Esperas: ¿el calibre es la cuestión… o es una cuestión de calibres?

Hay muchos. Y muchos parecen similares. Pero si queremos ver, la oferta es enorme y la discusión más abundante aún: que éste es más tenso, que el otro tiene pegada, que aquél no perdona… Y tantos otros comentarios como opiniones —léase, cazadores— hay.

Pedro A. Suárez | 22/06/2009

43443 lecturas

Pero esto es algo endémico en nuestro colectivo desde hace tiempo. En una antigua revista, alguien se preguntaba por qué los que salían al extranjero se mostraban tan poco eficientes con su arma. A lo largo del artículo se contestaba que era debido a cierta desidia sobre los aspectos más o menos técnicos del armamento y por la falta de entrenamiento regular con el mismo. No hay nada nuevo bajo el sol.

El calibre debe ser adecuado, contundente y efectivo

Sin embargo, no se trata de teorizar sobre energía, trayectorias y stopping power; eso queda para los entendidos más dedicados a las armas que a la cinegética. Como tampoco se trata de coger el rifle y, sin más, presentarse en una montería a soltar tiros —cuantos más, mejor—. Nos referimos a conocer el equipo, nuestra arma, saber lo que es capaz de hacer, ser consciente de sus prestaciones, manejarla con confianza, soltura y aplomo y, sobre todo, disponer y controlar los conocimientos que permitan, primero, evaluar y, después, realizar tiros limpios, certeros y, en la medida de lo posible, incruentos.


Dos rifles diferentes: uno en calibre para rececho, ligero, largo, con equilibrio hacia la punta. Otro con calibre más contundente, corto, aplomado, culata con carrillera y lomo de jabalí. En definitiva, apto para esperas o monterías.

No es igual un rifle para un argali que para una montería. Tomemos como ejemplo las esperas, a las que muchos acuden con cualquier calibre —hasta el .243 y algún .222 se pueden encontrar—. No es que estos calibres no maten, ¡vaya si lo hacen! Pero, como decíamos, el calibre debe ser adecuado, contundente y efectivo. Sólo así puede ser ético y deportivo. Resumiendo: las esperas deberían hacerse con cartuchos a partir del 7,62, denominación que engloba, además de a éstos, a todos los .30, los .300 y los .308. Sí, ¡todos son el mismo calibre y disparan las mismas puntas!

Lo que mata es la punta

Mucho más importante que la energía es la punta

Más importante que la manida energía es la punta —la verdadera bala—. Porque cuando un proyectil de éstos alcanza un determinado grado de velocidad —que para el caso de los rifles está en torno a los 650 metros por segundo (m/s) —, también alcanza su capacidad óptima de trabajo; o sea, matar —haciendo un paralelismo con los coches, podríamos decir que a los 650 metros por segundo la mayoría de las balas alcanzan su velocidad de crucero y el punto donde el par motor es máximo e ideal—. Esta capacidad óptima es el compromiso entre peso, penetración, golpe y energía.


Una punta .30, otra .28 y una .24. La .28 (7 mm) del centro sorprende por su aspecto masivo y pesado. Y, por si eso fuera poco, se mueve a la misma velocidad que las otras. En consecuencia, tal como se dice en el artículo, es la que más lejos llega con más fuerza —hay que tener presente que la .30 mostrada pertenece a un .300 Magnum—.

Si aumentamos la velocidad —a partir de ese punto— obtendremos dos variaciones básicas: por un lado, con mayor diámetro habrá más impacto y poder de parada. Por otro, con mayor peso —a igual diámetro— habrá más penetración. En teoría se podrían hacer todo tipo de combinaciones para conseguir el calibre ideal, o al menos el más práctico para nuestro uso, pero las balas no pueden mover libremente la velocidad. Como hemos dicho, funcionan bien a partir de 650 m/s pero sólo pueden acelerar hasta unos pocos más de 1.000 m/s, pues las armas no soportan más presión, mientras que cuando están por debajo de esa cifra mínima empiezan a perder efectividad —o poder de parada—. Esto nos deja la posibilidad de jugar únicamente con el peso y el diámetro. Por eso hay tantos cartuchos y calibres.

Cada cosa en su sitio

El 7 Magnum es ideal para un rececho con tiros largos

Desde el punto de vista del cazador, siendo muy simplistas —o quizá sería mejor decir pragmáticos—, los cartuchos se pueden ubicar en alguno de estos tres grupos: los ligeros, que van desde el principio hasta el calibre .27; los medianos, que empezando en el .28 suben hasta el .37; y los pesados, que van del .40 en adelante.

