Incontable fauna y flora salvaje, interminables playas, majestuosas ballenas, famosos viñedos, ciudades cosmopolitas, cadenas montañosas, amplios espacios abiertos, excelentes infraestructuras, diversidad cultural, restos fósiles, diamantes, oro, the big five… Sudáfrica tiene de todo.

Grupo Vigilancia y Gestión

Sudáfrica es el mayor productor mundial de diamantes y oro

Por su ubicación, su infraestructura, su clima y su naturaleza es el primer y obligado peldaño en las aspiraciones safaristas de todo cazador.

Más allá de los problemas raciales, los diamantes y el oro, los cazadores conocen Sudáfrica por la increíble oferta cinegética, tanto de mayor como de menor, que su vasto territorio ofrece. Cuna de la Humanidad (según afirman algunos científicos basándose en los fósiles de antepasados prehistóricos del Homo sapiens) llegar a Sudáfrica es como llegar al hogar de nuestro origen, pudiendo establecer un enlace directo con una naturaleza de abundante fauna y espléndida belleza natural.

Además, la diversidad cultural explota en contrastes fascinantes desafiando todos los esfuerzos para su simplificación. Las diversas etnias (zulú, sotho, tswana, tsonga, venda, san, khoisan, swhililemba, urdut, songa, xhosa, shangaan, tswa, ndebele, horkhoin, afrikaners, asiáticos, judíos, hindúes…) conforman una sociedad multirracial cuya pluralidad se refleja en las distintas modalidades y expresiones culturales, que aunque desde un principio estuvo influida por occidente, también ha sabido mantener las ancestrales tradiciones africanas.

Localización geográfica

En el extremo meridional del continente africano con una extensión de 1.223.201 km2 y una costa de 2.945 km de arenas doradas y blancas (bordeada de bosques en la zona oriental y de desiertos en el oeste) se encuentra Sudáfrica. Rodeada al oeste por el Atlántico, al sudeste por el Índico, al norte por Namibia, Botswana y Zimbabwe, al noreste por Mozambique y Swazilandia, y circunvala a Lesotho. Gran parte del suelo sudafricano es geológicamente muy antiguo, lo que explica la vasta riqueza minera del país, con 58 diferentes metales y minerales, siendo el mayor productor mundial de oro y diamantes, el segundo de manganeso y el octavo de carbón.

En casi todo el país la estación de lluvias comprende entre octubre y abril

El territorio sudafricano se divide en tres regiones naturales: una estrecha franja costera de tierras bajas con clima cálido y húmedo, donde se cultiva principalmente la caña de azúcar y la   uva, en la región del Cabo; el interior, donde se extienden las vastas mesetas del Veld, que constituyen el 40% del territorio y donde se instalaron grandes explotaciones agrícolas y haciendas de bovinos y ovinos; y al noroeste, el Rand, la región minera, con grandes ciudades e industrias.

Las pocas lluvias y la pobreza de fuentes naturales de agua es un problema serio para Sudáfrica. Menos del 12% del terreno total es arable y la mayoría es semidesértico. Sólo en el sur y sudeste de la región del Cabo y la parte este de la meseta existen ríos que fluyen todo el año, pero su caudal depende, en gran medida, de la intensidad de las lluvias.

Clima

El clima en Sudáfrica es moderado, debido a los vientos alisios que soplan desde el océano Índico, y varía desde el tipo mediterráneo en la península del Cabo hasta un clima subtropical en la costa de Kwazulu-Natal y en el noreste. Por lo general, el sol brilla todo el año en cualquiera de sus regiones.

Los meses invernales son junio, julio y agosto (agradables en todas partes salvo en las zonas altas donde hay escarchas y nevadas ocasionales). El verano se prolonga desde diciembre a marzo y puede resultar bastante caluroso en las zonas del interior, algo menos sofocante en las zonas altas y casi tropical, es decir, cálido y húmedo, en las zonas del noroeste.

Las precipitaciones, abundantes en las regiones más orientales, descienden progresivamente hacia el oeste. La estación de lluvias se produce entre los meses de octubre y abril en casi todo el país. En la costa atlántica las mayores precipitaciones se recogen entre junio y septiembre.

Historia

Los restos arqueológicos encontrados en Sudáfrica, con una antigüedad de 40.000 años, muestra la existencia del pueblo khoisan, que vivía de la caza y la recolección, y único grupo que habitó la región hasta la llegada desde el norte, a partir del siglo X, de pueblos de idiomas bantúes y de los primeros asentamientos europeos, en el sur, a partir del descubrimiento del cabo de Buena Esperanza por Vasco de Gama, en 1489, que lo convirtió en una ruta comercial hacia oriente.

A partir del siglo XVII tiene lugar el inicio de la colonización europea. En primer lugar, llegaron los portugueses, después holandeses y franceses. Hacia finales del siglo XVIII los ingleses comenzaron a emigrar hacia Sudáfrica tras la ocupación británica de la región del Cabo, tras ser cedida por Holanda en 1814,  con la consiguiente emigración hacia el norte de gran parte de la población boer, donde crearían las repúblicas independientes del Estado Libre de Oranje y de Transvaal. Durante los siglos XVIII y XIX, los colonos británicos y boers lucharon contra los pueblos bantúes por lograr el dominio de estas tierras. Al mismo tiempo, el aumento de población de algunas tribus bantúes les llevó a enfrentamientos por hacerse con tierras y ganados, destacando la supremacía militar zulú que les permitió pasar de 200 km2, que ocupaban originariamente, hasta llegar a ocupar más de 20.000 km2.

