Comunicarse con los perros

¿Quien de los que tenemos un perro, no hemos pensado en muchas ocasiones que a nuestro animal sólo le falta hablar?

Sergio Otal | 13/10/2011

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En este artículo tan solo pretendo hacer un pequeño análisis de lo que observamos en nuestros perros. Personalmente puedo deciros que esta observación ha sido positiva en mi relación como veterinario con estos animales, ya que puedo entender y comprender mejor lo que sienten los perros. Casi como la ilusión de niños de hablar con los animales.

Aquí os propongo unas señales para que os divirtáis practicándolas y observando a los perros.

Dar la espalda:

Cuando el perro ofrece su costado o su parte trasera, nos indica que rebajemos la intensidad. Por ejemplo, si nota que estamos enfadados al llamarlo, o simplemente cuando tiramos de la correa, él se separa más para ofrecernos su espalda o costado, tirando aún más.

Puedes usarlo cuando tu perro este nervioso. O cuando quiera saltar sobre ti, si le das tu espalda casi siempre cesará en su intento.

Inmovilizarse:

Tu perro se quedará inmóvil cuando un animal más grande que él se le acerque demasiado y empiece a olerlo.

Movimientos lentos:

El perro comenzará a realizarlos cuando divise a otro perro. Así, cuando tú te mueves muy deprisa y le gritas para que corra más, consigues el efecto contrario, ya que él se moverá más despacio para tranquilizarte. Puedes usar estos movimientos lentos para ponerle la correa, ya que seguramente no le gustará.

Quiere jugar:

Al echarse con las patas delanteras estiradas y las de atrás levantadas, puede ser una invitación al juego, para que tu juegues con él.

Esta postura es probable que la use al encontrarse con otras especies animales y no se encuentre muy a gusto.

Sentarse:

Es probable que tu perro la use cuando no se sienta seguro o esté asustado.

Echarse:

Cuando tu perro se tumbe con la espalda para abajo es un signo de sumisión. Similar al de las manadas de lobos que vemos que, al acabar su pelea o juego, uno acaba tumbado con la tripa para arriba. Es conveniente que al acabar algunos de tus juegos con él, acabe así, para que recuerde que tú eres el dominante. Si observas también a los lobos, verás que en ocasiones uno le da un pequeño mordisco, sin llegar a apretar, en el cuello al otro, cuando está en la posición de sumisión. Tú puedes hacerlo apretándole ligeramente con la mano en el cuello, cuando él esta así.

Bostezar:

Hay muchas preguntas sobre por qué los mamíferos bostezamos.

Es posible que el animal lo use en presencia de niños, si lo atas muy corto… cuando está con miedo, preocupado.

Tú puedes usarla para tranquilizar al animal. Además, es divertido usar este signo.

Olisquear:

No debemos confundirla cuando el perro huele por su propia naturaleza (caza, rastro…). Puede usarla cuando alguien se aproxima directamente a él (sin dar una ligera curva). Cuando lo llamas y estás enfadado, antes de ir es posible que se pare varias veces a olisquear.

Interponerse:

Hay ocasiones en que puede molestarte que lo haga.

Tu perro lo realizará cuando hay situaciones tensas. Es probable que lo realice cuando coges a tu niño en brazos y juegas intensamente con él. O cuando te sientas en el sofá con tu pareja y os abrazáis.

Mover la cola:

Habitualmente es un signo de que el perro esta contento. En ocasiones también lo realiza cuando tú estás muy nervioso, pero vendrá como arrastrándose y pidiendo perdón.

Pestañear:

Tu perro lo usará en ocasiones similares a cuando gira la cabeza, y con un sentido similar. Tú puedes usarla para acercarte a un animal que no conoces, además de calmarlo, también lograrás que tus ojos parezcan más pequeños, y con ello una mirada más suave.

Girar la cabeza:

Tu animal puede girarla rápidamente, es decir, girar la cabeza a un lado y volver a la posición original o bien mantenerla vuelta durante un tiempo.