Estos números, que son perfectamente válidos para lo que estamos exponiendo, pueden resultar algo confusos, pero como es de lo que en realidad se trata, aclarémoslo en un momento: los calibres en Europa se miden en milímetros, generalmente redondeando a la baja. Así, el 6 mm en realidad tiene 6,14 mm de diámetro, el 7 mm tiene 7,16 mm y el 8 mm tiene 8,20 mm. Pero en el sistema inglés —que es donde se desarrolla la mayor cantidad de calibres— el diámetro se nombra en relación a las fracciones de pulgada; así, el .243 hace referencia a 6,14 mm —que es el 6 mm nuestro—; el .280 o también a veces .284 se corresponde con el 7 mm y con el 7,16 mm, respectivamente; mientras, el .32 o .320 es el 8 mm. Hay algunos casos raros, como el .270 Winchester que mide 6,8 mm o nuestro Mauser 7,92 que no se hace en inglés, pero que sería el calibre .31.


Esto es un .378, seguido de un .30-06 y un .243. Solemos referirnos a cada cartucho de forma individual e independiente y por ello no tomamos conciencia de lo que el mismo significa en relación a otros. Pero, vistos juntos aquí, queda claro que uno es poco y el otro, mucho. Sólo el del centro es adecuado.

El cartucho más pequeño que se comercializa y merece la denominación de rifle es el .22 Hornet, que mueve sus puntitas de 36 o 42 grains a 890 y 800 m/s, respectivamente. Como es lógico suponer, es el que inaugura la gama de cartuchos ligeros. Éstos son todos cartuchos muy rasantes, con poco poder de penetración, ninguno de parada y gran precisión. Este grupo termina en el .270 que ya va teniendo un poco de todo eso que adolecen sus compañeros. Puede matar en espera, sobre todo con tiros muy bien colocados, pero el riesgo ético es muy grande.

Los medianos, que como hemos dicho empiezan en el 7 mm (28, .280 ó .284) y van hasta el .37 —por ejemplo, .375 H&H o .378 Weatherby, que son, ni más ni menos, que los que miden 10 mm—, son también los que cazan más trofeos de todos, porque la gama de animales que les corresponde cubre todo el espectro de la caza mayor, siempre que dejemos fuera la verdaderamente peligrosa.

Los pesados, entre .400 y .600, son cartuchos lentos con velocidades que algunas veces apenas alcanzan los 620 m/s. Tienen una trayectoria muy pobre, pero con un impacto y un poder de parada terrible que puede, en algunos casos, pasar de las dos toneladas.

A la espera

Las esperas se deben hacer con cartuchos del grupo de los medianos. El buen cazador tiene varias razones para ello. En primer lugar, el cazador debe buscar la muerte limpia, instantánea y fulminante del trofeo. El animal es el que muere y el cazador no gana nada con herirlo o permitir que sufra.


Un .30-06 y un .243. El primero es totalmente adecuado para esperas seguras con tiros limpios, rápidos y efectivos, pero el pequeño, por mucho que se empeñen sus seguidores, carece de contundencia y es éticamente incorrecto.

Por otra parte está la seguridad. Con un blanco que puede morder, embestir o herir al cazador es mejor que se asegure de inmovilizar de una vez a su futuro trofeo. Además, si va a necesitar otro tiro para rematar, o es de los toreros que entran a degüello, es mejor que la carne esté bajo estado de shock y no en pie de guerra.

Y la precisión... ¿qué? Así como hemos dejado fuera de liza a los del grupo de los pequeños por falta de contundencia, lo mismo corresponde hacer con los grandes por falta de trayectoria y porque con su gran retroceso no están hechos para afinar el tiro. Las esperas deben hacerse con un calibre que produzca el suficiente shock y no con una picadura de mosquito que mata por infección. Debe ser suficiente para matar rápido por penetración, pero no por arrancar un cuarto completo del animal. Hay que colocar el tiro en la zona justa para que sea letal y no para que muera a palos por los cinco tiros del cargador. En definitiva, cobrar el trofeo por el buen hacer de un cartucho mediano.

Y ahora, ¿qué?


Un cartucho raro, ¿verdad? Se trata de un 7 Mag. con punta pesada al que hemos sacado toda la punta fuera de la vaina. Visto así sorprende, pero debería servir para llamar la atención sobre la necesidad de comprender las diferencias inherentes a cada calibre.

