No es el león el animal más dañino porque hay otras especies que, en su ansia por obtener comida, matan todo lo que pueden; tampoco el más feroz, ya que caza, come, duerme y, como mucho, se defiende. De lo que sí podemos estar seguros es que tanta agilidad, con tanto peso y con sus armas, le hacen el carnívoro más potente de la creación y, por ello, el vértice de la pirámide trófica.

Grupo Vigilancia y Gestión

Tanzania, Sudáfrica, Zimbabwe y otros países emplean los ingresos derivados de la caza de trofeos para apoyar de manera directa la conservación

En el otro lado de la moneda tenemos al hombre y su ansia implacable de dominar el mundo. Por ello y porque esa cúspide de la pirámide nos corresponde a nosotros, el león es una de las especies que más ansiamos abatir. El instinto cazador del que los hombres aún no nos hemos conseguido desprender nos insta a perseguirle, ya sea desde un machán o «andándoles» para, tras el lance, tener durante unos minutos la sensación de ser el rey de la sabana.


La densidad poblacional está estrechamente ligada a la disponibilidad estacional de presas (los territorios de caza de una manada pueden extenderse desde 26 a 226 km2, incluso más). © Nature&Travel.

Aunque su hábitat óptimo parecen ser las sabanas africanas, el león tiene una amplia tolerancia, ausente sólo en la selva tropical y el interior del Sahara. Además, pueden vivir en zonas de bastante altitud como algunas montañas de África ―hasta los 3.600 metros en el monte Kenia o los 4.240 metros en las montañas Bala de Etiopía―.

Distribución

África es el último dominio del león. Anteriormente se extendía del norte de África al sudoeste de Asia (donde desapareció de la mayoría de países hace unos 150 años). Al oeste de Europa, al parecer se extinguió hace casi 2.000 años, y al este de La India (donde la subespecie Panthera leo pérsica  ―león asiático― sobrevive aún hoy en la selva de Gir. Así, el león se encuentra en Angola, Benin, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Chad, Costa de Marfil, Eritrea, Etiopía, Gabón, Gana, Guinea, Guinea-Bissau(?), Kenia, Lesotho, Malawi, Mali, Mozambique, Namibia, Níger, Nigeria, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Ruanda (?), Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudáfrica, Sudán, Swazilandia, Tanzania, Togo, Uganda, Zambia y Zimbabwe.

En estos países su caza está prohibida en Angola, Congo, Gabón, Ghana, Malawi, Mauritania, Niger, Nigeria y Rwanda; está regulada o restringida a problemas por daños en Benin, Botswana, Burkina Faso, República Centroafricana, Etiopía, Costa de Marfíl, Kenya, Mali, Mozambique, Senegal, Somalia, Sudán, Tanzania, Togo, Uganda, Zaire, Zambia y Zimbabwe; y totalmente permitida se caza en Botswana, Namibia, Sudáfrica, Tanzania, Zambia y Zimbabwe.

DESCRIPCIÓN Y COMPORTAMIENTO

PESOS MEDIOS: machos adultos (mayores de cuatro años) 180 kilos; hembras adultas, 125 kilos; machos subadultos (de dos a cuatro años), 145 kilos, y hembras, 103 kilos; machos de uno a dos años, 77 kilos y hembras 60 kilos.

Se han registrados casos en el P.N. de Kruger, en Sudáfrica (año 1982) de un macho de 225 kilogramos, y de otro cazado en 1993 cerca del monte Kenia, de 272 kilos.

LONGITUD: máxima 2,3 metros, más 1 metro de cola (medida de los machos).

COLOR: los leones tienen una capa uniforme de tonos dorado-rojizos. Mientras el color puede variar localmente de más claro a oscuro, excepcionalmente se han descrito casos de leones blancos (no albinos, puesto que tienen ojos, mucosas y piel pigmentada) en las cercanías del Parque Kruger y el Bosque Nacional Umfolozi, en Sudáfrica. Nunca se ha encontrado un león totalmente negro.

PELAJE: los leones son los únicos felinos con colas que terminan con un penacho y cuyos machos presentan «melena».

