Caza sostenible: ¿cupos sí? ¿cupos no?

La sociedad actual mantiene la preocupación por un medio ambiente de calidad y ello exige a los poderes públicos el control de la utilización racional de los recursos naturales. Los cazadores, como usuarios de la naturaleza, estamos obligados a cazar de manera sostenible, que es algo que nuestra Ley de Caza de 1970, veinte años antes de hablarse de sostenibilidad, ya apuntaba en su preámbulo. Aquí y ahora, la polémica, si se puede llamar así, estaría entre ¿cupos sí, cupos no?

José Luis Garrido

José Luis Garrido

15/09/2011

4910 lecturas

Decía nuestra vieja Ley que su cumplimiento garantizaba la protección de la riqueza cinegética nacional y aseguraba su conservación y fomento. Ya en el artículo primero apuntaba que la finalidad de la ley era proteger, conservar y fomentar la riqueza cinegética y regular el ordenado aprovechamiento. La caza es un bien natural renovable y escaso que requiere cazar cada temporada con arreglo a lo que ofrezca el campo; «hay, que aprovechar los inteseses del coto y mantener intacto el capital» se oía decir hace ya cuarenta años a los cazadores sensatos. Los Planes de Ordenación Cinegética (POC) ya fueron reglamentados por esa Ley (Artículo, 17.7 del reglamento).

La Cumbre para la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, puso sobre el tapete el concepto de sostenibilidad. Más de 170 gobiernos consideraron que era imprescindible en ese momento de la historia de la humanidad conciliar las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y de las futuras. Acordaron que había que abordar ese objetivo globalmente; ello requería asegurar el llamado desarrollo sostenible que es «el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades».

La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad obliga a ejercer la caza de manera que queden garantizados la conservación y el fomento de las especies autorizadas. La sostenibilidad es un precepto considerado imprescindible en esta sociedad y lo hemos adaptado con gusto y sin ambages en el mundo venatorio.

Para cumplir estos preceptos que exige la ley y hemos aceptado con gusto los cazadores, es necesario el cupo de caza. Creo que con este concepto estamos de acuerdo la mayoría. Otra cosa es que lo estemos en sus métodos de aplicación, que suden ser injustos. Para calcular el cupo es necesario conocer datos sobre la cosecha cinegética a aprovechar. Es necesario censar. Si se trata de especies sedentarias en el coto el asunto es rutinario. El mismo concepto y tratamiento requieren las especies migradoras si queremos cumplir la Directiva Aves y la Ley 42/2007 española. Si trata de especies repobladas los planteamientos de cupo sólo pueden ser para repartir equitativamente las partidas pagadas de perdices, ya que en estos casos no hay cupos con visos de hacer caza sostenible; las que no mueran por tiro morirán en breve por depredación.

Cupo por coto o comarca e individual

Pero veamos cómo se puede calcular el cupo anual de caza de perdices en un coto. El cupo para una comarca o coto debe responder cada año a las fórmulas habituales, alguna muy famosa como la de la ONCFS (Birkan 1977) para calcular el cupo de perdices para tina caza sostenible.

E1 = N° de perdices en primavera
E2 = N° de perdices precaza (octubre)
K = Constante objetiva de incremento (>1 hasta 1'5)
U = Tasa por pérdidas durante la caza = 15 % de heridas y muertas no cobradas (media entre 3 y 27 %)
S = Supervivencia invernal (80%)

Una fórmula sencilla es conocer la relación jóvenes/adultos analizando las perdices cazadas.

RELACIÓN JÓVENES/ADULTOS = 3
Caza hasta el 40% de existencias

RELACIÓN JÓVENES/ADULTOS = 2
Cazar del 20 al 35% de existencias

RELACIÓN JÓVENES/ADULTOS = 1'5
Cazar hasta 20% de existencias

RELACIÓN JÓVENES/ADULTOS POR DEBAJO DE 1'5
No cazar

Hay fórmulas similares a la de Birkan que se pueden utilizar no sólo para perdiz sino para cualquier otra especie. Por ejemplo, la propuesta en el texto de Ordenación Cinegética (Covisa, J. 1998), que permite conocer la tasa de aprovechamiento en proporción a la población precaza, que es la que tenemos en el inicio del periodo hábil. Para ello divide el incremento real de la población (nacidos-muertos ajenos a la caza) entre el tamaño máximo que adquiere la población a cazar (supervivientes reproductores + nacidos esa temporada)

