Un rifle, dos rifles, tres rifles…

A lo largo de las muchas horas que paso hablando de caza por el mundo con mis clientes, acabamos con frecuencia tocando un tema que me apasiona: qué armas y qué municiones son más apropiados para cada safari africano. Por tanto, y sin ningún ánimo de dogmatizar, voy a dar unas ideas generales sobre lo que a mi juicio es más adecuado para el safari moderno.

Roque Armada | 10/08/2010

11920 lecturas

Quede bien claro que son opiniones personales y como tales deben tomarse, y siempre contrastarlas con las del cazador profesional que le vaya a guiar, que tendrá muchísima más experiencia que yo. Sé que hay lectores de esta revista que tienen muchísima experiencia en África y ellos ya sabrán muy bien lo que usan y porqué, aunque alguna de estas sugerencias tal vez les puedan interesar. Pero por mi experiencia como director de una agencia de caza, pienso que estas líneas sí pueden ser útiles para orientar en la elección de sus armas a aquellos que se van a enfrentar en sus primeras batallas con la compleja y variadísima fauna africana.

Estas líneas van dirigidas al principiante y puede que al safarista medio de hoy. Este cazador, como pueden serlo muchos de los lectores de esta revista, probablemente vaya a algunos safaris de antílopes al principio de su vida de caza en África. Tal vez pueda llegar a cobrar un par de búfalos en su vida o si le vuelen loco como a mí, pueda pasar de media docena. Con un elefante o dos, un leopardo y si tiene mucha suerte y aun más fortuna, tal vez cobre un león y con ello habrá colmado sus aspiraciones africanas para toda su vida. Por ello no voy a hablar demasiado ni de grandes calibres, ni de maravillosos express británicos y ni de otros stoppers. Creo que no son los rifles que este cazador medio de hoy comprará, ni tendrá en su armero, para cobrar esa media docena de animales peligrosos en toda su vida. Estas maravillosas y carísimas armas ya son tratadas por expertos en el tema, muchos de ellos con enorme experiencia y con cientos de animales peligrosos en su haber, como Tony Sánchez Ariño. Por ello, humildemente, sólo voy a tocar de pasada el tema de las armas especializadas para caza peligrosa destinadas a parar sus indeseables cargas.

Este cazador de hoy, si utiliza un 375 o 416 que conoce bien y maneja sin problemas con un anteojo de pocos aumentos, tendrá más posibilidades de colocar su bala –eso sí, bien elegida– en el sitio correcto que con un stopper o peso pesado de miras abiertas. Si coloca una bala adecuada en ese sitio correcto, no tendrá ninguna necesidad de llevar uno de estos maravillosos pero carísimos pesos pesados. Si una vez en su vida tiene una situación complicada será resuelta por su cazador profesional, que sí debe llevar uno de estos stoppers y que tiene muchísima más experiencia.

Los lectores que quieran saber las ventajas que puede tener un 577 NE sobre un 505 Gibbs para parar un elefante rabioso que carga a 12 metros, deben acudir a los escritos de Tony, pues dudo que encuentren un maestro de mayor conocimiento, a la vez que mayor humildad y amabilidad, que él.

Vaya por delante que mucho más importante que el calibre o rifle elegido, es su conocimiento, y la habilidad y familiaridad con el mismo. Por tanto, es vital que antes de su primer safari practique, dispare y pruebe su arma hasta la saciedad, tanto en el campo de tiro, como cazando lo que pueda en España con el rifle que va a llevar a África. No se le ocurra recoger en la armería un magnífico 416 Rigby que ha comprado para su primer safari de búfalo y al día siguiente irse al aeropuerto a facturar, pues estaría comprando todas las papeletas para el desastre.

Según mi experiencia en la agencia de caza que dirijo, hoy cualquier safari se contrata con tiempo, o al menos así se debería contratar si quieren asegurarse buenas zonas, buenas fechas, buenos campamentos y buenos profesionales. Por tanto, si compra un rifle de grueso calibre nuevo, por favor, compre también varias cajas de balas y haga varias sesiones de tiro con él. No exagere y tire cinco cajas de balas el mismo día, pues aparte de darle un calentón al rifle va a acabar viendo doble. Vaya en días diferentes al campo de tiro y familiarícese con el gatillo, con el cerrojo, con el encare y, sobre todo, acostúmbrese al retroceso para que a la hora de la verdad no afecte a su forma de tirar. Especialmente si nunca ha tirado con calibres grandes sería óptimo que lo llevase a varias monterías con las balas más blandas que encuentre para cogerle realmente el tranquillo a su nueva arma.