Los países en los cuales los leones están relativamente extendidos son Botswana, República Centroafricana, Etiopía, Kenia, Tanzania, Zaire y Zambia. Su estado en Angola, Mozambique, Sudán y Somalia es difícil de determinar debido a los conflictos bélicos de estas naciones ―en Angola, está extendido, pero son raros, y en Somalia en gran parte están restringidos al sur―. En Namibia y Zimbabwe las poblaciones están bien definidas, pero aisladas y centradas en áreas protegidas.

Los leones escasean en Benín, Burquina Faso, norte de Camerún, sur del  Chad, sur del Congo, norte de Costa de Marfil, norte de Ghana, norte de Guinea, este de Guinea Bissau, sur de Malí, norte de Nigeria y Uganda. Las poblaciones están restringidas a áreas protegidas en Burundi, Malawi, Niger, Rwanda, Senegal y Sudáfrica. Se cree que están extintos o casi en Djibouti, Gabón, Lesotho, Mauritania, Swazilandia y Togo.

Densidad poblacional

Los datos aportados por diferentes investigadores revelan que la densidad de león (medida según los  números de adultos y subadultos cada 100 km2) se extiende de 0,17 en la región Savuti del Parque Chobe (Botswana), a 1,5 - 2 en los Parques Kalahari Gemsbok y Etosha NP: Stander 1991) y a 3 - 10 y hasta 18 en áreas protegidas del este y sur de África. La densidad conocida más alta está en Reserva Masai Mara (Kenia), la zona norte del Serengeti, estimada en 30/100 km2.

Situación de su caza en África

En una propuesta realizada por Kenia para que el león pasara del Apéndice II del CITES al Apéndice I, se informaba que en el 2004 la caza de leones como trofeo estaba permitida en el 40% de los estados de su área de distribución. El análisis de los datos comerciales de CITES indica que entre 1993 y 2002, Zimbabwe, Tanzania y Sudáfrica exportaron más de cien trofeos de león al año, cada uno como media durante dichos diez años. Botswana, Camerún, Mozambique, Namibia y Zambia una media de más de diez leones por año y país, y otros doce estados del área de distribución, menos de diez trofeos por nación.

PARÁMETROS BIOLÓGICOS

ESTACIÓN REPRODUCTIVA: puede criar todo el año, pero hay menos partos de febrero a abril y más en marzo-julio.

ESTRO: 4 días.

INTERVALO INTERESTRAL: 16 días.

GESTACIÓN: sobre 110 días (entre 100 y 114 días).

INTERVALO ENTRE NACIMIENTOS: unos 20 meses (de 11 a 25) si la cría anterior sobrevive a la madurez (12 meses); y entre 4 y 6 meses si la cría muere.

CACHORROS POR PARTO: de 1 a 4. A veces hasta 6.

EDAD DE DISPERSIÓN: los machos suelen dejan su manada natal entre los 2 a 4 años, pero a veces estos jóvenes pueden ser expulsados antes, de los 13 a los 20 meses. La mayoría de las hembras jóvenes permanecen en la manada donde nacen, pero aproximadamente el 33 % (incluso más) se dispersa para formar nuevos grupos. La edad media en la dispersión para hembras es 2,5 años.

EDAD DE PRIMERA REPRODUCCIÓN: el inicio de espermatogénesis en los machos comienza a los 30 meses y las hembras puede ser receptivas al acoplamiento a los 24 meses; la primera reproducción con éxito (con cachorros) generalmente sólo ocurre cuando los miembros de la manada están establecidos. Por ejemplo, en el Serengeti, las hembras que permanecieron dentro de su manada natal dieron a luz por primera vez a los 5 años; las hembras que abandonaron su manada de origen sacaron adelante a sus primera crías en una edad media de 8 años (las crías más tempranas generalmente no sobrevivían). Los machos generalmente logran la posesión de una manada con 4 – 4,5 años edad, y con coaliciones más grandes de machos (más de cuatro) lo logran antes.