R = Reclutamiento o natalidad efectiva
M = Mortalidad no cinegética
Pi = Población postcaza, prerrepoductora (de primavera o madre)

Cupo individual. Conocida la extracción a realizar en el coto hay dos fórmulas para controlar el cupo aprovechable de caza con cierta precisión. Una, anotando lo que se va cazando cada jornada y cuando se llegue a la extracción prevista suspender la caza. Otra, la más generalizada consiste en dividir la extracción posible entre el producto del número de cazadores por el de jornadas posibles. Este cociente marcaría el cupo individual o percha del cazador.

Cupos impuestos por orden de vedas o plan del coto

Lo dicho hasta ahora es todo teoría. El problema se plantea cuando de su aplicación se producen situaciones injustas para los cazadores, pero sobre todo para las especies. Y es que hay muchas variables a conjugar y multitud de matices. Hablamos sólo de caza deportiva, no de caza por daños ni de otro tipo; hablamos sólo de cupo de especies autóctonas o de las migratorias, que todas requieren cupo.

Para las especies autóctonas el planteamiento es sencillo: no obstante, requiere conocer los antecedentes precaza o población de primavera, la población resultante antes de la caza y las fórmulas de aprovechamiento del coto. No es lo mismo explotarlo para negocio que aprovecharlo socialmente por un club de cazadores. En todo caso distinguiremos la caza por especie y por modalidad. Pongamos dos ejemplos para entendernos. Tenemos que cazar 300 perdices, pero surge la primera pregunta: ¿requieren caza sostenible porque son autóctonas o cazarlas a saco por ser de granja para hacerlo antes que lo haga el zorro o el azor? Poner cupo a la suelta sólo puede ser para repartir socialmente lo que deje el campo de la suelta, que en dos dominaos será nada. ¿Van a cazarse en mano, o una parte en mano, otra en ojeo, otra con reclamo y otra con aves de cetrería? Nos referimos a caza sostenible y autóctona. En estos casos de caza silvestre el cupo individual (la percha) es una fórmula necesaria y bastante equitativa. aunque es injusta para los cazadores menos virtuosos, que no hacen el cupo jamás. Sería más ajustada a igualdad de oportunidades si se lleva cartilla y se marca un cupo anual por cazador. El cazador que va a más ritmo tendrá menos jornadas y el menos eficaz tendrá siempre cupo hasta el último día.

Esta fórmula penaliza a los cazadores más eficaces, pero es más sostenible para las especies, ya que el cupo anual siempre es menor que el producto de la percha diaria por el número de jornadas.

Resumiendo, el cupo para las especies autóctonas silvestres del coto es imprescindible y obligado, pero casi siempre injusto para alguno de los actores.

Cupo para migratorias

En este caso hay más controversia. Como para cualquier plan de aprovechamiento es menester saber con qué extracción de caza se cuenta para cada especie. Dependerá de la crianza de esa temporada. Para algunas migratorias los nacimientos se hacen en otras latitudes y son más difíciles de conocer y cuantificar. La codorniz cría en España y sólo sabemos cómo se ha dado la crianza cuando pasan las cosechadoras.

Para entonces las órdenes de veda ya han puesto el cupo, que de entrada puede no ser sostenible, porque las reproducciones fluctúan hasta un 30 por ciento de un año a otro. Algunos años los propios cazadores ponemos fecha de finalización en el coto cuando observamos que ya no hay codornices, ni tórtolas, ni torcaces en el coto. El cupo por comunidades tampoco contenta a nadie. En mi opinión el cupo más justo y sostenible para migratorias es el que se hace por comarcas y superficie. Entiendo que es más complicado de controlar, pero más ajustado al concepto de sostenibilidad. En esta comarca se pueden cazar X piezas por cada km2 y a partir de ahí hacer el seguimiento y los cupos individuales. No es lo mismo cazar en 100 Has un cazador que diez cazadores, ni hacerlo un día o todos los posibles del periodo de caza.

