El perro de puesto (y III)

Después de los anteriores artículos sobre el tema, alguno al haberlos leído ha podido dar por finalizado el entrenamiento del cobro para un perro de puesto. Esta última parte quizás tenga más un enfoque hacia las competiciones y concursos de retriever que hacia la caza.

Jesús Barroso de la Iglesia | 02/02/2009

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El quieto

Pero yo os animo a seguir, porque son muy pocos los perros que se ven buscar una pieza herida con la ayuda de su dueño que desde el puesto y sin moverse, bien a toque de silbato, con la voz y las indicaciones de sus brazos son capaces de localizar piezas abatidas a primera hora y que han caído bastante alejadas. Qué decir de la sensación que deja ese perro que después de traernos una pieza en su boca se sienta a esperar a que se la cojamos para partir de nuevo a por otra, repitiendo una y otra vez lo mismo con una gran precisión a la hora de localizar las piezas no sólo utilizando su nariz, si no también su gran capacidad de memoria.
 

No todos los ejemplares tienen la misma capacidad de memorizar, de asociar, de aprender en definitiva

Sobre todo ello versará este artículo, para el cual he tenido el honor de contar con la ayuda de Víctor Ayensa, presidente del Club Español de Retrievers, al cual agradezco la atención que me ha prestado.

Antes de comenzar quiero dejar claro que no todos los ejemplares tienen la misma capacidad de memorizar, de asociar, de aprender en definitiva. En este apartado van a destacar los ejemplares pertenecientes a cualquiera de las razas Retriever de las que hicimos un pequeño repaso en el primer artículo dedicado al perro de puesto.

La búsqueda guiada

Realmente es algo muy simple, tan simple como entrenar la búsqueda cruzada a un perro de muestra. Debemos de partir de una base primordial, la ATENCIÓN del perro hacia nosotros, hacia nuestros brazos esperando la indicación. Es un trabajo que preferiblemente debe comenzar a desarrollarse cuando el perro es aún cachorro, para lo cual nuestra mejor ayuda van a ser los estímulos en forma de refuerzos con comida. Si recordáis la forma en que enseñamos el NO a un cachorro, ofreciéndole comida con una mano, retirándosela al intentar cogerla, cambiarla de mano delante de su hocico y darsela con la otra... ese ejercicio es una buena base para lograr que el cachorro preste atención a nuestras manos, el resto se basa en asociaciones a base de repeticiones.

Hay que ser constantes y tener manejo de los brazos. Lo normal es que saquemos al cachorro o adulto a pasear, manos en los bolsos... toma, aquí... va, va... chiissst oye... y las manos siguen en el bolso. Es tan sencillo como que cada vez que digamos va o venga o adelante indiquemos al perro la dirección que queremos que siga acompañando el gesto con el movimiento de nuestro cuerpo hacia ese lugar. En pocas repeticiones al indicarle al perro una dirección irá hacia ella. Si además hemos acompañado el gesto con un comando verbal que sea SIEMPRE EL MISMO, para cada caso (izquierda, derecha, adelante), el perro al indicarle una dirección y darle el comando irá hacia adelante, hacia la izquierda o hacia la derecha, así de simple de explicar aunque son cosas que hay que trabajarlas a base de repetir y repetir.

Una vez que hemos logrado que el perro atienda nuestros gestos direccionales con nuestros brazos y nuestra orden, algo conseguido casi jugando con él, pasaremos a consolidar esto para aplicarlo al cobro.

Lo primero será la orden adelante. Basta con indicar con el brazo en línea recta y decirle adelante cada vez que entrenamos el cobro, es decir, sustituimos el comando cobra por adelante (podemos utilizar el comando que más nos guste, avant, apport, incluso cobra, pero quiero hacer esta diferenciación para que nadie se líe, si utilizamos cobra será solo para que el perro vaya hacia adelante ¿me explico?).

Un perro bien adiestrado es el más eficaz en recuperar esas piezas que caen demasiado alejadas del puesto

El siguiente ejercicio consiste en sentar al perro de frente a nosotros, nos separamos unos pasos y lanzamos el dummy por encima de su cabeza, entonces indicamos con nuestro brazo que levantamos por encima de nuestra cabeza y damos la orden avant. Iremos lanzando el dummy cada vez más lejos.