Si su rifle pesado lleva anteojo, y salvo muy pocas excepciones lo debe llevar, llévelo a varios aguardos y verá cómo desintegra los cochinos si usa una bala lo suficientemente blanda. Esa experiencia y esa bala blanda le serán utilísimos en sus primeros aguardos en el blind de leopardo o león y este tiro con pésima luz y que para muchos es dificilísimo y peligrosísimo si lo hace mal, le será algo totalmente familiar. Pero, por favor, no saque del maletín rígido un rifle de grueso calibre a su profesional absolutamente nuevo y le explique lo maravilloso que es aunque nunca ha tirado con él, pues le estará anticipando el desastre. En una ocasión he visto a un cazador un elefante a 40 metros sencillamente porque el cazador cerró los ojos tres segundos antes de apretar el gatillo anticipando el culatazo que iba a recibir y al cual no estaba acostumbrado. Afortunadamente lo falló, pues si le hubiera pegado en la tripa el lío hubiera sido de campeonato pues habría que pistearlo con el peligro que eso supone, y si no lo hubiéramos cobrado a él sí se lo hubieran cobrado, pero en dólares, y no le hubieran dejado tirar otro, habiendo perdido un trofeo a por el cual, después de muchos sueños, esfuerzos y dinero, había ido a África. Por favor, antes de su safari si usa un arma nueva y especialmente si hay caza peligrosa en el menú, practique, practique y vuelva a practicar. Tome esta frase como lo más importante de todo lo que va a leer a continuación. Si no sabe dónde ni cómo, llámeme, que me ofrezco a acompañarle a un campo de tiro a probar y ver su maravilloso nuevo rifle africano. No lo olvide, si conoce su nueva arma, la maneja bien, practica con ella, elige un calibre razonable y de contrastada eficacia, no pierde los nervios y gracias a todo ello coloca el primer tiro exactamente donde lo tiene que colocar, no tendrá ningún problema para cobrar cualquier animal, por grande, fiero y peligroso que sea de la variada y maravillosa fauna africana.

Y hecha esta importante introducción vamos a pasar a revisar el tema a lo largo de tres capítulos pues es demasiado largo para tratarlo en un solo número. Haremos lo que a mi juicio puede ser una orientación personal sobre las baterías africanas para el safari moderno. En el capítulo primero de esta serie hablaremos de cómo elegir un rifle cuando sólo llevamos uno a África. Diferenciamos entre safaris sin caza peligrosa o sólo de plains game y aquellos en los que incluimos algo de caza peligrosa. Vimos las ventajas e inconvenientes de llevar sólo un arma a África, siendo el principal inconveniente el quedar desarmados en caso de sufrir alguna avería mecánica.

En el segundo capítulo veremos las diversas posibilidades y combinaciones que se nos ofrecen si decidimos llevar dos rifles a África. Tocaremos los rifles de cañones intercambiables hoy muy de moda. También veremos brevemente el hipotético y rarísimo caso de llevar tres rifles a África.

En el tercer capítulo, y último, veremos los tipos de balas de que dispone el safarista actual. Cómo seleccionarlas en función de su dureza y control de expansión y cómo combinarlas para tener éxito en el safari de nuestro tiempo. Este proyectil o bala bien elegido y combinado será más importante que el rifle y el calibre que lo dispara, pues al fin y al cabo, de todo su carísimo equipo de rifle y anteojo, lo único que tocará su presa, penetrará y matará será su bala. Pero sólo si elije bien.

El moderno safari africano de un solo rifle

Desde aquellos increíbles safaris de seis meses de duración, con porteadores, varios elefantes, leones y rinocerontes, que todos hemos leído y que hacían a principios del siglo XX personajes como el duque de Mandas, el duque de Medinaceli, el ex presidente de Estados Unidos Roosevelt, etc., las cosas han cambiado mucho. Estos safaris solían incluir dos elefantes, dos leones (que se consideraban alimañas), varios búfalos y rinocerontes, pero, amigo, ya sabemos que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Hoy, lo normal son safaris de 7 y 10 días, menos frecuentes de 14 y rarísimos los de 21 días. El 90% de los safaris actuales son sólo de antílopes o plains game. Algunos incluyen uno de los «grandes» como búfalo o leopardo, y ya son más raros los que incluyen dos o más grandes, pues hoy se suele hacer un safari especializado para cada uno de estos animales. Por tanto, las tendencias y los tiempos han cambiado y casi lo más frecuente es viajar con un solo rifle.