En Castilla y León el cupo es de 35 codornices y 8 tórtolas. Es un cupo alto para codorniz y prudente para tórtola, según opino yo. No obstante hay argumentos para todo. En un territorio muy codornicero del norte de Palencia, de Soria o de Burgos, donde las capturas superan el centenar por km2 hacer ese cupo puede ser normal si la presión cinegética es muy baja y dificil si la presión es la media regional. Ese cupo no lo he hecho yo en los 50 años que llevo tras la codorniz (mi récord es de 34 codornices) y es muy difícil de hacer en las demás provincias de Castilla y León que no he citado. El cupo de codorniz, repito, debe ser comarcal o por cotos y aplicado al número de cazadores por superficie.

La tórtola tras veintidós años de incumplimiento de la ley (4/89 y 42/2007) en Castilla La Mancha y de hacer las órdenes de vedas a requerimiento de los negociantes de tiradas, ha pasado de no tener ningún cupo (un cazador podría cazar mil tórtolas cada mañana) a tener un cupo ridículo para esta comunidad: 10 tórtolas por cazador y jornada. Ni tanto, ni tan calvo. Han tenido que denunciarnos los ecologistas para que, de rebote, al fin se cumpliera lo del cupo para la tórtola que llevamos pidiendo desde el año 1994 en esta revista y sin ningún éxito.

De la torcaz no digo nada porque no necesita cupos, necesita control porque empezaremos a pagar daños los de siempre.

La becada tiene cupo de 3 capturas por cazador y jornada en casi todas las comunidades; pero en unas se caza alrededor de cuarenta días (hay posibilidad óptima de abatir 120 por cazador) y en otras comunidades limítrofes, como ocurre en Navarra, que comparten territorios semejantes y algunas comarcas se permite la caza durante casi cien días (hay posibilidad de abatir 300 por cazador). Esta situación no parece acertada ni solidaria con un gremio que caza con sensibilidad.

Resumiendo

Todas las especies deben cazarse de forma sostenible poniendo un cupo. Las
especies autóctonas deben disponer de cupo comarcal (territorial) y las migratorias de cupos comarcales y más solidarios con todos los cazadores específicos de cada una de estas especies tan singulares. Creo que nos entendemos.


José Luis Garrido

6 comentarios
15 sep. 2011 21:34
rehala jorge
cupos si, pero si vas al coche i las dejas pues como si no hubiera nada
18 sep. 2011 14:17
FRANKISCO
bueno eso de como si no hubiera nada..eso sera si no te para la guardia civil y te registra el coche!
o si no te ve ningun otro cazador, porque los que vieramos cosas de este tipo deberiamos ser los 1º en denunciar!
19 sep. 2011 14:13
arceero
Pero para la Becada considero que está bien en tres por cazador y día, pero es mucha mas complejo que eso de se pueden matar tantas en una Region y cuantas en otra.
Con todos mis respetos, comparar la gestión de la becada con la perdiz es comparar a un huevo con una castaña.
20 sep. 2011 23:18
jugon de AB
Como dicen Rehala jorge, o Franskisco, las dejas en el coche, te para la guardia civil, o tantas otras cosas, como abatirlas y no cobrarlas.
Los cupos son unicamente los que la moralidad del cazador establezca.
21 sep. 2011 01:47
+3
Igor24
Igor24  
Lo siento mucho pero aún estando de acuerdo con mucho de lo que escribe el sr. Garrido, hay muchas cosas que me suenan a prohibicionismo.

Para empezar, en el artículo no se habla nada de la caza mayor, que sería un tema más que interesante, pero lo dejo para otro momento.

Respecto de la menor, puedo hablar por mi experiencia y por la experiencia acumulada de mi padre, que sobradamente pasó de las 35 codornices en muchas ocasiones (un día 132, cogiendo un corro) y que cazó buenos cotos perdiceros que con gente noble y sin cupos tenía caza todos los años, cuando la agricultura colaboraba. El articulista hace bien en diferenciar entre autóctonas y sedentarias.