Tu perro puede usarlo cuando otro perro se le acerca deprisa o directamente (sin hacer una ligera curva), y lo hace para que se calme. También puede girarla si te paras o inclinas sobre él.

Como podrás observar es mejor que te acerques a un perro haciendo una ligera curva, en lugar de hacerlo de frente, y al agacharte es más conveniente que lo hagas flexionando las rodillas. Evitarás que se asuste.

Es aconsejable que realices este movimiento cuando ves a un perro por primera vez, y éste está nervioso y te ladra. O bien al acercarte a un perro que parezca asustado.

Sería similar el movimiento de los ojos hacia un lado, con una mirada de reojo, sin mirar directamente.

Además, al entrecerrar los ojos tenemos una mirada más suave y tenúe. Así, si estás a la misma altura que el animal y lo miras a los ojos, él los ve más grandes y le puede resultar amenazante. Si te levantas y lo miras desde más alto, tus ojos darán sensación de más pequeños para él, y se sentirá más cómodo.

Aquí tan sólo te he contado algunas de las señales más frecuentes, pero hay muchas otras como: lamerse el hocico, jugar como cachorros, lamer la boca del otro, cerrar los ojos, levantar las patas. Otras más amenazantes como gruñir, ladrar, mostrar los dientes, mirada fija… Otras de excitación, como el rabo levantado, erizamiento del pelo, sobre todo el de la parte dorsal.

Cuando nuestros cachorros pasan del año de vida, y si hemos hecho las cosas medianamente bien, diremos el tópico de: «A mi perro sólo le falta hablar». Pero realmente no le falta hablar, él está todo el día hablando. Nuestro problema es que él se ha esforzado en estudiar nuestro lenguaje y expresiones, pero nosotros no hemos estudiado su lenguaje y además nos hemos empeñado en enseñarle el nuestro.

Está demostrado que un perro medio es capaz de diferenciar entre 60 y 140 palabras. Los perros, como todos los cánidos, se comunican a través de tres grandes grupos:

• Vocalizaciones

• Expresiones faciales

• Expresiones corporales

Dentro de este primer grupo se distinguen fundamentalmente otras 3: Ladrido y aullido, gemido y gruñido.

Las expresiones faciales son básicas, ya que sus músculos no están tan adaptados a la expresión como los nuestros.

Las expresiones corporales, junto a las vocalizaciones, le dan un amplio vocabulario a nuestro perro.

A continuación os expongo los principales sonidos que podemos oír de nuestro animal al intentar comunicarse con nosotros o con otros perros, así como su posible significado y lo que intenta decirnos.

Ladridos:

Son heredados de su antepasado el lobo, pero éste sólo los usa en su etapa infantil, ya que de adulto usa el aullido. Sin embargo, nuestros perros lo usan hasta la muerte, así parecen lobos que no han madurado.

Por su tono se clasifican en: Roncos o bajos, normales o medios y agudos o altos.

Por su intensidad los clasificaremos en: Alta, media y baja.

Y por su timbre se clasifican en: Secos, prolongados y aullidos.

Cuando el animal quiere hacer una llamada de alerta, demostrando interés, realiza una serie de 3 o 4 ladridos rápidos, a tono medio y sin pausas. Si son ladridos rápidos, a tono medio y sin pausas, es una señal de alerta, pero sin estar ansioso. Cuando estos ladridos ya son continuados, bajando el tono y la velocidad, es un ladrido de alarma que expresa preocupación y la sensación de peligro inminente.

Cuando el perro está encerrado, y quiere decirnos que necesita compañía, que está aburrido, encadenará unos 4 o 5 ladridos de tono medio, con pausas de 3 o 4 segundos, secos y de intensidad baja. Suelen afectar a nuestra paciencia y a la de nuestros vecinos.

Si por el contrario quiere saludarnos, emite cadenas de 1 o 2 ladridos agudos, secos y de intensidad alta.

