¡Nos vamos de caza de conejos con hurón!

Cazar conejos con hurón no es una modalidad en extinción. Ni mucho menos. Es una manera eficaz de controlar las plagas conejeras y de forzar a los conejos a dispersarse, para que cuando, tarde o temprano, hagan acto de presencia las dos temidas enfermedades, no les pillen a todos juntos como a los ciervos de La Rioja. Y si el conejo se reparte, los daños —caso de que los hubiere—, ni son tantos, ni son tan aparatosos. Es más, en muchos casos, hasta pasarían desapercibidos.

Miguel Ángel Romero

Miguel Ángel Romero

26/04/2011

15196 lecturas

Las plagas cunícolas tienen su origen en los que incitan a repoblar con sus conejos, pues a decir de todos ellos, cada uno vende los mejores y más puros del mundo. La estocada final al tema la dan esos que tragan con todo lo que sea por no perder clientes.

Miren ustedes. No voy a escribir sobre biología, historia y costumbres del hurón. No. Y mucho menos sobre el conejo de monte. Eso hoy en día está al alcance de cualquiera en cantidad de soportes, tanto en papel como digitales. Pero sí que voy a decirles que la Administración se cruza de brazos ante unas plagas que casi siempre vienen dadas de la mano de ciertas granjas o del capricho de ciertos particulares. Fíjense en las dos subespecies de conejos peninsulares y verán que los de las granjas no son iguales.

Jamás se debió soltar ni un solo conejo en el campo que no fuera genéticamente idéntico a los autóctonos del lugar. Nadie sabe a santo de qué, está nuestra sociedad mojigata, ha criminalizado al hurón para la caza y lo han fomentado como animal de compañía. ¡Qué barbaridad! El hurón es un elemento imprescindible para llevar a cabo una traslación natural de conejos siempre y cuando se trate de moverlos en distancias cortas dentro del mismo ecosistema.

El hurón es un animal fuertemente arraigado en nuestra cultura rural, que la Administración se quiere cargar pisando el acelerador bajo la batuta de Bruselas. En las ciudades, los hurones son complicados de tener con la dignidad que se merecen y que necesitan para poder cazar bien. Siempre he tenido hurones y ahora estoy atravesando un paréntesis como consecuencia de un montón de factores que no vienen al caso, pero no por lo antes citado he dejado de cazar con ellos. Qué va. Y volveré a tenerlos en propiedad, pues sitios para ellos no me han de faltar. Lo que no sé es por cuánto tiempo. ¡Que el fin de mis días me pille cazando!

Esos hurones de compañía que se ven por las ciudades han sufrido ¿una selección racial?, que los ha convertido en bichos que no son ni chicha ni limoná. Con algunas razas de perros de caza, pasa igual. El otro día vi en la Gran Vía de Bilbao a dos galgos acollarados que los llevaba —entre todo el gentío— una moza con abriguito azul (los galgos). Les miré. Me miraron. Y sin pronunciar palabra me dijeron: tanto tú como nosotros, estamos fuera de lugar. Asentí y me puse triste. ¿Qué iba a hacer? ¿Esos son los salvadores de los galgos? Pobres galgos.

El hurón en el medio rural

Por razones profesionales y por cazar en la mayor parte de La Rioja alavesa durante más de 25 años, creo conocer a fondo todo lo relacionado con lo nuestro y algo más. Mal se puede escribir sobre caza si se desconoce la agricultura de la zona a exponer. Pero peor que escribir de forma sesgada es generalizar, como se hace con el jabalí. Son unos insensatos tanto quienes dicen que hay pocos, como quienes afirman que hay muchos en toda España sin precisar el lugar o adjuntar un mapa de la abundancia o de la carencia.

El riojano era un agricultor tenaz que siempre tenía algo que hacer en la viña. Y si un cúnido osaba tocarles un portainjertos o una cepa, ya estaba el vitivinicultor buscando el cagarrutal para ponerle un cepo o la hura para endosarle un lazo. Pero quien más o quien menos, llevaba en las alforjas del burro al hurón en un fardel para meterle rápidamente en las huras o pasearle por el majuelo a fin de que el conejo comilón se fuera con viento fresco. El hurón siempre estuvo prohibido fuera de veda, pero los riojanos gestionaban las viñas con los hurones y encima, después, había conejos para todos. Insisto en que el riojano cazaba conejos durante todo el año en sus viñas si le hacían daño, pero no iba a los yecos ni a los ribazos a por lo que no era suyo. Doy fe de que entonces había conejos para dar y tomar. Pero claro, hoy el campo riojano no es el de hace 30 años. Hoy, hay viñas hasta en las sacristías. Y si a algún iluminado le da por soltar conejos de granja, monta un tinglado de tres pares de narices. Las pruebas las tenemos todos los días en los periódicos en forma de quejas por plagas.