Respecto a las sedentarias, comentar que los cupos autonómicos no tiene sentido y que los cupos por cotos son interesantes. Pero antes de nada deberíamos plantearnos si el actual sistema de cotos de caza responde a las expectativas que sobre él se depositaron. Un coto de 5.000, o 3.000, o incluso de 1.000 ha. puede ser una unidad de gestión más o menos válida, pero conocemos muchos casos de cotos menores que no ponen por delante de todo la gestión sostenible, sino otros intereses... Con esto quiero dejar claro, que si se quiere hacer una gestión sostenible esta se debe hacer sobre cantidades de superficie que lo permitan, que en un terreno llano y estepario será una cantidad y en un terreno cerrado y arbolado será otra. En resumen, los actuales modelos de gestión de la caza están obsoletos sin más que tener en cuentas este último tema.

Cupos efectivos. Está muy bien poner cupos pero si luego no se cumplen, como casi todo en España, pues de poco sirven. Lo primero es instaurar la tarjeta de cupos de caza como herramienta insustituible en las unidades de gestión, que no cotos (los doy por obsoletos). Esto no es más que una tarjeta donde reflejar in situ las capturas que se realizan para evitar suspicacias de que si dejo las piezas en el coche, etc. Consiste en apuntar con un bolígrafo , o recortar una pieza de papel (u otro métodos) de una cartilla que se tenga al efecto. Así ya discernimos entre quien se atiene a los cupos y quien quiera obviarlos, para poder castigar o expulsar a este último. Evidentemente el otro factor necesario para conseguir un cupo efectivo es una guardería que controle los cupos y todas las demás normas que se necestian para cumplirlos y gestionar la caza.

Respecto a las cantidades que deben de tener las unidades de gestión en concepto de cupo no voy a entrar pues es un largo tema pero es evidente que con la asistencia de un técnico (biólogo, etc.) parece que el tema es de fácil resolución. únicamente tener en cuenta que un cupo diario no sólo puede tener el fin de controlar las piezas abatidas por temporada (tantas perdices por coto entre tantos cazadores) sino también puede tener la función de proteger a las especies ante días de fortuna que la gestión de hoy en día de las administraciones públicas no tiene en cuenta por tener muy poco conocimiento de la caza (el concepto día de fortuna no está para nada bien orientado, y esta es otra cuestión...). Pongo por ejemplo la situación en que el primer día de caza se da un un calor extremo, casi de verano, con pollos inexpertos y con piezas relajadas; en este caso el cupo protege la caza ante una captura abusiva, pillando la caza casi a traición.

Dicho esto, para la caza menor sedentaria, soy partidario de cupos por temporada y cazador, que hagan cumplir los número máximos del técnico, y cupos diarios que protejan la caza, siempre y cuando ambos cupos se hagan con condiciones efectivas, guardería y cartulina de capturas, APLICADOS A LA VEZ. Es decir, el cazador tendría un cupo de piezas por temporada y no podía sobrepasar el cupo diario, que bien puede ser el mismo para todo los días hábiles o no según se quiera desde la dirección de gestión y caza. También es importante hacer un calendario de caza acorde a lo que se tiene y a lo que se quiere cazar, no cazando todo los días hábiles de las Órdenes de Vedas, que suelen ser muchos. En algún caso, se puede, con seguridad azar sin cupos, pues muchas veces la naturaleza pone el cupo. Debemos de recordar que el cupo está para proteger, pero no siempre ha de ser necesario proteger a quien ya sabe protegerse. No al cupo por obligación, así que NO al cupo interpuesto con total arbitrariedad por las autonomías, para las sedentarias.