TASA DE MORTALIDAD DE CRÍAS: bastante alta en leones, principalmente ligada a períodos de escasez de presas, cuando las cacerías son más infrecuentes y los pequeños no pueden ser capaces de comer bien de las presas que comparte el grupo. El infanticidio es también un factor importante: la mortalidad de cachorros menores de doce meses oscila entre el 14 y 73 %. Cuando un león macho nuevo ocupa la jefatura de una manada mata a todas las crías hijas del anterior jefe.

SEX RATIO: en el período prenatal, 1 macho/0,9 hembra; adultos con más de cinco años, 1 macho/ 2,1 hembras. La sex ratio en adultos está desviada favorablemente hacia las hembras. El sesgo no parece estar relacionado con el suministro de alimentos o la densidad, sino más bien con las diferentes tasas de maduración, mortalidad y emigración entre los sexos.

Teniendo en cuenta que los datos sobre poblaciones están lejos de ser completos, una comparación de las exportaciones mínimas indica la  siguiente tasa de capturas para trofeos destinados al comercio internacional en los países seleccionados: Burkina Faso, un 9%; Botswana, un 1%; Tanzania, un 3,6 %; Sudáfrica, un 4,6%; Zambia, un 3,1%; y Zimbabwe, un 12,4%.

Los machos suelen dejar su manada natal entre los 2 a 4 años, pero a veces estos jóvenes pueden ser expulsados entre los 13 y los 20 meses

Se piensa que el nivel cautelar de capturas se sitúa en torno al 4%, pero varía en función de factores locales. Tanzania, Sudáfrica, Zimbabwe y otros países emplean los ingresos derivados de la caza para apoyar de manera directa la conservación y fortalecer el apoyo local a la conservación del león.

Como investigadores de algunos de los países donde tiene lugar la caza de trofeos, expresaron su preocupación en el sentido de que la actividad cinegética haya podido ser “no sostenible» en algunas áreas, Botswana impuso una moratoria sobre la caza del león en el año 2002 y el cupo fuera del Parque Nacional de Hwange en Zimbabwe se redujo considerablemente. Estas restricciones se han utilizado para apoyar el argumento de que la caza de trofeos no es sostenible. Sin embargo, los datos sugieren que la caza de trofeos es más una amenaza para el león menor que el conflicto entre personas y leones. Por otra parte, varios investigadores han utilizado modelos para demostrar que si se limita la caza de trofeos a la extracción de los machos más viejos, la tasa de reproducción no se verá afectada.

Así, Novell, uno de los investigadores, calculó en 2004 ―a partir de que durante 1999 a 2002 se notificó la exportación de una media anual de 919 cráneos, pieles y trofeos― que si se dividían las exportaciones anuales entre el área de distribución del león se obtiene un total de, aproximadamente 0,45 capturas de leones por cada 1.000 km2. Citando al investigador Whitman, quien apuntaba que una cifra de tres leones machos por cada 1.000 km2, podría servir de directriz para establecer un cupo sostenible de caza en Tanzania, por lo que Novell concluyó afirmando, que «este cálculo aproximado no dispara la alarma de que los actuales niveles de caza de trofeos amenacen a  la población de leones, aunque la cantidad sostenible de capturas sería menor en las partes de África en las que la densidad de leones es inferior».

En Namibia y Zimbabwe las poblaciones están bien definidas, pero aisladas

Además, indica que el mayor porcentaje de extracciones para trofeos corresponde al África meridional y oriental. Así el tamaño mínimo de la población de África occidental es de 805 leones, con exportaciones de diez trofeos por año (alrededor de un trofeo por cada 80 leones); el tamaño en África central es de 950 leones, con exportaciones de 18 trofeos anuales (un trofeo/50 leones); el de África oriental, 11.112 leones, con 262 trofeos por año (un trofeo/40 leones); y el de África meridional, 9.936 leones, con 352 trofeos anuales (un trofeo/30 leones).

Gestión y cupos


No hay estimaciones fiables del número total de leones en África, y éstas oscilan entre 30.000 y 100.000 ejemplares, principalmente al este y sur del continente. En general, en todas partes fuera de las áreas protegidas, su número crece raramente. © V. Guisande.