Por ello empezaremos revisando el safari de un solo rifle y las posibilidades que se nos ofrecen para su elección. El safari medio actual incluirá media docena de antílopes, tal vez diez, y en algunos un búfalo, leopardo o elefante, raramente dos de los grandes y ya muy pocas veces tres o cuatro a la vez. Cada vez hay más restricciones de peso por parte de las líneas aéreas e incluso legales por parte de algunos países, lo que hace que hoy lo más normal sea viajar con un solo rifle.

El problema de África es la enorme variedad de pesos y tamaños de su fauna. Desde los cinco kilos de un dik-dik a las cinco toneladas de un elefante hay una enorme variedad de pesos de fauna que no se nos presenta en ningún otro continente. Si a la inmensa variedad de antílopes le añadimos animales tan diferentes en peso, resistencia y dureza como un elefante y un leopardo, y las balas totalmente diferentes que requiere cada uno, la ecuación se complica. Por tanto, si vamos a usar un solo rifle para toda esta variedad de fauna hay que elegirlo con mucho cuidado. Vamos a ir por partes y a diferenciar entre aquellos safari que incluyen caza peligrosa de los que no.

El safari solo de antílopes o plains game

En un safari de antílopes, si no vamos a incluir eland la cosa es sencilla. A partir de un 30.06 ó un 300 que manejemos bien, siempre, y esto es muy importante, con unas balas adecuadas, podemos empezar. Es verdad que hay cazadores, sobre todo mujeres y jóvenes, que han hecho maravillas con un 270 ó un 7.08 con balas muy escogidas con mucho control de expansión. Yo mismo he llevado en una ocasión sólo un 270 Winchester a Namibia para tiros largos a los springbucks en el desierto, pero era un safari en que acompañaba y asesoraba a un grupo organizado por mi y sabía que iba a tirar muy poco, y de ningún modo a un antílope pesado. Pero el sentido común y la ley africana del herido y no cobrado, nos aconseja empezar poniendo el mínimo en los 7 Remington Magnum, 30.06, 300 Magnum, sean Winchester, Weatherby o Remington UM o el veterano 8x68, con balas de peso mínimo de 175, mejor 180 ó 200 y óptimo de 220 grains.

Si va a tirar grandes antílopes como kudu, sable, waterbuk o cebra y sobre todo si tenemos en el menú un eland, saltaríamos a un mínimo con un poco más de potencia y peso de bala, tipo los 338 Winchester Magnum, 325 WSM, 340 Weatherby, 358 Norma Magnum. Si preferimos rifle de retroceso más suave pero contundente, un 35 Whelen o el veterano y maravilloso 9,3x62, con balas de 250 grains en adelante será insuperable. Si el terreno es más abierto, como zonas de Namibia, sur de Suráfrica o llanuras de Tanzania, me inclinaría por los primeros; si voy a cazar en el norte de Suráfrica, Zimbabwe o Zambia, donde por lo cerrado del bush no se suele tirar a más de 100 ó 150 y muchas veces sólo a 30 metros, elegiría mejor los dos últimos. Personalmente he usado en varios safaris mis venerables 9,3x62 para todo tipo de plains game, y el resultado en terreno cerrado ha sido insuperable.

Pero sobre todo si el eland es un objetivo prioritario, entramos totalmente en el campo del magnífico 375H&H. Sé que esto es absolutamente discutible y muchos eland se han cobrado con 300 e incluso 30.06, pero aquí estoy intentando decir lo que a mi juicio es ideal y no las excepciones y casos puntuales. Cada vez yo, personalmente, y más cazadores que envío a África usan el 375 H&H para todo lo que sean antílopes, y cuanta más experiencia tienen más lo hacen, sencillamente porque es demoledor. Eso sí, antes tiene que comprobar que ese retroceso no afecta su manera de tirar y además aconsejo mucho probar el rifle y entrenarse con él todo lo posible en monterías españolas –ya verá qué pocos guarros tiene que pistear– y aguardos antes del primer safari. Si a esto le añadimos la enorme facilidad de encontrar munición en África, en caso de que la nuestra nos la pierdan las líneas aéreas o se acabe, no cabe duda que con el veterano 375 H&H no nos equivocaremos, igual que no se han equivocado miles de cazadores que lo han utilizado en los 98 años que lleva en servicio.

