Rifles Remington: A la última moda

Entre las decenas de rifles que hoy produce la empresa Remington, hay por supuesto variantes y opciones para cubrir cualquier posible utilización, ya sea para practicar la caza desde las pequeñas alimañas hasta las especies más grandes o peligrosas, lo mismo que para ser utilizadas en el tiro de competición, o incluso las proyectadas como elementos tácticos en ejércitos y policías.

Luis Pérez de León

Luis Pérez de León
Director de la revista Armas Internacional

10/11/2011

17588 lecturas

Se trata de un rifle que en su versión original ya pasó por nuestras páginas (ver ARMAS 230), pero al margen de que el 700 Titanium sigue atesorando características y cualidades que lo mantienen en vanguardia, ahora desde él se presenta la variante denominada Alaskan, dotada del nuevo disparador ajustable X-Mark Pro, que además nos resulta un ejemplo idóneo para compararlo con una de las ofertas también más recientes de Remington, en concreto el Seven XCR Camo, y precisamente en un calibre asimismo moderno que en conjunción con este arma demuestra palpablemente las ventajas que para el cazador pueden representar los denominados cartuchos magnum cortos.

Remington 700 Ti Alaskan

Como un breve recordatorio, y a modo de presentación, cabe comentar que el primer Titanium apareció ahora hace un lustro -una muy corta edad para un rifle por lo tanto-, como una evolucionada variante del ya clásico y súper extendido modelo 700 de la marca (con ya más de cuatro millones de unidades fabricadas), en el que se habían introducido una serie de peculiaridades que lo apartaban del resto de sus congéneres en la factoría de la ciudad de Ilion.

El Titanium Alaskan, como su propio nombre indica, ofrece la especial característica de tener su cajón de mecanismos realizado en en ese ligero y a la vez resistente metal, el mismo que se empezó a utilizar en la industria aeroespacial de los años 60 del pasado siglo, y que durante mucho tiempo estuvo casi reservado a ella en exclusiva por su altísimo coste.

Sin embargo, Remington decidió que esta verdadera innovación en el segmento de los rifles merecía también otros refinamientos añadidos, con lo que la ligereza aportada por el titanio sería complementada por un cerrojo mecanizado helicoidalmente para lograr su aligeramiento (además de conferirle un toque estético excepcional), en el que hasta la propia bola de la palanca de armado sería también rebajada con el mismo propósito. Eran detalles ventajosamente funcionales y de buen gusto que hasta entonces sólo se habían visto en rifles específicos de competición y de muy alto precio y que como pueden ver se mantienen con acierto en el reciente Alaskan.

Que duda cabe que otra de las ventajas del titanio es su inalterabilidad, con lo que la nueva arma sería dotada de un cañón forjado en acero inoxidable (material en el que también están realizadas el resto de las piezas metálicas, y con acanaladuras longitudinales (lo que se denomina tipo Flutted), para reducir aún más peso y beneficiar la refrigeración.

Pero todavía era posible complementar el conjunto de manera ejemplar, y se demuestra que los responsables de Remington no dudaron en ello, pues la caja culata realizada en fibra de vidrio y reforzada con kevlar por la empresa especializada Bell & Carlson es de lo mejor que hoy puede encontrarse, con un excelente encame (Bedding), para encajar idóneamente en ella el cajón de mecanismos o acción del rifle, asegurando con así estabilidad y precisión.

Esa culata es también peculiar por su decoración (que recuerda literalmente al mármol), por su color gris azulado, y hasta por su textura, que se me ocurre comparar a la de una goma de borrar; es decir, extraordinariamente agradable y antideslizante, aunque quizá demasiado si no se está bien hecho al arma y en según qué casos, como luego comentaremos.

El remate, en concepto y también físicamente, lo aporta una magnífica (les aseguro que merece el calificativo), cantonera R3 de gel que esta marca está instalando en varios de sus modelos de un tiempo a esta parte y cuyo resultado es difícil de superar.

