Vacuna recombinante

Aunque se pueda pensar que era la Crónica de una muerte anunciada, la rueda de prensa que anunciaba el fin del proyecto de la vacuna recombinante del conejo de monte ha impactado en todos los ámbitos del sector. Por eso traemos a nuestras páginas la opinión de algunos de sus representantes más vinculados con este tema.

Antonio Mata | 04/07/2011

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El pasado 27 de mayo, la Fundación Biodiversidad convocaba una rueda de prensa en su sede de Madrid para informar a los medios de comunicación de la decisión de dar por finalizado el proyecto de investigación para el desarrollo de la vacuna ISPANVAC, más conocida como vacuna recombinante para el conejo de monte, contra la mixomatosis y la hemorrágica vírica-RHD.

La esperada decisión —ya publicada en el informe que FEDENCA presentó en la asamblea general de la Real Federación Española de Caza, RFEC, y que se entregó a los medios de comunicación del sector— ponía el punto final a un largo periplo iniciado, en su segundo intento, en abril de 2004 y que, según el citado informe de FEDENCA, ha supuesto un coste de 326. 225,10 euros hasta el pasado año 2010, desembolsados, según distintos porcentajes de participación, por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, INIA, del Ministerio de Ciencia e Innovación; la Fundación Biodiversidad, FB, del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, MARM; la Fundación para el Estudio y la Defensa de la Caza, FEDENCA, de la RFEC y los Laboratorios SYVA SAU SA, encargados de llevar a cabo el proyecto.

El acto contó con la presencia de José María Nieto Martínez, director del Centro de Investigación en Sanidad Animal, CISA, del INIA; el director de FEDENCA, José Luis Garrido; el director de proyectos de la FB, Ignacio Torres; Luis Bascuñán, director general de SYVA y Juan María Torres, científico del INIA, que ha desarrollado todo el proyecto.

El principal argumento que ha llevado a tomar la decisión del abandono del proyecto, es que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, AEMPS, no está dispuesta a dar viabilidad a la vacuna porque, tras los distintos resultados negativos en las pruebas de campo, que no así en las de laboratorio, estima que no está asegurada la esencial y necesaria transmisibilidad entre los conejos. Este aspecto, básico en el planteamiento inicial de la vacuna, y sin el cual la AEMPS considera que ya hay otros productos en el mercado que cumplen esa función, ha sido determinante a la hora de plantearse seguir realizando inversiones que llevasen a buen puerto el desarrollo del producto.

Según explicó Ignacio Torres, y corroboraron todos los presentes, la vacuna es segura en su aplicación y altamente efectiva, entre el 70 y 80 %, ante ambas enfermedades. Las pruebas de transmisibilidad realizadas en laboratorio han logrado una efectividad superior al 20 %, pero, y ese es el quid de la cuestión, las pruebas de campo realizadas por distintos lugares de la geografía —Portas, en Pontevedra, o Vezdemarbán, en Zamora—, no han alcanzado, ni de lejos, los mínimo exigibles por la AEMPS (en la segunda prueba los resultados fueron del 0 %). Las esperanzas generadas tras la prueba inicial —realizada en la Isla del Aire, en Baleares, en el año 2001 por el primer laboratorio Hipra— que dieron unos resultados del 50 % de transmisibilidad, se han visto frustradas por los resultados de las citadas pruebas posteriores. Estas variaciones tan grandes, y negativas, en los resultados se deben, según Juan María Torres, básicamente a factores de tipo medioambiental, estacional y otros imprevisibles condicionantes que afectan a la trasmisión del virus. Según el propio Torres, lo que ha fallado no ha sido la vacuna en sí, que, según él, es magnifica, si no los inoculadores de la misma encargados de transmitir el virus de unos conejos a otros, por lo que, comentó, si hubiese posibilidad de seguir haciendo pruebas, lo más probable es que se llegase a obtener mejores resultados. El problema es que los participantes en el proyecto han decidido, ante tan decepcionantes resultados, no seguir invirtiendo en el mismo.