Cualquier otro 375, sea Weatherby, Remington UM, Ruger, Taylor o el moderno 376 Styr, a mi juicio no ofrece ninguna ventaja en los cortos tiros en el bush africano. Sí pueden darle en cambio problemas por su incremento de culatazo que le puede hacer tirar peor, excesivas velocidades que pueden producir sobreexpansiones y falta de penetración y mayor dificultad, a veces imposibilidad, de encontrar balas si le hacen falta.

Voy a reiterar algo que ya he dicho antes, pero en lo que insistiré muchas veces a lo largo de estas líneas. Mucho mas importante que el rifle y calibre que utilice es su familiaridad y habilidad con el mismo. Si el rifle que usted ha utilizado toda la vida y que maneja como su propio brazo derecho es un 30.06 ese es el rifle que debe llevar a su safari de antílopes en África. Sí será muy importante la elección de la bala adecuada para esa África, pero de ello hablaremos extensamente más adelante. No se vuelva loco pensando si debe comprar un 300 Weatherby o un 300 Remington Ultra Magnum y ni se le ocurra llevarlo a África sin probarlo intensamente y acostumbrarse a él. Con su veterano 30 .06 tendrá mucha mas posibilidad de colocar la bala en el sitio correcto, que es el secreto del tiro en África, y eso será mucho más importante que unos pocos metros más por segundo de velocidad en una bala mal colocada.

Safaris de un rifle con caza peligrosa

Ahora vamos a suponer que queremos llevar un solo rifle a África pero incluimos alguno de los “grandes” como búfalo,leopardo, elefante o león, por el orden en que se suelen cazar en la vida de un safarista de hoy. Pues la cosa se simplifica mucho porque no hay casi otra solución que el 375 HH con anteojo. No sólo por tener la potencia necesaria sino porque muchos países africanos lo establecen como mínimo legal para las “grandes”. Sé que para elefante es marginal pero bien cubierto por un buen stopper del 458, 470 ó 500 de su cazador profesional muchísima gente ha cobrado sus primeros elefantes en África sin problemas. Además tiene el alcance necesario para todos los antílopes que usted quiera tirar, salvo tal vez en terrenos muy abierto. Si usted conoce su rifle, ha tirado al blanco con él, lo tiene bien puesto en tiro, y sabe jugar con los distintos tipos de balas modernas, con un anteojo de 1 a 4 ó 6 aumentos, será perfecto como rifle para este tipo de safaris.

Si fuese legal, yo personalmente –ojo no lo estoy recomendando–, no tendría ningún problema en buscar un búfalo, siempre autorizado y cubierto por mi cazador profesional como debe ser, con uno de mis queridos 9,3x62 que conozco como el pasillo de mi casa. De hecho con ellos se mataron miles de búfalos, leones y elefantes en África en la primera mitad del siglo XX en las ex-colonias alemanas de Tanganyca (hoy Tanzania), África Suroccidental Alemana (hoy Namibia) y Camerún antes de que pasase a Francia a finales de la Primera Guerra Mundial. Sólo la destrucción de todos las fábricas de armas y arsenales alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, motivaron el ocaso de este maravilloso calibre y su sustitución por el 375 H&H de origen británico y, por tanto, de los ganadores de las dos contiendas. Pero si queremos cumplir las leyes actuales lo debemos relegar a los safaris de caza no peligrosa, donde brilla como el oro, especialmente en terreno cerrado.

Por tanto, la única otra opción que veo es uno de los 416 actuales con un anteojo de 1 a 4 ó 6 aumentos. Si usted va a cazar en terreno cerrado y su elefante o búfalo es la parte principal de su safari, indudablemente estará mejor armado con un 416. Mayor calibre, mayor peso de bala, mayor momento, lo harán mucho más adecuado, especialmente si el terreno es cerrado y la distancia corta. Lo más lógico es que sea un Rigby, tanto por tradición como por suministro de balas en África, pero también podría ser un Remington, que indiscutiblemente será más barato, tanto el rifle como la munición. Al igual que con el 375, personalmente no veo ninguna ventaja en complicarse la vida con otras opciones del 416 como los Weatherby, Taylor o Hoffman. Le supondrán mayor retroceso y muchos más problemas de suministro de munición. Si usted tuviera un precioso 404 Jeffery siempre que tuviera anteojo, cosa muy rara en los antiguos rifles de este calibre, sí le daría el mismo servicio, y con enorme romanticismo, pero también mayores problemas de suministro de munición.