Para entrenar izquierda o derecha, procederemos de la misma forma, pero obviamente lanzando el dummy en esas direcciones. Ahora indicaremos con el brazo la dirección, y el comando será izquierda o derecha. Me comentaba Víctor Ayensa, que lo normal es que se utilicen vocablos franceses: avant = adelante, droite= derecha y gauche= izquierda. Es lógico, esto se hace porque el perro asocia mejor y más rápido vocablos monosílabos o bisílabos, droite se pronuncia druá y gauche se pronuncia goss. A parte de esto, Francia es un país muy aficionado a las pruebas de retriever.

Cobros múltiples

Ahora la cosa se complica un poquito, pero no en método que es sencillo, si no en lograr la asociación necesaria. Aquí las repeticiones aumentan para lograr una respuesta, la paciencia es imprescindible.

Comenzaremos con cobros en línea con la orden de avant, pero cuando el perro acuda con el dummy en la boca, en ese momento lanzamos otro en la misma dirección en que viene. El perro entrega y acto seguido indicamos con el brazo y decimos avant de nuevo. Aquí comienza a entrar en escena el factor memoria, ya que el perro entregará pero en su mente ya está el otro dummy. Si el perro no acudiera a cobrar ese segundo dummy (no es tan sencillo, a veces cuesta y mucho) lo acompañamos un poco y repetimos el gesto y la orden. Fijaos que es muy importante el gesto y el comando, se basa en repetir y repetir, para llegar un momento en que sin movernos el perro atienda a nuestros gestos y órdenes.

Logrado el cobro de ese segundo dummy, pasamos a un tercero operando de la misma forma y después a un cuarto y…

Esto sería sólo el comienzo, estamos poniéndoselo fácil ya que le estamos lanzando dummys. Lo que hacemos es condicionar para que ASOCIE, gestos y orden. Cuando digamos avant, e indiquemos con el brazo sabrá que debe avanzar más lejos y así encontrará.

El siguiente paso sería lo mismo pero ahora lanzando varios dummys en direcciones y distancias diferentes. Ahora, como antes los gestos y la orden son muy importantes, al lanzar varios dummys, el perro puede quedarse más con la situación de uno que de otro. Si queremos que cobre uno diferente al que se encamina paramos al perro con un quieto a distancia, éste nos mira y le indicamos la dirección que queremos que siga a la vez que damos la orden. «Parar al perro a distancia —me comentaba Víctor— nos va a servir para consolidar aun más la orden de avant y que obedezca no sólo con nuestra cercanía».

Por último y quizás a priori lo más complicado, es entrenar sin lanzar los dummys, es decir depositando los dummys en diferentes lugares y desde el puesto dar al perro la orden primero de avant e irlo dirigiendo para que vaya cobrando uno a uno. Digo que es lo más complicado a priori, pero llegados a este punto debemos ya tener bien consolidados los gestos y las órdenes verbales de tal forma que este entrenamiento no es tan complicado como pueda serlo el comienzo del que hablábamos antes.

Aplicaciones en la caza

Sobra comentar que un perro adiestrado tal y como hemos apuntado aquí, es un perro muy efectivo en el puesto a las torcaces en Navarra, a los patos en la Albufera o a los zorzales en Extremadura, por citar algunos ejemplos localizados.

No necesitaremos movernos del puesto, podemos ordenar el cobro cada cierto número de piezas abatidas y ayudar al perro con nuestras indicaciones a cobrarlas y a no perder ninguna. Teniendo como base ese adiestramiento, la caza en el puesto va a dar una experiencia al perro, que unida a su capacidad de memoria, nos deleitará con cobros increíbles. Y es que ciertamente es increíble la gran capacidad de memoria que las razas retriever poseen. El cazador puede olvidar la posición de alguna pieza, un retriever adiestrado y experimentado difícilmente lo olvidará y nos sorprenderá una y otra vez con cobros de piezas quizás ya olvidadas para nosotros. En palabras de Ayensa, «un perro bien adiestrado es el más eficaz en recuperar esas piezas que caen demasiado alejadas del puesto, porque los perros se habitúan a cobrar relativamente cerca del puesto, si no le indicamos y le ordenamos buscar más allá sería imposible que pudiera detectar y cobrar algunas piezas».

Jesús Barroso de la Iglesia (Sensei)
Artículo cortesía de la revista Perros de Caza
2 comentarios
05 feb. 2009 16:46
didax52
didax52
mi pregunta es la siguiente como se debe de adiestrar un perro para la muestra y el cobro,gracias.
06 feb. 2009 20:15
DELCAMPO
un saludo, nos ayudas muchisimo con tus articulos y nos ayudas a seguir mas motivados

 

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