 

La opinión del sector

¿A pesar del desenlace final, en el que se descarta el proyecto por razones técnico-científicas y de presupuesto, considera que ha merecido la pena la inversión realizada?

¿Cree que merecería la pena seguir realizando las pruebas necesarias hasta conseguir la demostración científica de la transmisión del virus que haga homologable y efectiva la vacuna, realizando las inversiones oportunas?

¿Qué consecuencias cree que tendrá para las poblaciones de conejos el abandono del proyecto y, en cierta medida, el no poder controlar las dos enfermedades que les afectan, mixomatosis y hemorrágica vírica?

 

José Miguel Montoya

Doctor ingeniero de montes y profesor de la ETSI de Montes

 

• No ha merecido la pena. Ya en 1996 en unos artículos titulados La vacunación natural del conejo, predije que, por mutua adaptación entre el conejo y sus virus, la solución natural llegaría antes que la artificial. Así viene siendo: muchas zonas presentan ya exceso de conejos de forma natural y la situación se generaliza progresivamente. Mientras tanto, las vacunas artificiales de todo tipo no han logrado ningún éxito relevante.

• No, bajo ningún concepto. Lo considero un despilfarro y un riesgo. La vacunación natural del conejo (por mutua y progresiva adaptación entre el conejo y sus virus) ya está aquí. Lo único que hay que hacer es no seguir quebrando los mecanismos ecológicos precisos, para que el proceso progrese y se acelere de forma natural.

• Ninguna consecuencia, a condición de prohibir traslados, vacunaciones, repoblaciones y todas las actividades de 'granjería' que podrían cortar los procesos adaptativos e incluso introducir nuevas enfermedades. Recordemos: ¿cómo entró la vírica? ¿Quién y cómo difundió la mixomatosis? El monte no es un corral sin tapias.

 

Juan Caballero de la Calle

Ingeniero de montes. Presidente de honor de ATICA Castilla-La Mancha


• Recuperar sanitariamente la especie es muy importante, principalmente pensando en muchos cazadores con escasas posibilidades económicas que pueden encontrar en la caza del conejo una manera de satisfacer su afición. También desde la consideración de especie presa cobra un interés muy especial, para la alimentación de mamíferos como el lince y las grandes águilas. Con todo, creo que merece la pena investigar en busca del mejor remedio para combatir la mixomatosis y la hemorrágica vírica.

• Por lo dicho con anterioridad estoy de acuerdo. Quizá sea necesario implicar a más grupos y centros de investigación, en todo caso hallar la fórmula de hacerlo compatible con la crisis económica. También será conveniente anteponer el interés general al meramente económico. La abundancia de conejos en determinados lugares, la posibilidad de mejorar las poblaciones con una adecuada gestión, los problemas de la economía, quizá sean factores, entre otros, que actúan en contra del proyecto.

• Hay lugares en los que el conejo de monte es, en la actualidad, una auténtica plaga; el problema es la dificultad para conseguir una población adecuada en otras zonas. Siempre existirá una clara incompatibilidad de la especie con la agricultura, que hace necesario un control periódico de las poblaciones en aquellos hábitat buenos para la especie y donde tienen posibilidad de resistir en buena medida a las enfermedades. No cabe duda de que la especie no corre peligro y está más que demostrado que una gestión adecuada ayuda en muchos casos, sin embargo la dificultad actual para el control de predadores oportunistas limita de forma acusada la posibilidad cinegética.

 

Francisco Guil Celada

Ingeniero de montes. Técnico de gestión de fauna

 

• Puesto que los trabajos han supuesto un avance importante en la gestión de las enfermedades víricas, podemos decir que sí, aunque cuanta mayor sea la difusión de algunos resultados (por ejemplo, de la compatibilidad de las inmunidades adquiridas frente a distintas cepas de mixomatosis; la virulencia de estas; la resistencia genética a las cepas de cada enfermedad, etcétera...) tanto mayor será su eficacia.