Al emitir un único ladrido de tono alto, nos indica que algo le molesta, es posible que tu perro lo haga al despertarle de repente, tirarle del pelo…

Si quiere llamar nuestra atención, para que le abramos una puerta, le demos comida… es probable que realice un único ladrido seco, agudo y de intensidad, mirándote a ti y a la comida, o la puerta…

Generalmente los ladridos de tono bajo indican dominancia y amenaza, el tono alto indica inseguridad y miedo. Y ladridos muy deprisa indican el estado de excitación y alerta que está el animal.

Aullidos:

Si tu animal se siente aislado de tu familia o de su jauría, si la tiene, emitirá unos aullidos entrecortados finalizando en un último aullido prolongado.

Si realiza un aullido prolongado y sonoro, está anunciando su presencia, reafirmando su territorio a grandes distancia. Como diciendo «¡estoy aquí!».

Cuando el animal está triste y aislado, no se siente bien en ese lugar, quiere irse con los suyos… emite un ladrido de aburrimiento para convertirse en un aullido suave y prolongado.

Gruñidos:

Cuando el perro emite un gruñido suave y de tono bajo, nos está indicando que lo dejemos tranquilo. Suele emitirlo un perro dominante cuando está enfadado.

Si realiza un gruñido a tono bajo que se convierte en ladrido, nos está solicitando ayuda. Trata de indicarnos que está hasta las narices y que no le presionemos más.

El gruñido que se convierte en ladrido, de tono alto, lo realiza un perro asustado que no las tiene todas consigo. Ten cuidado, es posible que se defienda.

Cuando muestra un gruñido que tiende a ronquido de baja intensidad y largo, nos está indicando que se acabó, que se relaja definitivamente. Suele acompañarlo del acto de tumbarse en el suelo.

Gemidos:

Al realizar gemidos suaves que se van elevando en tono, es posible que nos este pidiendo algo. Si estos gemidos son más fuertes y frecuentes, es porque la emoción asociada es mayor.

Cuando tu perro esté excitado, esperando que le des su comida o llega su hora del paseo, emitirá unos gemidos que van disminuyendo su tono al final, como si te dijera «vamos, corre, deprisa…».

Los gemidos suaves nos indican bien el dolor o bien que está asustado.

Un chillido repentino, es como cuando tu dices «¡Ay!», como respuesta a un dolor súbito. Lo realizan entre ellos, cuando acaban sus peleas, lo efectúa el que abandona la pelea por vencido.

Si realiza un serie de aullidos súbitos, la realizan los perros al ante el miedo o el dolor. Es posible que observes estos aullidos cuando tu perro sale de una pelea.

Los jadeos nos indican el stress del animal, su grado de excitación. A estos jadeos se acompañan unos signos faciales, el estiramiento hacia atrás de los labios (como si quisiera reírse). Cuando el jadeo es más relajado y los labios vuelven hacia delante, el perro está liberando stress.

Los suspiros nos indican el final de un acto. Pueden ser de contento, si la acción ha sido satisfactoria, o marcando el final del esfuerzo si ha sido en un duro trabajo para él.

Los gritos (parecido a un niño llorando), los emitirá un animal como señal de pánico, está temiendo por su vida.

Observa siempre la boca de tu animal. Cuando el animal está relajado, la boca no estará cerrada con fuerza, pero si él está pensando, su boca estará siempre cerrada. Así, cuando hables a tu perro, si está con la boca cerrada, te está escuchando. Si no, solamente te oye.

Todo es cuestión de paciencia, pero a lo largo del tiempo, verás como la comunicación con tu perro es más fluida. Incluso se comunicará mejor que con uno de su misma especie, sino prueba a hablar con un chino.

Como anteriormente os expuse, el perro se ayuda de las señales corporales para su comunicación, aparte de sus ladridos, aullidos y gemidos. Al igual que nosotros hacemos que cuando hablamos emitimos unos movimientos con nuestras manos, posiciones de los pies, cuerpo… que además son de gran ayuda para nuestro animal, para poder entendernos, porque como anteriormente os dije, nuestro perro distingue un número limitado de palabras.

Vamos a ver las señales y el significado de las señales que nuestro perro emite con diferentes partes de su cuerpo.