Las absurdas prohibiciones han propiciado que ahora no haya hurones como los de antaño. Ahora hay dos clases de hurones: los de caza y los de compañía. Y como se crucen, ya la hemos liado. La absurda prohibición y volver la espalda a la realidad, ha propiciado que los hurones hayan existido en la clandestinidad como cosa de mayores, pero nada más. Nadie tuvo en cuenta jamás su valor cultural y su presencia en la zona durante siglos.

Pero precisamente los venenos criminales hacen que los conejos se refugien en los valladones de los caminos, carreteras, autopistas y vías férreas, entre otros acomodos donde, por ley, no se les puede cazar. Tanto es así, que los cazadores de España entera se han quedado absortos ante la oferta de licitación pública por parte de Adif de un servicio de control de plagas de conejos en las líneas de Alta Velocidad. Y es más, dado como está bajando el número de cazadores a consecuencia del acoso social al que estamos siendo sometidos constantemente, dentro de poco los municipios que ahora ingresan suculentas cantidades por cazar, tendrán que pagar para que cacen matabichos profesionales, tal y como se viene haciendo en varios parques naturales y figuras similares.

Una cacería a la vieja usanza

No se puede escribir sobre estos temas en una página como ésta sin haber estado antes en el ambiente con todas sus consecuencias recogiendo información de la gente y cazando. Por eso voy a contarles mi última experiencia, pues creo que merece la pena. No es la primera vez que traigo a estas páginas a Santiago Alvarez Mena. Es un navarro de pura cepa y de Lodosa para más señas, pero hace muchos años que caza en Aldeanueva de Ebro (La Rioja). Caza y vive en pueblos cercanos.

Como verán, fui donde hay quejas y quebrantos por las plagas cunícolas, pero fui al final de la temporada y cacé en sus orillas. Es más, puedo decir sin ambigüedades que cacé en un coto muy bien gestionado del que tenía noticias a través de Santiago. Los conejos de Aldeanuela de Ebro no eran de granja sin escrúpulos, pero no eran nuestros conejos autóctonos, aun cuando se comportaban casi como tales. Santiago es un cazador de los pocos que cazan con hurones. Es un autóctono de primera magnitud que regentó, junto a sus hermanos, una empresa de construcción de la zona hasta que un brutal accidente le obligó a dejarla. Pero puede cazar. Su sapiencia cinegética le viene de haber cazado mucho. Había hablado con él y me pareció que de hurones sabía bastante. Así que le llamé a ver si podía comprarme una tarjeta por la zona (las venden). Dicho y hecho, aun cuando no me la cobró, pero cualquiera le discute algo a Santiago.

Nos estaba esperando en un bar de Aldeanuela de Ebro el presidente del coto junto con su cuadrilla. Ni corto ni perezoso puso en solfa a Agroseguros, a la Administración Riojana y a quienes le echan conejos en el coto sin que nadie haga nada. Conejos estos que luego no le dejan controlarlos y encima le piden daños.


Santiago Álvarez Mena con sus hurones y la caza del día

Demasiada viña sin llegar a ser monocultivo, pero había unos cerros preciosos con mucho lleco en sus alrededores y unas huras que anunciaban el laberinto de pasadizos seculares en sus entrañas. Santiago tiene un hurón magnífico y otro que no lo es tanto. Muy grandes ambos. A mí me gusta cazar con hurones pequeños, de esos que salen de la hura colgados del conejo. Pues si se meten dos huronazos grandes en un laberinto, es normal que atrapen algún conejo herido y se echen a dormir plácidamente a digestar.

A pesar de estar a fin de temporada y notarse el terreno muy huroneado y cazado con perros, había conejos. Metimos el hurón bueno en la primera hura y me hizo vibrar de emoción. Primero escuché un zapateo —los conejos avisaban del peligro—. Después noté que de la boca de una hura salía polvo —eso es que los conejos andaban revolucionados por dentro, pero que no salían fuera por habernos visto o por haber escuchado nuestro ruido—. Pronto vimos saltar un conejo al botadero del cabo donde, al enderezar, pasó a ser difunto. Sólo se falló uno. Abatimos por igual —tal para cual— hasta un número de once, que no está nada mal por haberlo hecho en un horario comprendido entre las 10 y las 13 horas. Hora ésta última en la que se nos quedaron los hurones dentro y hubo que esperar utilizando esas sempiternas artimañas que rara vez dan resultado.