• Si con la inversión realizada hasta el momento no se ha conseguido, veo complicado que, por el camino elegido (una vacuna basada en un virus vivo genéticamente modificado), se llegue a su autorización. Por lo tanto entiendo que antes de emprender nuevas inversiones será preciso replantear el proyecto.

• Mientras no contemos con la vacuna, lo imprescindible sigue siendo extremar las precauciones a la hora de mover conejos y sus cepas víricas asociadas. Es preciso por tanto liberar únicamente conejos con todas las garantías genéticas y sanitarias (de origen lo más próximo posible al coto de destino y con origen en cotos con mínimos episodios de mortalidades masivas por enfermedad). Y hacer las repoblaciones siguiendo unas mínimas prescripciones técnicas (preferentemente sueltas de al menos 150 individuos, a principios de otoño y liberarlos en majanos y refugios creados para tal fin, evitando su dispersión inicial).

 

Antonio Mota

Secretario de la UNAC

 

• Creo que no ya que, desde hace muchos años, se sabe que el secreto del conejo está en la calidad del hábitat en el que vive. Las repoblaciones están muy en entredicho por el alto porcentaje de fracaso que se tiene y la vacunación masiva de individuos en el campo produce muchas bajas por estrés que desaconsejan su uso. Ahora bien, entre sacrificarlos por los problemas que pueden causar en ciertas zonas y traslocarlos, apuesto por ésta última opción. Todos tenemos claro que cualquier inversión que se haga para mejorar nuestro patrimonio natural cinegético es poca, pero en este caso concreto creo que se debería hacer una reflexión muy seria. Los responsables del proyecto deberían valorar si para llegar hasta donde se ha llegado ha sido realmente necesario gastar el dinero que se ha gastado cuando eran muchas las voces de expertos que aconsejaron detener el proyecto antes de lo que se ha hecho. El verdadero fracaso del proyecto no ha sido el hecho de que finalmente se haya descartado, sino el limbo en el que se ha mantenido a los cazadores durante más de una década, dando siempre por hecho que el proyecto sería un éxito. La falta de humildad y la imprudencia con la que se ha manejado toda la información que ha generado este proyecto han sido la peor enfermedad que ha sufrido el conejo durante todo este tiempo.

• Bueno, la pregunta sería, ¿en el caso de que la aprueben será posible utilizarla libremente por los cazadores o sólo en casos concretos y con un montón de autorizaciones? Por otro lado, no parece muy ideal seguir gastando financiación en el proyecto, mientras se siguen degradando los espacios donde viven muchas más especies de fauna silvestre además del conejo. A tenor de los resultados obtenidos, hemos conseguido poner a disposición de los laboratorios una nueva y estupenda vacuna que se puede utilizar en las granjas de cría industrial de conejos y que ha sido pagada en su mayor parte con el dinero de los cazadores y de las administraciones encargadas de la gestión del medio ambiente. Partiendo de esa triste realidad, no tiene sentido continuar con este proyecto y creo que lo que sí procede es reflexionar sobre la posibilidad de que se haya utilizado descaradamente las ilusiones de los cazadores para que otros, ajenos al mundo de la caza, obtengan un importante beneficio económico en los próximos años. Dígase a favor de las granjas de conejo para engorde que reducirán los gastos en mano de obra y manejo. Pero de esta 'posibilidad' ya fuimos avisados los cazadores por algunas de las personas que más saben de la gestión del conejo en España, sin que nadie se parara un minuto a reflexionar sobre ello. Parece que el tiempo les ha dado la razón.

• Al no existir una promesa sobre la varita mágica que solucione estas dos enfermedades, los cazadores que quieran recuperar las poblaciones de conejos en los lugares que son escasos, tendrán que impulsar los trabajos de recuperación en la línea que algunos venimos diciendo desde hace muchos años. Con lo cual, estoy seguro de que en muchas zonas el rabicorto se recuperara a base de siembras, recuperación de abrevaderos y fuentes, limpiezas arbustivas, creación de corredores, control de predadores, vigilancia y una caza prudente... En definitiva, gestión cinegética con la menor artificialización posible y la mayor sostenibilidad viable. Es decir, lo que nuestros ancestros dejaron en herencia y que, por diversos factores como el abandono de la agricultura tradicional y del agro en general o por la intensificación de los medios de producción, la fragmentación del territorio y un sinfín más de agresiones ambientales, hemos perdido en el presente. Lamentablemente, a todo esto que deberíamos recuperar, buscamos sustitutos científicos y tecnológicos que nunca llegarán a sustituir tales pérdidas.