Con esa receta de fenomenales ingredientes, el Alaskan ofrece como un rifle verdaderamente atractivo que con acción para albergar cartuchos largos (que también existe para los cortos), apenas pesa 2.700 gramos montando un cañón de 22 pulgadas, con lo que es fácil de suponer lo agradable y cómodo que resulta de manejar, y también de disparar por su buen equilibrio, el excelente diseño dado a esa culata recta, que trasmite de forma lineal el retroceso desde el eje del ánima, muy próximo a su lomo, y hasta por la mencionada cantonera que se encarga de amortiguar, aunque mejor sería decir disipar, la reacción transmitida hasta el hombro por el el efecto del disparo.

Si además, a todo lo dicho, le sumamos que el rifle de nuestra prueba disparaba un cartucho de por sí dulce como el .270 Winchester, hay que reconocer que -gustos aparte, que para eso existen-, el conjunto es merecedor de matrícula de honor y un verdadero objeto de deseo para los amantes de la caza a rececho… porque su precisión es asimismo espectacular, tal y como nos demostró con el blanco situado a 100 metros.

Como pueden apreciar este arma (ni su hermano pequeño, el Seven), incorpora miras metálicas, pues en ambos se da por hecho que su propietario instalará un adecuado aparato óptico de puntería, que le sirva para extraer a través de él todo el potencial de precisión y alcance de que son posibles.

Por ello mismo, desde la empresa Borchers, que distribuye, entre otras muchas, las armas Remington, nos remitieron los rifles para nuestra prueba ya dotados, aunque no ajustados, de sendos visores telescópicos, que en el caso del Alaskan era un austríaco y excelente Kahles Helia CL de 4-12x52 mm de objetivo de salida, con el que sin duda pudimos comprobar no sólo la calidad del arma (y de la munición, por supuesto), sino también del visor, que resulta claro y nítido, sin prácticamente aberraciones cromáticas o periféricas que perjudiquen la visión y muy preciso en las regulaciones, como por otra parte cabía esperar de un dispositivo de marca tan reputada como respetable precio, pues hablamos de unos 1.500 Euros.

Y ya que hablamos de precios, no es mal momento para comentar los 2.550 Euros que el distribuidor recomienda para el Ti Alaskan, a los que habrán de sumarse los que correspondan al visor y monturas; pero no podemos esperar que artículos con este nivel de calidad, y por la exclusividad de sus componentes, resulten económicos. En el propio catálogo de Remington podemos encontrar otros muchos rifles de precios sensiblemente inferiores, como por ejemplo sucede con el prop Seven que también hoy nos acompaña, e incluso bastante más aún, que siguen siendo excelentes opciones para cazar o tirar, y precisamente por su coste entre sus ventajas.

No obstante y ya que nos habíamos quedado hablando del visor, me van a permitir que una vez más recuerde en voz alta la fundamental importancia que tiene complementar nuestro rifle del mejor visor (y sistema de anclaje), del que seamos capaces. Marcas hay muchas y precios también, por supuesto, pero no me cansaré de repetir que un rifle mediano con un buen visor podrá ser una excelente herramienta de caza, mientras que un rifle muy bueno con un visor mediocre se convierten en una decidida apuesta por el fracaso.

Remington Seven XCR Camo

Es ésta también una de las armas acompañadas del logotipo NEW con el que Remington destaca sus novedades para 2007. El rifle Siete nació como una alternativa más corta y ligera, complementando con una personalidad propia el nutrido abanico de versiones derivadas del modelo 700.

Se trataba de poner en el mercado una carabina (aplicando la denominación que nosotros entendemos para un arma larga rayada más corta y ligera que su modelo patrón), que se proponía como ideal para ser utilizada por jóvenes y hasta por las cazadoras.

Por supuesto en él se mantienen todas las características de los rifles 700, incluyendo el cerrojo inspirado en el Mauser 98 de dos grandes tetones frontales para el acerrojado, con extractor cautivo y expulsor de tensión constante, elementos que se alojan en un plano de cierre en cubeta que, en combinación con el metal que rodea a la recámara y el que atañe al cajón de mecanismos, daba lugar a los tres anillos de acero envolvían al culote del cartucho y que la marca promocionaba como extra para seguridad y fiabilidad.