El león está protegido en Sudáfrica, pero el nivel de protección varía según las provincias ―cada una tiene su propia ley de conservación de la naturaleza con ligeras diferencias―, pero se necesitan permisos para cazar, disparar, comerciar, mantener, donar y vender leones en todas las provincias. En Sudáfrica, los órganos provinciales de  conservación de la naturaleza son responsables de la administración de la caza. Sin embargo, los niveles de capturas los establecen en realidad los propietarios de las tierras, sobre la base de que redunda en su propio interés garantizar que la caza sea sostenible. Además, van a regularse diversas normas para la cría en cautividad de leones que luego son liberados para satisfacer la emergente demanda del turismo cinegético que llega a este país (se calcula que de esta forma más de 400 leones son cazados anualmente en granjas sudafricanas, en ocasiones por cazadores extranjeros que ni siquiera salen del todoterreno para dispararles).

OTROS NOMBRES

AMBESSA (Etiopía).
NKHARAM (Malawi).
XAMM (Namibia).
ZAKI (Hausa).
ODUM, AJA (Nigeria).
N!HAI (Botswana, Namibia)
NGATIA, MURUTHI (Kenya).
NGOUAMBULU (África occidental).
LABWOR (Kenya, Uganda).
OLUGATANY (Kenya, Tanzania).
TAU (Botswana).
AAR, BARANBARQO, LIBAAX, GOOL, DAVAR (Somalia).
SIMBA (en swahili).

Con esta legislación se pretende dar más oportunidades a los leones que son criados en recintos cerrados y liberados pocas horas antes de ser abatidos, práctica rechazada por la Asociación de Cazadores Profesionales de Sudáfrica que considera esta actividad «alejada del deporte de la caza». Entre las normas que se quieren dictar, figura el hecho de que un león criado en una granja no pueda ser cazado hasta seis meses después de ser liberado en un ambiente salvaje, la prohibición de disparar a los animales a menos de 200 metros de los vehículos, la prohibición de usar perros para seguir el rastro, de aplicar tranquilizantes a los leones o que sean alimentados con cebos. Por su parte Botswana estableció una moratoria sobre la caza de trofeos en 2001, aunque no está claro sobre qué base se tomó la decisión.

Además esta moratoria no garantiza necesariamente resultados positivos para las poblaciones de leones,  ya que los factores que afectan a las poblaciones varían, beneficiándose algunas mientras que otras sufrirán debido a la falta de apoyo local. En Namibia el Ministerio de Medio Ambiente establece la titularidad sobre las especies silvestres y establece cupos basándose en estudios de poblaciones, datos procedentes del seguimiento y cuestionarios.


El sueño de todo cazador: un gran macho con melena. © Mbogo Hunting Safaris.

En Tanzania la División para la Vida Silvestre se encarga del establecimiento de los cupos, que para las distintas áreas de caza se basan, por ejemplo, en los datos disponibles sobre el tamaño de la zona, el tipo de hábitat, el volumen de la caza en años anteriores y las estimaciones sobre la densidad de la población. Desde el 2004 se planificó que sólo se abatieran leones con una edad mínima de seis años. En Zimbabwe la responsabilidad del establecimiento de los cupos se está descentralizando gradualmente desde el Departamento de Parques Nacionales (DNPWLM) a los propietarios de las tierras y las asociaciones comunitarias, pero el DNPWLM aún sigue estableciendo cupos para las áreas de safaris de propiedad estatal. El establecimiento de cupos se basa en la vigilancia del terreno, en el conocimiento de expertos y en la gestión. Los cupos para el león se han fijado en un 8% de la población, aunque desde que el Gobierno del país incitó a la población local a invadir granjas comerciales que estaban en manos privadas, el número de leones que han sido sacrificados o capturados se desconoce.

STATUS

ESTADO DE PROTECCIÓN: Apéndice II del CITES.