En 1869, el descubrimiento de diamantes (y luego de oro) en el Transvaal, atrajo a enormes cantidades de cazadores de fortuna, muchos de ellos británicos. El entonces presidente del Trasvaal, Paul Kruger, temiendo la dominación británica, puso medidas restrictivas para la concesión de permisos de explotación a los ingleses, lo que sería una de las causas del inicio de la Guerra Anglo-Boer, que acabaría con el triunfo de las tropas británicas y la creación, en 1910, de la Unión Sudafricana. La progresiva implantación de leyes segregacionistas que iban limitando los derechos de la población negra da lugar al nacimiento, en 1912, del Congreso Nacional Africano, organización que durante años tratará de convencer a los gobernantes blancos de lo injustas que son las leyes que van imponiéndose, pero en 1948 se hace con el gobierno el Partido Nacional (de ultraderecha) y se reafirman las bases del «apartheid».

La fauna sudafricana se caracteriza por sus contrastes: lo más grande, lo más pequeño, lo más alto...

La población negra empieza a organizarse y a formar partidos políticos, y la comunidad internacional se hace eco de su situación con la imposición de sanciones económicas y políticas al Gobierno sudafricano. En 1990, Sudáfrica acepta las resoluciones de la ONU respecto a Namibia y reconoce su independencia. Finalmente, las elecciones de 1994 dieron el poder a Nelson Mandela, líder del Congreso Nacional Africano, que había permanecido 28 años preso por motivos políticos, y se empiezan a poner las bases de un proceso de reconciliación nacional.

La caza en Sudáfrica


© Foto Ardeidas.

Cuando nos referimos a la fauna sudafricana comprobamos que se caracteriza por sus contrastes: lo más grande (elefante), lo más pequeño (musaraña pigmea), lo más alto (jirafa), lo más rápido (guepardo)... Pero también puede presumir de tener las últimas poblaciones de rinoceronte blanco y negro, leopardos, leones, búfalos, sables… Posee espléndidas áreas de vida salvaje donde se han contabilizado más de 300 especies de mamíferos terrestres, y las reservas de animales se extienden por toda su superficie, desde las dunas desérticas y sabanas hasta los frondosos bosques subtropicales.

En cuanto a las especies que se pueden abatir en Sudáfrica, la lista es cuantiosa: avestruz, babuino, blesbok, blesbok blanco, bontebok, búfalo, bushbuck común, bushbuck del Limpopo, bushbuck del sur, bushpig, caama, caracal, cebra de Burchell, cebra de Chapman, cebra de Grant, cebra de Hartmann, cebra de montaña, chacal, cocodrilo, civeta, conejo de roca, duiker azul, duiker gris, duiker rojo, duiker de Grimm, eland de Derby, eland de Livingston, eland del Cabo, elefante, facochero, francolines, gansos, guepardo, gangas, gallináceas, gato salvaje, grysbok de Sharpe, grysbok del Cabo, gineta, hiena, hipopótamo, impala, jirafa, klipspringer, gran kudu, lesser kudu, lechwe rojo, león, leopardo, liebre del Cabo, liebre de los matorrales, perdices, patos, palomas, reedbuck común, reedbuck de montaña, rinoceronte negro, rinoceronte blanco, roan, sable, serval, springbuck, springbuck negro, springbuck blanco, steenbok, suni, mono columbus, tórtola, tsessebe, thar del Himalaya, nyala, ñu azul, ñu negro, ñu de cola blanca, ñu negro, oribi, orix del Cabo, ortegas, vaal rhebok, waterbuck, wildebeest negro, wildebeest azul, zorro del Cabo, zorro orejudo y algunos más. Pero por lo que se caracteriza Sudáfrica es por la posibilidad de abatir los «cinco grandes»: elefante, rinoceronte, león, búfalo y leopardo.


© Marsans.

La época de caza suele comprender de mayo a septiembre, pero según las zonas y los permisos se puede llegar a cazar todo el año. Como vemos, hay especies de sobra para elegir un safari a la medida de nuestros bolsillos. Normalmente, dentro del precio suele estar incluido el traslado hasta la zona de caza y durante el safari, el alojamiento (en chozas y campamentos de lujo, por lo general), comidas, lavandería, primera preparación de trofeos, cazador profesional, pisteadores, porteadores, certificados de las piezas y licencias. No está incluido el billete de avión, las propinas, el alquiler de rifles, la munición, el empaquetado, desinfección y transporte de los trofeos al país de origen, los días extras de caza, las tasas de abate y de animales heridos, ni los impuestos. Y no hay que olvidar que no sólo son fantásticos los safaris sino que podemos disfrutar de excelentes tiradas de caza menor, con una densidad increíble de tórtolas, patos, gansos, francolines, gallinas de Guinea, gangas, ortegas, conejo de roca, liebres y zorros. Generalmente también se realizan estas cacerías de menor entre mayo y septiembre.

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