Orejas: Cuando éstas están erectas, es porque algo ha llamado su atención y se pregunta sobre qué es eso.

Cuando las coloca un poco más hacia delante, empezará a enseñar sus dientes, como señal de desafío, es frecuente en perros dominantes que se están preparando para la lucha. Te aconsejo que si lo ves así, uses una señal de calma y lo tranquilices.

Cuando tu perro esté asustado tenderá a mover las orejas hacia atrás, y pegadas a la cabeza. Ten cuidado, si se siente amenazado puede atacar.

Si acepta tu liderazgo o el de otro perro, aplastará sus orejas contra la cabeza y se agachará.

Si por el contrario quiere jugar contigo, sus orejas también estarán aplastadas contra la cabeza, pero irá con el rabo alzado y sus ojos parpadeantes, invitándote al juego, corriendo alrededor de ti, olfateando.

Si observas que sus orejas están en movimiento, ligeramente adelantadas y más tarde hacia atrás, tu perro esta observando la situación y decidiendo qué va a hacer.

Ojos: Si te miran fija y directamente, te está desafiando, te dice que él manda, y que quiere demostrarlo. Si por el contrario desvía la mirada hacia otro lado, es que no quiere problemas, y que acepta las órdenes.

Hay unas reglas comunes para los ojos. Si observas que su pupila esta dilatada, es que está muy emocionado y excitado, al igual que nos ocurre a nosotros.

Si sus ojos están redondeados y grandes, más amenazantes son. Es frecuente que los tenga así cuando mira directa y fijamente. Si por el contrario sus ojos parecen entrecerrados, y pequeños, es una señal pacífica y sumisa.

Boca y labios: En ocasiones te has preguntado cuándo sonríe tu perro. Pues bien, él lo hace cuando lo veas con la boca relajada, ligeramente abierta, con la lengua ligeramente visible.

Cuando esté interesado en algo, su boca estará cerrada, y lo acompañará de las orejas erectas y la mirada fija.

Si se siente amenazado, una de las primeras señales que emite es fruncir los labios. Si la amenaza continua, sigue frunciendo los labios hasta dejar ver todos los dientes. Y este puede continuar hasta llegar a enseñar totalmente los dientes y encías, en función de lo amenazado que se sienta.

Así, como puedes observar, cuanto más expone los dientes y las encías, más amenazado se siente.

Si ves que su boca se abre a lo ancho en forma de C, su amenaza es por la dominancia.

Si por el contrario su boca se abre pero parece estar tirada por la comisura trasera, su amenaza se basa en el miedo.

Cuando tu perro te lame, como frecuentemente decimos, nos esta dando besos. En general es un signo de sumisión, y te esta diciendo que acepta que tú le mandes. También puede usarla para pedirte comida.

Si observas que lame el aire, el perro indica temor.

Todavía nos falta observar las señales que emite con su rabo y con su cuerpo. Que son muy extensas.

Si su rabo está en posición horizontal, y señalando en dirección contraria a la que mira el perro, nuestro animal está observando, está atento a lo que puede pasar.

Cuando en la misma posición ya ha estirado totalmente el rabo, es un saludo al resto de los perros, como intentando ver las posiciones dominantes del resto de los perros con respecto a él.

Al curvar su rabo sobre la espalda y hacia arriba, nos indica que él es el que manda, se ha hecho el líder dominante de la manada.

Si tu perro está tranquilo, sin ninguna preocupación, verás que su rabo está un poco más debajo de la horizontal, ligeramente separado de las patas, y con un leve movimiento.

Si empieza a sentirse deprimido, con algún daño físico o psíquico, su rabo estará más cerca de las patas traseras, y moviéndolo levemente.

Si el rabo está todavía más cerca de las patas traseras, y el animal empieza a agacharse, nos indica su inseguridad y ansiedad.

Si su rabo ya llega a estar entre las piernas, nos está indicando que tiene miedo y que está asustado.

A la señal de ansiedad, hay que añadir el erizamiento de los pelos más dístales del rabo.