 

Cesáreo Martín

Director del programa de radio Linde y Ribera

 

• Toda investigación científica es buena. Ahora en Europa sabrán que en España además de cazar se investiga en favor de la salud de la fauna silvestre –cinegética y no cinegética–, en el caso del conejo, alimento de muchas especies 'desprotegidas por sus responsables' y que el titular del coto de caza alimenta. Al lince, si lo protegieran los cazadores, costaría menos dinero a la UE y a la España de subvenciones y subiría el censo salvaje, no el cimarrón. ¿Cuantos felinos salvajes en general, quedan?

• Si el gobierno español se compromete a sacar la vacuna al mercado sí. Si dependemos de 'mamá' Europa, no. Hay demasiados países que odian al lagomorfo porque lo consideran plaga. La encuesta podía hacerse también en España, ¿qué piensan los agricultores y los ecologistas? Seguro que contrariamente opuestos, ¿daño o alimento?

• El conejo ha sido el escudo de la perdiz en términos venatorios, con la reducción de su población se ha presionado más a la patiroja y se ha buscado la becada como alternativa, por poner una comparación. Por otro lado algunos expertos, como el maestro Montoya, opinan que la recuperación debe ser sin manipulaciones y, personalmente, creo que las infraestructuras del AVE son un ejemplo, no hay enfermedad y se multiplican como lo que son, conejos. Dejar de cazar al conejo una temporada o vedar algunas zonas podía ser una solución alternativa a la vacuna.

 

Manuel Martínez Casal

Presidente del TECOR Portas

 

• Si. El colectivo de los cazadores asumió con firmeza la necesidad de buscar una solución a un grave problema que en su día preocupaba a gran parte de España e incluso de Europa, tanto en su vertiente cinegética como ecológica. Se apostó fuerte por conseguir una nueva vacuna que ayudase a minimizar los efectos devastadores que tenían estas dos enfermedades en las poblaciones de conejo silvestre. Me refiero a tiempos pasados pues en los inicios de este proyecto, la situación en muchas zonas era, si cabe, más preocupante que la que presentan a día de hoy. Como toda investigación, cuando se inicia no se pueden prever los resultados, eso sí debe exigirse máxima rigurosidad y absoluta claridad a los responsables de desarrollar los proyectos.

• Las pruebas científicas contrastadas y rigurosas demuestran que no existe esa divulgada transmisibilidad, por lo tanto es un contrasentido buscar lo que no existe. Este proyecto, últimamente, ya se había convertido en una cuestión de 'fe'.
No es cuestión de invertir más, más y más... Desde su principio la cuestión fundamental era realizar estudios científicos serios con una buena base de investigación y datos demostrables, contrastados, y sobre todo verídicos, para que, luego, las pruebas que se aporten cumplan con los requisitos exigidos y exigibles. En caso contrario estaremos abocados al fracaso más rotundo. Hay aspectos básicos, como el sentido común, que no se logran por invertir más.

• Probablemente las consecuencias sean muy pocas, salvo contadas excepciones, en las cuales está nueva 'vacuna' ayudaría a recuperar las poblaciones de conejo, situación que por otro lado ya se produce a día de hoy en muchos lugares de la geografía española generando incluso abundantes daños. Que nadie se olvide que este proyecto 'no era la solución', en el mejor de los casos era una herramienta más de gestión, para complementar las ya conocidas como manejo de hábitat, proyectos de recuperación poblacional, cupos de capturas etcétera... Ajenos a falsas expectativas, e ilusiones rotas, este pequeño lagomorfo sobrevive y sobrevivirá en aquellos lugares donde las condiciones les sean favorables, con y sin vacuna, con y sin enfermedades, como, de hecho, ya lo hizo a lo largo de la historia.