Los Seven eran, evidentemente, más cortos y ligeros, y en ellos se montaban acciones cortas, validas por su longitud sólo para ciertos cartuchos de prestaciones medias, pero era lo que se pretendía.

Seven + Magnum cortos: combinación excepcional

Sin embargo, las pretensiones de Remington no se cumplieron exactamente, y fue así por que no sólo las damas o los jóvenes se sintieron atraídos por aquella muy simpática combinación de buenas características, poco peso y extraordinaria manejabilidad. Por el contrario, y como entiendes perfectamente después de manejar o usar uno de estos rifles, fueron muchos los cazadores que recibieron de muy buen grado esa opción como ideal para servirse de cartuchos bien prácticos, tal como eran el 7-08 ó su primo/antecesor el más extendido .308 Win, entre otros muchos.

Pero todavía el Seven iba a ver reforzada su promoción de forma espectacular con la aparición de los cartuchos que genéricamente se han dado en llamar magnum cortos, en los que nuevos diseños de vainas, junto a las características de modernas pólvoras, lograban situarlos en las cotas de prestaciones de cartuchos magnum tradicionales ala hora de impulsar los mismos proyectiles. Con esta ventaja se lograba que los rifles capaces de ofrecer esa performance pudieran tener el cajón de mecanismos más corto y por tanto de menor peso, sin olvidar que, precisamente por la forma de las vainas y por las causas físicas que atañen al quemado de esos nuevos propelentes en su interior, también el retroceso podría verse reducido.

Una vez más el viejo anhelo de disponer de armas cortas, ligeras y potentes se planteaba para muchos, pero ahora con la inestimable ventaja de contar con un fenomenal aliado alojado en la recámara para cada tiro.

El accionamiento del cerrojo, más corto, sería también más rápido, a la vez que el culatazo y la releevación, inevitable del algunos ejemplos clásicos (como mi Sako Full Stock .300 Win Mag), iba a ser menor, permitiendo con ello una más rápida recomposición de la postura para un eventual siguiente disparo. Y les aseguro que el tema funciona.

Este Seven XCR, siglas que se corresponden con Extreme Conditions Rifle (lo que podríamos traducir en que se trata de un arma prevista para su uso en las condiciones más extremas), es de hecho una reducción a escala del Modelo 700 (aunque también hay de éstos con acción corta), si bien, y como es lógico por su precio muy inferior, no cuenta con muchos de los refinamientos que antes comentamos al referirnos al Ti Titanium. Por ejemplo, no dispone de ese material en su construcción, aunque sí de acero inoxidable por doquier; tampoco disfruta de la superlativa culata Bell & Carlson, aunque sí de una realizada en material sintético del todo inalterable, con el adecuado beeding de aluminio en su interior y hasta con un acabado exterior en camuflaje Real Tree, bien campestre y americano por cierto, que seguro tiene también sus incondicionales… pero sin duda que está muy bien hecha y se adapta con sorprendente eficacia a la inmensa mayoría de tallas normales.

Lástima que las por otra parte magníficas monturas desmontables Apel que le habían instalado hicieran que el visor quedara un tanto alto (al menos para mi cuello, claro), porque el encare me resultaba prácticamente perfecto.

Algo que tampoco está presente en el Seven es el nuevo sistema de disparador X-Mark Pro, pero repito que debemos estar hablando de una diferencia por encima de los 1.000 Euros entre ambas armas; lo que hasta hace no mucho implicaba hablar de más de 166.000 pelas, nada menos.

La Prueba de tiro

Pero a la hora de la verdad, de poco han de sirven los materiales revolucionarios o los diseños más vanguardistas si los tiros no se sitúan bien próximos en el blanco, y el comportamiento mecánico y funcional del arma no asegura por su parte el mejor empleo por parte del tirador.

Dispusimos de 40 cartuchos de cada calibre, y es momento de comentar que el Seven que ven en las imágenes disparaba el moderno .300 WSM, un cartucho notablemente compacto del que en un principio casi costaba asimilar que ofreciera en la práctica prestaciones homólogas a las del veterano, magnífico y sensiblemente más largo .300 WM.