Llegados a este punto es donde de verdad comienza el debate y el libre albedrío del cazador. Puede elegir el calibre que más le guste, sin perder de vista que cada uno tiene sus peculiaridades, todas ligadas con el proyectil. De las puntas de 7 mm (.280) puede decirse que marcan el promedio justo de todos los calibres. Pueden desempeñarse más o menos bien en todas las circunstancias, siendo las mejores sólo en una cosa: en conservar la energía. Con el mismo peso y la misma velocidad, una punta de 7 mm llega más lejos y penetra más que cualquier otra.

Por esta misma razón, un 7 magnum que en la partida tiene una quinta parte menos de energía que un .300, pero mucha más penetración, a 200 metros ya es casi igual; a 350 metros es igual, y a medio kilómetro tiene más energía con mucha más penetración. Esta característica lo convierte en un calibre ideal para el rececho con tiros largos, pero es muy pinchador para las esperas. No obstante, puede jugarse con el cartucho. Los pequeños 7-08 y 7x57 que superan los 650 m/s tienen capacidad perfecta para matar cochinos hasta la mayor distancia de montería o espera. Los medianos, como el 7x64, el 7x65R, el 7 Rem. Express, el .280, etc., pueden usarse de manera brillante para los recechos normales. Mientras, los grandes, como el 7 Rem. Mag., el 7 WSM y similares, sólo son verdaderamente eficaces, poco pinchadores y demoledores, a distancias muy grandes: a partir de 350 metros, donde todavía son iguales a un 7 Mauser disparado de cerca.


Lo importante es la punta. En la foto, una .40, otra del ,37 y una de ,30. Sólo esta última es adecuada. Incluso la del .37 combinada con un cartucho grande y movida a gran velocidad es demasiado para una espera: mucho retroceso, poca concentración, grandes destrozos y peligro de la bala, que después de atravesar el animal sigue su camino con energía suficiente para matar a otros.

El .30 (7,62 ó .300) es muy superior para las esperas porque tiene más energía de partida, mientras que a la distancia de tiro de una espera, todavía no ha perdido casi nada de ella y, sobre todo, tiene algo en lo que destaca sobre los demás: la precisión. Cualquiera que sea su cartucho, desde el pequeño .308 al gigante .300 Weatherby, todos son extremadamente precisos. Los rifles de competición y los de francotirador se hacen en este calibre, pues son capaces de hacer que a cien metros todos los tiros se toquen entre sí, cualquiera que sea la cantidad de ellos.

El siguiente en la lista es el .32, cuyo diámetro de 8 mm incluye a nuestro 7,92 Mauser, el 8 mm de igual denominación, junto a todos los .32 como el Winchester y varios de monotiro, como el 8x57R. Son cartuchos de potencia media donde ya ha quedado al margen la precisión y la trayectoria, destacando otra característica: el poder de parada. Tienen una energía similar a los anteriores pero su diámetro es mayor, transfiriendo su energía al blanco más rápidamente. Resultado: ¡son demoledores! No sólo matan al jabalí: también le dan el revolcón.


Cartucho 6,5x65R, otro .30-06 y un gigante .410. A primera vista, para el cazador que no presta atención a las diferencias, puede parecer que el 6,5 hasta se puede comprar con el .30; pero es una ilusión y un engaño: esta punta carece de la penetración con energía necesaria para ser eficiente. Su verdadera función es poner un tiro equivalente a un .243 en la boca, a los 300 metros de distancia del cazador.

En este grupo hay uno muy especial: el 8x68, un gigante de nueve centímetros de largo con un vaina más gorda que la de los Magnum y cuyo único cometido es enviar 200 grains tan rápido en la salida que, después de recorrer 400 metros, todavía es igual a un Mauser en la boca. Es, verdaderamente, lo mejor para matar un jabalí en la montaña de enfrente, o sea, ¡nunca! Lo inventaron los americanos para derribar alces y caribúes desde grandes distancias y se comporta muy bien en África con elands y kudus.

A continuación viene un calibre raro: el .34. Dos exponentes muy característicos serían el .338 Winchester y el .340 Weatherby. Ambos están muy sobrados de potencia, como sucede con el 8x68, pero son muy similares en prestaciones. Casi siempre se limitan a trazar un canal de 8,5 mm en el animal, que atraviesan de parte a parte, y que si no es porque se llevan por delante el hombro, con los pulmones y el corazón, no lo dejan frito —claro, que cuando el tiro es uno de estos afortunados que hemos dicho, más que frito lo dejan listo para cocinar—.