La quedada del hurón

Normalmente quienes ignoran esta modalidad se creen que cazar con hurones es ir, soltarlos en los cabos y ver saltar todos los conejos como por obra y gracia del Espíritu Santo. Nada más lejos de la realidad. Cazar con hurones es hacerlo con sigilo felino, hacerlo durante poco tiempo (pues los hurones —dada su anatomía— se cansan pronto) y estar dispuesto a pasar el día esperando la salida del hurón de un cado después de intentar hacerlo salir bajo mil artimañas, que no siempre dan resultado. Lamentablemente se está perdiendo la cultura del hurón. Cazar con hurón no es meterlo en los majanos de una o dos bocas, subirse encima y empezar a disparar. Eso ni es caza ni es nada. Las cuevas en lugares donde siempre hubo conejos no son esas parideras o las cuevas que hacen (caso de que las hagan) los conejos de granja recién repoblados. Esos es mejor cazarlos con perros y luego pasar los hurones por casetas, laderas y demás lugares donde se puedan haber escondido. Si se sueltan conejos cerca de los montes, los jabalíes se encargan enseguida de ponerlos a raya.

Para saber lo intrincadas que son las cuevas, sus intercomunicaciones, sus chimeneas, sus cámaras interiores y un largo etcétera. hay que haber tirado de azada en muchas ocasiones. Y si es tierra, la cosa se arregla cavando, pero si hay piedra y hay que tirar de martillo y de barrena, la cosa se pone peor. Y ni contarles quiero lo que ocurre cuando se mete al hurón en majanos y cae allá donde luego no puede subir y las piedras no se pueden mover con las manos. Entonces hay que recurrir a las palas mecánicas y muchos hurones mueren por desmoronamientos no previstos. Por eso hay muchos cazadores que no quieren saber nada de los majanos.


El uso de vallados en los viñedos se ha convertido en una práctica normalizada para proteger este cultivo de la amenaza que supone el conejo

A nosotros se nos quedó el hurón por obrar como novatos. Caminábamos ya para los coches cuando vimos introducirse en una cueva a un conejo. La cueva formaba parte de un ancestral cabo que lo ha sido durante siglos, a juzgar por su ubicación y su perfecta intercomunicación. Primero, echamos un hurón y nos preparamos para disparar de inmediato, aun a sabiendas de que si un conejo ve al humano, no sale de la hura aun cuando el hurón le muerda los testículos. Bueno. No sale por la hura que le vimos entrar y le cuesta salir muchísimo por las otras. Pero con buenos hurones, bien se caza. Hay que decir que Santiago no les pone bozal (álamo o zálamo, que dicen en Canarias) y semejantes bichos son capaces de parar a un zorro, exagerando un poco.

Se metió el hurón y ni ruido, ni conejos, ni nada. Santiago, ni corto ni perezoso, metió al otro para que le moviera al bueno y salieran ambos. Nada. Después de examinar el terreno para evitar rebotes de perdigones que nos hirieran a nosotros o a los hurones, Santiago disparó un tiro dentro de la hura. Salió mucho polvo por varias bocas, pero nada. Repitió la acción hasta cuatro veces en diferentes puntos. Los dos hurones dentro. Cogimos un buen montón de hierba seca y tapamos con ella las huras de cara al viento y luego las prendimos fuego asegurándonos bien de que salía el humo por agujeros sin llamas (para que no se chamuscasen los hurones). Me quedé anonadado de la cantidad de bocas por las que salía el humo. Menudo cado. Pensamos que el hurón había matado al conejo y que se había quedado encarcelado detrás de él, cosa que suele ocurrir con frecuencia. Pero habíamos soltado al otro. Tiros a las huras. Fuegos cada poco y al final optamos por cerrar huras lejanas y ponernos a comer algo, pues si salían oiríamos los cascabeles. Nos dio tiempo a comer y hasta podíamos haber dormido la siesta.

Al cabo de más de dos horas de espera salió el malo por una chimenea. Pero el bueno seguía dentro y el malo enseguida se dio la vuelta sin dejarse coger. Vuelta al fuego. Resumiendo, que por fin salió el malo y luego el bueno a diez metros como si nada. Y así dimos por finalizada una cacería que de no haberse quedado el hurón dentro, bien parecería que le había faltado algo. Nos marchamos con la alegría de llevarnos once conejos y los hurones a casa.