Poco les puedo contar respecto a los procesos que implican cargar, alimentar o descargar las armas; todo funciona sin el menor problema, aunque es lógico que el más reducido cajón de mecanismos del Seven resulte un tanto menos accesible y cómodo que el más grande al manipular en él bajo el visor. La extraordinaria ligereza del Alaskan permite un manejo fluido y comodísimo en todos los sentidos y posiciones, dejando bien claro que será una excelente herramienta para rececho o caza de montaña.

Ya dijimos que la culata es fenomenal, aunque a base de darle vueltas para buscar algún defecto, quizá pueda decirse que la extraordinaria adherencia de su superficie aconseja, no obstante, tomarle bien la postura respecto a nuestro encare desde una posición de espera, pues no es la mejor para correr la mano en tiros a la carrera, pero así debe funcionar, pues no se ha previsto para un arma de batida, sino de precisión en rececho, y ahí no hay un solo "pero" que aplicarle.

Por su parte, el pequeño Siete XCR es de esas armas que enamoran, aunque he de reconocer que no a primera vista, al menos en mi caso, pues la decoración de la culata no me gusta en absoluto, aunque reconozco que es algo del todo personal y subjetivo, y que en el aspecto práctico no puedo achacarle la menor crítica, aunque quizá la altura impuesta por las monturas Apel en este caso (por muy buenas que sean, que lo son), no acabase de favorecer la postura de mi ojo frente al visor. Sin embargo, una vez disparando, y más viendo cómo disparaba, he de admitir que me causó muy grata impresión.

Será por la dulcificación del retroceso conseguida con el magnum corto, también por el buen diseño de la culata y, por supuesto, por la eficaz cantonera, pero lo cierto es que cabría esperar un buen culatazo desde un arma tan ligera y compacta que dispara una más que respetable peladilla, pero lo cierto es que puede afirmarse que el Seven del .300 WSM empuja, si me permiten la expresión, pero no pega en absoluto, o no al menos de forma desagradable y violenta, de ésas que te descolocan y que desde luego no te invitan a disparar varias decenas de tiros seguidos.

En suma, queda claro que son armas basadas en muy buenos clásicos y que a base de tecnología, diseño e innovación acaban siendo excepcionales.

Luis Pérez de León

 

Leer más
Otros artículos de Luis Pérez de León

Rifle Bergara BX 11
(17/02/2014)

Cuchillos de remate
(23/01/2014)

Safari en África, el mejor banco de pruebas (y III)
(02/10/2012)

Vektor H5, curiosidad sudafricana
(26/09/2012)

Rifles Bergara, una opción inteligente
(17/09/2012)

Más +
Artículos relacionados con 'Armas'

¡500 metros y zas…!
Alberto Aníbal-Álvarez

Browning A-5 Ultimate Partridges
J. P. Bourguignon

Rifle Bergara BX 11
Luis Pérez de León

Cuchillos de remate
Luis Pérez de León

El plomo en la carne de caza
Asociación Armera

Más +
Top 5 artículos más leídos

10 calibres para la nueva temporada
R. González Villarroel (197338 lecturas)

Los otros calibres que no son del 12
Pedro A. Suárez (154337 lecturas)

Diez razas de perros para disfrutar de la temporada
E. B. y J. A. C. (149306 lecturas)

Antes de salir de caza: ¿su escopeta le queda bien?
Gonzalo Gómez Escudero (112075 lecturas)

Rifles para caza mayor, pero... ¿Cuánta precisión se necesita?
Pedro A. Suárez (104271 lecturas)

En el número de enero:

  • Pistola PPQ: lo último de Walther
  • .375 H&H Mag Versus .416 Rigby: palabras mayores
  • Armas en la Milipol de Paris (II)
  • Telémetro Zeiss Victory 8x66
  • Visitamos Tactical Rifles U.S.A.
  • Kits Advantage Arms para Glock
  • Vektor H5: un fusil de asalto para civiles
  • Teletipo Armas
  • Bolsa de Armas
  • Índice completo 2011