Después del .34 viene el .35 y la situación cambia. Los más conocidos son el .358 Norma Magnum y el .35 Whelen, pero hay otros como el .350 Rem. Mag. o el lamentablemente ausente .358 Winchester. Son de 9 mm de diámetro y disparan puntas muy pesadas de 240 grains. Obviamente no se les puede pedir que sean veloces, precisos y rasantes, así que optan por otra táctica: son lentos, contundentes y efectivos. Desde que pegan en el animal comienzan a hacer efecto. Su gran diámetro cede energía en un radio muy extenso desde el principio. Penetran a fuerza de brutalidad sembrando el shock paralizante. Nada los detiene, ni piel ni huesos ni músculos. Cuando un animal es alcanzado, es como se se diera contra una pared.


Cartuchos en calibre .50, .40, .30 y .22. Más o menos, van bajando de diez en diez, pero desde luego se nota la descabellada desproporción que significa suponer que dos cualquiera de ellos se pueden usar para lo mismo con igual prestación.

Si seguimos aumentando el diámetro nos metemos en el .37, cuyos portavoces son el .375 Holland& Holland y el .378 Weatherby. Son indiscutiblemente grandes para las esperas, además de que su retroceso es sólo para tirar de pie. Son muy perforantes y no los puede parar un cochino. Definitivamente, nos hemos adentrado en el terreno de los cartuchos para caza mayor peligrosa; no obstante, hay posibilidad: si el cazador recarga munición puede montar puntas de 270 grains con cargas muy suaves, y así tendrá algo parecido al tiro de una escopeta calibre 10 —más que una 12—, pero con la precisión de un rifle. La combinación es efectiva y agradable de disparar, pero engorrosa de disponer.

En resumen, todos los cartuchos matan, pero las puntas son lo definitivo. De aquí hacia arriba, la elección sería tan desafortunada como desde al principio hacia abajo. Se podría rizar el rizo tratando la forma de la punta. En general, las aguzadas perforan más, las romas tienen más shock y las chatas se usan cuando se prevé una penetración fácil o piel blanda; pero, en general, nuestro mercado está bien provisto y los armeros han hecho la selección por nosotros. Lo que éstos no pueden elegir es nuestro coto y lo adecuado de nuestro conjunto de arma y cartucho.

Pedro A. Suárez
16 comentarios
22 jun. 2009 21:14
kuxku
¿ el 8x68, no es un calibre europeo?
23 jun. 2009 08:27
texedu
Buenas, coincido con el anterior comentario.El 8x68 S, se desarrollo en el final de los años 30,antes de la II Guerra Mundial, en Alemania, aunque hay varias hipotesis de quien lo diseño, y con que cometido.Hay quien dice que fue un desarrolo de Von Hoffe alrededor de 1938, tambien hay quien dice(parece ser que esta ultima opinion es la mas creible para algunos), que fue diseñado en un arsenal concreto en Alemania durante la guerra, como calibre ligero contracarro.

Un cordial saludo.

Texedu
23 jun. 2009 10:29
gonsor
gonsor
Me extraña que una persona tan documentada sobre calibres, y además atendiendo al título del artículo, "Las esperas. El calibre es la cuestion...etc" haya desechado de un plumazo los dos calibres que a mi entender son más demoledores con los grandes jabalíes a los que aspiramos los practicantes de ésta modalidad, y son el 8x68 y el 338 WM. Ambos utilizados con los pesos más ligeros se comportan magistralmente en todas las distancias. De cerca su velocidad es cercana a los 800 m/s que unidas a su sección de proyectil tienen un efecto hidráulico demoledor aún con tiros mal colocados, cosa muy frecuente en esperas. Además te van a permitir disparar con absoluta garantía hasta los 200 mts. si es necesario, circunstancia que se puede producir al atardecer o con mucha luna en las esperas en los sembrados, cosa que ni por asomo consiguen esos 9.3 tan de moda ahora. Y eso que el 9.3x62 tiene casi 100 años
24 jun. 2009 09:36
+3
JC  
Sería bueno que este tipo de articulos los escribiera alguine con un minimo de conocimientos sobre el tema, creo que nunca he leido una retahila de disparates balisticos tan grande en algo escrito para enseñar al que no sabe.

