Para gente sin complejos, recia y sin temores. Aunque en este siglo, que ya nos toca vivir, la tecnología acorta distancias y suaviza temeridades, el Yukón sigue siendo un territorio lejano y duro, que lanza un reto para todos los que vierten sus inquietudes venatorias en aquella tierra. Sus especies, salvajes y difíciles de cazar, la soledad de sus parajes y la posibilidad de conocer lugares que aún no han sido hollados por pie humano hacen de las expediciones a este lugar experiencias irrepetibles.

Grupo Vigilancia y Gestión

Hay que cazar en épocas cálidas, preferentemente de mayo a primeros de octubre

Los bosques cubren más de la mitad de la superficie del Territorio del Yukón —región natural perteneciente a Canadá— siendo una zona escasamente poblada y en parte aún sin explorar, en lo cual radica su encanto: hermosos paisajes de montañas, ríos, lagos y valles que se han preservado hasta ahora de la mano humana, y cuyas principales actividades económicas son la minería, la caza y la pesca practicadas por las comunidades autóctonas: los indios atapaskanos —que descienden de pueblos que llegaron de Asia hace más de 10.000 años— que constituyen alrededor de una quinta parte de los residentes del Yukón.


El oso negro es más pequeño que el grizzly, no tiene joroba y su pelo es más corto y oscuro.

El Yukón, que obtuvo su nombre de un mercader de la bahía de Hudson quien lo llamó Yu-kun-ah o el río más grande refiriéndose al río que le atraviesa, a pesar de ser accesible y estar ligeramente más poblado que otros territorios del noroeste de Canadá, en su mayor parte se encuentra enclavado dentro del Círculo Polar Ártico, convirtiéndole en una inhóspita región que se conserva como uno de los últimos reductos más salvajes del mundo. Aunque, como ya hemos apuntado, los bosques cubren gran parte de su suelo (en su mitad sur se extiende la taiga o bosques boreales —principalmente piceas y abetos—, y hacia el norte estos bosques subárticos van dando paso a la tundra o vegetación de turba, musgos y líquenes), tiene paisajes muy variados, aunque una gran extensión está cubierta por suelos permanentemente helados.

Localización geográfica

El Yukón está situado en el extremo noroccidental de Canadá, limitando al oeste con Alaska y a lo largo de esta frontera se extienden los montes Mackenzie. En los montes de San Elías, al suroeste, se encuentra el pico más alto de Canadá y segundo de América del Norte: el monte Logan (5.959 metros).


 Animal muy gregario, el caribú se desplaza en grandes manadas de machos, hembras y crías por todo el Yukón. Las hembras tienen cuerna, aunque más pequeña y menos ramificada.

La parte sur y centro de este montañoso territorio está formada por altas mesetas que en la zona norte, por encima del Círculo Polar Ártico, se transforma en tundra. La costa norte está bañada por el mar Beaufort, perteneciente al océano Ártico. Respecto a sus recursos hidrográficos, posee importantes vías fluviales como el río Yukón, el segundo más largo del país, y el Mackenzie, y entre sus numerosos lagos se cuentan el Kluane, el Teslin, el Bennett y el Laberge, mientras que en las zonas montañosas se encuentran glaciares, como el Nahanni.

Clima


Especie típica de América del Norte, la cabra de las Rocosas presenta cuernos en ambos sexos, por lo que hay que tener cuidado a la hora de elegir un trofeo.

Es una de las zonas de más difícil clima de todo Canadá, con un clima subártico continental que se caracteriza por inviernos duros, muy fríos, con zonas de hielo y nieve permanentes, con temperaturas medias invernales entre los -10 y los -5ºC (en esta región se ha registrado la temperatura más baja de toda Norteamérica: -62ºC), y por cortos y templados veranos, con temperaturas más suaves que llegan a los 20ºC. Además, el Yukón es también la tierra del sol de medianoche durante los meses de verano. No obstante, no se confíe, por las noches la temperatura puede bajar por debajo de los 10ºC.

El éxito de la cacería está sujeto al clima, a la preparación del cazador...