Caza menor migratoria: Son la mayoría. Aquí los cupos autonómicos sí que no tienen sentido, cuando las aves pueden cruzar de Navarra a País Vasco y de allí a La Rioja en 10 minutos. Además de ser en un sitio 8 en otro 10, en otro 30, ¿qué es esto? Esta idea también se podría extrapolar a los países. Así que cupos por comarcas... mucho menos. Para poner un cupo de migratorias se deberían tener estudios públicos muy concienzudos y extensos (y costosos) sobre cada especie y realizar una gestión de conjunto de las mismas. ¿De qué sirve poner cupo en Burgos a la codorniz si luego nos vamos a Marruecos a esquilmarlas o se cazan con redes a mansalva? ¿Qué se sabe de verdad de la tórtola? Por no hablar de las especies que en Francia sí se pueden cazar, autorizadas hasta por una Directiva Europea que no respeta la igualdad entre europeos, y no se pueden cazar en España. Incluso en Europa no se caza el Alcaraván pero a los países de África del Norte les encanta cazarlo. ¿De qué sirve poner un cupo de 3 becadas en P. Vasco, mientras en el sur de Inglaterra se cazan a ojeo, cobrando buenos dineros, y se desprecia su caza con perro? No seamos hipócritas. Por cierto, el autor denota poco conocimiento de las migratorias cuando habla de que en unas comunidades se puede cazar 120 becadas y en Navarra 300 por número de días hábiles. Sr. Garrido, si en esos lugares de pocas jornadas de caza la chocha perdiz tiene gran tendencia a asentarse invernalmente seguramente se pueden abatir muchas más que en lugares con muchas más jornadas de caza pero en las que sólo se tiene "entrada" 2 o tres días por temporada. Le explico a usted y a muchos que desconocen esta caza que si se dan tantas jornadas de caza es porque al confeccionar la Orden de Vedas no se sabe que 2 o 3 días se va a poder disfrutar de una jornada de becadas. Otro tema a tener en cuenta para el disfrute del cazador es que si su acción no daña al ecosistema ¿por qué no permitirle cazar todos los días? Para opinar hay que conocer y sobre todo no cerrar las ideas a comportamientos muy concretos satanizando el resto, señores abran la mente y no traten de "cercar" la de los demás.

Evidentemente no estoy para nada de acuerdo con el articulista cuando dice: "Todas las especies deben cazarse de forma sostenible poniendo cupo". El tener un cupo no significa sostenibilidad, cosa evidente, ni la sostenibilidad debe aparejar cupo (p.e.coto con 3.000 ha. y 5 cazadores, seguramente no necesita cupo, o coto que sólo se caza a ojeo). Así que el CUPO NO ES CONDICIÓN SUFICIENTE NI NECESARIA DE SOSTENIBILIDAD en la gestión de la caza.

Saludos y buena caza a todos.
27 oct. 2011 20:01
Roberto_33
Roberto_33
Los cupos, sobre todo para la perdiz y la liebre, son efectivamente una herramienta desde mi punto de vista indispensable para un coto con caza autóctona.
Creo que presentan dos graves problemas: Para ser efectivos técnicamente, requerirían de un muestreo anual (que a menos que lo hagan los cazadores es caro y hay que saber hacerlos) y por otro, que su cumplimiento depende de la buena voluntad del cazador.
Pero indiscutiblemente son una herramienta para poder parar los pies a aquellos que buscan esquilmar a toda costa y por otro, aunque parezca una tontería: Evitar que se pueda presumir en el bar de haber matado muchos animales.
Sin olvidar que si está bien calculado nos ofrece una buena referencia para saber lo que podemos cazar sin esquilmar el coto. Y la gran ventaja de que no cuesta nada imponerlo y aunque no se respete por una parte de los cazadores, si no hay cupos seguro que no los respeta nadie.
Al margen que cada cazador a nivel particular y pensando en la siguiente temporada, evitaría disparar a un bando con 4-5 ejemplares o menos a final de temporada, porque eliminaríamos a los ejemplares que se conocen perfectamente ese territorio y aunque lo colonicen otras perdices, tardarán al menos un par de temporadas en alcanzar la productividad de las que se habían criado en ese paraje concreto (al igual que con cualquier otra especie).
Con el conejo salvo que no haya madrigueras, pienso que no son tan necesarios los cupos; y con las migratorias es mucho más complicado porque se deberían manejar a nivel internacional.
Un excelente artículo, los cupos son una limitación de mayor o menor eficacia, pero siempre ayudan algo a la castigada caza y a poder alargar la temporada; como los aparcamientos obligatorios y la prohibición de mover los coches, o los horarios limitados,... Porque lo que está claro es que el número de piezas siempre es limitado y ya se ha comprobado en numerosas ocasiones que en muy poco tiempo se puede "hacer desaparecer" la población de perdiz o liebre de un coto...
Un saludo y buena caza

 

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