Por Dios la proxima vez sería mejor que nos enseñase como freir un huevo, con maestros así es mejor escuchar a los alumnos.

El 7 mm. Rem. Mg. un cartucho pinchador, el 8X68 S un cartucho inventado en USA, .... mejor hablemos de capar ranas con sable.

Cordialmente, a pesar de todo JC
28 jun. 2009 16:37
+3
bloomberg  
Verdaderamente lamentable..

Nunca había leído tantas tonterías en tan poco tiempo. Hace falta ser osado y hace falta querer llamar la atención!
28 jun. 2009 23:43
Tangerino
Quiero sacar una lanza en favor del autor del artículo, ya que pienso que tiene razón en varias cosas.
El articulista dice que no se debería ir de espera con un 243 y pienso que es cierto, porque hemos de considerar que las esperas, por lo general, se hacen de noche y no se puede colocar el tiro todo lo bien que uno quiere, lo cual no quiere decir que un 243 no sea capaz de abatir un jabalí.

Personalmente he cazado de noche con un 7 mm RM, un 280 RM, un 300 WM, un 8x68 S y últimamente con un 375 H H., el mejor de todos ellos el 375 HH, pero con una bala Sologne de 235 gr y despues el 300 WM.
Tanto el 8x68 como el 7 mm RM no me han dado muy buen resultado, lo cual no quiere decir que no sean buenos o que no sean adecuados, pero a mi me ha dado mejor resultado el 280 Rem.
Con el 7 mm RM, los pasaba y tenia que andar pisteando y el 8x68 S, tiene un problema y es que se bloquea la bala en la recámara con mas frecuencia de la deseada.(Estoy hablando de una bala RWS tirada por un Mauser mod Titan), cuando se queda la vaina bloqueada hay que esperar a que se enfríe para poder extraerla, condición esta, que me hace descartar este calibre, aunque no por las caracteristicas balisticas que son buenísimas.
28 jun. 2009 23:50
Aitona
Por favor, un poco de seriedad. Una cosa es opinar y otra afirmar. Como se puede escribir un articulo de este calado

Aitona
29 jun. 2009 09:17
Luis8a  
Yo veo mucha seriedad en esa afirmación, que al fin y al cabo no deja de ser otra opinión.

Cuando leí el artículo pensaba disentir pero me venció la pereza al ver que tendría que hacer un índice para seguirlo paso a paso ante tanto hablar por hablar, en este caso escribir.
Me parece mucho más acertada la enmienda a la totalidad y sin duda mucho más seria que el artículo.

Un saludo.
29 jun. 2009 21:37
fausalva
fausalva  
A medida que iba leyendo mi sorpresa iba en aumento. Cuando he llegado a lo del origen americano del 8x68 S, sencillamente he dejado de leer el artículo.

24 jul. 2009 15:24
argen.carlos
le escribo de argentina me parese que se estan yendo muy lejos con los calibres aca los ideales son 308 con 180gr. o 30-06 siempre las mismas puntas yo tengo 308-44mag.y45-70 el efectivo de todos ideal para caza en esperas me resulto a mi gusto el 44mag. libiano ligero silencioso aca los jabalies son totalmente salvajes no soportan ni el ruido de los seguros de los rifles pero esa es mi opinion noes que no valgan las suyas la municion es de recarga saludos a todos.
24 jul. 2009 18:03
pericoarmas  
¡¡PERDON:!!

No suelo entrar en comentarios pero esta vez me parece que los compañeros merecen una disculpa y explicación.

Me reitero en todo lo dicho en el artículo pero debo aclarar que cuando estaba escribiendo "se me fue la hoya" y puse sin querer que el 8x68 lo "inventaron" los americanos.

Lo que quería poner en ese momento era que lo "denostaron" o mejor "vituperaron" para la caza en el norte porque esto lo acababa de leer en un artículo de Alaska donde lo contraponían a sus contrincantes 8mm. Rem. Mag. y el 338 Win. Mag. a pesar de que este tiene un diámetro mayor.

En el artículo de marras ponía "invective" que significa eso. Y lamentablemente la palabrita
se me quedó en la mente induciéndome al error.

Pero a continuación expresé que es buen cartucho africano (que es para lo que aparentemente fue concibido)y personalemnte me gusta su vaina con el cuello largo que sujeta mejor las puntas largas. Aunque también, todo hay que decirlo, la falta de fleje en esta última lo hace de peor extracción que los americanos.