El Yukón apenas tiene precipitaciones (se debe a la alta barrera que constituyen las montañas de S. Elías, que le separan de los Territorios del Noroeste, que detienen el aire húmedo procedente del Pacífico) y si no fuera por las temperaturas glaciales que impiden la evaporación, no tendría agua dulce.

Visto lo anterior, la deducción es clara: hay que cazar en épocas cálidas, preferentemente desde mayo a primeros de octubre.

Historia

A través de Alaska y del actual Yukón los primeros pobladores de América llegaron desde Asia en la época de las glaciaciones —se han encontrado restos de asentamientos de hace 20.000 años—. Desde el siglo XVIII la zona fue explorada por balleneros y comerciantes de pieles rusos y americanos, y por misioneros.


Para lograr un magnífico ejemplar de oso negro lo mejor es el rececho, pues al cebo sólo suelen entrar osos jóvenes.

Las distintas tribus de indios aborígenes consiguieron vivir tranquilamente hasta que el 17 de agosto de 1896 se descubrió oro en el río Bonanza, un afluente del Klondike. Esto desató una auténtica fiebre del oro que atrajo a buscadores de todo Canadá y Estados Unidos dispuestos a enriquecerse. Dawson, en la confluencia de los ríos Klondike y Yukón, llegó a albergar a 40.000 habitantes. Los indígenas fueron obligados a trasladarse y muchos bosques fueron destruidos.

Tan codiciado territorio pasó, tras presiones de Reino Unido, a formar parte de Canadá donde se integró el 13 de junio de 1898. Con su entrada en la Confederación Canadiense llegó una etapa de progreso con la creación de infraestructuras y el envío de la Policía Montada para devolver la seguridad a una región llena gentes poco recomendables atraídas por el oro fácil. Acabada la fiebre por el precioso metal, la región ha prosperado gracias a las minas, sobre todo de carbón, al comercio de pieles y al turismo.

Cazar en el Yukón


Carneros de Dall.

En este extenso y yermo territorio, la caza —a rececho o en esperas— se realiza en áreas de caza autorizadas por el Yukon Department of Renewable Resources y suelen abarcar grandes extensiones de terreno. Por lo general, cada concesión dispone de un campamento base —al que se accede en avioneta— y de otros secundarios a largo de toda la superficie de caza —a los que se llega a caballo— para así facilitar la cacería de las diferentes especies en los diversos meses del año (generalmente de mayo a octubre).

Hay que tener siempre presente en los desplazamientos a la zona de caza desde la capital, Whitehorse, los posibles retrasos debidos al clima, por lo que debe llegarse a Canadá por lo menos un día antes del día de caza, y salir de Whitehorse por lo menos un día después del acabar la cacería. Normalmente la organización le llevará a un hotel en Whitehorse, para posteriormente salir en avioneta hasta el campamento base, donde podremos volver a revisar y poner a punto nuestro equipo de caza.


Alce.

En el campo base la organización dispone de todo lo necesario para las salidas: caballos de carga y de silla, monturas, rifles, munición, embarcaciones, alojamientos —cabañas, cabinas o tiendas—, sacos de dormir, etc., por lo que si lo desea, todo lo que necesitará llevar será su equipaje personal.

Al cazador le acompaña siempre un guía, que conoce a la perfección la zona, con radiotransmisor, brújula y demás útiles para desplazarse allí —ya que las posibilidades de perderse son muchas—.

Todas las cacerías están bien programadas y existe una excelente población de animales cinegéticos —alce del Yukón, cabra blanca de las Rocosas, caribú de montaña, carnero bighorn, carnero de Dall, ciervo de cola blanca, wapiti, lince, lobo, oso grizzly, oso negro americano, puma—, pero el éxito está sujeto al clima, al ambiente, a la condición física del cazador… En definitiva, a la naturaleza, pues es un rececho difícil, duro y que requiere una gran resistencia física y mental.

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alce
StealthHunter
06/02/2008
no hay forma de matar un alce recechando? en todos los sitios que he consultado te llevan hasta el alce en helicóptero, en barcas, o cosas por el estilo

 

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