Apoyo a la FOP en la mejora del hábitat osero en Asturias

En el marco del proyecto «Caza y Oso» que promueve la Fundación Oso Pardo (FOP) se han llevado a cabo en los últimos dos años cerca de 90 actuaciones sobre el hábitat en Cotos Regionales de Caza asturianos que cuentan en su ámbito con la presencia de osos.

FOP | 22/06/2011

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La finalidad principal de estas actuaciones ha sido mejorar el acceso y la visibilidad de los puestos de caza, desbrozando y limpiando el entorno de maleza para evitar disparos accidentales sobre osos confundidos con jabalíes.

E1 proyecto «Caza y Oso» en Asturias suma ya más de una década de actuaciones con once Sociedades de Caza asturianas que gestionan Cotos Regionales con presencia de osos en su ámbito, y con las que la FOP mantiene convenios de colaboración. Estas sociedades aglutinan a más de 4.000 cazadores, mayoritariamente locales, y son responsables de la gestión cinegética de 280.000 hectáreas. Las actividades del proyecto «Caza y Oso» impulsan la participación pública en las tareas de conservación del oso, contribuyen a eliminar el trampeo ilegal con lazos a través de los compromisos con los cazadores y compatibilizan la práctica de la caza con la conservación del oso, medidas contempladas en el Plan de Recuperación del oso pardo en Asturias y en la Estrategia para la conservación del oso en España.

En el terreno de la lucha conjunta contra las actividades furtivas hay que destacar la adquisición por parte de la FOP, y la entrega a las Sociedades de cazadores. de 1.400 pastores eléctricos, con el objeto de prevenir los daños de jabalí en pastizales y cultivos, y evitar el uso ilegal de lazos de aceroque, buscando eliminar jabalíes, pueden atrapar y matar o mutilar a ejemplares de oso pardo.

Las actuaciones llevadas a cabo en Asturias en el marco de «Caza y Oso» durante 2009 y 2010 han contado con el apoyo económico de la Fundación Biodiversidad, que ha invertido 105.000 euros en la adquisición de pastores eléctricos y en actuaciones sobre el hábitat, e igualmente con la cofinanciación de la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, con una aportación de 50.000 euros para mejoras del hábitat en los cotos de caza.

Fundación Oso Pardo

 

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Indicios más comunes tras el impacto

Éstos son pelos, sangre, vísceras, huesos y líquidos internos. La presencia
y cantidad de cada uno nos ayudan a saber más o menos dónde hemos impactado. A modo de resumen, podemos agruparlos de la forma siguiente:

Tiro en el pecho: sangre roja, pelos largos y algún trozo de hueso de las
costillas, de tipo plano. Puede sangrar muy poco en algunos casos.

Tiro de pulmón: sangre de color rosada y con burbujas, pelos largos y algún trozo de hueso plano de la escápula.

Tiro de pata: sangre muy roja, más abundante si es un tiro en la pata que en la mano, pelos cortos y trozos de hueso más o menos grandes de tipo tubular y en ocasiones trozos de músculo.

Tiro de hígado: sangre muy oscura y abundante y pelos largos.

Tiro de panza: poca sangre, pelos largos y jugos gástricos acuosos y de color verdoso que pueden ir acompañados de materia sin digerir. A veces podemos encontrar trozos enteros del intestino que nos pueden hacer creer que el trabajo está hecho, y lo cierto es que he visto corzos sin la mitad de las tripas recorrer grandes distancias.

Si el corzo no está en el lugar del tiro o a pocos metros y hemos encontrado pruebas del impacto, entonces nos tocará empezar con el cobro, que es una de las partes más interesantes de todo rececho y que tiene su particular técnica.