Cuando nuestro animal tuerce el rabo, nos indica la dominancia. Puede ir acompañada de cualquier otra, y hay que sumarle la amenaza que esto supone.

Los movimientos leves del rabo, aparecen con muchas otras señales y nos indican la sumisión, como indicándonos que esta allí.

Si este movimiento del rabo ya es muy amplio, nos quiere decir que seamos su amigo, que juguemos con él.

Si este movimiento del rabo ya es tan amplio que llega a mover hasta la cadera, nos esta indicando que confía plenamente en nosotros, que nosotros somos su líder.

Generalmente, cuanto más alto está el rabo, más dominancia, y cuanto más bajo, mayor es la sumisión.

La excitación y emoción del perro podemos medirla por la frecuencia del movimiento del rabo. Por eso los cazadores es frecuente que se fijen en éste para ver como caza su animal.

Todas estas señales del rabo pueden variar de una raza a otra, y deben interpretarse con respecto a la posición normal, además del resto de las señales. Ya que como entenderemos no tiene el rabo igual un husky que un doberman, ¿verdad? Con su cuerpo también nos esta comunicando muchas cosas, como a continuación vamos a ver.

Si sus patas están erguidas y rígidas, irán acompañadas del resto de señales que hemos visto que expresaban dominancia y liderazgo.

Cuando empieza a inclinar su cuerpo hacia delante, es que está desafiante, generalmente ante otro perro que le ha amenazado con anterioridad.

Si el pelo de su lomo y espalda aparece erizado, nos indica todavía más dominancia, está dando sus últimos avisos ante la amenaza que tiene.

Si sólo aparece erizado el pelo del lomo, es una señal de nerviosismo, miedo de nuestro perro.

El perro se encoge y mira hacia arriba, parece que nos esta pidiendo perdón. Quiere decirnos precisamente eso, que no quiere discutir, que acepta lo que tú le dices.

¿Qué hace tu perro cuando quiere pedirte algo? ¿Verdad que te empuja con el morro? También puede querer decirte que le hagas caso, que esta allí. Si tu animal se sienta y deja que le olfatee otro perro, indica que los dos son iguales.

A menudo cuando acariciamos a nuestro animal, éste se nos tumba de costado y rompe el contacto visual, nos quiere decir que acepta tu autoridad, acepta su sumisión.

Cuando el perro coloca la cabeza, pata… sobre otro perro indica su dominancia. Es frecuente que observes esto cuando te la coloca a ti, que estás sentado en el sofá, o estás sentado y él se va colocando encima de ti, obligando a que vayas cambiando de posición. Está intentando probar tu dominancia.

Cuando golpee los hombros a otro perro, le esta indicando su dominancia social.

La felicidad de nuestro perro se ve reflejada cuando se revuelca en el suelo, restregando el hocico contra el suelo.

Si el animal se sienta con una pata ligeramente levantada, es que está preocupado, hay algo que le preocupa levemente.

Tu perro quiere jugar contigo cuando extiende las patas delanteras hacia delante y la parte trasera y la cola, esta levantada.

En general, la dominancia trata de explicarla con intentos de ser más grande. Y la sumisión o calma, con intentos de ser más pequeño.

A lo largo de este artículo he pretendido que os comuniquéis con vuestro animal, al principio cuesta darse cuenta de ellas, pero seguro que vosotros entendéis a vuestro perro y habéis observado muchas de estas señales en él. Como podéis ver la mayoría de ellas van en conjunto, así se acompañan de ladridos, aullidos, movimientos de cola, boca…

Espero que os sirvan para entender mejor a vuestro perro, y que podáis hablar con él. Como veis él esta siempre invitándonos a la comunicación.

Sergio A. Otal Escartín

1 comentarios
19 ene. 2012 19:31
jorgeahdezs
Muchas gracias podra parecerle muy obvio a muchas personas pero cuanto nos ayuda esta información a comprender mejor cada vez a nuesto perro. Quisiera devolver el favor invitandolos a visitar un sitio en el que pueden leer mucho sobre perros. Se trata de http://www.tuffymascotascom/blog

Gracias y mucha suerte

 

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