Miguel Ángel Romero

9 comentarios
27 abr 2011 02:22
raulcazarmas
raulcazarmas
buen articulo, ha sido mi primer año cazando con hurones y como bien dices no es nada sencillo, hay que tener mas paciencia que un santo, raro es el dia que no se quedan y tienes que esperar hasta que salen o si no peor como me pasó el ultimo dia que perdí un huron, por lo demas es una modalidad muy excitante cuando oyes el pataleo o ves salir polvo el corazón se pone a mil. He tenido un permiso para evitar daños en los cultivos y el resultado ha sido de 470 conejos.
27 abr 2011 18:06
-1
tierrabatalla
Soy un joven de 16 años, cazador de caza menor y hijo de un excelente cazador de conejos con hurón, y con perros -podencos ibicencos-, y aunque hay casos en la cual es la única escapatoria; lo veo como una cosa ilícita. La verdad es esta; yo lo veo así, pero mi padre en cambio le encanta.
Tiene razón cuando el Sr Miguel Ángel Romero dice con otras palabras que no es fácil, pero yo el concepto de caza no lo entiendo sin un buen perro de caza.
27 abr 2011 20:01
-2
kampo
kampo
Enhorabuena tierrabatalla,si el árbol crece recto desde joven va por buen camino.Creo que deberías cambiar el termino ilícito por el de ético es más apropiado porque ilícito no es (siempre que se realice con los correspondientes permisos)
No tengo nada en contra de los hurones,pero a mi modo de ver utilizarlos no se puede denominar caza,es sólo una opinión.
Otro tema es que se usen como método de gestión tanto para la translación como para paliar daños,hay si estoy de acuerdo en su uso como también lo estoy en la modalidad de uso combinado con podencos,pero sin escopeta,repito,lo respeto,pero esperar al conejo a la puerta de la boca con la escopeta preparada con cartuchos dispersantes y chokes abiertos la verdad es que no me parece muy deportivo,por muy difícil que quiera decir el señor del artículo que sea dominar la caza con hurón.
Un saludo
28 abr 2011 17:55
-1
tierrabatalla
Estoy totalmente de acuerdo. A mí gusto tendrían que prohibir la caza de conejos con hurón y con escopeta, pero me parecería correcto cazar con hurón y con redes; y repoblar las zonas sin conejo
-entonces tendrían también de quitar la burocracia-.
29 abr 2011 10:57
chemamuri
chemamuri
Bien explicado y que se acerca a la verdadera realidad del campo riojano.
Ha sido un placer leerlo.

Reciba usted un cordial saludo.
05 may 2011 22:34
Fuente Andrino  
Perdonen todos ustedes que no les haya contestado antes, pues desde el 28 de abril al día uno mayo, ambos inclusive, he asistido a PERIODIPESCA. Luego, me he tomado un día de ida y otro de vuelta parando en todo lugar donde podía fotografiar, ver, o hablar con quienes viven los temas en primera persona. Es lo que hago en todos mis viajes y por eso he estado totalmente desconectado de todo, salvo de las noticias diarias con las que nutro mis bases de datos.

En primer lugar, les doy las gracias a todos por expresar, sin cortapisas, su punto de vista. Pero no tengo más remedio que recordarles que casi todos los días se publican puntualmente en esta web noticias de plagas de conejos y de abandono de cotos por parte de sus titulares.

Quisiera recordarles, una vez más, que los conejos son plaga en muchos lugares y que como no nos dejan matarlos a los cazadores de las formas tradicionales, ADIF, la compañía que mantiene las vías e instalaciones del Tren de Alta Velocidad, ha contratado con terceros la disminución de los conejos.

Vuelvo a insistir, que para cazar con hurones hace falta un conocimiento muy especial que no se adquiere en cuatro días, y ... todos los hurones no cazan. Necesitan un adiestramiento muy especial y unos cuidados que van más allá de su simple tenencia. Es una caza autóctona que se está perdiendo. Y que allá donde se practica, como por ejemplo en CANARIAS, los conejos se dispersan y no hacen falta los de granja, que a mi parecer, son los verdaderos culpables de las plagas.

Miren ustedes, seamos serios, ni los podencos, ni los hurones descastaron en siglos los conejos en España. E insisto en que es una caza tradicional que, como la del galgo, no es ir al campo y soltarlos. No.