 

José Luis Garrido

Presidente de FEDENCA

 

• Si consideramos los objetivos del proyecto, «Encontrar una vacuna para conejo de monte que autovacune a conejos cercanos», y el resultado ha sido que la vacuna no transmite de un conejo a otro en las condiciones de ensayo en campo, no podemos considerar que haya sido una inversión fructífera. No obstante, según aseguran los científicos, la vacuna reúne unas condiciones estupendas, es segura y más eficaz que otras para cada uno de los conejos vacunados y para los predadores; la vacuna es segura también cuando se aplica a conejas preñadas y la cepa vacunal no se vuelve más virulenta después de varios pases. Mantiene al conejo vacunado durante más de un año, el doble que otras del mercado. Si por esas virtudes fuera autorizada para conejo doméstico podríamos recuperar la inversión pues tenemos el 34% de propiedad de la patente. En este caso, podríamos considerar una inversión rentable.

• La vacuna ha dado estos resultados: 50 % de transmisión en la Isla del Aire (Resultados publicados en la revista científica: Vaccine 19 -2001- 4536–4543).
La vacuna en los ensayos internos de los laboratorios SYVA ha dado en cinco pruebas una transmisibilidad de media superior al 20%: concretamente, de 0, 17, 20, 30 y 37%, colocados en orden creciente. La transmisión en campo, en Portas, fue del 3'3 %. La transmisión en campo, en Toro, fue del 0%.

Los resultados anteriores indican que la transmisión en campo ha variado entre 0% y 50%. Unos nuevos experimentos posiblemente dieran resultados más esperanzadores, pero los dos últimos han sido totalmente negativos. Los representantes de los cazadores no están dispuestos, en este momento, a nuevas experiencias y más gasto, ya que la vacuna ha costado mucho dinero.

• Creo que el conejo, desgraciadamente, va a seguir ausente en toda la cornisa Cantábrica. Actualmente está desaparecido en Asturias y Cantabria. En el País Vasco es testimonial. En Galicia va camino de desaparecer. Tampoco hay solución en Doñana y otros territorios propios donde los linces y el águila imperial se mueren de hambre, especialmente el lince.

En el resto del territorio español la suerte es dispar. Hay comarcas donde los conejos superan con éxito las dos pestes, hemorrágica y mixomatosis, y el conejo ha vuelto a ser un problema para la agricultura y para los cazadores que corremos con los pagos por daños, pero las llamadas 'plagas', son puntuales y menos amplias de lo que parece por los comentarios en los medios. Sigue habiendo muchos territorios históricos en abundancia de conejos que no tienen ninguno desde hace años. Esto es una pena y una desgracia cinegética. El conejo es la especie que más jornadas de caza ha dado.

 

Carlos Calvete Margolles

Investigador Unidad Sanidad Animal del CITA, Gobierno de Aragón

 

• Cualquier inversión en investigación merece la pena, aunque al final no se obtengan aplicaciones prácticas, porque la información generada, tanto si es positiva como negativa, es un avance en el conocimiento y un resultado en sí misma. No obstante, en el caso de la vacuna recombinante, si bien la creación de un organismo genéticamente modificado, como es el del virus vacunal fue un hito científico meritorio, es cierto que el principal objetivo del proyecto era controlar varias enfermedades infecciosas en una especie silvestre y ha sido sobre este objetivo sobre el que se crearon expectativas con muy poca base científica. En mi opinión, a la hora de plantear y acometer el proyecto se pecó, quizá, de dar demasiada importancia a la parte de biología molecular y laboratorial, y muy poca, o nada, a la parte epidemiológica. De haberse hecho, probablemente el proyecto no se habría iniciado nunca, porque la diversidad y número de factores epidemiológicos que previsiblemente podrían jugar en contra de la eficacia de la vacunación por este método es enorme. Considero justificada la inversión desde el punto de vista científico, así como por el intento e iniciativa que este proyecto ha representado por parte del colectivo de cazadores y sus representantes, pero no lo considero justificado, en absoluto, por la falta de visión de aquellos a quienes se les supuso el conocimiento y formación necesarios para diseñar y llevar a buen puerto este proyecto.

