Los diferentes cantos del reclamo (II)

La fonética del reclamo de embuchada o de dormitorio es similar a la del reclamo de cañón, pero con una muy sensible diferencia, tanto en el mensaje que transmite, como en su tono y sonoridad. Lógicamente, la actitud del reclamo al emitirlo, tampoco es la misma, ni mucho menos.

José F. Titos Alfaro | 18/03/2008

11470 lecturas

Es frecuente que el pájaro esté reclamando de cañón en el pulpitillo y, si siente o barrunta a alguna campesina en la plaza —que no es que la tenga que estar viendo necesariamente— se viene abajo de pronto, y la bizarra soberbia del reclamo de cañón queda como si los reclamos le salieran como ahogados en el buche. Suenan entonces como emitidos con sordina y sin vigor alguno. Su tono es suave, dulzón y hasta lleno de ternura. Es un reclamo emitido en un tono menor y adormecido, como ahuecado.

Son también, junto al reclamo, los cantos básicos de un pájaro dando el puesto

Algunos pajareros dicen que el reclamo de embuchada es la llamada más noble, más tierna y más afectiva que puede hacer el corazón de estas tan misteriosas aves. Y es que, en efecto, es un canto dulce y lleno de cariño, y tan desprovisto de todo tipo de agresividad, tanto en el macho como en la hembra, que, incluso convertido en mandato, como cuando los padres ordenan al bando acudir junto a ellos, a la hora de echarse a dormir en los encames, sus reclamos de buche son tan amorosos que ni uno de los pollitos duda en acudir a ellos a todo correr.


Foto: Josep

¡Qué pocas campesinas pueden resistirse a tan tierna y dulce llamada de amor en la garganta de un reclamo en el pulpitillo! Ni el más retrancón (perdigón que, aunque contesta, no acude al reto del reclamo, ya que, sumamente desconfiado y escamado, vagabundea por uno y otro lugar, pero de entrar en la plaza ni hablar) de los cácarros (perdigón viejo y resabiado), como bien hemos podido comprobar personalmente cuando, dando el puesto, se nos ha retrancado alguno de estos viejos de duros espolones, y no digamos nada si la retrancada es una viuda resabiá (perdiz que, por haber vivido la muerte de su macho, bien en ese mismo puesto, o en otro posterior, se muestra tremendamente desconfiada y difícilmente entrará a la llamada del reclamo), y han tenido el descuido de acercarse, inconscientemente, al pulpitillo más de lo previsto, y allí han sido sorprendidos por esta irresistible y afectuosa llamada, a la que casi se ven obligados a acudir, hechos mimosos y dulces corderitos.

Este canto también lo emiten las hembras, aunque en raras ocasiones y siempre con suavidad

Este amorosísimo canto de embuchada debe resultar mucho más atractivo que el cloqueo, pues si bien en éste invita a compartir un manjar, en aquél a lo que se invita es a algo tan íntimo e inviolable como es la amistad, el cariño y la compañía más entrañable.

El curicheo —cuchicheo, culicheo, cuchichío o dar el pie—, junto con el piñoneo, son los cantos que más de manifiesto ponen que un reclamo ha entrado en celo. Son también, junto al reclamo, los cantos básicos de un pájaro dando el puesto, y que, por lo general, son intercalados indistintamente. En este sentido, cuando un pollo o un reclamo ya hecho comienza a curichear y a piñonear, ya en el pulpitillo o ya en la casa, al comenzar un nuevo celo, se suele decir que rompe.


Foto: JACS

El cu-chi-chí —onomatopeya del curicheo— suele ser un canto tan rítmico y acompasado, como monótono y, a veces, aburrido, si bien es cierto que tiene una muy variada escala o gama en la intensidad y modulación del tono, y que puede ir desde esa tonalidad casi imperceptible de un buen reclamo recibiendo o haciendo el entierro, hasta el airado y escandaloso del cabreo, que los reclamos, por lo común, suelen coger ante un macho amojonado (perdiz que, resguardada del frío, del viento o por otras causas, no se mueve del lugar en que está achantada) o resabiado, que responde y responde al reto, pero que no se mueve, y si lo hace es divagando de aquí para allá, pero nunca dando la cara, y para qué decir, al respecto, si se trata de un reclamo que por su propia naturaleza es un matraca.

Y así tenemos que el curicheo puede ser: atiplado, fuerte, cadencioso, corrido, rápido, lento, llegando a ser, a veces, tan suave e imperceptible que hay que observar atentamente la gargantilla o gorjero del reclamo para saber si lo está emitiendo. Este canto también lo emiten las hembras, aunque en raras ocasiones, y siempre con suma suavidad y ternura, como cuando, ardiendo de celo, entran al recibimiento que le está haciendo el del pulpitillo.

Yo he llegado a oír curichear a un perdigoncillo de días, ¡qué primor!, ¡qué encanto de estampa la de un pollito tan chiquitín dando el pie!, ¡qué cromo tan inefable! Por cierto que, cuando se hizo mayor a mi lado, resultó ser una presumida señorita. (Artículo 2 de 7).

José F. Titos Alfaro
2 comentarios
24 mar. 2008 08:42
tibi
tibi   «La mejor de las vistas!!»
y disfrutando con tan preciado elixir, que es el de leerle D. José.
Siempre con celo permanente, reciba un cordial saludo con bulanas previas al de pico.

David L. Amador Fontalva
31 mar. 2008 18:17
PACO PORTALES
escribiendo estos articulos tan excelentes D. José, la verdad es que son tan variados, bonitos, seductores todos los cantos, que sería dificil como tú dices nombrar a todos, enhorabuena y espero a la III parte o fase.
Un saludo perdigonero.

Francisco Cabrera Galán

 

Leer más
Artículos relacionados con 'Reclamo'

Sonrisas y lágrimas
Francisco Álvaro Ruiz de Guzmán-Moure

La imagen del reclamo
Manuel Romero

La ilusión de una nueva temporada del reclamo
Manuel Romero

El reclamo y la tradición
Manuel Romero

Temporada frustrada
Mª Carmen Pacheco

Más +
Top 5 artículos más leídos

10 calibres para la nueva temporada
R. González Villarroel (194025 lecturas)

Los otros calibres que no son del 12
Pedro A. Suárez (148470 lecturas)

Diez razas de perros para disfrutar de la temporada
E. B. y J. A. C. (145982 lecturas)

Antes de salir de caza: ¿su escopeta le queda bien?
Gonzalo Gómez Escudero (109479 lecturas)

Rifles para caza mayor, pero... ¿Cuánta precisión se necesita?
Pedro A. Suárez (103449 lecturas)

En el número de enero:

  • Sin «foro» unánime en asturias para declararlo especie cinegética
  • Becadas; en las entrañas del bosque
  • El rumbo de las migratorias
  • Gestión. Cuadernos de caza
  • ¡Soltamos! Una temporada que no deja de sorprender
  • Tures del Cáucaso
  • Armas
  • Todo sobre Perros