No se puede hablar sin saber, o al buen tuntún. Los conejos suelen estar en madrigueras con unos laberintos dentro y unas salidas que a veces pasan de los cincuenta metros y de las 25 bocas. Esto no es Canarias, donde el podenco marca donde está el conejo y se mete el hurón en la grieta del volcán y ... te puedes quedar sin hurón y sin conejo. NO. Aquí hay una infraestructura subterránea donde hasta se puede perder el hurón si no está adiestrado debidamente, y ... sepan que el conejo que nos haya oído pisar, no asoma el hocico jamás. Practiquen y les veré tirando de azada o haciendo esperas durante horas y horas mientras los demás cazan con los podencos. El hurón es un complemento. Siempre hubo en los lugares querenciosos y jamás los exterminaron, insisto. Lamentablemente, ahora que son necesarios, quedamos cuatro huroneros. Lo malo es que como recurran a erradicarlos químicamente, estaremos perdidos.

A NADIE NOS GUSTA CAZAR CON HURÓN CUANDO HAY MUCHOS CONEJOS, PUES EL HURÓN SE CANSA FÁCILMENTE O LOS ATRAPA Y SE QUEDA DENTRO. Por cierto, mi amigo Tito Monzón (leer PERIODIPESCA) me va a mandar de Canarias los bozales que ponemos a los hurones para que no maten a los conejos. Los llaman SÁLAMOS. Y al cubo de Perol donde va el bicho, lo denominan CORCHO. De todo ello estoy bien surtido, pero no criminalizo a quienes cacen con hurón sin bozal donde la densidad lo permita o donde haya que traslocarlos.

De todas las maneras, vuelvo a insistir que las vides de La Rioja y las de Navarra, están sufriendo una prelación que tare de cabeza a los agricultores, cazaderos y pueblos enteros. LACOSA NO ES COMO PARA TOMÁRSELA A BROMA O HACER MORALINAS MEMAS DE ESAS QUE TODOS SABEMOS HACER Y CONTESTAR CON MALA LECHE. Pero no lo voy a hacer. Cada cual queda por lo que es y se retrata muy bien en estos posts.

UN SALUDO
06 may 2011 20:14
+1
Fuente Andrino  
http://www.club-caza.com/prensa/prensaver.asp?nid=13276

Ayer, escribí lo que antecede y hoy no quisiera haberme encontrado con esto. Una noticia que se repetirá –por desgracia- mañana. Lo primero que tenemos que hacer los cazadores, es librar de los conejos a los agricultores, pues les están pintando bastos a todos ellos. Eso de cogérsela con papel de fumar en circunstancias tales, es por lo menos de insolidarios, si bien es cierto que tiene otro calificativo que no quiero dedicar a un joven de tan corta edad. Pero para ser uno de los nuestros, hay que estar a las duras y a las maduras, y sepan todos ellos, que nosotros, los cazadores, no somos nada si no empatizamos con los agricultores y ganaderos.
ESO ES TODO.
06 may 2011 20:23
+1
Fuente Andrino  
Yo, voy y cazo conejos CON HURONES en las zonas de plagas y en sus aledaños. Procuro ser útil. Vayan ustedes y háblenles de ética venatoria de pacotilla a los afectados y les pondrán los morros como a los conejos con mixomatosis. Sean sensatos. No mienten la soga en casa del ahorcado.
Meter hurones en zonas donde se puede soportar el conejo, está fuera de una ética mal entendida. Pues donde se meten los hurones con bozal, se esparcen ellos solos y hay conejos para todos. No. No recomiendo la red y traslocarlos, pues sufren un tremendo estrés. Es mejor que se acomoden y establezcan jerarquías de grupo ellos solos. Un conejo estresado y desorientado es presa fácil de cualquier depredador. Y eso de meterlos en jaulones y después soltarlos .... se quebrantan las jerarquías grupales y ... no me gusta, no me gusta. Claro, que mejor que la granja, cualquier cosa. Pero a la Naturaleza hay que ayudarla, no suplantarla.
16 mar 2012 21:02
borjayainoahurones
desearia que algun huronero con esperiencia me escribiera algun mensaje con tecnicas para estos y todo lo que me pueda ayudar es mi primer año y estoi quedando muy contento con mi bixejos jaja un saludo borjaa

 

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En el número de noviembre:

  • Primeras líneas: Nuestra perdiz roja, en coma profundo
  • Caza menor: Claves para la caza de las patirrojas en días de viento
  • Migratorias: En los inicios de la pasa de las torcaces y de los zorzale
  • Caza mayor: Un buen inicio montero, con claro auge de los jabalíes
  • Al cierre: Habrá un nuevo proceso electoral en la RFEC