• En absoluto. Creo que ha sido una suerte que, por fin, se haya demostrado la escasa transmisibilidad del virus vacunal, ya que ha servido para poner fin a un proyecto que, en mi opinión, tenía muy pocas probabilidades de ofrecer solución al problema de las enfermedades del conejo. El verdadero reto de la utilización de vacunas (vivas o muertas) para controlar enfermedades en poblaciones de especies silvestres, viene cuando se tienen que emplear en condiciones reales, no de laboratorio o en condiciones controladas, y aunque el virus fuese transmisible, muy probablemente su eficacia como vacuna sería extremadamente limitada o incluso nula. Hay que recordar que lo que se pretende es utilizar un virus vacunal que (en teoría) se transmite según el modelo epidemiológico del virus de la mixomatosis, por lo que tendría que competir en inferioridad de condiciones con las cepas campo de esa enfermedad para transmitirse de un conejo a otro y adelantarse a los efectos de la enfermedad hemorrágica, causada por un virus de transmisión mucho más rápida y que sigue un modelo epidemiológico totalmente diferente. Por poner un ejemplo, es como pretender utilizar un utilitario en una carrera de vehículos en la que los demás participantes llevan camiones y bólidos de fórmula 1. La inmunización mediante vacunación (con cualquier tipo de vacuna) tiene su utilidad para la gestión del conejo silvestre en situaciones muy concretas que, hoy, pueden ser cubiertas perfectamente por las vacunas existentes.

• En cuanto a las consecuencias para las poblaciones, desde el momento en que opino que los beneficios de la vacuna serían muy pobres, creo que ninguna o en todo caso consecuencias positivas. Por un lado porque, al descartar la posibilidad de utilización de esta vacuna, obliga a que la gestión de la especie se apoye en otros aspectos más realistas. Por otro, porque tengo el convencimiento de que la utilización de campañas de vacunación frente a la enfermedad hemorrágica (sea con el tipo de vacuna que sea) no son útiles y pueden llegar a ser contraproducentes a medio y largo plazo. Respecto al control de la mixomatosis y la hemorrágica, sólo hay que ver que ya existen poblaciones naturales que han incrementado su densidad a pesar de las enfermedades; estudiar las causas de este fenómeno y reproducirlas en un entorno de gestión sería más provechoso que desarrollar una vacuna. Respecto a la mixomatosis, aunque su incidencia es llamativa y puede causar una elevada mortalidad, siempre afecta a las nuevas cohortes de conejos, casi nunca a los adultos reproductores, ya que éstos son resistentes a la infección, por lo que es una enfermedad que puede limitar la abundancia de jóvenes en un año, pero apenas afecta al capital reproductor de la población. No ocurre así con la hemorrágica que, si bien también afecta a gran parte de las nuevas cohortes, el problema es que en muchos casos reduce el plantel de adultos reproductores en el peor momento para la población. Ya hay en marcha proyectos en los que, de forma experimental, hasta ahora, se está consiguiendo limitar considerablemente y de forma eficaz el impacto negativo de la enfermedad. Pero antes de generalizar los protocolos de manejo desarrollados, será necesario esperar a que los resultados sean concluyentes y extrapolables a otras poblaciones, ya que está en juego el dinero y el esfuerzo de aquellos colectivos interesados en fomentar la especie, ahora o en el futuro. La condición humana es diversa y, como en todas las áreas de nuestra existencia, en el mundo de la investigación y gestión (especialmente en el ámbito cinegético) hay que tener cuidado con los vendedores de humo.

 

Luis Fernando Villanueva

Presidente de Aproca España y Castilla-La Mancha

 

• Aunque el objetivo final no se haya cumplido, por supuesto que ha merecido la pena el esfuerzo en la inversión realizada. La RFEC inició un trabajo propio de las administraciones y por ello hay que loar el esfuerzo técnico y económico realizado. Cuando se inicia un proyecto de investigación con un objetivo final, como era el caso, nadie puede asegurar el resultado esperado.