De hecho, maté mi último búfalo de agua en Pantanal con este calibre y fucionó igual ó mejor que mi querido 375 con otros anteriores.

El cartucho es europeo. Es alemán. No tengo la procedencia de su desarrollo pero si un catálogo en el que ya estaba a la venta en 1939; así que es anterior a esa fecha.

Pido humildemente perdón por el error (no la equivocación porque nunca estuve en ella) y reconozco que nunca debió existir tal negligencia al corregir.

PEDRO A. SUAREZ




13 ago. 2009 10:06
Huntseeker
Huntseeker  
Como he llegado tarde a leer este artículo, veo que ya le han enmendado la plana al autor con su patinazo sobre el origen del 8x68S.

En un principio pensaba que sería un error de tan solo poner "Americanos" donde debiera decir "Alemanes" - nada más Alemán que un 8x68S y una salchicha Bratwurst - , pero cunado a continuación ha citado que fue diseñado para caribúes me dieron ganas de terminar justo ahí mi lectura.

En fin, una verdadera pena.

05 sep. 2009 05:07
Mannlicher7
Nunca había visto tamaña demonstración de "aplomo" demagógico y supina ignorancia manejados a toda velocidad y a toque de bengala...
De esta vez el autor supera toda la chapucería a que nos tenía acostumbrados para elevarse, sola y exclusivamente, por mérito propio, hasta ese patamar al que solo unos pocos y verdaderos sapientes consiguen alcanzar: el de la mega chapuza....
Este artículo solo puede ser producto de una mente brillantemente instruída,de un tímido y desaprovechado premio nobel, que en vez de escribir artículos sobre temas irrelevantes como estes, debería dedicarse a la noble y egregia tarea de construír cubos Rubik en plasticina.....
Mannlicher7.
09 sep. 2009 16:46
wear
pa una espera lo mejor es una escopeta con unas wenas postas y vareis como bixo q sos entre bixo q vais a tubar seguro en los años q llevo de cazador las mejores triunfadas an sio con postas xicos acerme caso q sos mortales
09 sep. 2009 16:51
wear
yo no se qien cipote abra inventao ese calibre ni de donde cojones vendra ara lo q si sos digo q lo mejor es un bue 300w.m sies a larga distancia y si no dejaos de mariconas exaos la escopeta y unas wenas postas y veras como triunfais
19 sep. 2009 08:15
k98
Señores,

Un poco de seriedad. Un lapsus mental lo tiene cualquiera. Si el autor ha cometido un error sobre el origen geográfico del 8x68 no debe ser motivo para que se le trate con tanta dureza. ¿Acaso los exaltados son perfectos en su día a día?

Por otra parte, yo estaba interesado en saber sobre el 9,3x62

¿Qué opinan ustedes de dicho calibre para cazar jabalíes grandes?


grcias.

 

Leer más
Otros artículos de Pedro A. Suárez

El gatillo, ese desconocido
(28/03/2009)

La culata del rifle
(02/03/2009)

A través del cañón
(13/01/2009)

El valor de un rifle
(09/12/2008)

El mantenimiento de la escopeta
(21/10/2008)

Más +
Artículos relacionados con 'Armas'

¡500 metros y zas…!
Alberto Aníbal-Álvarez

Browning A-5 Ultimate Partridges
J. P. Bourguignon

Rifle Bergara BX 11
Luis Pérez de León

Cuchillos de remate
Luis Pérez de León

El plomo en la carne de caza
Asociación Armera

Más +
Top 5 artículos más leídos

10 calibres para la nueva temporada
R. González Villarroel (197611 lecturas)

Los otros calibres que no son del 12
Pedro A. Suárez (154772 lecturas)

Diez razas de perros para disfrutar de la temporada
E. B. y J. A. C. (149568 lecturas)

Antes de salir de caza: ¿su escopeta le queda bien?
Gonzalo Gómez Escudero (112261 lecturas)

Rifles para caza mayor, pero... ¿Cuánta precisión se necesita?
Pedro A. Suárez (104317 lecturas)

En el número de enero:

  • Sin «foro» unánime en asturias para declararlo especie cinegética
  • Becadas; en las entrañas del bosque
  • El rumbo de las migratorias
  • Gestión. Cuadernos de caza
  • ¡Soltamos! Una temporada que no deja de sorprender
  • Tures del Cáucaso
  • Armas
  • Todo sobre Perros