus annamiticus) en Vietnam.

Los principales objetivos de estos estudios en la comprobación de presencia o ausencia de individuos, la estima poblacional, así como características y particularidades de la misma, como un oso con extremidad amputada por un lazo. También obtienen datos de comportamiento animal, como las cópulas, peleas y otras interacciones entre animales de la misma o distinta especie.

El fototrampeo y la caza

Es imprescindible mencionar también la aplicación del fototrampeo en las especies cinegéticas. Se quiera o no, se ha convertido en una herramienta de gran utilidad para el gestor cinegético, porque le permite obtener mucha información sobre sus animales de manera objetiva, sin una gran inversión de tiempo y dinero. Generalmente, las cámaras se colocan en los comederos, bebederos y otros lugares donde los animales acuden habitualmente. Si se quiere fotografiar carnívoros, se utilizan cebos, lo que se conoce como fototrampeo activo (también se considera cebo a los comederos cinegéticos).

La información obtenida de las fotografías proporciona información sobre el tamaño de la población, las características de las mismas (sex-ratio, número de crías, presencia de ejemplares selectivos, etc.). La fotografía presenta pruebas irrefutables del tamaño y calidad de algunos trofeos.

Desde el punto de vista sanitario, el fototrampeo nos permite observar el estado sanitario de las poblaciones, como, por ejemplo, brotes de sarna en cabras o rebecos, siendo posible determinar la efectividad de un tratamiento sobre una especie determinada o el grado de afectación de la población.

También nos permite ver la eficacia de nuestras medidas de gestión, como los comederos y bebederos, si realmente son utilizados por las especies cinegéticas, con qué frecuencia son utilizados los pasos, cómo los predadores burlan vallas y cercados, y así un largo etcétera de posibilidades.

Al igual que sucede con las emisoras de radio utilizadas en las cacerías o con los collares de GPS de los perros, el fototrampeo en la gestión cinegética es otro ejemplo más de que tecnología y caza se dan la mano. Ayer, ciencia ficción; hoy, realidad.

Secretaría Técnica de Ciencia y Caza

1 comentarios
22 dic. 2011 12:32
catalino 686
soy Ingeniero forestal y en varios cotos he colocado camaras de este tipo y la verdad es que ayudan mucho a la hora de gestionar!

 

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