• Sólo el personal que ha participado en el proyecto de investigación puede valorar si merece la pena seguir investigando, al menos en la misma dirección. Si el conejo en lugar de ser una especie cinegética fuera una especie protegida, estoy seguro de que se redoblarían esfuerzos por las administraciones. Es más, si se dedicara un 10% de lo invertido en recuperar al lince, hubiéramos recuperado tanto el conejo, como el propio lince (comparen el presupuesto dedicado a la vacuna y los proyectos Life del lince en los últimos años).

• No cabe duda que sin la obtención de la vacuna seguiremos teniendo zonas en España donde el conejo no esté presente o su desarrollo sea una utopía. Por el contrario, en otras zonas, el problema del conejo, incluso para los propios cazadores, son sus elevadas densidades y los daños que causan a los cultivos agrícolas, convirtiéndose en una auténtica plaga. Por lo tanto, se crea una paradoja y es que el propio sector cinegético debe trabajar en ambas líneas, por un lado en la expansión de la especie y, por otro, en su control.

Antonio Mata

5 comentarios
04 jul. 2011 21:43
+3
suamax
Si esto lo llevarán los ecolojetas se pegarián 50 años sacando la vacuna y por supuesto la subvención. Vayan en mayo, junio, julio, todos los fines de semana, al campo a las 7 de la mañana y repongan comederos, bebederos, tapen con broza los agujeros de las madrigeras y suden haciendolo. Por cierto todavia no he visto a ningun ecologista-jeta en esta circunstancia.... que vida esta!!!
04 jul. 2011 23:10
+1
fransua
fransua
Creo que todo esto es un montaje al final todo esto se sabía, mientras esté una mano negra solo dirán cuando,cómo y donde se recuperara el conejo de monte.No me puedo explicar con el montón de tiempo que llevan estas dos enfermedades como todavía los conejo no ha sido escapaz de inmunizarse.En algunos lugares parece no existir estas enfermedades y en otros no los deja ni respirar. POR QUE?
05 jul. 2011 20:28
+1
BRONTE  
No comprendo como con la Legiòn de Cazadores amantes de la caza tradicional de Conejo en España , desde el pasado al presente , no ha habido una revoluciòn por la DECEPCIÒN que ha venido a suponer todas las expectativas que tanto la Administraciòn como la Federaciòn de Caza nos ha trasladado sin ningùn tipo de prudencia o recato . Solo puedo aceptarlo si les entiendo como lo que son ......! polìticos de tres al cuarto ! . Necesitamos tècnicos con autoridad nò polìticos .
06 jul. 2011 00:22
+2
p22galim
Esto era la cronica de una muerte anunciada, mientras los ecolistos y sus amiguetes los politicos sigan chupando del bote como el proyecto Life para la recuperacion del lince y muchos otros, el conejo no se recuperara nunca, puesto que con conejos se les acabaria el chollazo ya que los linces no tendrian ningun problema para su expansion, solo este año la Union Europea a destinado a este proyecto 50 millones de euros, y contra esto no se puede luchar, la verdadera vacuna que habria que buscar es la de acabar con todos estos chuposteros de tres al cuarto.
07 jul. 2011 14:09
+1
Fresmiel
creo que todo esto es un montaje soy del sur de un pueblo de Huelva en el corazon del parque nacional de doñana cuando yo era pequeño aqui havia muchisimo conejo y muchos linces y mucho de todo desde que llegaron los ecologistas y las subciones a los conejos le entro una nueva enfermedad que nosotros le decimos lincitis que ni mas ni menos que si hay conejos hay linces y si hay linces no hay dinero para despilfarrar ropiendo coches y tonteando en el campo, en algunos sitios de andalucia los conejos ya estan inmunizados a todo y hay mucho conejo. un saludo a todos y aseguir luchando por la caza que es lo que nos gusta y no le acemos daño a nadie.

 

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