PROHIBIDA SU CAZA EN: Angola, Congo, Gabón, Ghana, Malawi, Mauritania, Niger, Nigeria y Rwanda.

CAZA REGULADA O RESTRINGIDA A PROBLEMAS POR DAÑOS: Benin, Botswana, Burkina Faso, República Centroafricana, Etiopía, Costa de Marfíl, Kenya, Mali, Mozambique, Senegal, Somalia, Sudán, Tanzania, Togo, Uganda, Zaire, Zambia y Zimbabwe.

CAZA PERMITIDA: Botswana, Namibia, Sudáfrica, Tanzania, Zambia y Zimbabwe.

SIN PROTECCIÓN LEGAL: Burundi, Guinea Bissau, Lesotho, Namibia y Swazilandia.

SIN INFORMACIÓN: Burundi, Chad, Djibouti y Guinea.

La melena

Un buen trofeo de león se caracteriza por una impresionante melena, algo no siempre fácil de lograr, pues muchas veces lo que se abaten son machos con ésta más bien rala, ya sea porque son ejemplares demasiado jóvenes, que no se alimentan «bien» o que deambulan por espacios con muchos arbustos espinosos donde dejan enganchados buena parte de su regia pelambre.


La caza (como la de esta leona) se realiza siempre acompañado del profesional y con ayuda de rastreadores. © Mbogo Hunting Safaris.

Entre los felinos, el león es la única especie cuyos machos presentan «melena», que parece servir para varias funciones: aumento de la protección en las peleas entre machos (bien enredándoselas en la boca al adversario o bien no dejando ver dónde realmente está la garganta); una forma de indicar a distancia el género del animal (posiblemente vinculada a la colonización histórica del león de terrenos abiertos), una forma de aparentar más tamaño corporal (el tamaño de los machos es muy importante, ya que muchas veces las riñas terminan antes del primer acto físico si existe notable diferencia de tamaño) y un indicador de salud individual (en la naturaleza no es fácil obtener ni siquiera lo necesario, por ello si puede «desperdiciar» alimentos en un «adorno corporal» significa que es un excelente, y bien alimentado, cazador). El color de la melena, por lo general, es un poco más oscuro que el resto del cuerpo, aunque puede variar desde negro hasta blanco.

Antes se extendía del norte de África al sudoeste de Asia

Los machos de muchas especies polígamas tienden a desarrollar rasgos de demostración visibles. El hecho de que sólo el león, de todos los felinos, tenga melena sugiere que está estrechamente unida al sistema distintivo social del león. El desarrollo de la melena está fuertemente ligado a la influencia de la hormona testosterona.

Modalidades de caza

TAXONOMÍA

ORDEN Carnívora

SUPERFAMILIA Feloidea

FAMILIA Felidae

SUBFAMILIA Pantherinae

GÉNERO Panthera

ESPECIE Panthera leo

SUBESPECIE Panthera leo bleyenberghi
(León africano)
Panthera leo persica
(León asiático)

La caza del león se lleva a cabo siempre acompañado de un profesional que se encargará de indicarnos cuál es un buen trofeo y nos cubrirá las espaldas por si no le dejamos «seco» con el primer disparo.

CON CEBO: se coloca un animal muerto en un árbol a una altura suficiente, bien sujeto para que el león no se lo pueda llevar y no tenga más remedio que comer en el lugar del cebo, obligándole a volver si quiere terminárselo. Se acude de día a la zona donde se está cebando al león con carnaza, y si ha entrado y las huellas y rastros señalan que se trata de un macho grande, se le hace un aguardo en el comedero desde la caída de la tarde, camuflados en un puesto elevado, que es lo que se conoce como machán.

SIGUIENDO HUELLAS: la otra manera es buscar una buena huella ―grande y fresca― y recechar al león a través de la sabana. Será el profesional, ayudado por los rastreadores, el que determine el tamaño del león a seguir. Es un tipo de cacería muy delicada y muy emocionante por el peligro que encierra, ya que te puedes encontrar al animal en cualquier momento, a una leona de su harén, a un pretendiente de sus hembras que esté buscándole para plantarle cara o al mismo león que anda refugiándose en las pajas tras haber sido herido en una pelea. En cualquiera de los casos, hay que estar muy atento al profesional y a ese lenguaje de signos que tienen entre ellos y los pisteadores y que, por décimas de segundo, nos pueden salvar el pellejo.