En general, la gente que va a por su primer safari de caza peligrosa, ya ha ido antes a varios safaris de antílopes y, por tanto, no estará demasiado interesado en casi ninguno de ellos. En ese caso, creo que estaría mejor servido por un 416 que con un 375 especialmente si lo que busca es elefante. Por tanto, dependiendo de lo abierto o cerrado del terreno y del porcentaje de peso en la balanza que tengan los antílopes y los grandes, y si incluye elefante o no, podrá decidirse por uno de estos dos calibres como rifle único y con ninguno de ellos quedará decepcionado.

Una de las ventajas de llevar un solo rifle es que si elige bien, lo conoce y lo domina, no podrá equivocarse y siempre estará preparado para cualquier animal que se le presente dentro de la inmensa variedad africana. Pero el safari de un rifle tiene un inconveniente y es que si algo se rompe, sea anteojo, culata o mecánica quedará desarmado. Por tanto, en el siguiente número vamos a repasar la posibilidad de llevar dos rifles a un safari o rifles de cañones intercambiables. Tocaremos también la posibilidad de llevar tres aunque esta última opción casi pertenece al pasado. Dentro de dos números en el tercer y último capítulo le anticipo que veremos los tipos de balas de que dispone el safarista actual. Como seleccionarlas en función de su dureza y control de expansión y como combinarlas para tener éxito en el safari de nuestro tiempo.

Sólo me queda despedirme, quedando a su disposición para cualquier duda o aclaración me quiera plantear. Un abrazo y buena caza.

Roque Armada

2 comentarios
11 ago. 2010 20:12
Lord Palmerston
Buenas tardes a todos. Acabo de registrarme en este sitio y espero poder escribir muchos comentarios en los meses próximos. Hoy van mis felicitaciones por este artículo muy bien escrito. Creo que para el cazador no profesional sin mucha experiencia que va a África para uno de los cinco grandes+hipopótamo, las opciones se quedan en dos: .375 Holland&Holland Mag. y .416 Mag. Otra posibilidad es el .404 Jeffery, pero es un calibre poco difundido. Personalmente me gusta el .375 H&H Mag. Creo que es el rifle omnibus, para todo y una compra inteligente, pues aquí sirve muy bien para elk (ciervo grande), alce y Grizzly. En el otro calibre, prefiero el .416 Remington a cualquiera de los otros .416, incluído el Rigby, que parece que el autor favorece frente a los demás. Claro que yo soy norteamericano y por éso me gustan mucho las armas y sobre todo las municiones norteamericanas. Aparte el precio, claro. Aquí es posible comprar, nuevo, un rifle magnum para caza africana por 700 euros, si uno está atento a las ofertas de las armerías o de los grandes comercios o cadenas de artículos de caza, como Bass Pro Shops; Cabela's; Dick's y tantos más. Evidentemente los precios que veo en Europa son mayores. Espero leer pronto el próximo artículo del autor sobre las municiones.
Saludos desde Maryland, Estados Unidos.
25 sep. 2010 17:10
julutumu
julutumu
es muy interesante toda la esperiencia para todos.
hemos estado dos beses de antilopes con el 300
chocmagnu y se nos ha comportado de primera hemos estado en baltimore limpopo y esperamos poder seguir
lo vamos ha intentar con los 5 grandes que nos recomiendas y que sona

 

Leer más
Otros artículos de Roque Armada

No hay más artículos de este autor

Artículos relacionados con 'Internacional'

El perro fino colombiano
Jonathan Álvarez S.

Salgo de cacería fuera de España, ¿qué me llevo?
Jaime Meléndez Thacker

Cacerías tradicionales en República Checa
Marketa Mikulova

Pongola: entre Mpumalanga y Zululandia (I)
Alberto Núñez Seoane

Lance in memoriam
Antonio Contreras

Más +
Top 5 artículos más leídos

10 calibres para la nueva temporada
R. González Villarroel (193885 lecturas)

Los otros calibres que no son del 12
Pedro A. Suárez (148249 lecturas)

Diez razas de perros para disfrutar de la temporada
E. B. y J. A. C. (145881 lecturas)

Antes de salir de caza: ¿su escopeta le queda bien?
Gonzalo Gómez Escudero (109415 lecturas)

Rifles para caza mayor, pero... ¿Cuánta precisión se necesita?
Pedro A. Suárez (103412 lecturas)

En el número de enero:

  • Leones de Melopo
  • Entrevista Antonio Reguera
  • ¿Qué pasa en Irán?
  • Ummimmak en el Círculo Ártico