Munición y armas


Ante la escasez de machos con melena, muchos aficionados se decantan por las leonas, como este ejemplar sudafricanos abatidos con Mbogo Hunting Safaris.© Mbogo Hunting Safaris.

Consideramos que para este tipo de caza es muy importante estar muy acostumbrado al rifle que se utilice. Si cazamos desde un aguardo, la puntería es algo trascendental: un león herido se transforma en una fuente inagotable de problemas ―aparte de para nuestro bolsillo― para los pisteros, para el profesional, para otros cazadores y para los habitantes de la zona. Cuando un león se va herido todo ese buen clima que hay en los campamentos desaparece hasta que aparece el cadáver o se le puede rematar. Para este tipo de caza puede ser útil cualquier calibre con el que usted acierte siempre y que sea a partir del .300.

Para cazarlos en sabana deberíamos emplear calibres algo más gruesos, pero con armas de muy fácil manejo. Y como fácil uso incluimos el encare y la visión, un visor de cuatro aumentos fijos es un grave error en caso de que un animal de éstos cargue. El express es una buena opción, pero es mejor un rifle de cerrojo con un visor de pocos aumentos y variables: podremos disparar a cien metros, pero también a treinta. De todos modos, lo de los calibres aquí tiene menos importancia que la puntería y un ejemplo claro de ello es que muchos profesionales llevan siempre a mano una escopeta del doce cargada con postas.

EQUIPO CAZADOR

ROPA TÍPICA DE SAFARI: es decir, prendas cómodas de algodón con algo de abrigo para las primeras horas de la mañana, calzado cómodo para caminatas, botas de media caña.

COMPLEMENTOS: gafas de sol, sombrero y protector solar. Cuchillo multiusos y de caza. No llevar maletas rígidas grandes, pues en los traslados internos son molestas y muchas veces no caben en las avionetas (mejor llevar un par de bolsas de tela o cuero).

MEDICINAS: botiquín que incluya jeringuillas hipodérmicas y la medicación personal. Repelente contra insectos.

CALIBRES: si sólo quiere llevar uno, el .375 H&H o algo «grueso» a lo que esté acostumbrado. Visor de aumentos variables y buena luminosidad, pues no siempre hay buenas condiciones de luz en el momento del tiro. Funda rígida de rifle y munición por separado. Además otra funda ligera para el rifle. Equipo de limpieza.

SEGURO MÉDICO y de asistencia de accidentes que cubra gastos médicos, de hospital y traslados.

El león asiático

Se cree que están extintos o casi en Djibouti, Gabón, Lesotho, Mauritania, Swazilandia y Togo

Al este de La India sobrevive el león asiático (en la imagen), en la selva de Gir, con una población de 200 a 300 ejemplares. Genéticamente parece haberse separado de la población africana hace unos 100.000 años, y presentan varios rasgos distintos: son más pequeños (un macho adulto puede llegar a pesar entre 160 a 190 kilos, y una hembra entre 110 y 120 kilos), presentan con característico pliegue de piel a lo largo de la parte central inferior del vientre (que siempre aparece en esta subespecie y rarísimo en el africano), y con melenas de desarrollo más moderado, de forma que éstas nunca llegan a tapar las orejas del felino.

Además, los tamaños de las manadas, regidas por hembras adultas, son bastante más pequeños que los grupos africanos. De esta forma, la mayoría de las manadas están integradas únicamente por dos hembras adultas, siendo la más grande encontrada de cinco individuos (la media de las manadas de leones africanos está compuesta por cuatro a seis ejemplares), y se cree que es debido a que las presas de las que pueden disponer en esta zona del continente asiático son de tamaño más pequeño. En el CITES esta subespecie (Panthera leo persica) está incluida en su Apéndice I y está totalmente protegida.

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